Empleo: Privado, Publico, y Social

En los últimos días sorprendieron dos datos económicos. En primer lugar, baja de desempleo (y suba de empleo). En segundo lugar, los datos provisorios del PBI real, con un crecimiento anual del 2.9% (apenas 0.1% por debajo del valor que obligaría a pagar el cupón del PBI.) Como se compone la creación de empleo?

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Cambiemos versus los Economistas Liberales y la Economía Argentina

Es interesante ver la reacción que Cambiemos esta teniendo en los últimos tiempos con los «economistas liberales» en Argentina. También es curioso la energía que Cambiemos pone en criticar a los «economistas liberales» con lo tanto que insisten en no ser un gobierno liberal.

Como comentaba en un post anterior, las criticas de Cambiemos hacia los liberales adolece de dos problemas. (1) Una representación poco fiel de lo que los economistas liberales sostienen (y no sostienen) y (2) una llamativa comodidad en el uso de calificativos (liberalotes o plateistas). Estos dos errores (si es que son errores) por parte de Cambiemos distraen la atención sobre la discusión de fondo: cual es la situación, y perspectivas, de la economía argentina? Si la situación económica es tan positiva como el gobierno dice, ciertamente no seria necesario desviar la atención.

Que dicen y no dicen los datos a dos años de gobierno de Cambiemos sobre (1) crecimiento y producción, (2) inflación, y (3) deuda publica.

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Entrevista: Consejo Economico Asesor del Presidente

Dialogo en el programa de radio de Roberto Cachanosky sobre la idea de crear un Consejo Económico Asesor (CEA) del Presidente. Esta es una idea que Roberto menciono hace unos días en el programa de Joaquín Morales Sola, de casualidad en lineas similares a un post mio en noviembre.

Cual es la idea? Es similar al Council of Economic Advisors que hay en Estados Unidos (y otros países.) El CEA estaría dirigido y formado por economistas de carrera profesional, no de carrera política. Por ejemplo analitas de coyuntura, profesores universitarios, investigadores, etc. Es decir, seria un cuerpo a-partidario (no político). El CEA puede desarrollar, por ejemplo, un reporte económico anual y estudiar distintas propuestas de política económica para evaluar su impacto. Cuales serian algunos de los beneficios del CEA?

Dentro del gobierno

  • Los puestos pueden tener rotar con cargos cortos (por ejemplo profesores de economía con licencia en su puesto universitario), por lo que el analista tiene incentivo a hacer un buen análisis económico, no a complacer al Presidente de turno.
  • Al estar formado por economistas con carrera técnica en lugar de política, los análisis estarían libres de presiones o sesgos partidarios.
  • Provee una plataforma para discutir política económica que se la hace mas difícil de ignorar al gobierno. El gobierno no podría hacerse el distraído, por ejemplo, con un reporte de la CEA que cuestione el tan lento gradualismo fiscal.
  • Contribuye a despolitizar la economía.
  • Limita o pone un control a las utopías (e ignorancia) en materia económica que se observa en los representantes en el Congreso.

A la sociedad en general

  • Contribuye a explicar a los medios y a la sociedad el plan económico del gobierno (si es que tiene uno).
  • Contribuye a restituir el prestigio a la ciencia económica, cuyo desprestigio se debe en gran parte a su politizacion.
  • Puede ofrecer análisis objetivos sobre proyectos de ley (por ejemplo, minimizar las confusiones en torno a al reforma jubilatoria de hace unos meses).
  • Contribuye a eliminar mitos que al política ha puesto en al opinión publica (por ejemplo, (1) que el shock implica despedir un millón de empleados públicos de un día para el otro, (2) que todo ajuste fiscal implica caída de actividad económica, (3) que las reformas rápidas necesariamente producen mayores costos sociales que las graduales, etc.)
  • Contribuye a encauzar y facilitar las opiniones y debates de economistas profesionales sobre la economía del país.

Se podrían mencionar varios otros beneficios, por supuesto. Pero fundamentalmente, al gobierno (en lugar de escucharse a si mismo en temas de economía) se le haría muy difícil ignorar las luces amarillas y rojas que los economistas cuyo carrera no depende de favores políticos tienen que decir.

Mas allá de los detalles, una institución como el CEA es muy simple de crear y puede traer grandes beneficios a la tan tumultuosa economía argentina.

Por cierto, un dato que se paso mencionar en la radio es el caso de Escocia. Recientemente crearon su propio CEA, entre sus miembros hay dos premios Nobel de Economía. Economistas capacitados en argentina no faltan, si el gobierno quiere escucharlos y darles mas presencia, esta es una manera sencilla de hacerlo institucionalmente.

Acceda a aquí al dialogo con Roberto Cachanosky.

¿Qué balance haremos en 2019 del gobierno de Macri?

Comparto esta nota de ayer publicada en El Cronista, que se complementa con la que compartí más temprano en el blog.

Haciendo futurología y proyectando la economía de estos dos años 2018-2019, nos preguntamos -a modo de balance- cómo terminaría Mauricio Macri su primer gobierno en el Ejecutivo Nacional y cuánto habrá podido avanzar en corregir los desequilibrios heredados. En qué ámbitos sería considerado exitoso, en cuáles hablaremos de inacción y en cuáles tendríamos problemas mayores.

Progresos

Comenzando por las buenas noticias, recordemos que una de las primeras medidas fue la quita del cepo cambiario, lo que permitió eliminar el dolar blue de la jerga habitual de los argentinos, habilitándonos a acceder a la compra de divisas, tanto para turismo como para importaciones. Esto permitió eliminar un cuello de botella sobre la producción industrial que estaba estancada.

Esto contribuyó a terminar con un estancamiento económico que duró todo el gobierno anterior (2011-2015), en el que la economía crecía un año para caer el siguiente, de acuerdo al ciclo político. Entre 2017 y 2019 se espera un crecimiento moderado y estable de entre 2 y 4 por ciento con mejoras en los niveles de consumo e inversión. Aquí jugará un rol fundamental la reforma laboral para reducir los obstáculos y los costos excesivos que hoy enfrentan las empresas para generar empleos y proyectos de inversión.

El fin del cepo cambiario permitió eliminar el dolar blue de la jerga habitual de los argentinos.

Si bien no podrán cumplir con las metas, sí podrán ofrecer datos que muestren una baja de la inflación desde el 41% registrado en 2016 hasta una tasa cercana al 15% en 2019. Los críticos dirán que la inflación en 2015 era menor al 41% señalado, pero esto no toma en cuenta la política monetaria expansiva de 2015 que genera un efecto rezago al año siguiente. Aquí hay que destacar, además, la polémica del dólar futuro que dejó la gestión de Alejandro Vanoli y sobre la que aun sigue dando explicaciones ante los Tribunales de Comodoro Py.

La baja en la inflación permitirá reducir la pobreza que alcanzaba el 31% en 2015, que alcanzó el 28% en 2017 y concluiría 2019 en torno al 25-26%, un nivel estructural que sólo podrá reducirse con ahorro e inversión y continuo crecimiento.

Juan José Aranguren, ministro de Energía

Un aspecto importante cuyo costo político no fue menor habrá sido terminar con el atraso tarifario, quitando subsidios a los servicios públicos. La política energética manejada por Juan Jose Aranguren será calificada como exitosa, además, por corregir el déficit de inversiones en infraestructura energética.

Por último, la Argentina habrá salido del aislamiento gracias a los esfuerzos del oficialismo por separarse de Irán y Venezuela y construir lazos con China y Occidente, buscando inversiones, desde luego, pero también fortaleciendo lazos políticos. No será considerada una cuestión menor que Argentina haya abandonado un largo default de su deuda pública, lo que le permitió volver a los mercados financieros y, entre otros aspectos, haya acumulado reservas internacionales para sostener a su debilitada moneda local.

Inacción

Donde difícilmente veamos avances significativos será en el frente fiscal. Si bien la quita y baja de retenciones a las exportaciones y la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias fueron un primer paso significativo, en materia de impuestos la reforma que aprobó el Congreso no plantea reducir la presión tributaria hasta después de 2020.

En materia de impuestos, la reforma que aprobó el Congreso no plantea reducir la presión tributaria hasta después de 2020.

En materia de gasto publico, si bien la quita de subsidios ya es y habrá sido significativa, hay y habrá otros incrementos que muestren que el gasto creció a una tasa similar a la inflación. La baja en subsidios económicos se compensó con suba en subsidios sociales.

Andrés Ibarra, ministro de Modernización

El sobreempleo público tuvo correcciones mínimas que fueron compensadas con otras contrataciones. Sostenerlo público durante estos cuatro años transformará un problema coyuntural en un problema estructural.

La apuesta de Mauricio Macri en todo su gobierno fue cuidar el empleo público e intentar reducir el deficit fiscal via mejoras en la recaudación tributaria. Si bien el Gobierno podrá mostrar cierto cumplimiento de sus metas fiscales (el déficit primario estará posiblemente debajo del 3%), también es importante notar que habrá mantenido el déficit financiero en un nivel similar al heredado. Las bajas del déficit primario habrán sido compensadas con subas en los intereses de deuda que tuvo como costo el gradualismo.

Aspectos negativos

El mayor costo del gradualismo es la acumulación de deuda pública. Argentina presentará a fines de 2019 un nivel de deuda preocupante y un déficit financiero que necesitará de un contexto macroeconómico global líquido que difícilmente se sostenga hasta 2020.

Bajar la inflación a un dígito seguirá siendo un difícil problema en el próximo gobierno si se continúa evitando la reforma ortodoxa

Federico Sturzenegger, presidente del BCRA

La heterodoxia en la política de desinflación que maneja Federico Sturzenegger dejará un arsenal de Lebac que extenderá el problema de la inflación por más tiempo del necesario. Bajar la inflación a un dígito seguirá siendo un difícil problema en el próximo gobierno si se continúa evitando la reforma ortodoxa.

Por último, los más de 30.000 millones de dólares que habrá recibido la Argentina cada año en forma de deuda pública alimentarán un atraso cambiario que representará un obstáculo más para el desarrollo de su actividad productiva. El déficit en cuenta corriente será una consecuencia obvia.

Quien esperaba observar en estos cuatro años una corrección de los desequilibrios macroeconómicos heredados, verá progresos importantes, pero parciales. Quien esperaba observar una reforma estructural de la economía, tendrá que seguir esperando.

La inflación no se detendrá hasta que no se usen herramientas más ortodoxas

Me entrevistaron una vez más en La Gaceta de Tucumán y conversamos sobre temas monetarios.

La suba de precios, el incremento del gasto público y el atraso cambiario siguen siendo las materias económicas pendientes de la gestión del presidente Mauricio Macri. Si bien el Gobierno intentó corregir el atraso, mostró mejoras en el resultado fiscal de 2017 (anunció una baja en el déficit primario, que no incluye deudas) y anunció que la inflación del año anterior fue prácticamente la mitad que la registrada en 2016, el rumbo económico espera señales de mayor estabilidad en la actividad. En una entrevista con LA GACETA, el doctor en Economía Adrián Ravier marca sus expectativas acerca de cómo evolucionarán estos tres componentes en lo que resta del año.

Aquí la nota completa.

Cambiemos me da la razón

Hace algunos días comentaba sobre un enfriamiento de la economía según los datos oficiales del EMAE. En aquel post comentaba que la economía Argentina estaba pasando por un proceso de recuperación, no de crecimiento. Y que dicha recuperación estaría empezando a mostrar signos de agotamiento.

Esta no es la opinión del BCRA, pero según su Presidente, Federico Sturzenegger, en una entrevista para el diario Perfil, esta es al opinión de Cambiemos en el Poder Ejecutivo.

Parece

Infobae: Grises Fiscales en el 2017

A pesar del entusiasmo de Cambiemos respecto a los números fiscales del 2017, los datos muestran algunos grises que ponen paños fríos al discurso del oficialismo.

Con claro entusiasmo, Cambiemos anunció los resultados fiscales del 2017. El déficit primario de 3,9% del PBI sobrecumplió la meta fiscal para el 2017 de 4,2 por ciento. Estos resultados positivos se acompañan señalando el crecimiento que estaría mostrando la economía argentina. Todo parecería indicar que la economía nacional está en buen camino y que el gradualismo muestra sólidos resultados. Sin embargo, como varios economistas ya vienen señalando, una mirada más cuidadosa de los números fiscales y de la actividad económica no justifica tanto entusiasmo por parte del oficialismo.

La primera cuestión es que el déficit primario es un resultado parcial de la situación fiscal del país. Deja de lado, justamente, los intereses de la deuda. Al elegir financiar el déficit fiscal con deuda no se puede dejar de lado el pago de intereses al momento de evaluar el desempeño fiscal. Es similar a una empresa que toma deuda para iniciar un nuevo proyecto y en su cálculo de costos y beneficios no considera el pago de intereses. Claramente el banco cuestionaría la validez de dicho análisis. El déficit que al final del día importa es el financiero, que tiene en cuenta el pago de intereses. Mientras el déficit primario creció un 17,5%, por debajo de la inflación, el déficit financiero superó a la inflación al crecer un 32,5% y ubicarse en 6,1% del PBI. Ciertamente el entusiasmo del Gobierno no sería el mismo si las metas fuesen sobre el déficit financiero en lugar del primario. El déficit financiero, a su vez, deja de lado el pago de interese intra sector público, como si usted decidiese ignorar de sus cuentas familiares el pago de intereses por la deuda que tiene con su hermano. Al considerar estos intereses, el déficit financiero crece un 34,5% y se ubica en el 6,9 por ciento. Es por este motivo que cada vez más voces indican que el gradualismo tiene más costos fiscales que beneficios.

Seguir leyendo en Infobae.

El Cronista: El dolar Argentino (con Agustin Etchebarne)

Con ánimo de expandir los límites del debate monetario en argentina, junto a Agustin Etchebarne escribimos una columna sobre el «dolar argentino.»

Desde la fundación del Banco Central (BCRA) en 1935 hasta la fecha, la inflación promedio en Argentina ha sido del 55% anual. Estrictamente hablando, si bien Argentina posee el Peso como medio de cambio, carece de moneda propiamente dicha, dado que a lo largo de casi toda su historia la moneda argentina no ha sido reserva de valor y se complica su uso como unidad de cuenta.

Le hemos sacado trece ceros a la moneda, cada cero implicó la confiscación del 90% de su poder adquisitivo. No sorprende que Argentina posea bajos niveles de ahorro interno y dependa tanto del crédito externo, que luego se transforman en la famosa restricción externa y los sudden stops. La histórica inflación argentina también sugiere que el problema es de naturaleza institucional y excede a la administración del BCRA.

Seguir leyendo en El Cronista.

Sincerar metas de inflación es resignarse a tener más pobreza [Informe IDESA]

La revisión al alza de las metas de inflación es un acto de sinceramiento pero también de resignación. El ritmo de gradualismo elegido para ordenar las cuentas públicas obliga a tolerar mayor inflación. Implica que los intereses de quienes se resisten a modernizar el Estado se imponen sobre las necesidades de los más débiles que seguirán pagando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario.
El Gobierno decidió modificar la meta de inflación. Para el año 2018 había sido planteada originalmente entre el 8% y 12% anual modificándose con la revisión al 15%. Para el año 2019 la meta original era de entre 3,5% y 6,5% anual la cual se aumentó al 10%. El cambio implica aspirar a reducir la inflación con un ritmo mucho más lento. De esta manera, la Argentina seguirá soportando aumentos de precios muy por encima del observado en los países desarrollados e incluso en los países vecinos.
Una intensa polémica rodeó al cambio de las metas. En general, prevalecieron las opiniones de que es positivo el sinceramiento y que el cambio implica una derrota para la conducción del Banco Central. Para llegar a estas conclusiones se pasa por alto que quién fija las metas no es la autoridad monetaria sino el gobierno y que conceder a tener más inflación implica también ser menos ambiciosos en mejorar la situación social.
Para echar luz sobre la motivación del cambio de metas resulta pertinente apelar a los datos oficiales. En este sentido, según el Ministerio de Hacienda se observa que:
  • Entre los años 2007 y 2013 el déficit fiscal fue del 2,2% del PBI en promedio y la tasa de inflacióndel 23% anual.
  • Entre los años 2014 y el 2016 el déficit fiscal subió al 5,5% del PBI en promedio y la tasa de inflación se incrementó al 36% anual.
  • Para el año 2017 se proyecta que el déficit fiscal no habrá bajado del 6% del PBI pero la inflación se habrá reducido sensiblemente al 22%.
Estos datos muestran que hay una correlación entre déficit fiscal y aumento en los precios. Si bien la inflación depende de una multiplicidad de otros factores y la información del 2017 son estimaciones provisorias, la tendencia muestra que el aumento del déficit fiscal estuvo estrechamente asociado con el crecimiento de la tasa de inflación y que en el último año los esfuerzos por bajar la inflación fueron muy superiores a los de bajar el déficit fiscal. Esto significa que el fracaso no fue del Banco Central sino del resto del sector público que no fue capaz o no tuvo voluntad de ordenar las cuentas públicas a un nivel consistente con las metas de inflación que el propio gobierno se auto-fijó.
La experiencia muestra que frente a una política fiscal inconsistente las herramientas con las que cuenta el Banco Central son limitadas. Se puede aplacar las presiones inflacionarias subiendo la tasa de interés. Pero es una estrategia de horizonte muy limitado porque desalienta la inversión, atrasa el tipo de cambio y agrava la situación fiscal al aumentar los gastos en intereses. Por eso, la decisión del gobierno de flexibilizar las metas es un acto de sinceramiento. Frente a la alternativa de seguir forzando a la autoridad monetaria a aplicar medidas perjudiciales a la producción se prefirió la resignación a tolerar mayor inflación. En otras palabras, el anuncio señala que al actual ritmo de gradualismo no es posible reducir la inflación en el tiempo originalmente previsto.
Desde el punto de vista político es un reconocimiento de las enormes dificultades que se enfrentan cuando se quiere abordar el gran objetivo social de contar un sector público menos deficitario y más eficiente. El tortuoso proceso que implicó el cambio de la fórmula de movilidad previsional demuestra la incapacidad de la clase política para tratar con seriedad, tolerancia y responsabilidad temas estratégicos. Frente a esta debilidad estructural, solo queda seguir financiando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario.
Revisar las metas es un acto de sinceramiento pero también de resignación a seguir tolerando alta incidencia de la inflación y, con ello, de la pobreza. Quienes con más énfasis y eficacia se resisten a ordenar el Estado son los segmentos medios y altos de la sociedad que bregan por pagar menos impuestos y continuar beneficiándose y apropiándose del gasto público, aun cuando en los discursos declamen sensibilidad social. En paralelo, los más castigados por el impuesto inflacionario son los pobres. Tolerar más inflación es una decisión pragmática en la que subyace la hipocresía de declamar en favor de los pobres pero actuar en contra de ellos.

Acceda aquí al informe completo.

Esta creciendo la economía argentina?

Desde hace ya algunos meses desde el gobierno se percibe cierto optimismo por altas tasas de crecimiento de la actividad económica (EMAE). Hay, sin embargo, dos mensajes mezclados. 1) La economía está creciendo [presente] al 4.5% anual (por ejemplo) y 2) la economía va a crecer [futuro] al 4.5% anual por unos 5 años vista.

Ninguno de los dos diagnósticos me parece del todo claro. Tema que hemos discutido en algunas ocasiones con Adrián Ravier e Ivan Carrino.

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