El pasado sábado 2 de junio tuvimos en La Pampa las 2das Jornadas de Economía, Empresa y Agronegocios, un evento que inició a las 9 am y terminó después de las 20 hs. Aquí, un video de 8 minutos que sintetice lo más importante…
El pasado sábado 2 de junio tuvimos en La Pampa las 2das Jornadas de Economía, Empresa y Agronegocios, un evento que inició a las 9 am y terminó después de las 20 hs. Aquí, un video de 8 minutos que sintetice lo más importante…
Como es de público conocimiento, este Gobierno viene a los tumbos en los temas medulares desde hace casi tres años. Puedo sintetizar que estos asuntos se refieren al gasto público elefantiásico, las regulaciones asfixiantes, impuestos insoportables, déficit total creciente, deuda estatal galopante y desbarajuste monetario y cambiario.
Este último tema puede estar en vías de solución. Por el hecho de repetir que la inflación monetaria hace estragos y que la pagan con especial contundencia los más débiles no cambia la validez de la afirmación que debe ser reiterada.

Como tantas veces he escrito, el problema radica en la misma existencia de la banca central, puesto que, aun con los funcionarios más probos y honestos, solo pueden decidir entre tres caminos: a qué tasa expandir la base monetaria, a qué tasa contraerla o dejarla inalterada. Cualquiera de los tres caminos alteran los precios relativos: serán distintos respecto a lo que hubieran sido de no haber mediado la intervención de la llamada autoridad monetaria. Si se supone que los funcionarios colocaran la base monetaria en los mismos niveles que la gente hubiera preferido, no tiene sentido la intervención para hacer lo mismo con ahorros de gastos administrativos y, además, el único modo de saber qué quiere la gente es dejarla actuar.
Y debe destacarse que el sistema de precios constituye la única forma de establecer señales para los operadores económicos al efecto de conocer dónde es más eficiente asignar los siempre escasos recursos. Desfigurar las señales deteriora la contabilidad, la evaluación de proyectos y el cálculo económico en general. Para resumir, la inflación genera pobreza.
La primara vez que escribí un ensayo extenso sobre la materia fue para el congreso anual de la Mont Pelerin Society, en Sydney, en agosto de 1986, titulado «¿Autoridad monetaria, regla monetaria o moneda de mercado?», ensayo que también presenté el mismo año en la reunión anual, en Mendoza, de la Asociación Argentina de Economía Política, que se publicó en sus anales. Por otra parte, mi discurso de incorporación a la Academia Nacional de Ciencias Económicos también versó sobre el mismo asunto: «Dolarización, banca central y curso forzoso».
Puede decirse que no es el momento ideal para dolarizar, puesto que el futuro del dólar presenta ciertos nubarrones, pero es una manera de zafar del embrollo en que estamos y, además, si se eliminara el curso forzoso, queda abierta la posibilidad de encarar otros caminos, sea con una canasta de monedas u otra variantes más sólidas, eliminando simultáneamente el sistema nefasto de reserva fraccional en los bancos.
Hay otras experiencias de dolarizar en nuestra región como Panamá y Ecuador, ambos países con problemas de distinta índole, pero por lo menos se sacaron de encima el cáncer inflacionario. El contrafáctico es importante: aquellos problemas se hubieran agudizado de no haber mediado la dolarización.
Es de esperar que por lo menos en este caso se muestre algo de imaginación y coraje para enfrentar un flagelo que amenaza con arrastrar todo si no estamos atentos. El profesor Hanke cuenta con sobradas antecedentes exitosos en asesoramiento de gobiernos. No dejemos pasar esta nueva oportunidad que, en su caso, será un primer paso para salir del atolladero.
El autor es Doctor en Economía y también es Doctor en Ciencias de Dirección, preside la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires y es miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
Publicado originalmente en Infobae, 2 de julio de 2018.
En este mismo medio bajo el título de “La guerra comercial ya afecta la economía estadounidense” da cuanta de los graves perjuicios que se proyecta sufrirá Estados Unidos como consecuencia de las nefastas políticas arancelarias que ha impuesto su gobierno.
Ahora quisiera ver el asunto desde la perspectiva de lo que enseña la ciencia económica. Todo arancel aduanero inexorablemente significa mayor erogación por unidad de producto, es decir que el receptor debe destinar más de sus siempre escasos recursos para atender el pago de productos de precio más elevado respecto a lo que hubiera sido de no haber mediado la tarifa en cuestión.

Esto a su vez se traduce en menores bienes y servicios a disposición de la gente, lo cual, puesto de otra manera, implica menor nivel de vida y salarios más reducidos debido al antes mencionado despilfarro.
Si se conjetura que un emprendimiento empresario es redituable pero en las primeras etapas resulta deficitario, es el mismo comerciante o sus socios eventuales quienes deben aportar fondos en esas primeras etapas para luego ser más que compensados en el futuro, pero no endosar la carga sobre las espaldas de los consumidores.
Si el empresario en cuestión no obtiene los fondos necesarios es por uno de dos motivos: o el proyecto es un cuento chino (con perdón de los chinos) o está bien evaluado pero como hay otros emprendimientos más urgentes y todo no puede llevarse a cabo simultáneamente, debe quedar sin efecto por el momento.
En realidad se suele dramatizar el problema con el sector externo pero el análisis es igual dentro de las fronteras de un mismo país si un productor del Norte es mas eficiente que uno del Sur no se justifican aduanas interiores (ni barriales ni de una cuadra respecto de otra) porque, como queda dicho, el nivel de vida bajará abruptamente si se aplica el “vivir con lo nuestro” y otras sandeces equivalentes.
Cuando el comerciante local alega dumping, esto es venta bajo el costo, habitualmente no se toma el trabajo de estudiar la contabilidad respectiva pero de todos modos si fuera así los competidores compran a ese precio artificialmente deprimido y revenden sacando partida del arbitraje, sea local o internacionalmente.
El economista decimonónico Frédéric Bastiat con ironía escribía que para cuidar a los productores de candelas había que obligar a que se tapiaran todas las ventanas al efecto de protegerse de la competencia desleal del sol.
Las rabietas de Trump contra los aliados tradicionales de Estados Unidos fabricando inauditas guerras comerciales en base a su nacionalismo y xenofobia inaceptables están perjudicando a toda la comunidad internacional pero muy especialmente la de su propio país, por más que haya reducido impuestos al tiempo que eleva sideralmente el gasto público.
Se pelea con sus aliados mientras dice que admira al dictador norcoreano que, dicho sea de paso, se ha constatado que sigue con sus preparativos nucleares.
Publicado en la edición impresa de El Cronista, martes 3 de julio de 2018.

El Volumen 3, Número 1 de LIBERTAS: Segunda Época ya se encuentra disponible online. En esta ocasión se publican papers en un panel homenaje a las contribuciones epistemológicas de Gabriel J. Zanotti.
Como han explicado todos los científicos de valía encabezados hoy cronológicamente por el médico Luis F. Leujone de la Sorbona, la vida humana comienza con la fusión de los gametos masculino y femenino –la fecundación del óvulo- que aportan 23 cromosomas cada uno, lo cual da lugar a una persona en acto con 46 cromosomas, una estructura distinta del padre y la madre.

Un embrión humano que contiene la totalidad de la información genética (ADN o ácido desoxirribonucleico). Una persona que tiene la carga genética completa en si misma, en potencia de cambios del mismo modo que les ocurre a todos en el transcurso de sus vidas.
La secuencia embrión-mórula-blastoncito-feto-niño-adolecente-adulto- anciano es un proceso lineal sin solución de continuidad de la vida humana. Solo recurriendo a la magia más rudimentaria puede desconocerse este hecho incontrastable. Como ha consignado el neurobiólogo Ángel S. Ruiz, antes o después de la anidación no se trata de una persona distinta.
La mujer sin duda es dueña de su cuerpo pero no del de otro ser y como la vida humana no aparece en los árboles, la forma de cuidar al nuevo ser es en el transcurso del embarazo de la madre.
Carece de sentido declamar sobre “la calidad de vida” o “la salud pública” si simultáneamente se extermina a una persona en el seno materno.
No cabe tampoco alegar procedimientos antihigiénicos para justificar la legalización de dicho exterminio, del mismo modo que no se legalizaría un crimen para llevarlo a cabo de modo profiláctico.
La lucha contra el llamado aborto constituye un tema mucho más grave que la lucha contra la aberración de la esclavitud puesto que en este caso siempre hay la posibilidad de un Espartaco exitoso, mientras que el caso considerado resulta irreversible.
La pretensión de justificar la mencionada aniquilación debido a malformaciones sería similar a liquidar sordos o paralíticos.
Sostener que la criatura en cuestión es inviable por si misma es equivalente a lo que ocurre con ancianos.
La violación es el acto más monstruoso que pueda concebirse pero no permite la violación de otra vida que en su caso puede entregarse en adopción pero no matarla.
El primer derecho es el de la vida, no tiene sentido manifestarse a favor de “los derechos humanos” (una redundancia) y, al mismo tiempo, arremeter contra la vida humana, lo cual no puede despenalizarse puesto que es lo mismo que concluir que ese acto debe quedar impune. Cual será la pena dependerá de la situación concreta y el contexto que evaluará el juez, desde un tirón de orejas a la cárcel.
Todos los debates son bienvenidos y necesarios al efecto de engrosar conocimientos, pero a esta altura discutir sobre si debe o no respetarse la vida suena incivilizado. Aunque lo dicho en esta nota nada tiene que ver con la religión, este debate me recuerda a lo acaecido en la Convención Constituyente santafecina en 1921 que derivó en una votación sobre la existencia o no de Dios.
Publicado originalmente en la edición impresa de El Cronista, martes 26 de junio de 2018.
Se trata de un «miércoles negro» porque el Merval, la Bolsa en Argentina, cayó un 9%, lo cual representa una caída muy fuerte. Obedece a varios factores: en primer lugar, un factor internacional, en el cual el inversor internacional decidió un sell off, vender acciones de economías emergentes y tratar de invertir en países más seguros o activos financieros más seguros de países más desarrollados.
Seguir leyendo en Visión Liberal.
También leer sobre el mismo tema otra entrevista en PanamPost.
En un programa televisivo el nuevo ministro de producción del gobierno argentino acaba de declarar que desde la llamada Defensa de la Competencia habrá empresas que “serán penalizadas” ya que “vamos a garantizar que no hayan maniobras de conducta abusiva” y en ese sentido “necesitamos que la gente colabore y tenemos que tener todas las denuncias” para lo cual se facilita un 0800 para detectar subas “injustificadas” de precios.
Lo último que quiero hacer es un asunto ad hominem referido al nuevo ministro de producción argentino. Aunque no lo conozco personalmente, descuento que se trata de una muy buena persona con la mejor de las intenciones. Mi objetivo no es personalizar sino debatir ideas. El asunto consiste en no desviar la atención de las causas de nuestros problemas y enfrentar de una buena vez el gasto público sideral, el déficit inaceptable y la deuda creciente. Solo así será posible combatir el flagelo de la inflación.

Es de esperar que no retornemos a los fenomenales trastornos del gobierno anterior a través de una morenización abierta o encubierta, puesto que no resulta relevante si la pistola que amenaza se encuentre arriba o debajo de la mesa.
¿Será posible? ¿Otra vez a las andadas? ¿Todavía no aprendimos sobre las consecuencias nefastas de amenazar a los comerciantes por los precios de mercado desde hacen miles de años? Las amenazas y las denuncias a comerciantes han sido siempre un sistema solapado de control de precios.
Repasemos entonces los efectos de dichos controles. Un precio máximo es por definición uno que se establece por debajo del precio de mercado, sea por decreto o con la amenaza de multar a quienes incrementen precios por encima de lo que el burócrata del momento estima conveniente.
La Gran Depresión de la década de 1930 es uno de los temas más complejos y controversiales en economía. No sólo este evento da origen al análisis macroeconómico, sino que también ve nacer al keynesianismo. Para el keynesianismo, fueron las políticas inspiradas en esta doctrina lo que finalmente permitieron a Estados Unidos poner fin a tan severa crisis. Fue esto así?
Una critica común a la lectura keynesiana es que las fechas no coinciden. La Teoría General de Keynes se publica en 1936. Sin embargo, la recuperación se inicia en 1933. No es posible por lo tanto, que la Teoría General sea el motivo de la recuperación de la Gran Depresión.
On this episode of the Hayek Program Podcast, Peter Boettke sits down with one of the foremost scholars on the works of F.A. Hayek, Bruce Caldwell, to discuss his current work on Hayek and economics more broadly. Caldwell, the director of the Center for the History of Political Economy and research professor of economics at Duke University, reveals some of his upcoming and current projects, including a special piece thus far missing from his body of work on Hayek – a biography on the man himself.
Some of Caldwell’s past work includes Beyond Positivism: Economic Methodology in the 20th Century, first published in 1982, and Hayek’s Challenge: An Intellectual Biography of F. A. Hayek. Since 2002, he has been the General Editor of The Collected Works of F. A. Hayek.
![]() |
|
This episode is now available on the Hayek Program Podcast via Soundcloud, iTunes, Google Play, and Stitcher. For more information on the F.A. Hayek Program for Advanced Study in Philosophy, Politics, and Economics, visit hayek.mercatus.org. |