Un momento fundacional para la cien ia económica. El iluminismo escocés y la tradición del orden espontáneo

Con los alumnos de la UNLPam vemos Historia del Pensamiento Económico. En este caso, algunos capítulos del libro compilado por Adrián Ravier, Lecturas de Historia del Pensamiento Económico. Estamos considerando a los clásicos y uno de los capítulos es un artículo donde Ezequiel Gallo comenta “La Tradición del orden social espontáneo”, analizando las contribuciones de los escoceses Adam Ferguson, David Hume y Adam Smith. De ese texto, reproduzco su explicación y comentario de la famosa frase del primero de esos autores cuando se refiere a los fenómenos sociales que son “fruto de la acción humana pero no del designio humano”. Esta es la esencia de un orden espontáneo, algo que cuesta mucho comprender.

Ferguson

“… ¿cómo fue posible que en ciertos momentos, ese ser frágil e imperfecto que es el hombre fuera capaz de crear riqueza y abandonar siquiera fugazmente, la condición de atraso y pobreza a la que parece condenado? Las primeras reflexiones a partir del interrogante planteado apuntan a señalar cómo no ocurrió ese tránsito. El cambio no fue originado por un plan “maestro” generado en la cabeza de un hombre o en un cónclave de notables. Tampoco fue el resultado de algún contrato original donde se acordaron de una vez las instituciones que habían de regir los destinos de la humanidad: “Ninguna sociedad se formó por contrato” —diría Ferguson—, “ninguna institución surgió de un plan [ … ] las semillas de todas las formas de gobierno están alojadas en la naturaleza humana: ellas crecen y maduran durante la estación apropiada”. Y luego redondea esta noción en uno de los más afortunados pasajes de su Ensayo sobre la sociedad civil:

“Aquel que por primera vez dijo: ‘Me apropiaré de este terreno, se lo dejaré a mis herederos’ no percibió que estaba fijando las bases de las leyes civiles y de las instituciones políticas. Aquel que por primera vez se encolumnó detrás de un líder no percibió que estaba fijando el ejemplo de la subordinación permanente, bajo cuya pretensión el rapaz lo despojaría de sus posesiones y el arrogante exigiría sus servicios.

Los hombres en general están suficientemente dispuestos a ocuparse de la elaboración de proyectos y esquemas, pero aquel que proyecta para otros encontrará un oponente en toda persona que esté dispuesta a proyectar para sí misma. Como los vientos que vienen de donde no sabemos [ … ] las formas de la sociedad derivan de un distante y oscuro pasado; se originan mucho antes del comienzo de la filosofía en los instintos, no en las especulaciones de los hombres. La masa de la humanidad está dirigida en sus leyes e instituciones por las circunstancias que la rodean, y muy pocas veces es apartada de su camino para seguir el plan de un proyectista individual.

Cada paso y cada movimiento de la multitud, aun en épocas supuestamente ilustradas, fueron dados con igual desconocimiento de los hechos futuros; y las naciones se establecen sobre instituciones que son ciertamente el resultado de las acciones humanas, pero no de la ejecución de un designio humano. Si Cronwell dijo que un hombre nunca escala tan alto como cuando ignora su destino, con más razón se puede afirmar lo mismo de comunidades que admiten grandes revoluciones sin tener vocación alguna para el cambio, y donde hasta los más refinados políticos no siempre saben si son sus propias ideas y proyectos las que están conduciendo el estado”.

Es conveniente subrayar dos aspectos de esta intuición tan fértil de Ferguson. En primer lugar, el autor escocés afirma que los hombres no “inventan” desde cero, sino que innovan a partir de circunstancias e instituciones que fueron el fruto de acciones humanas anteriores. En segundo término, esas circunstancias surgieron como consecuencia de la yuxtaposición de una multitud de planes individuales que al entrecruzarse produjeron muchas veces resultados que no eran queridos por sus autores. Así Hume, por ejemplo, afirmaba que las reglas de justicia, y especialmente de la propiedad, eran muy ventajosas para todos los integrantes de la comunidad “a pesar de que ésa no había sido la intención de los autores”. Es importante advertir, finalmente, que una parte muy significativa de nuestras instituciones (justicia, moneda, mercados, lenguaje, etc.) emergieron espontáneamente de esas interacciones humanas bastante antes que pensadores y analistas sistematizaran sus contenidos. Esto es, por ejemplo, lo que nos dice Ferguson sobre el lenguaje:

“Tenemos suerte de que en estos, y otros, artículos a los cuales se aplica la especulación y la teoría la naturaleza prosigue su curso, mientras el estudioso está ocupado en la búsqueda de sus principios. El campesino, o el niño, pueden razonar y juzgar con un discernimiento, una consistencia y un respeto a la analogía que dejaría perplejos al lógico, al moralista y al gramático cuando encuentran el principio en el cual se basa el razonamiento, o cuando elevan a reglas generales lo que es tan familiar y tan bien fundado en casos personales”.

Sobre ideas de fondo y la coyuntura – Por Alberto Benegas Lynch (h)

En todas partes el debate sobre ideas de fondo determina la coyuntura. Lo que ocurre día a día en diversos países es inexorable consecuencia de la comprensión o incomprensión de los conceptos que se tengan acerca de las cosas. Si se piensa que puede paliarse la pobreza con recetas que en realidad la agudizan, el resultado indefectiblemente será la adopción de políticas que extienden las situaciones de pobreza y así sucesivamente.

Entonces lo primero, primero. No tiene sentido poner la carreta delante de los caballos. Si se corre tras la coyuntura se está comenzando por el final, puesto que, como queda dicho, las ocurrencias diarias son la consecuencia de las metas que se fijen y, a su turno, estos objetivos son el resultado de considerar ciertos medios como idóneos para el logro de los fines propuestos.

Es por cierto muy natural y necesario que los diversos medios de comunicación destinen espacios a la coyuntura, es decir, a las noticias cotidianas pero de allí no se desprende que deba abandonarse el debate de ideas de fondo ya que sin esa brújula los sucesos diarios quedarían a la deriva. Sería equivalente a darle importancia a los efectos sin importar las causas. Sería como el perro que da vueltas para morderse la cola.

Es tragicómico prestar atención a quienes machacan con que «lo importante son los hechos y no la discusión de ideas» como si los hechos aparecieran por ósmosis, como si cayeran del cielo sin explicación alguna.

Desde luego que otra cosa bien distinta es la ideología, no en el sentido inocente del diccionario de conjunto de ideas, ni siquiera en el sentido marxista de falsa conciencia de clase, sino en la acepción más generalizada de algo cerrado, terminado e inexpugnable lo cual contradice la visión más elemental del conocimiento que por definición trata de un proceso evolutivo y abierto en cuyo contexto se traduce en una adquisición provisoria, siempre abierta a refutaciones.

 En todo caso debe recordarse que nada hay más práctico que una buena teoría, los hechos se interpretan en base a un andamiaje conceptual que puede ser acertado o equivocado. Los hechos aislados no significan nada, el significado se lo otorga la explicación de su naturaleza y consiguientes causas que, precisamente, provienen del debate de ideas en competencia entre sí.

Por esto es que los medios de comunicación de mayor prestigio reservan espacios para la opinión y no se agotan con las noticias del momento. Esos debates y distintas perspectivas enriquecen las interpretaciones que así permiten comprender y eventualmente corregir y encaminar los sucesos diarios. En este sentido, en orden de importancia la opinión prevalece sobre la noticia ya que hace de guía, mojón o punto de referencia al efecto de no dar palos de ciego. En nuestro país da la sensación que se corre tras la coyuntura y se otorga poco espacio para el debate de ideas.

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NOL: Digging Deeper into Populism: A Short Reply to Derril Watson

Respuesta a Derril Watson sobre my post de populismo en Latino America.

Derril Watson offer some critical remarks on my short post about populism in Latin America. In short, Watson is arguing that (1) I’m stating something obvious (populism diminishes economic freedom) and (2) that I’m wrong when I say that populism fails to produce economic growth.

Seems I haven’t been quite clear, because I state none of the above. The intention of my post is not to show that populism decreases economic freedom, I think this is uncontroversial. The point of the post is to show, with a very simple calculation, how fast economic freedom is reduced. I might be wrong, but I have the impression that most individuals do not realize how fast they can loose their economic liberties under this type of government. This is the message carried in the title of the post “How fast does populism destroy economic freedom in Latin America?” rather than “Does populism destroy economic freedom in Latin America?”

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La agenda está presentada, falta conocer la profundidad de las medidas – Por Roberto Cachanosky

El Presidente advierte que con este nivel de gasto público, esta presión tributaria y este nivel de déficit fiscal es inviable el crecimiento

Finalmente Macri hizo algo que creo debería haber hecho de entrada, es decir el 10 de diciembre de 2015, pero por las razones que sean no lo hizo. Lo importante es que luego de ganar las elecciones de medio término el Presidente parece no haber perdido el tiempo.

Inmediatamente luego de haber obtenido un resultado electoral muy favorable, con un capital político muy importante, una sociedad que le ha dicho que está dispuesta seguir esperándolo, con un PJ no K que muestra signos de querer cooperar y un kirchnerismo en desbande, Macri convocó a la oposición, a los dirigentes sindicales, empresariales y legisladores y les propuso algunos ejes para comenzar a reconstruir una Argentina que tiene décadas de decadencia.

Macri no solo convocó a los sectores mencionados y les planteó, entre otras cosas, que es fundamental terminar con el déficit fiscal, que el Estado no puede gastar más de lo que recauda, que la gente ya no tolera más presión impositiva y que, por lo tanto, hay que bajar el gasto público al punto que incluso llegó a mencionar algunos casos específicos como lo que gasta el Congreso Nacional y los provinciales, tema que traté en esta misma columna unas semanas atrás.

Yo diría que Macri advierte que con este nivel de gasto público, esta presión tributaria y este nivel de déficit fiscal es inviable el crecimiento económico. Por eso les planteó a los gobernadores la necesidad de trabajar en conjunto para reducir el gasto público y seguramente algún tipo de reforma impositiva y de coparticipación federal.

Otro de los puntos que trató fue el del sistema jubilatorio. Considero que también sabe que el sistema de reparto es inviable aquí y en todas partes del mundo. La relación entre cantidad de personas en actividad y jubilados, que es el primer dato a tener en cuenta para determinar el nivel de las jubilaciones, cada vez es más chico porque se extendió la esperanza de vida de la gente y se reduce la tasa de natalidad. Basta con ver la pirámide poblacional de Europa para advertir que incluso en el viejo continente hay serios problemas con el sistema previsional.

Sobre este punto todo parece indicar que prefieren cambiar el ajuste que actualmente se hace en forma semestral de acuerdo a la recaudación impositiva por el ajuste por inflación en forma trimestral.

Si finalmente la inflación es controlada y la recaudación mejorara por efecto de un mayor nivel de actividad, entonces los jubilados no perderían poder adquisitivo pero no incrementarían sus ingresos reales. Mantendrían el actual poder de compra en términos constantes.

Recordemos que un tercio del gasto público se destina a financiar el pago de jubilaciones y pensiones. Es decir, tienen un peso muy relevante sobre el presupuesto nacional.

El segundo punto de acuerdo que destacó Macri fue el del empleo. Como empresario sabe que la industria del juicio hace estragos en las empresas, particularmente en los microemprendimiento y PyME que, con un par de juicios que les pueden hacer empleados despedidos, pierden fortunas.

Una gran empresa podrá bancarse el costo de pagar el juicio pero tendrá poco estímulo para contratar más personal. Una PyME no solo queda en la lona por un juicio laboralsino que, además, tiene cero estimulo en contratar gente.

En definitiva, la actual legislación laboral conspira contra el objetivo de crear puestos de trabajo. Tal vez no se apunte tanto a bajar los impuestos a la nómina salarial sino más bien en ponerle un límite a la industria del juicio.

Finalmente fue al tema de la calidad institucional remarcando la necesidad de una reforma electoral, de la Justicia y el control de la corrupción.

Si uno mira los anuncios no definen un plan económico con medidas concretas. Más bien son lineamientos generales sobre los que se invita a debatirá a la oposición, sindicatos, empresarios y legisladores.

Seguramente el Gobierno debe tener preparados sus proyectos en materia impositiva, de reforma del Estado, laboral, etc. y los debatirá con los sectores mencionados en las próximas semanas. Considerando que se invitaba al diálogo no resultaba oportuno presentar medidas concretas diciendo: es esto o nada. En todo caso, los sectores mencionados saben muy bien de qué se trata el problema.

Los que defienden el Gobierno a ultranza, con un nivel de fanatismo casi K, dirán que las medidas anunciadas por Macri son fundacionales. Otros verán anuncios vagos en el discurso del Presidente, sin medidas concretas. En rigor, Macri no hizo anuncios tan categóricos, solo convocó a trabajar sobre una agenda de las que enunció sus titulares pero todavía hay que conocer el corazón de las medidas concretas.

Ejemplo, se habla de reforma previsional como si se pasara de un sistema de reparto a un sistema de capitalización cuando en realidad es solo un cambio en la manera de ajustar las jubilaciones como indicaba anteriormente.

No sabemos hasta dónde llegará el bisturí para quitar la enorme grasa que tiene este estado fofo e incompetente. Desconocemos cuánto se aliviará al sector privado en la asfixiante carga tributaria que hoy soporta.

En fin, no tenemos los detalles como para definir si en esta oportunidad tendremos éxito. Sí puedo decir que veo un cierto cambio en el discurso del Presidente que marca un rumbo económico que en líneas generales se pueden compartir.

Discurso que, por cierto, parece ser desvirtuado por algunos de sus funcionarios de confianza que se empeñan en mostrar que el actual gobierno dio más subsidios sociales que el kirchnerismo como si fuera un éxito que la gente viva de la cultura de la dádivaen vez de la cultura del trabajo. O se la pasan hablando de los pobres en vez de hablar de cómo generar riqueza.

Personalmente me confunde el discurso bien orientado del Presidente y el discurso de algunos de sus funcionarios. Pero en concreto todavía no podemos decir si las medidasque se van a aplicar van a alcanzar para dominar la terrible herencia económica K, porque las desconocemos.

Sabemos que Macri es consciente de que no puede vivir endeudándose eternamente y que hay que bajar el déficit fiscal reduciendo el gasto público y la carga tributaria. Cómo se hará y con qué profundidad lo desconocemos. Pero sí sabemos que la herencia K es muy pesada como para dominarla con un par de aspirinas.

El primer paso está dado. Macri, con su capital político, convocó a la oposición a reconstruir las ruinas de 70 años de populismo y 12 años de hiperpopulismo K. Los lineamientos generales están bien orientados. La profundidad de las medidas que se debatan en las próximas semanas y meses nos darán las pautas de nuestro futuro económico.

Publicado originalmente en Infobae, 30 de octubre de 2017.

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Bemoles de la Reforma Impositiva en Argentina

Finalmente el gobierno de Mauricio Macri anunció la tan esperada reforma impositiva, a pocos días de un sólido triunfo en las elecciones de medio término.

El tema fiscal en Argentina es uno de los principales problemas económicos a solucionar. Con una presión fiscal asfixiante, un sistema impositivo casi imposible de entender, y un nivel de gasto público insostenible, una reforma fiscal se hace imperante.

Lo avances fiscales pueden dividirse en dos frentes. El primero y más importante es reducir la presión fiscal. Un problema de segundo orden es simplificar los impuestos en Argentina. Es decir, si se mantuviese la presión fiscal intacta pero se simplificasen los impuestos, en definitiva la reforma impositiva sería un avance o mejora. Qué es lo que se intuye en estos dos frentes de la reforma impositiva presentada por el Ministro Dujovne?

Presión fiscal

Por el lado de la presión fiscal hay muy poco avance. Según el propio Ministerio de Hacienda, la presión fiscal se reduciría 1.5 puntos del PBI en un plazo de 5 años. Esto es un avance que no satisface expectativas dada la presión fiscal récord a nivel mundial que Argentina le impone a sus contribuyentes. Pareciera ser que el gobierno intuye lo pobre de la mejora en este frente. La página del Ministerio de Economía sostiene lo siguiente:

La reforma implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PBI al cabo del quinto año, lo que se sumará a la reducción de 2 puntos del PBI que tuvo lugar desde 2016 y a la baja del impuesto inflacionario a partir de este año. Gracias a la reforma bajará la evasión y crecerá más rápido la economía (en 0,5% del PIB adicional por año durante al menos 5 años): con estos impactos la reforma le costará al Tesoro Nacional solamente 0,3% del PBI a la vez que aumentará los recursos coparticipados a las provincias.

Parece ser que la reforma impositiva desacelera la baja del 2 puntos que tuvo lugar en el último año y medio de manera considerable. En lugar de bajar 2 puntos cada 18 meses, el gobierno propone bajar 1.5 puntos en 5 años. Sin embargo, me da la impresión que mencionar los 2 puntos ya logrados buscan inflar el impacto de esta reforma, que no debe ser evaluada por cambios fiscales previos.

No me termina de convencer la segunda mitad del párrafo. La idea de que una baja impositiva tan leve va a genera un boom económico significativo me parece optimista por dos motivos. Según los cálculos del ministerio la presión fiscal sigue siendo asfixiante. En segundo lugar, Argentina sigue siendo una economía cerrada y excesivamente regulada. Estas restricciones pueden limitar el impacto económico de bajar impuestos tan levemente.

Simplificación impositiva

Aquí las mejoras, si bien encaminadas en el buen sentido, podrían haber sido más audaces. Dos cuestiones a mencionar.

En primer lugar, en lugar de eliminar parches, se han superpuesto los mismos. Por ejemplo, en lugar de avanzar en reducir el impuesto a las transacciones bancarias, parte del mismo se puede tomar a cuenta del impuesto a las ganancias. En segundo lugar, se bajan algunos impuestos internos, incluso eliminándolos, pero se aumentan otros, incluso duplicándolos. El gobierno puede haber perdido una oportunidad única para simplificar el laberinto que es el sistema impositivo argentino.

Tres puntos controversiales

Hay, aún, tres puntos controversiales en la reforma impositiva.

El primero tiene que ver con el aumento de impuestos a ciertos bienes como bebidas alcohólicas o gaseosas. Desde un punto de vista técnico, se entiende el sentido de aumentar impuestos a bienes inelásticos. Pero el argumento del gobierno no es otro que el del paternalismo. El argumento es que estos impuestos se incrementar porque no son bienes saludables. Menos mal que Argentina tiene a Cambiemos para decirle a sus residente como vivir sus vidas. Cambiemos repetidamente se ha descripto como un movimiento político de izquierda. Bien le cabe la calificación. El problema que veo es este paternalismo (tan presente en CABA) que tan cómodo le cabe a Cambiemos y que tan peligroso es.

El segundo tiene que ver con un gran ausente. No he visto mención a permitir a las empresas ajustas sus balances, y por lo tanto su cálculo de impuestos, por inflación. Me pregunto si cuando esta propuesta se discuta en el congreso alguien de la oposición será lo suficientemente audaz de levantar este punto.

En tercer lugar, el impuesto a la renta financiera a individuos (más técnicamente, la eliminación de una excepción.) Uno de los argumentos del gobierno es que los países más importantes de la región cobran este impuesto. Me parece un pobre argumento. Países de al región tienen menos carga impositiva, economías menos reguladas, y mayor apertura económica. No lo veo al gobierno de Cambiemos muy apurado por mejorar estos frentes. Mejor argumento sería mencionar el principio de igualdad ante la ley. Este principio, sin embargo, descansa en el supuesto de que la ley se justa, es decir, se ajusta a derecho. El marco impositivo en argentina no es equitativo y difícilmente se pueda justificar desde un principios estrictamente republicano. En argentina se cobran impuestos Noruegos sin contraprestación de servicios públicos a cambio. En argentina hay una inflación aún no domada por el banco central y un sistema de retiro de reparto que deja mucho que desear. El argentino medio no tiene otra opción que asegurarse su futuro por sus medios. Gravarle la renta financiera a las personas es atentar contra su futuro. Este impuesto tampoco construye confianza luego del blanqueo fiscal y pedir confianza a los ahorristas en traer sus ahorros (bien ganadas) al país.


Las reforma fiscal apunta en la dirección correcta (en general). Pero los avances concretos deberían, y podrían, haber sido más audaces. Cuándo va a ser la próxima oportunidad de realizar cambios verdaderamente profundos en el sistema impositivo argentino?

Para Mankiw todo lo escrito en economía hace más de treinta años es irrelevante. Nosotros, estudiamos su historia

Con los alumnos de la UNLPam vemos, en términos generales, los principales hitos y autores en la historia del pensamiento económico, comenzando por una revisión de las contribuciones previas a los clásicos. ¿Es la historia del pensamiento un camino para comenzar a aprender economía o se necesita conocerla para analizar luego su historia? Esto dice Adrián Ravier en la Introducción al libro Lecturas de Historia del Pensamiento Económico, del cual es compilador:

“Existen dos formas de introducir al lector a la disciplina económica. La tradicional es a través de los manuales o tratados de economía. Sistemáticamente el lector estudia qué es la economía, cuál es el método científico a través del cual se contrastan las hipótesis, elementos microeconómicos como un simple intercambio, la determinación del precio, la función empresarial y los procesos de mercado; elementos de finanzas públicas, como la teoría de las fallas de mercado, el teorema de Coase, las fallas del estado y la teoría impositiva; también elementos de teoría monetaria para comprender el origen del dinero y el funcionamiento del sistema bancario y financiero; aspectos macroeconómicos, que trabajan en torno a la teoría del capital, la inflación, el pleno empleo y también los ciclos económicos y la política eco nómica; y finalmente elementos que hacen al comercio internacional, como la división internacional del trabajo, la teoría de ventajas comparativas y la globalización.

Sin embargo, pienso que muchos profesores fallan en concientizar al alumno que el conocimiento moderno de cada uno de estos campos se ha visto desarrollado tras un largo proceso en el que muchas hipótesis han quedado momentáneamente descartadas, para dar lugar a otras nuevas, que hoy parecen superiores en cuanto a la comprensión del mundo.

Karl Popper nos ha enseñado que no es posible en ninguna ciencia la confirmación o refutación definitiva de las hipótesis, y es por eso debemos permanecer humildes ante los frutos de nuestras investigaciones y dejar abierta la puerta para que ciertas hipótesis que parecían refutadas, recuperen valor en un futuro.

Es así que surge este otro modo de introducir al lector a la disciplina.”

Y luego comenta que la actual visión predominante en la enseñanza de la economía no considera que el estudio de su historia y evolución sea importante. Así:

“Quizás sorprenda al lector que la superioridad de este segundo proceder no es compartido por muchos especialistas en el campo. Existen muchos economistas y lo que es más grave, muchos profesores de economía, que han prescindido de la historia del pensamiento económico.

Podemos tomar como ejemplo aquel conocido post en el blog personal del profesor Gregory Mankiw1, autor de «Principles of economics», un manual que lleva vendidas más de un millón de copias en diecisiete lenguas. Mankiw ofrecía una respuesta a un alumno quien le había preguntado cuál era su opinión sobre «La Acción Humana», tratado de economía de Ludwig von Mises, publicado en 1949. Su respuesta fue franca: «no lo he leído». Pero a paso siguiente ofreció una justificación: «En Economía se asume que cualquier cosa escrita hace más de 20 ó 30 años es irrelevante».”

Abrir las importaciones para bajar la pobreza [Infobae]

Para muchos “nuestra” industria es un ejemplo de soberanía o motivo de orgullo nacional, pero lo cierto es que su contrapartida es una pobreza estructural representada en un tercio de la población

Los economistas distinguimos entre bienes transables y no transables. Los transables son aquellos que se pueden exportar e importar; los no transables son los que sólo se consumen en las economías donde se producen. Ejemplos de bienes transables son los alimentos y las bebidas, la indumentaria, la tecnología o los libros. Ejemplos de bienes no transables son los servicios en general, por ejemplo, un corte de pelo, una radiografía o los estudios en la escuela primaria. En las economías abiertas y con bajos aranceles, los bienes transables tienden a tener precios muy parecidos. La diferencia de precios se encuentra únicamente en el costo de transporte. La Argentina, sin embargo, viene ofreciendo precios para estos bienes que duplican y hasta triplican a los que se pueden encontrar en el mundo libre.

¿Cuánto reduciríamos la pobreza si los precios de los bienes transables cayeran a la mitad o a la tercera parte? ¿Tiene sentido seguir protegiendo con altos aranceles la industria manufacturera argentina? Se dice que, al proteger esta industria, se protegen millones de puestos de trabajo que esta industria genera, pero lo cierto es que se desprotege a 40 millones de consumidores que de otro modo podrían acceder a productos de mejor calidad y menor precio. Y por otro lado, si las economías tuvieran que cerrarse para garantizar el pleno empleo, ¿cómo explicamos el bajo desempleo que muestran las economías libres en la actualidad? Lo cierto es que este argumento constituye un mito, y si abrimos las economías, sí, algunas empresas manufactureras tendrán que reestructurarse, pero el trabajador argentino podrá encontrar otras actividades más productivas para llevar adelante.

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PENSANDO EN MARX SOBRE MATERIALISMO – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Días pasados estaba releyendo algunas partes del primer libro que Marx y Engels escribieron juntos publicado en 1845, La sagrada familia. Crítica de la crítica crítica (no fue una errata, es así el título) en el que aluden a estudios realizados por Bruno Bauer y sus hermanos Edgar y Egbert. La obra contiene muchas aristas pero la que tomo en esta oportunidad es el materialismo de Marx ya puesto en evidencia en su tesis doctoral sobre Demócrito (que a veces mezcla con sus diatribas contra el judaísmo a pesar de descender de una familia rabínica, aunque su padre cambió de religión al efecto de contar con mayor número de clientes en su bufete de abogado en el contexto del régimen prusiano).

A juzgar por lo que ocurre en nuestro mundo el materialismo filosófico o, al decir de Popper, el determinismo físico aparece hoy en muy diversos campos y proviene de muy diferentes tradiciones de pensamiento: en la economía (paradójicamente en la “teoría de la decisión”), en el derecho (especialmente en la rama penal), en interpretaciones de variantes psicológicas (a pesar de que el vocablo alude a la psique), en algunos médicos (sobre todo en el campo de la neurología) y en ciertas manifestaciones de la filosofía. En otras oportunidades me he extendido en este tema que estimo crucial, ahora lo condenso. Veo también que no pocos liberales que desarrollan temas muy sofisticados y provechosos pero no se ocupan de los cimientos de esa corriente puesto que si no hay libre albedrío no habría tal cosa como libertad, con lo que se estaría construyendo sobre arena.

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CICATRICES DEL CANSANCIO MORAL – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Alfredo Orgaz renunció como miembro de la Corte Suprema de Justicia argentina alegando “cansancio  moral”, en 1960, por discrepancias con propuestas para modificar el sistema judicial propiciado por el Ejecutivo de entonces. Salvando las distancias y las circunstancias, a veces irrumpe aquí y allá ese cansancio por parte de quienes baten el parche en diversos ámbitos académicos y periodísticos sobre la necesidad de respetar las bases de una sociedad abierta.

Cansa el tener que repetir la importancia de considerar valores y principios inherentes a un sistema republicano. Cansa la actitud de aplaudidores que una vez que se derrumban sus falsas expectativas, miran para otro lado con cara de “yo no fui” para en la próxima ronda volver a repetir la misma farsa. De vez en cuando me encuentro entre los que perciben ciertos rasgos de aquel cansancio aunque es indispensable recomponerse y redoblar esfuerzos en la esperanza de contar con nuevos signos de recuperación en todos los frentes. Bajo ningún concepto pueden abandonarse alumnos, colegas y nuevas generaciones que se incorporan a instituciones que hacen de apoyo logístico al efecto de lograr los antedichos objetivos a través de escritos, conferencias y seminarios de gran provecho.

De todos modos recapitulo lo que ilustro con algunos de los últimos cimbronazos en nuestro país que producen desgastes de cierta envergadura. Los voy a mencionar en sentido inverso en el tiempo, desde el episodio actual hasta el primero, desde lo más cercano y en regresión hacia lo más alejado. Me limito a siete casos más cercanos en la larga historia de frustraciones argentinas sobre los que no puedo extenderme en una nota periodística por razones de espacio pero que sirven para ilustrar los motivos del cansancio de marras puesto que todos implicaron desgastes enormes en reiteradas discusiones.

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Portfolio Personal: Una Segunda Oportunidad para Cambiemos

Columna en Portfolio Personal sobre una segunda oportunidad para encarar reformas de fondo en Argentina luego de las elecciones.

Las próximas elecciones legislativas presentan una segunda oportunidad para Cambiemos. Una ocasión para llevar adelante los cambios estructurales que aún se hacen esperar. La primera chance, fue la de avanzar de manera sólida inmediatamente luego de las elecciones presidenciales. El no haber presentado de manera clara y contundente la herencia recibida del kirchnerismo contribuyó a mantener con vida política la figura de Cristina Fernández de Kirchner. La sombra de CFK y el gradualismo no contribuyeron a atraer inversiones.

El gobierno llega a esta instancia(asumiendo que Cambiemos logra un triunfo significativo en las elecciones) con signos positivos en el panorama económico. Se ven repuntes de consumo, inversión, y menores tasas de inflación, entre otras mejoras. Bienvenidas son las mejoras en los indicadores económicos, pero aún puede ser temprano para cantar victoria. El indicador IGA, por ejemplo, aún no ha superado los máximos históricos del kirchnerismo y de hecho, muestra una caída en 2016. La mejora en los indicadores económicos, entonces, ¿refleja genuino crecimiento económico o es mera recuperación de lo perdido en el 2016?

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