¿HASTA DÓNDE LLEGA EL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD EN EL MERCADO?

Capítulo XI de

ECONOMÍA PARA SACERDOTES, de Gabriel Zanotti y Mario Silar

Como vimos en el capítulo anterior, habría tres cuestiones donde el mercado necesariamente no podría llegar: bienes públicos, externalidades y redistribución de ingresos.

En este capítulo nos concentraremos en los dos primeros elementos. El problema de la redistribución de ingresos, especialmente delicado, será analizado separadamente en los últimos capítulos. Antes de aclarar de qué tratan estas cuestiones, recordemos a un viejo amigo: el principio de subsidiariedad.

Como se sabe, el principio de subsidiariedad es general, esto es, no se aplica solo a la economía, sino a toda estructura social. Por ejemplo, el episcopado NO debe hacer lo que sí pueden hacer las parroquias (aunque a veces no se cumple del mejor modo… J), y ello demanda saber la naturaleza de cada estructura social en cuestión. En efecto, si yo no sé, por ejemplo, qué es un rectorado, lejos estaré de saber qué es lo que no le corresponde.

Por lo tanto, resulta obvio que el estado no debe hacer lo que los particulares pueden. Pero aquí comienzan los debates: ¿qué es lo que los particulares pueden hacer, qué es lo que el mercado puede hacer?

Sigue leyendo

NOL: Minimum Wages: Where to Look for Evidence

El problema de los salarios mínimos está muy presente en la opinión pública americana. Aquí unas segundas reflexiones para Notes on Liberty sobre dónde buscar (y no buscarl) los efectos producidos por este tipo de precio regulado.

A recent study on the effect of minimum wages in the city of Seattle has produced some conflicted reactions. As most economists expected, the significant increase in the minimum wage resulted in job losses and bankruptcies. Others, however, doubt the validity of the results given that the sample may be incomplete.

In this post I want to focus just one empirical problem. An incomplete sample in itself may not be a problem. The issue is whether or not the observations missing from the sample are relevant. This problem has been pointed out before as the Russia Roulette Effect, which consists in asking survivors of the increase in minimum wages if the increase in minimum wages have put them out of business. Of course, the answer is no. In regards to Seattle, a concern might be that fast food chains such as McDonald’s are not properly included in the study.

Seguir leyendo en NOL.

I´M DONE WITH HOUSE OF CARDS

Sí. Basta, the end, and the story.

Me vi las cuatro primeras temporadas y comencé la quinta. Me hartó.

¿Por qué?

Algunos supondrán que pienso que el mundo es mejor.

No. La historia de la humanidad es, en gran parte, la historia de los psicópatas en el poder, llámense reyes, emperadores, presidentes o gran conductor. Y el problema no son ellos, individualmente, que no deberían estar sino en tratamiento psiquiátrico, sino las masas que los siguen y que les dan el poder. Pero eso se llama alienación, fenómeno social permanente que ha sido estudiado muy bien por Freud (Psicología de las masas y análisis del yo) y por Fromm (El miedo a la libertad). La relación de la alienación con el poder es un tema de psicología política MUY importante que debería ser tenido más en cuenta por todos aquellos que se preguntan cómo pasa lo que pasa.

Por lo demás, como buen liberal clásico, para mí la lectura de Buchanan es obligada, y por ende ya sé lo que es la “política sin romance”. Hemos sido casi todos educados en que el gobernante busca el bien común, mientras que el privado, su bien particular. Ok, que “deba” buscar el bien común es una cosa, pero que lo busque, es otra. Y en general no lo busca porque la política, precisamente al no ser el mercado, es la oferta y demanda de bienes públicos, que NO son el bien común escolástico. Son los bienes estatales que el político ofrece a su demanda, los votantes, y él se los ofrece, buscando precisamente su bien particular (su fama, su poder, su reelección), y se los da, total, él no los paga. En todo caso lo pagan las futuras generaciones con impuestos y endeudamiento. Qué bien.

Sigue leyendo

El Estado en la Macroeconomía del Capital

En la primera presentación de este panel que compartí con Alejandro Gómez, María Blanco y Luis Gómez, expongo el trabajo que escribimos en coautoría con Nicolás Cachanosky sobre «la política fiscal en la macroeconomía del capital con recursos ociosos«. En definitiva, es un intento por introducir el Estado a la macroeconomía del capital, con sus consecuencias lógicas.

El video incluye también la presentación de Alejandro Gómez sobre los «Imaginadores de futuro (el capitalismo como generador de riqueza)» y la presentación de María Blanco y Luis Gómez sobre «La agilidad como estrategia en la visión sistémica de la empresa».

 

EL CASO DEL PERONISMO – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Resulta sumamente curioso pero a esta altura del siglo xxi cuesta creer que existan aun personas que seriamente se dicen peronistas. Se ha probado una y mil veces la corrupción astronómica del régimen (Américo Ghioldi, Ezequiel Martínez Estrada), su fascismo (Joseph Page, Eduardo Augusto García), su apoyo a los nazis (Uki Goñi, Silvano Santander), su censura a la prensa (Robert Potash, Silvia Mercado), sus mentiras (Juan José Sebreli, Fernando Iglesias), la cooptación de la Justicia y la reforma inconstitucional de la Constitución (Juan A. González Calderón, Nicolás Márquez), su destrucción de la economía (Carlos García Martínez, Roberto Aizcorbe), sus ataques a los estudiantes (Rómulo Zemborain, Roberto Almaraz), las torturas y muertes (Hugo Gambini, Gerardo Ancarola), la imposición del unicato sindical y adicto (Félix Luna, Damonte Taborda). ¿Qué más puede pedirse para descalificar a un régimen?

A este prontuario tremebundo cabe agregar apenas como muestra cuatro de los pensamientos de Perón, suficientes como para ilustrar su catadura moral. En correspondencia con su lugarteniente John William Cooke: “Los que tomen una casa de oligarcas y detengan o ejecuten a los dueños se quedarán con ella. Los que tomen una estancia en las mismas condiciones se quedarán con todo, lo mismo que los que ocupen establecimientos de los gorilas y enemigos del Pueblo. Los Suboficiales que maten a sus jefes y oficiales y se hagan cargo de las unidades tomarán el mando de ellas y serán los jefes del futuro. Esto mismo regirá para los simples soldados que realicen una acción militar” (Correspondencia Perón-Cooke, Buenos Aires, Editorial Cultural Argentina, 1956/1972, Vol. I, p. 190). También proclamó “Al enemigo, ni justicia” (carta de Perón de su puño y letra dirigida al Secretario de Asuntos Políticos Román Alfredo Subiza, cit. por J. J. Sebreli, Los deseos imaginarios del peronismo, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1983, p. 84). En otra ocasión anunció que “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores” (discurso de Perón por cadena oficial de radiodifusión el 18 de septiembre de 1947, Buenos Aires). Por último, para ilustrar las características del peronismo, Perón consignó que “Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente” (Marcha, Montevideo, febrero 27 de 1970).

Sigue leyendo

FALACIAS DE LA EDUCACIÓN ESTATAL – Por Alberto Benegas Lynch (h)        

Traducción del inglés de  la conferencia pronunciada en la European Center of Austrian Economics Foundation de la Universidad de Lietchenstein, Vaduz, mayo 29 de 2015.

 El primer punto que debe subrayarse es que la expresión “educación pública” es del todo inapropiada puesto que oculta la naturaleza de lo que se quiere trasmitir. Esto es así porque, en primer lugar, la educación privada es también para el público y, por otro, se recurre a esa terminología para enmascarar su verdadero significado bastante patético por cierto, del mismo modo que resultan horripilantes las expresiones “literatura estatal”, “periodismo estatal”, “arte estatal” y equivalentes, que constituyen contradicciones en los términos. En el caso que nos ocupa, sin embargo, se trata de educación estatal.

A través del empleo de la fuerza no puede encararse el proceso educativo, en último análisis resulta imposible enseñar los fundamentos de la libertad y la consiguiente independencia de pensamiento en base a la compulsión.

En la mayor parte de los países hoy, la denominada educación privada no es en rigor privada puesto que las secretarías y ministerios de educación están encargados de aprobar las respectivas estructuras curriculares. El sector privado, con algunas limitaciones, se ocupa de cosas tales como las características de los edificios y los uniformes, pero la esencia de lo que se ofrece en las casas de estudio es manejada por reparticiones burocráticas.

Sigue leyendo

SMP: Cantillon Effects and Money Neutrality

Comentario en SMP sobre qué tan compatible es el Efecto Cantillon con la neutralidad del dinero.

Money neutrality is a key principle in monetary economics. As might seem obvious, the amount of goods that can be produced depends on the availability of factors of production (such as capital and labor) and on technological knowledge. For instance, the fact that more dollars are in circulation does not mean we can produce more tables and chairs. But if we have better technology, more labor, or more wood, then we can produce more tables and chairs.

On the other hand, Cantillon Effects are equally plausible. The Cantillon Effect refers to the change in relative prices resulting from a change in money supply. The change in relative prices occurs because the change in money supply has a specific injection point and therefore a specific flow path through the economy. The first recipient of the new supply of money is in the convenient position of being able to spend extra dollars before prices have increased. But whoever is last in line receives his share of new dollars after prices have increased. This is why when the Treasury’s deficit is monetized, inflation is referred to as a non-legislated tax. In these cases, the government has seized purchasing power (rather than physical bills) from its citizens without congressional approval.

Seguir leyendo en SMP.

¿QUÉ ES EL MÉRITO? – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Esta nota es para reflexionar con el lector en voz alta, pero antes de ir al tema de fondo me propongo hacer una introducción al efecto de preparar el camino para formular interrogantes un tanto detectivescos que dejamos para la últimas líneas de esta columna donde se expone la tesis que puede o no ser compartida, lo cual  en ningún caso elimina los razonamientos anteriores.

Cada uno de nosotros actúa por su interés personal. Esto es en realidad una perogrullada puesto que si no está en el interés personal del sujeto actuante ¿de quien es el interés? El acto puede ser sublime o ruin pero el interés de quien actúa en una u otra dirección está siempre presente, de lo contrario la acción no tendría lugar. Sin duda que en definitiva el resultado del acto podrá o no ser distinto de lo esperado pero eso es materia de otra cuestión.

Quien actúa es porque le satisface proceder de esa manera en lugar de hacerlo en otro sentido. Ese es el móvil. Y no es pertinente recurrir a la expresión “egoísmo” en este contexto ya que esto implica que el medio para satisfacerse nunca está fuera del ego, por ello es mejor utilizar el término “interés personal” puesto que es más abarcativo.

Sigue leyendo

¿Otra Burbuja en Proceso? – por Alvaro Vargas Llosa

El riesgo moral, el dinero fácil y el crédito barato nunca han producido buenos resultados.

La historia está llena de ejemplos de desastres financieros provocados por la manipulación monetaria que se origina en los bancos centrales y luego se expande a otras partes del sistema. Uno podría pensar que la crisis financiera de 2007/8, cuyos efectos no han desaparecido del todo, enseñaría algo a los políticos, los banqueros centrales, las corporaciones, y los consumidores sobre las causas de la contracción de créditos y debacles.

Piénselo nuevamente. Los cuatro bancos centrales más grandes del mundo han inyectado más de $9 billones de dólares en el sistema desde la última crisis financiera y han provocado un mundo de tasas de interés absurdamente bajas e incluso negativas. Los incentivos generados por estas políticas y sus efectos -el riesgo moral, el dinero fácil y el crédito barato- conducirán, en algún momento, al estallido de nuevas burbujas.

¿Cuáles? Nunca es fácil decirlo, pero Estados Unidos ha visto un crecimiento poco saludable del crédito subprime, y del crédito en general, en tres mercados: tarjetas de crédito, créditos vehiculares y créditos estudiantiles. No sería una sorpresa si alguno de estos provoca la siguiente contracción crediticia.

La deuda total de tarjetas de crédito superó la marca de $1 billón por primera vez desde 2009, los préstamos estudiantiles ascienden ahora a un total de $1,4 billones y los créditos vehiculares no están lejos de $1,2 billones- una cantidad que empequeñece el pico anterior a la crisis financiera.

En los últimos cinco años, las empresas estadounidenses han emitido más de $7 billones de nueva deuda, mostrando que los incentivos creados por estas tasas de interés perversamente bajas van más allá de los mercados mencionados anteriormente.

Sin embargo, esos mercados de crédito de consumo son los que ya muestran señales de angustia, por lo que es mejor prestar cierta atención. Capital One, gran financista de prestatarios subprime (particularmente a través de tarjetas de crédito y créditos vehiculares), recientemente ha tenido que declarar en perdida una gran cantidad de deuda, por un total de más del 5% de sus préstamos pendientes, tal nivel es usualmente considerado el umbral de un territorio muy peligroso.

El sector de créditos vehiculares es especialmente alarmante. Las ventas de automóviles se duplicaron en los últimos siete años y ahora están en un nivel sin precedentes. Como sucedió con los préstamos hipotecarios antes de la hecatombe 2007/8, el dinero se lanzó en forma de créditos vehiculares sin inicial y con períodos prolongados. Como era de esperar la industria está experimentando ahora los incumplimientos (la morosidad está en el punto más alto desde 2009). El resultado es el aumento fuerte de la oferta de vehículos usados que ha traído abajo sus precios. Una gran parte de la industria automotriz, incluidos los fabricantes que hacen prestamos a clientes y empresas de alquiler, dependen de la venta de valores que se respalda en los autos usados para financiar sus operaciones. Las empresas de alquiler también dependen de la venta de automóviles usados para comprar otros nuevos.

Estos síntomas apuntan a riesgos no disímiles en naturaleza a lo que estaba sucediendo antes de la debacle financiera de las hipotecas. Los bancos están comenzando a reducir los créditos corporativos por primera vez desde esa crisis-el total de préstamos en los quince mayores bancos estadounidenses regionales en el primer trimestre de 2017 fue de $ 10 mil millones por debajo del trimestre anterior, un revés muy considerable en la tendencia.

Standard and Poor’s rebajó su calificación de riesgo a 1,088 compañías en los Estados Unidos el año pasado, y los analistas están pronosticando una ola de incumplimientos de créditos basura, tal vez abarcando una de cada cuatro compañías emisoras de deuda de alto rendimiento.

Uno nunca puede decir exactamente cuándo estallará una burbuja o qué rincón del sistema financiero será el epicentro del terremoto. Pero siempre y cuando estas inminentes burbujas exploten, la culpa mayor será de las políticas irresponsables que supuestamente evitarían las burbujas futuras y que crearon la tormenta perfecta de riesgo moral, dinero fácil y crédito barato una vez más.

___________________

Alvaro Vargas Llosa es Senior Fellow de The Center on Global Prosperity en el Independent Institute. Ha sido columnista del Washington Post Writers Group y su libro, Liberty for Latin America, ha recibido el Premio Sir Antony Fisher International Memorial por sus contribución a la causa de la Libertad en 2006.

Traducción: Fabrizzio Garmendia y Edwar E. Escalante son asociados del think tank Andes Libres en Peru. La version original del articulo se encuentra en el Independent Institute