"There is only one difference between a bad economist and a good one: the bad economist confines himself to the visible effect; the good economist takes into account both the effect that can be seen and those effects that must be foreseen." Frederic Bastiat
Similar a Mauricio Macri, Alberto Fernández (AF) asumirá la presidencia enfrentando un difícil y delicado contexto económico. Más allá de las expresiones fáciles de campaña, AF se enfrenta a serias restricciones de la economía Argentina. Lamentablemente no es tan fácil como «apretar el botón» que hace arrancar a la economía.
A continuación, tres importantes restricciones que imagino le traerán dolores de cabeza al gobierno entrante.
Una manera de evaluar el desempeño económico de un país es mirando la evolución en su ranking mundial de creación de PBI per cápita (ajustado por costo de vida, etc., para que sean valores comparables). Al hacer este gráfico para Argentina se nota un quiebre en torno al primer gobierno de Perón. Argentina era, según el ranking, uno de los países con mayor PBI per capital del mundo, pero a partir de entonces entra en una tendencia negativa cayendo consistentemente en dicho ranking.
Los rankings pueden ser un poco engañosos. No es lo mismo tener ranking 10 en una muestra de 20 que en una muestra de 100. Otro problema es la entrada y salida de participantes del ranking. Por ejemplo, países que se suman a la muestra o países para los cuales no siempre hay datos y entran y salen en distintos años. Una manera de «controlar» este problema es usando percentiles en lugar de rankings.
Como se ve, Argentina comienza a caer (eje izquierdo) en torno al primer gobierno de Perón. Sin embargo, ese quiebre también coincide con un salto en la cantidad de países considerados en la muestra (eje derecho). Esta es una de las objeciones de Daniel Schteingart. Sin embargo, la entrada de países a la muestra no parece ser suficiente para explicar el quiebre en Argentina.
Desde que asumió, Cambiemos ha prometido lluvia de inversiones en el segundo semestre. Tras cuatro años, es posible que ese segundo semestre aún se haga esperar. Las inversiones no han llovido en los tres años anteriores y se ve poco factible que lluevan en este cuarto año dado el panorama electoral. De hecho, la presencia del kirchnerismo en las encuestas (con probabilidades de volver al poder) no contribuye a atraer inversiones.
Esto se puede ilustrar en un simple «Holdup problem». Este tipo de juegos secuenciales capturan el dilema del jugador que elige primero cuando tiene que realizar una inversión no reversible y puede por lo tanto ser «secuestrado» por el segundo jugador. Por ejemplo, Argentina puede prometer no aumentar impuestos a quienes blanqueen sus depósitos. Sin embargo, una vez que el contribuyente (primer jugador) decide blanquear sus depósitos nada impide a Argentina aumentar los impuestos. ¿Suena familiar?
El problema del «holdup» lo podemos ilustrar en un simple juego secuencial.
In 2016, the new Argentine government decides to implement an inflation targeting regime. In 26 months, said regime was abandoned. Argentina may be the only case of a country that abandoned this regime.
In this paper, with Federico Julian Ferrelli Mazza (ESEADE), we study why this regime failed in Argentina. We find that a main problem was an implementation inconsistency, which was accelerated (but not produced) by a credibility shock in December 28th, 2017.
ABSTRACT
Argentina’s experience with inflation targeting lasted only 26 months. In this paper, we study the reason why this regime failed in Argentina and the economic context of its implementation. We find that the main reason was an internal inconsistency in how inflation targeting was implemented, and that said inconsistency was accelerated by a negative credibility shock in December 2017. While other events, such as external shocks, also played a role, they are not enough to explain the shortcomings of the inflation targeting experience in Argentina.
El gobierno presentó los números fiscales del 2018. El gobierno cumplió la meta acordada con el FMI. El cumplimiento fue muy ajustado para entusiasmarse llamándolo «sobre cumplimiento». A continuación algunos datos fiscales.
Se conocieron los datos de inflación del 2018 y, con este numero, cuál fue la inflación en los primeros tres años del gobierno de Cambiemos. A continuación dos gráficos. El primero con la inflación interanual de 1999 a la fecha. El segundo con la inflación mensual (en barras) y acumulada de los últimos 3 años. El 2018 cerró con la inflación más alta desde el final de la hiperinflación. En materia de inflación, Cambiemos tiene un triste record aún por revertir.
Supongamos que luego de 12 años de gobierno kirchnerista (o 4 u 8 de Cambiemos), un nuevo gobierno asume con la bandera de la promesa de un cambio institucional profundo. No cambios de cosmética fiscal, sino verdaderos cambios institucionales y culturales en las reglas de juego de la sociedad y economía del país. Este cambio institucional puede darse vía demanda o vía oferta de cambio.
Luego de las crisis cambiarías que afectaron a la economía Argentina desde Abril/Mayo de este año, un recambio de autoridades en el equipo económico derivaron en un nuevo plan monetario y un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El nuevo plan económico entró en vigencia en octubre de este año. A dos meses de haber implementado el nuevo plan, ya se puede comenzar a ver algunos resultados.
El nuevo plan monetario
El nuevo plan monetario (o «Plan Sandleris», por el nuevo presidente del BCRA) se constriye sobre metas de agregados monetarios y una nueva política cambiaria.
Bastante controversia ha generado la firma de un decreto de necesidad y urgencia (DNU) de Macri a partir del cuál el sector privado debe pagar un bono de fin de año por un monto de $5,000 a sus empleados. Sin siquiera pasar por el Congreso, el Presidente se ha metido en las finanzas del secto privado (con esto tampoco quiero decir que una medida así sería defendible de haber pasado por el Congreso; esa sería otra discusión).
Hay costos que van más allá de lo económico que deberían generar preocupación. Pero primero, un poco de contexto. La inflación se ha ubicado en valores significativamente mayorers a los esperados y deseados por el Indec con obvios efectos en el ingreso, pobreza, etc. Ante esta situación, los sindicatos respondieron exigiendo alguna medida en ayuda de los trabajadores bajo amenaza de paros. A la par, el gobierno debe mantener su plan de equilibrio fiscal (primario) como requisito de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Tras varias semanas de incertidumbre y delicada situación económica, finalmente el gobierno llegó a un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. A la par del nuevo acuerdo, la nueva administración del BCRA anunció su nueva política monetaria y cambiaria.
Política Monetaria
El cambio en política monetaria consiste en abandonar las metas de inflación y adoptar una estricta meta de agregados monetarios. Las metas de inflación fueron un fracaso desde el inicio. No sólo fueron repetidamente incumplidas, sino que no lograron «anclar» o reducir las expectativas de inflación. De hecho, la última meta acordada co el FMI era superior a la inflación promedio del gobierno de C. F. de Kirchner. Difícil considerar estos resultados un éxito.
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