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Acerca de Adrián Ravier

Adrian Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín.

Sincerar metas de inflación es resignarse a tener más pobreza [Informe IDESA]

La revisión al alza de las metas de inflación es un acto de sinceramiento pero también de resignación. El ritmo de gradualismo elegido para ordenar las cuentas públicas obliga a tolerar mayor inflación. Implica que los intereses de quienes se resisten a modernizar el Estado se imponen sobre las necesidades de los más débiles que seguirán pagando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario.
El Gobierno decidió modificar la meta de inflación. Para el año 2018 había sido planteada originalmente entre el 8% y 12% anual modificándose con la revisión al 15%. Para el año 2019 la meta original era de entre 3,5% y 6,5% anual la cual se aumentó al 10%. El cambio implica aspirar a reducir la inflación con un ritmo mucho más lento. De esta manera, la Argentina seguirá soportando aumentos de precios muy por encima del observado en los países desarrollados e incluso en los países vecinos.
Una intensa polémica rodeó al cambio de las metas. En general, prevalecieron las opiniones de que es positivo el sinceramiento y que el cambio implica una derrota para la conducción del Banco Central. Para llegar a estas conclusiones se pasa por alto que quién fija las metas no es la autoridad monetaria sino el gobierno y que conceder a tener más inflación implica también ser menos ambiciosos en mejorar la situación social.
Para echar luz sobre la motivación del cambio de metas resulta pertinente apelar a los datos oficiales. En este sentido, según el Ministerio de Hacienda se observa que:
  • Entre los años 2007 y 2013 el déficit fiscal fue del 2,2% del PBI en promedio y la tasa de inflacióndel 23% anual.
  • Entre los años 2014 y el 2016 el déficit fiscal subió al 5,5% del PBI en promedio y la tasa de inflación se incrementó al 36% anual.
  • Para el año 2017 se proyecta que el déficit fiscal no habrá bajado del 6% del PBI pero la inflación se habrá reducido sensiblemente al 22%.
Estos datos muestran que hay una correlación entre déficit fiscal y aumento en los precios. Si bien la inflación depende de una multiplicidad de otros factores y la información del 2017 son estimaciones provisorias, la tendencia muestra que el aumento del déficit fiscal estuvo estrechamente asociado con el crecimiento de la tasa de inflación y que en el último año los esfuerzos por bajar la inflación fueron muy superiores a los de bajar el déficit fiscal. Esto significa que el fracaso no fue del Banco Central sino del resto del sector público que no fue capaz o no tuvo voluntad de ordenar las cuentas públicas a un nivel consistente con las metas de inflación que el propio gobierno se auto-fijó.
La experiencia muestra que frente a una política fiscal inconsistente las herramientas con las que cuenta el Banco Central son limitadas. Se puede aplacar las presiones inflacionarias subiendo la tasa de interés. Pero es una estrategia de horizonte muy limitado porque desalienta la inversión, atrasa el tipo de cambio y agrava la situación fiscal al aumentar los gastos en intereses. Por eso, la decisión del gobierno de flexibilizar las metas es un acto de sinceramiento. Frente a la alternativa de seguir forzando a la autoridad monetaria a aplicar medidas perjudiciales a la producción se prefirió la resignación a tolerar mayor inflación. En otras palabras, el anuncio señala que al actual ritmo de gradualismo no es posible reducir la inflación en el tiempo originalmente previsto.
Desde el punto de vista político es un reconocimiento de las enormes dificultades que se enfrentan cuando se quiere abordar el gran objetivo social de contar un sector público menos deficitario y más eficiente. El tortuoso proceso que implicó el cambio de la fórmula de movilidad previsional demuestra la incapacidad de la clase política para tratar con seriedad, tolerancia y responsabilidad temas estratégicos. Frente a esta debilidad estructural, solo queda seguir financiando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario.
Revisar las metas es un acto de sinceramiento pero también de resignación a seguir tolerando alta incidencia de la inflación y, con ello, de la pobreza. Quienes con más énfasis y eficacia se resisten a ordenar el Estado son los segmentos medios y altos de la sociedad que bregan por pagar menos impuestos y continuar beneficiándose y apropiándose del gasto público, aun cuando en los discursos declamen sensibilidad social. En paralelo, los más castigados por el impuesto inflacionario son los pobres. Tolerar más inflación es una decisión pragmática en la que subyace la hipocresía de declamar en favor de los pobres pero actuar en contra de ellos.

Acceda aquí al informe completo.

Volver a los ideales que hicieron grande la Argentina – Por Alberto Benegas Lynch (h)

La lucha contra la corrupción es esencial, pero también lo es sanear la economía y abandonar viejas prácticas

La situación argentina es preocupante. Una proporción relativamente grande de personas están tan marcadas por los dislates del gobierno anterior que parece que han quedado bloqueadas para formular críticas a lo que viene sucediendo. Los modales han cambiado radicalmente, una condición necesaria más no suficiente para salir del marasmo de setenta años de populismo.

Representantes de lo que fue el gobierno anterior hacen lo suyo: cada vez que se pronuncian aumenta la adhesión a la actual administración. La deuda pública aumenta a un ritmo peligroso, tanto la externa como la local, a raíz de los títulos emitidos. El déficit fiscal no cesa de crecer, si se incluyen los intereses y las provincias. El gasto total del sector público se sigue incrementando en términos reales y los enroques de gravámenes no cambian el hecho de contar con una de las presiones impositivas más altas del mundo. Conviene repetir las alarmas toda vez que sea necesario, para no chocar nuevamente contra la pared, tal como nos viene ocurriendo. Recordemos que el Gobierno inició su gestión agregando nuevos ministerios y reparticiones (para no detenernos en obscenidades como la financiación de equipos de polo o el bochorno del tratamiento de las jubilaciones).

Resulta indispensable detenerse en aquellos guarismos para evitar sorpresas. La ciclotimia provoca estampidas de entusiasmo que luego terminan en depresiones agudas. Tenemos una larga experiencia de siete décadas de populismo, es muy loable el haberse abierto al mundo, pero no es para mostrar lo mismo con otro disfraz, sino para abatir el eje central del populismo, que es el tamaño descomunal del leviatán que ocupa funciones incompatibles con un sistema republicano.

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Actualidad económica: Entrevista en CPE TV

Ayer fui entrevistado por Felicitas Bonavitta en canal 2, en un programa de Noticias y Política de la CPE TV. Partiendo de los desequilibrios fiscal, monetario y cambiario, analizamos los avances en sus correcciones, además de repasar otros temas como la reforma previsional y la suba del dólar.

Acceda aquí a la entrevista completa.

El Presupuesto marca las 10 claves del rumbo macroeconómico

El presupuesto en términos generales es un instrumento que:

1) cuantifica y estima los ingresos y gastos que se van a ejecutar en un ejercicio definido;

2) define objetivos a alcanzar en ese año;

3) comunica a analistas y a la población en general cuál es el rumbo definido por el equipo económico.

En este caso, el presupuesto 2018 que aprobó el Congreso nos ofrece algunos mensajes útiles que vale la pena conocer:

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Por qué no baja la tasa de inflación – Por Roberto Cachanosky

La batalla contra la inflación va a ser uno de los grandes desafíos de 2018. Si bien el Gobierno muestra que la inflación bajó del 45% anual en 2016 al 24% actual, lo cierto es que en ese punto hay un truco estadístico. Como dice Mancur Olson en su libro Auge y Decadencia de las Naciones: «Hoy en día los economistas disponemos de tal herramental matemático, estadístico y econométrico que podemos torturar los números hasta que confiesen lo que queremos».

Si uno observa la evolución del IPC de los últimos cinco meses puede advertir que la inflación no está bajando, sino que se mantiene estancada en torno al 24% anual aproximadamente.

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Informe de Economía e Instituciones – Diciembre 2017 [UCA]

A continuación se incluye el acceso al Informe de Economía e Instituciones de diciembre de 2017, que realiza el programa de investigación en el Departamento de Investigación «Francisco Valsecchi» de la UCA, con el objetivo de profundizar en el estudio de las instituciones que influyen en el desarrollo económico y social de Latinoamérica y la Argentina.

Resumen Ejecutivo

“Entre el estado “Predatorio” y el estado “Desarrollista”” – Marcelo F. Resico

“La distribución de los riesgos en la contratación pública” – Ignacio M. de la Riva

“Brasil Pós-Impeachment: retrocesso na contramão dos princípios da Economia Social de Mercado” – Miguel Bruno

Acceda aquí a los documentos.  

MODELAR, O NO MODELAR: ESA NO ES LA CUESTIÓN PRINCIPAL ¿HAY ALGO INTERMEDIO?

Un nuevo número de la revista PERSPECTIVAS (Vol, 7, No, 2, 2017) publica un interesante artículo de Agustina Borella. Abajo el abstract y el acceso al documento completo.

Resumen

Este trabajo intenta mostrar que en la discusión sobre si es mejor modelar o no para capturar verdad en el mundo social, eso no es lo que principalmente está siendo discutido. Señalaremos que la cuestión fundamental en esta discusión es esencialmente ontológica, no metodológica.

Como un representante de “la posición modelar” nos referiremos al Realismo Posible de Uskali Mäki, y como uno de “la posición no modelar” consideraremos el Realismo Crítico de Tony Lawson.

Lo que se sostendrá es que las diferencias principales entre estas posiciones en cuanto a la metodología para acceder al mundo social descansan en las distintas ontologías sobre el reino social.

También se presenta si hay alguna posibilidad de una “posición intermedia” o,  al  menos,  la  oportunidad de  diálogo  entre  estas  tendencias epistemológicas diferentes acerca del uso de los modelos formales en economía.

Texto completo:

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