SOBRE EL DISCURSO DE TRUMP EN DAVOS – Por Alberto Benegas Lynch (h)

La frase clave del discurso del presidente estadounidense en Davos muestra su desconocimiento radical respecto al significado del comercio internacional. Así dijo que “Buscamos reformar el sistema de comercio internacional. No podemos tener un comercio libre para todos. Nosotros apoyamos el comercio libre pero debe ser justo y recíproco”. Misma perorata de los gobernantes tercermundistas. Reformar el comercio internacional para bloquear el comercio. La libertad no es para todos y la reciprocidad muestra el desconocimiento palmario del intercambio en una sociedad abierta. El que compra pan no espera que el panadero le compre sus servicios y así sucesivamente. El que se abre al comercio tiene todo que ganar aunque existan porfiados que se mantienen cerrados. El objeto del comercio internacional y de todo comercio consiste en importar o comprar, las exportaciones o las ventas constituyen el costo de las importaciones o las compras. Lo ideal sería poder importar o comprar ad infinitum sin necesidad de exportar o vender pero esto significaría que el resto nos estaría regalando bienes y servicios.

El discurso de Trump no es una novedad puesto que desde la campaña está bregando por la ruptura de acuerdos de libre comercio y por el proteccionismo más cavernario. No solo su conducta ética y estética deja mucho que desear sino que su política de reducir impuestos con una suba simultánea en los gastos -especialmente en infraestructura y en el sector militar- se encamina a mal puerto tal como lo han señalado innumerables observadores y analistas políticos. Por ejemplo, el célebre Bill Bonner en su artículo titulado “Antídoto para el optimismo” señala el peligro de confundir efectos aparentemente estimulantes con causas de fondo negativas y concluye que “A menos que se reduzca el gasto del estado profundo, no habrá una ganancia neta por la reducción de impuestos”. Algunas partes de lo dicho fueron reiteradas por el mandatario (con ínfulas de mandante) en su disertación de la semana siguiente a Davos ante ambas cámaras en el Congreso de los Estados Unidos, con agregados como la ratificación del esperpento de Guantánamo y sus conocidas aseveraciones sobre la inmigración.

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¿Se terminó la inacción fiscal? [Infobae]

En sus dos primeros años de gobierno, Mauricio Macri desarrolló avances graduales pero importantes en distintos ámbitos, pero prácticamente todo el arco de analistas destacó su inacción fiscal. Ni los impuestos, ni el gasto público, ni el déficit fiscal han bajado realmente.

Cambiemos se defiende. Después de las elecciones se dieron cuatro noticias relevantes: se sobrecumplieron las metas fiscales; se acordó un pacto fiscal con las provincias; continúa la baja del gasto al quitar subsidios a los servicios públicos, con sus consecuentes tarifazos en electricidad y gas; se recortará uno de cada cuatros cargos políticos del Poder Ejecutivo Nacional y durante 2018 los funcionarios no van a tener aumentos de sueldo para acompañar la inflación.

El mensaje, sin embargo, es bastante engañoso. Si bien las metas fiscales redujeron el déficit fiscal primario en relación con el PIB de 4,3% en 2016 a 3,9% en 2017, esto no contempla los intereses de deuda que se incrementaron en el mismo plazo del 1,6% al 2,2% del PIB. Con esta información el déficit fiscal financiero se incrementó entre 2016 y 2017 de 5,9% al 6,1% del PIB.

A este saldo habría que agregar también el déficit fiscal de las provincias estimado en 0,9% del PIB. Es por ello que el Gobierno enfatiza en la importancia del consenso fiscal en el que nación se compromete a ceder a las provincias 45 y 75 mil millones de pesos en 2018 y 2019, con la provincia de Buenos Aires como principal beneficiaria. Lo que el pacto fiscal nos está diciendo es que el esfuerzo por reducir el déficit de las provincias también proviene de nación con nuevas transferencias, y no de las jurisdicciones locales.

Al respecto, si bien continúan las quitas de subsidios, es precisamente ese dinero el que nación utilizará para ceder a las provincias por el pacto fiscal. En otros términos, las bajas de subsidios no tienen como fin bajar el gasto consolidado, sino que se destinan a otros incrementos de gastos como ya ha pasado en los dos años anteriores. Recordemos que solo en 2017 las quitas de subsidios económicos fueron de 65.500 millones de pesos, pero los subsidios sociales subieron en 82.300 millones de pesos.

La medida de hoy que recorta cargos y congela sueldos de funcionarios públicos de nación desde luego que va en el buen sentido de corregir el rojo fiscal, pero su impacto cuantitativo es marginal. El ahorro estimado en 1500 millones de pesos que comunicó hoy el presidente Mauricio Macri representaría apenas el 0,012% del PBI.

La noticia, sin embargo, debe tomarse como un gesto bien intencionado en el sentido de mostrar que los esfuerzos fiscales comienzan por casa, previo a un año de negociaciones paritarias de las que depende corregir los desequilibrios fiscal y monetario.

Si concluyó o no la inacción fiscal, es algo que sabremos en los próximos meses. Bien haría a esta Argentina que las provincias y los municipios replicaran el gesto o que la provincia de Buenos Aires aprovechara los nuevos recursos del pacto fiscal para reducir los ingresos brutos que tanto preocupa al oficialismo. Lo cierto es que en materia de impuestos tampoco ha habido avances, considerando que la reforma tributaria tiene impacto nulo de cara al presente y marginal recién después de 2020.

Publicada originalmente en Infobae, miércoles 31 de enero de 2018.

WP: Substance and Semantics (The Question of Capital)

Junto a Peter Lewin estudiamos el difícil problema de definir «capital» en economía. En este articulo sugerimos volcar el énfasis a su definición tradicional, donde el capital es el valor de mercado de todos los bienes de producción (sean maquinas -bienes de capital- u otros bienes.) Es la concepción que se empezo a dejar de lado con Adam Smith. Y también es la concepción de Mises. Aquí el borrador del articulo que saldrá en el Journal of Economic Behavios and Organization.

The perennial question ‘What is Capital’ has been getting some attention recently. Although the distinction between capital as a financial construct and capital as a collection of physical production-goods is well known, we argue that the former concept is underappreciated. The two concepts are often conflated in practice, and the relationship between them is seldom well understood. We spell out the financial concept of capital emphasizing its importance as an indispensable instrument of calculation and accounting. We consider some views of human, social and other capital and how we differ from them. We present reasons for rejecting the notion of an aggregate production function in standard growth theory (which uses the notion of an aggregate stock of physical capital) and as recently used by Thomas Piketty in his well-known work.

Acceder al articulo en SSRN.

WP: The Grecian Horse (Does Immigration Lead to the Deterioration of American Institutions?)

Si bien existe cierto consenso sobre los beneficios económicos de la libre inmigración, una de las objeciones mas importantes es de hecho cultural. Borjas, por ejemplo, argumenta que una fuerte inmigración (a Estados Unidos) puede afectar sus instituciones produciendo un perjuicio económico.

Junto a Alexandre Padilla estudiamos el efecto de stock y flujo de inmigrantes en los grados de liberad económica de los distinto estados dentro de Estados Unidos. En el estudio no encontramos evidencia de que ni el stock ni flujo de inmigrantes estén correlacionados con un deterioro en las libertades económicas. Debajo se encuentra el link al borrador del articulo, cuya versión final saldrá publicado en el journal Public Choice.

Concerns about the institutional impact of immigration, particularly, in the United States, are not new. We can trace them all the way back to Thomas Jefferson and Alexander Hamilton. More recently, in response to a literature that questions the efficiency of current immigration restrictions, Borjas (2015) expresses similar concerns about the institutional impact of immigrants coming from countries with poor institutions. Using economic freedom as proxy for institutional quality of the American states since 1980, using several estimation techniques and control variables, our results show that concerns about the institutional impact of immigrants are so far not supported.

Acceder al articulo en SSRN.

SMP: It’s Not a Comeback – It’s an Opportunity

In a recent post, Scott Burns discusses a paper I am working on with Roger Koppl (Syracuse University). The tentative title of our paper is “Is Macroeconomics Taking an Austrian Turn?”

The transformation (macroeconomics turning to Austrian ideas), Burns argues, “is by no means revolutionary, and it is far from complete.” Most certainly. But our paper is not about an outcome that already happened. Rather, it is about an opportunity still open for scholars interested in Austrian ideas. After all, our paper comes in the form of an open question, not a settled statement.

Seguir leyendo en SMP.

Informe de Libertad y Progreso: la imprescindible reforma del Estado

La duplicación del número de empleados públicos en los últimos 15 años no encuentra ningún justificativo posible. Sin embargo ha ocurrido en el estado argentino, tanto en el gobierno nacional como también en provincias y municipios. Este crecimiento no se explica en nuevas funciones estatales, sino en los impulsos de la política y de la propia burocracia para dar espacio al clientelismo o al copamiento ideológico y partidario de áreas de gobierno.  La re estatización de algunas empresas sólo podría explicar una parte pequeña del crecimiento del empleo estatal entre 2003 y 2015.

La Argentina tiene un nivel de gasto público excesivo. Creció desde un 30% del PBI en 2003 a un 46% en 2015. Este porcentaje no se redujo en 2016.  La gestión iniciada el 10 de diciembre de 2015 se propuso reducir el déficit fiscal y actuar sobre el gasto. Sin embargo, a pesar de estas buenas intenciones, no se advierte un claro resultado. De hecho el organigrama implantado para el Poder Ejecutivo Nacional ha sido el más frondoso en la historia del país. Se aumentó a 20 y actualmente a 21 el número de ministerios. El “Mapa del Estado” confeccionado por el Ministerio de Modernización, antes del último cambio, muestra 21 ministerios, 88 secretarías,  208 subsecretarías, 647 direcciones nacionales y generales, y 120 organismos descentralizados. Compárese esta exuberancia con la estructura de los gobiernos que administraban nuestro país hasta comienzos de los cuarenta, antes del advenimiento del peronismo. Había ocho ministerios, no existían las secretarías, sólo había un subsecretario por ministerio para coordinar la propia administración, y el total de direcciones nacionales no llegaba a 50. Los directores nacionales dependían directamente del ministro. El gasto público alcanzaba un 8% del Producto Bruto Interno.

El estado argentino gasta mucho y mal, incluso en sectores claves como la educación, la salud o la seguridad. De hecho en todas esas actividades se ha producido un intenso desarrollo de prestaciones privadas.

Ver la propuesta completa de LyP sobre reforma del Estado (resumen ejecutivo y propuesta completa):

Resumen ejecutivo Racionalización y Modernización del Estado

La Racionalización y Modernización del estado

Libertad y Progreso en La Nación y Radio Mitre exponiendo su propuesta de Reforma del Estado:

“Según un relevamiento desde que asumiò Macrì aumentó un 25% la estructura estatal”, Tapa de La Nación, lunes 17 de abril de 2017, por Mariano Obarrio

“La fábrica de ravioles puesta a funcionar a pleno”, La Nación, lunes 17 de abril de 2017, por Mariano Obarrio

“Desde su asunción Macri aumentò un 25% la estructura del Estado”, Lanata Sin Filtro, Radio Mitre, lunes 17 de abril

“Cómo se agrandó el Estado en la era Macri”, informe de Alejandro Fantino en Animales Sueltos, América, programa líder de rating en la franja nocturna, lunes 17 de abril

“Mauricio Macri: La política transformó al Estado en un aguantadero”, declaraciones del presidente Macri en TN, uno de los principales canales de Argentina, en relación a un informe de Libertad y Progreso reproducido por Mariano Obarrio de La Nación, martes 18 de abril

“Entre altas y despidos, el Estado Nacional casi no redujo su planta”, nota de Mariano Obarrio en la Nación citando números de Libertad y Progreso, martes 18 de abril

“Hay trabajadores encubiertos en el Estado”, Agustín Etchebarne con Oscar González Oro en la primera mañana de Radio Rivadavia, miércoles 19 de abril

Lista completa de artículos y entrevistas realizados a Libertad y Progreso con motivo del informe sobre el crecimiento del Estado, click acá

Entrevista sobre el mercado cambiario y la nueva disposición del Banco Central

Diario Textual de La Pampa me entrevistó acerca de las nuevas medidas que adoptó el Banco Central en el mercado cambiario, habilitando a nuevos comercios a inscribirse en un registro para la compra-venta de divisas. El intercambio se extendió hacia lo que verdaderamente preocupa en el mercado cambiario.

Acceda aquí a la nota completa.

Cambiemos me da la razón

Hace algunos días comentaba sobre un enfriamiento de la economía según los datos oficiales del EMAE. En aquel post comentaba que la economía Argentina estaba pasando por un proceso de recuperación, no de crecimiento. Y que dicha recuperación estaría empezando a mostrar signos de agotamiento.

Esta no es la opinión del BCRA, pero según su Presidente, Federico Sturzenegger, en una entrevista para el diario Perfil, esta es al opinión de Cambiemos en el Poder Ejecutivo.

Parece

Reducción de puestos políticos: Gestos vs política económica

El día de hoy Mauricio Macri anunció un recorte del estado, que consiste en recorte de gastos, congelamiento de sueldos, y la prohibición (retroactiva) de contratar a familiares de ministros. En números fiscales, el ahorros fiscal es mínimo (en las redes vi estimaciones en torno al 0.008% del PBI.)

Hay dos críticas parecidas que se la han hecho a Cambiemos, pero con una diferencia sutil. La primera consiste en no llevar adelante la baja del gasto necesaria para equilibrar la economía argentina. La segunda es la falta de la política de gestos que muestren que al menos los funcionarios públicos tienen consciencia del problema. Es fácil interpretar como una falta de respeto al contribuyente que mientras el déficit fiscal se encuentra en niveles récord y el contribuyente sufre una presión fiscal asfixiante, la clase política despilfarra los recursos que tanto le han costado al ciudadano pagar el estado.

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UN ARTÍCULO DE ALBERTO MANSUETI CON ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA MPS QUE CREO QUE HAY QUE PENSAR ANTES QUE ENOJARSE

UN HÉROE DE NUESTROS DÍAS

Alberto Mansueti

Vaklav Klaus ha puesto sus títulos a todos los episodios de la historia que protagonizó. Es el artífice de la “Revolución de Terciopelo” de 1989 en su país, entonces República Popular de Checoslovaquia, cuando sin un tiro ni una gota de sangre, su “Partido Cívico” acabó la tiranía soviética, a pura fuerza de inteligencia política. Casado con Livia, su novia eslovaca de los ’70, estudiantes en la Universidad de Economía de Praga, Klaus negoció en 1992 el “divorcio amistoso” de checos y eslovacos, junto a su colega Vladimir Meciar, evitando sangrientas guerras tribales como en la ex Yugoslavia. Aprendieron los liberales una lección clave: la política es el único sustituto a la sangre y a la muerte.

En 1993, ya como Primer Ministro de la novel República Checa, y en los 5 años siguientes, dirigió la “transición completa” desde el comunismo al capitalismo liberal, a base de privatizaciones populares, con bonos canjeables por acciones, muy diferente de las “transiciones a medias”, como en Hungría, Polonia y otros países ex comunistas. El “milagro económico checo” se vio de inmediato en hogares, calles, fábricas y fincas; y luego en estadísticas de la economía. Pero enfrentó grandes obstáculos, mayormente legales; y los “transitólogos” liberales aprendieron otra lección clave: las reformas económicas profundas deben prepararse y acompañarse de profundos cambios jurídicos.

Desbancado del poder, Klaus encabezó la oposición a los gobiernos tibios que le sucedieron, mostrando el camino de salida: ampliar y profundizar las reformas; no revertirlas.

En 2003 fue elegido Presidente, y reelegido en 2008. Siguió su combate ideológico y político en cuatro frentes: contra la oposición socialdemócrata y ex comunista; contra el Nuevo Orden Mundial continentalista y globalista de la Unión Europea, la OTAN y la ONU; contra los embates del marxismo cultural; y contra los “liberales” despistados, que se limitan a repetir como loros las sabidas frases de Mises y Hayek, que son veraces y acertadas, pero el siglo XXI plantea nuevos y terribles desafíos, que piden respuestas y soluciones que sean liberales clásicas y creativas a la vez.

En 2013 Klaus dejó la Presidencia de su país; y se enfocó en esta cuarta brega. Sus discursos a la Sociedad Mont Pelerin, convertida en “amable Club de Viajes de los thinktanqueros”, pisaron callos, tan fuerte, que al fin le expulsaron del Instituto Cato, por “conservador” y peleador. Tres de sus discursos a la decaída Sociedad MP, resumen su titánico pensamiento; los de Praga en 2012, Hong Kong en 2014, y Seúl en 2017. (Todos en su Website, ordenados por fechas).

(1) El de Praga en 2012 fue muy esclarecedor y señero, ya desde el título: “No estamos en el lado ganador”. Apuntó una larga lista de factores que conspiraron contra las reformas liberales de los ’90, en la República Checa, y todo el mundo. De ellos, hubo 4 que “no nos tomaron de sorpresa”; pero otros 9 en cambio, “nos agarraron desprevenidos”.

¿Cuáles estaban previstos? A saber: la atracción fatal por el socialismo democrático, y su falaz y engañosa “Economía Social de Mercado”, tan querida por los “socialcristianos”; los rojos disfrazados de “verdes”; toda la plaga de “intelectuales” socialistas, escritores y “pensadores” (¿?) amantes de la planificación central y el dominio sobre la vida y negocios de la gente; y en fin, el “cientismo” y las ilusiones tecnocráticas, un duro primer golpe a la democracia, que los liberales clásicos siempre hemos defendido, como límite al ejercicio del poder.

¿Y cuáles “nos tomaron de sorpresa”? A saber: la contracultura de los hippies sesentayocheros del “Mayo francés” envejecidos, retocada en el marxismo cultural de Gramsci, Luckacs y la Escuela de Frankfurt; el atractivo de las “ganancias visibles y concentradas” para los grupos de intereses, y el escaso conocimiento de los “costos invisibles y dispersos” para las grandes mayorías. Y por último, el cambio de “derechos civiles” por “derechos humanos”, a los almuerzos gratis. Esos tres primeros.

¿Qué más? La repentina judicialización de la política o “Juristocracia”; y el poder de las ONGs, supuestamente “de la sociedad civil”, otros dos martillazos contra la democracia. Y siguen: la prensa basura, manipulada, escandalosa y sensiblera, abusa de la libertad de expresión; las Nomenklaturas de “los organismos internacionales”, en realidad “supranacionales”, arrogantes y prepotentes, y fuera de todo control democrático, a diferencia de las autoridades nacionales al interior de cada país. Y por último: feroz propaganda en favor de las falacias marxistas; y débil y defectuosa defensa de “las ideas de la libertad”.

Pero con estos dos últimos factores, Klaus apunta al cierre de su discurso, los “tanques de pensamiento liberal” nos fallaron. Callos pisados por doquier. Murmullos en la sala.

(2) En Hong Kong, en 2014, el ya viejo guerrero volvió a la carga, en defensa de un liberalismo “sanamente conservador”. “En el siglo pasado”, dijo, el liberalismo tuvo que defender la libertad contra el nacionalismo; contra la democracia deformada en “tiranía de la mayoría”; y contra la política pretendiendo atropellar la economía. ¡Muy bien! Pero en este siglo, las amenazas contra la libertad nos disparan desde nuevos frentes, y tenemos que defenderla. ¿Cuáles son esos nuevos enemigos de la libertad? Tres, principalmente: la desnacionalización de los países, con las migraciones masivas y las Nomenklaturas supranacionales; los burócratas que le tienen miedo a la democracia; y la ilusión antipolítica de un “mundo pospolítico”, que a la fuerza pretenden imponernos.

Por consiguiente, los liberales clásicos y conservadores hemos de asumir sin tibiezas la triple defensa del Estado nacional, de la democracia, y de los políticos y la política. Otra vez callos pisados, otra vez murmullos en la sala.

(3) El pasado 2017, en Seúl, Klaus otra vez estuvo demoledor; y más directo, si cabe. Tituló así: “Nuevas amenazas que la Mont Pelerin debe tratar”, sin anestesia. E hizo gala de su capacidad más admirable: combinar sus arengas típicas de experimentado político práctico, con citas eruditas de los académicos liberales y conservadores rigurosos y creativos, que no sólo repiten frases de Mises y Hayek; y quizá por eso mismo, no muy conocidos del público liberal convencional.

Se despachó en dos temas: primero contra las migraciones masivas, gente que llega de países rotos y atrasados, buscando “beneficios sociales”; es una amenaza a la cultura y la civilización occidentales. Son muy diferentes de las antiguas migraciones individuales, gente que llega buscando simplemente un trabajo, y un futuro, para hacer a punta de esfuerzo propio. Segundo tema: a favor de la rebelión de las mayorías silenciosas, que votan por candidatos antisistema; y contra los liberales despistados, que descalifican a las primeras como “populistas”, y a los segundos como “fundamentalistas”, “Neo-nazis” y “amigos de Putin”. Esta vez los callos sangraron; los murmullos subieron de volumen.

Doctor Klaus: si le es posible acompañarnos, ¡bienvenido a Guatemala!