Emilio Ocampo: The Economic Analysis of Populism

Uno de los temas políticos relevantes en Argentina, y también en Latino América, es el del populismo.

Emilio Ocampo tiene interestantes trabajos sobre este tema (por ejemplo aquí y aquí). Recientemente ha publicado un paper donde analiza la literatura económica que trata el tema del populismo.

El trabajo es muy completo e interesante, recomendable para quienes tengan interés es un análisis serio sobre este tema.

Abstract

Although the application of the conceptual and analytical framework of economics to the study of populism is still in its infancy, great advances have been made in recent years. This paper reviews some key contributions behind this progress. When analyzing populism, economists face two methodological hurdles: lack of consensus and clarity about its definition and reconciling the populist vote with voter rationality. The former has plagued sociologists and political scientists for decades. As to the latter, it raises a conundrum: if populist policies are detrimental to economic growth, as most economists agree, the vote for a populist candidate suggests some irrationality or inefficiency in the political markets. The works reviewed in this paper propose alternative approaches to address both issues. The most promising line of research in the economic analysis of populism draws concepts from other social sciences such political theory, sociology, history and social psychology.

Acceder al paper en la página del CEMA.

LA TIRANÍA DE UNA AGENDA NEFASTA – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Resulta en verdad llamativo que personas que se consideran independientes y con un coeficiente intelectual aceptable se dejen manipular y llevar de las narices por quienes los embarcan en temas que en definitiva son irrelevantes. Tal vez si no les impusieran las agendas sobre los asuntos a tratar, ellos seleccionarían otros temarios pero aparentemente no pueden zafar de lo que se comenta y quedan entrampados en lo que otros dicen.

Este es el caso típico de las ofertas electorales: a medida que se acercan las fechas de los comicios o de un cambio de gobierno las discusiones se limitan a quien es el menos malo o si se votará entre el abismo y lo inoperante, entre las medias tintas o el despeñadero. Se consume así parte importante de la vida y se hace abandono de lo crucial, cual es el fundamento mismo de la sociedad abierta. Se dejan de lado esfuerzos tendientes a mostrar ideas de fondo que precisamente permitirán un mejor futuro. Es la tiranía de un temario suicida. Como he consignado antes, se procede como el perro histérico que en círculos pretende morderse la cola.

Se argumenta que no hay tiempo para imaginar otros horizontes y, paradójicamente, se extermina la cuarta dimensión con nimiedades en comparación con proyectos que permitirían zafar de los incendios cotidianos.

Los torrentes salivares y los mares de tinta que absorben lo temas comiciales no dejan resquicio para resolver los problemas a través del estudio y la difusión de valores y principios que permitirán salir del atolladero.

Todo este cuadro de situación parece montado deliberadamente para bloquear soluciones de fondo al machacar en intercambios interminables sobre lo superficial. Es que resulta más cómodo declamar sobre candidatos electorales en lugar del trabajo que demanda el escudriñar sobre los fundamentos de la libertad y las consecuencias nefastas de los atropellos a los derechos por parte de los aparatos estatales.

Algo parecido sucede con ciertos personajes que se consideran intelectuales pero que la juegan de políticos proponiendo medidas que reconocen que no apuntan ni remotamente a lo más conveniente pero que las sugieren porque son “políticamente correctas” con lo que abdican de su rol intelectual y en la práctica se venden al mejor postor.

La cuestión clave es comprender que la opinión pública en última instancia se mueve por las ideas al momento dominantes y que esas ideas nacen primero de cenáculos intelectuales que se van esparciendo como los círculos concéntricos en un estanque cuando se arroja una piedra. Se desplazan hacia los lados en donde se van tocando áreas cada vez más amplias. Las ideas no vienen del aire, son fruto de trabajos previos.

Pero si en lugar de ocuparnos de las ideas nos circunscribimos a pontificar sobre fórmulas electorales, habremos perdido lastimosamente  el tiempo y siempre estaremos empantanados en comicios circunstanciales.

Repetir como loros lo que ya está en los diarios y en los noticieros no tiene gracia. Es como detenerse en consideraciones meteorológicas frente a un enfermo grave de la familia que requiere nuestra atención.

Es hasta tragicómico observar con la rapidez que las personas suelen engancharse en acaloradas discusiones sobre nimiedades electorales mientras el país se derrumba.

En otras oportunidades me he detenido por separado y en detalle en ejemplos de ideas que podrían debatirse. En esta oportunidad solo los menciono al correr de la pluma al solo título recordatorio: la eliminación de todas las embajadas en vista de los modernos canales de comunicación, cambio del sistema nefasto del mal llamado sistema de seguridad social en realidad de inseguridad antisocial, liquidación de la banca central y el curso forzoso para que la gente pueda elegir el activo dinerario de su preferencia, el establecimiento de un genuino federalismo donde las provincias coparticipen al gobierno central solo para relaciones exteriores y defensa, eliminación de los ministerios de educación y cultura como opuestos a sistemas abiertos y competitivos en busca de excelencia, prohibición de deuda externa gubernamental al efecto de no comprometer futuros patrimonios de quienes no han participado en el proceso electoral que eligió al gobernante que contrajo la deuda, reestructuración de la maraña impositiva para establecer solo gravámenes indirectos, proporcionales y mínimos para atender los requerimientos del republicanismo, eliminación  de aranceles que siempre incrementan la inversión por unidad de producto, permitir negociaciones libres en el mundo del trabajo en el contexto de la eliminación de retenciones al fruto del trabajo ajeno y la introducción de vallas adicionales a los aparatos estatales en los tres poderes en base a lo sugerido por pensadores consubstanciados con la tradición liberal.

Por supuesto que para los distraídos estas propuestas de debate suenan como un balde de agua fría si han centrado las energías solo en descifrar embrollos comiciales sin haber prestado atención a los temas de fondo. Y no es que deban adoptarse las sugerencias telegráficamente mencionadas en esta nota periodística, sino que se trata de salir del letargo y trabajar las neuronas para eventualmente proponer otros caminos y así abandonar el pantano. Pero, nuevamente, si nos limitamos a consideraciones sobre cuales son los nombres propios de las alianzas electorales circunstanciales no habremos avanzado nada hacia lo que es en realidad la meta de toda persona de bien: el mayor progreso moral y material para cada una de las personas, especialmente para los más necesitados. En todas las reuniones a las que asisto últimamente cuando comienzan los comentarios sobre vericuetos de la política vernácula propongo que dejemos de lado lo ya sabido y es que en el escrutinio final votaremos por el menos malo de quien tenga posibilidades de ser electo, pero para salir del pantano y alejarnos de la calesita reiterativa y tediosa más bien pasemos a otro asunto clave y es que nos preguntemos que hace cada uno diariamente para despejar ideas y por tanto para cambiar el rumbo que en el caso argentino nos aplasta hace siete décadas.

3ra Jornada de Economía, Empresa y AgroNegocios, Santa Rosa, La Pampa, 31 de mayo

Con entusiasmo les damos la bienvenida a una nueva edición de las Jornadas de Economía, Empresa y Agronegocios, a llevarse a cabo el próximo Viernes 31 de Mayo del 2019 en Santa Rosa, La Pampa.

En esta oportunidad, contaremos con la presencia de 3 oradores:

Módulo Agronegocios

Dante Romano ¿Hay un cambio estructural en los mercados?

Módulo Empresa

Demian Sterman «El éxito de fracasar»

Módulo Economía

Roberto Cachanosky «Escenario Económico en contexto electoral».

Acceda aquí a toda la información del evento.

(Las entradas se adquieren en Falucho 792, Piso 6, de 8 a 16 hs. Contacto: Agustina)

LOS 10 ACIERTOS DE CAMBIEMOS EN MATERIA POLÍTCA Y ECONÓMICA

En una nota reciente describí cuáles creo que fueron los 10 principales errores de Cambiemos en materia política y económica. Aquí me propongo señalar cuáles fueron sus 10 principales aciertos. Para hacerlo, debemos distinguir un antes y un después de la crisis cambiaria de 2018.

Antes de la crisis cambiaria, me parece que fueron aciertos:

1.     La quita del cepo cambiario que se desarrolló inmediatamente después de tomar las riendas del gobierno, mostrando que los motivos que llevaron a su implementación carecían de toda lógica. Con esto el argentino dejó de hablar de dólar blue, y recuperamos la unificación del tipo de cambio. También se terminó el privilegio de aquellos que podían acceder a un dólar oficial para importaciones, frente al común de la gente que debía adquirir dólares a una cotización 40 % más elevada.

2.     La quita de subsidios en los servicios públicos, que se concretó gradualmente durante todo el mandato, aun sabiendo del costo político que la medida implicaba. Con esto se resolvieron 12 años de atraso en las tarifas de los servicios públicos, lo que además permitió a las empresas recuperar niveles de inversión en infraestructura que eran indispensables.

3.     En materia de relaciones internacionales, Cambiemos logró desvincular a la Argentina del eje socialista del siglo XXI, compuesto por Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia en América Latina, y también por Irán. Fue líder en la región en oponerse al populismo de Maduro y las nefastas consecuencias sociales que hoy vive el pueblo venezolano. También se acercó a Occidente, puso en duda el bloque proteccionista del Mercosur y se acercó a la Alianza del Pacífico, integrada por países cuya política económica hoy es modelo en la región.

4.    La decisión de recomponer reservas, sabiendo que su saldo neto a diciembre de 2015 era prácticamente nulo. Es cierto que esta medida implicó un fuerte endeudamiento, pero al menos se utilizaron parcialmente para un uso adecuado.

5.    El cumplimiento de su promesa de campaña en la quita de retenciones al agro. Con esta medida, Argentina logró una explosión en la producción de granos, además de favorecer la liquidación de una cosecha que permanecía guardada del año anterior. Las economías regionales pudieron resurgir en 2016, que no fue un año fácil por el costo social de la devaluación generado por la quita del cepo cambiario.

En 2016 Cambiemos logró evitar una crisis mayor y en 2017 logró recuperar e incluso crecer hasta marzo de 2018. Pero como se dijo en la nota previa, esa recuperación y crecimiento se sostenían en atraso cambiario y endeudamiento. El déficit en cuenta corriente y el déficit fiscal financiero encendieron luces de alarma que numerosos analistas señalaron a tiempo, pero el gobierno las ignoró mientras pudo. Las malas noticias internacionales producto de incrementos en la tasa de interés de Estados Unidos y una mayor iliquidez global relativa complicaron el financiamiento del déficit récord en cuenta corriente, y también del desequilibrio fiscal, siendo la sequía y la mala cosecha el golpe de gracia. A partir de allí se pueden destacar otras cinco políticas acertadas. 

6.     Recurrir al FMI a tiempo permitió enfrentar la crisis cambiaria evitando un mal mayor. El plan económico ganó consistencia, una vez que se enfrentó el atraso cambiario con un corte abrupto en la intervención de este mercado. La cotización del dólar saltó de 17 a 23, 28, 31, 35, 38, 41, para luego retroceder a 38 pesos. Si bien el dejar de defender el peso tuvo un impacto recesivo e inflacionario, la medida fue acertada para recortar el mayor déficit de cuenta corriente de nuestra historia. Ya en 2019 la balanza comercial tiene saldo positivo. 

7.     Con las recomendaciones del FMI Cambiemos abandonó el gradualismo y optó por políticas de shock, las que entendemos debieron aplicarse desde 2016. Pero como dice el viejo lema: “más vale tarde que nunca.” Se corrigieron las metas fiscales, y Cambiemos optó por proponerse alcanzar el equilibrio fiscal primario ya en 2019. Si bien incrementó retenciones para alcanzar este objetivo, lo que fue señalado como un error, también ajustó gastos y subsidios en un año electoral, lo que debe ser valorado.  

8.     La crisis cambiaria tuvo muchas consecuencias sociales negativas, entre ellas subir la inflación. Pero un octavo acierto fue la decisión de cambiar la política monetaria hacia los agregados monetarios y establecer fija la cantidad de dinero hasta junio 2019. La política requiere de un tiempo para mostrar resultados, pero hacia fines de mayo de 2019 se observa que la presión inflacionaria empieza a ceder. No se puede desconocer la dificultad que implica luchar contra la inflación en un año electoral.

9.     La creación de Leliqs pueden ser planteadas como un error dados ciertos fallos de política económica previa, pero en el momento que se aplicaron cuando se transitaba el desarme de Lebacs, las Leliqs lograron evitar una hiperinflación. Esto me parece que es un noveno acierto de política económica. Que la tasa de interés sea endógena para que vaya bajando a medida que el mercado y las decrecientes tasas de interés lo vayan permitiendo, es un enfoque adecuado para resolver el problema a mediano plazo.

10.  Tras un año de volatilidad cambiaria entre abril de 2018 y marzo de 2019, es quizás el décimo acierto que el gobierno haya convencido al FMI de intervenir en la zona de “no intervención” para sostener el dólar, ahora que el tipo de cambio es más “competitivo”. No es lo mismo defender el peso en este contexto, que hacerlo con un déficit de cuenta corriente récord, que era imposible de sostener con la escasísima generación de divisas que podía tener la Argentina con atraso cambiario. 

Sin desmerecer el costo social que han tenido estas medidas, técnicamente se puede señalar que hoy están dadas las condiciones para recuperar el ritmo de actividad y luego volver a crecer, aunque por supuesto, la Argentina post primer gobierno de Cambiemos no está exenta de nuevos desafíos para enfrentar otros problemas estructurales heredados.

Este artículo se publicó originalmente en El Cronista, lunes 27 de mayo de 2019.

Los 10 errores de Cambiemos en materia política y económica

Se ha hablado mucho de los errores de Cambiemos, de su mala praxis en materia de política económica. ¿Pero cuáles fueron estos errores? Aquí ofrecemos un punteo de 10 errores que pueden ayudar a ver que el camino a elegirse debió y debe ser otro.

1.     Subestimaron la herencia. Desde el mismo 10 de diciembre de 2015 debió aplicarse un plan integral de reforma del estado para paliar los desequilibrios fiscal, monetario y cambiario heredados. Las políticas fueron cambiantes, atendiendo siempre lo urgente y pocas veces lo importante. Parecieron improvisados, atendiendo la emergencia y cambiando el rumbo y las metas propuestas lo que les hizo perder credibilidad. La baja de retenciones, por ejemplo, debió acompañarse de una baja del gasto consecuente con la pérdida de recaudación, pero en su lugar se decidió evitar la corrección fiscal, y con el tiempo devolver las retenciones. Las metas fiscales e inflacionarias no fueron ambiciosas. La falta de un plan integral que permita cumplirlas es lo que llevó al incumplimiento y a su replanteo. 

2.     Eligieron el gradualismo frente a un posible shock. Se convencieron que pudieron evitar una crisis mayor en 2016 y que la buen performance de la actividad de 2017 se podía sostener en el tiempo. Decían que se podía crecer al 2 ó 3 % de manera sostenida, y que eso iría permitiendo una reducción gradual del desequilibrio fiscal, producto de mejoras en la recaudación. Lo que ignoraron es que ese crecimiento era acompañado de deuda y atraso cambiario, lo que generaban respectivamente, un déficit financiero creciente y un déficit de cuenta corriente récord. Personalmente conversé con funcionarios sobre esta cuestión, la que decidieron ignorar olímpicamente. Priorizar la elección legislativa de 2017 en lugar de resolver los desequilibrios macroeconómicos le costó muy caro al gobierno en 2018 y 2019 con un claro costo social y político.

3.     El Banco Central no priorizó la baja en la inflación con un plan consistente y genuino. La ortodoxia marca un control y baja gradual de los agregados monetarios. Eligieron, en su lugar, un camino gradual, vía altas tasa de interés, y acumulando Lebacs que era inflación futura. En 2016 intervinieron en el mercado cambiario para evitar una mayor devaluación y luego contuvieron el dólar con un fuerte endeudamiento. La política cambiaria nunca fue realmente la de sostener un tipo de cambio flexible.

4.     Los dólares que llegaron vía endeudamiento debieron venderse en el mercado local para convertirlos a pesos, y contribuir a una contracción monetaria que habría sido efectiva en contener la inflación. En su lugar, el Tesoro vendió dólares al Banco Central quien debió continuar expandiendo la base monetaria entre un 20 y un 40 % anual. La esterilización vía Lebacs fue efectiva en 2017 para bajar la inflación del 41 al 25 % anual, pero tenía corta vida.

5.     “Pasaron cosas”, es cierto, pero siempre ocurren. ¿No era mejor prever que podían ocurrir? La sequía y la suba de tasas de interés en Estados Unidos complicaron al gobierno en su plan de política económica, pero la macro estaba aun muy débil. El impuesto a la renta financiera y la falta de independencia del Banco Central fueron elementos clave en que los efectos externos pegaran más en la Argentina que en los vecinos.

6.     Recurrieron al FMI, y recién entonces el modelo económico se volvió algo consistente. Recién entonces el mercado cambiario dejó de ser intervenido y el endeudamiento se utilizó como transición hacia el ordenamiento de las cuentas fiscales, aplicando una receta ortodoxa para bajar la inflación. ¿Por qué esperaron a la crisis de 2018 para tomar estas medidas? ¿Cuán diferente hubiera sido la historia de este gobierno si hubiesen atacado el problema fiscal, monetario y cambiario desde diciembre de 2015?

7.     El desarme de Lebacs fue suplantado con la creación de Leliqs, instrumento que pudo evitar una hiperinflación, pero que representa un serio problema que quedará como herencia para el siguiente gobierno. Si bien es cierto que el gobierno heredó Lebacs de sus predecesores, el problema se hizo mucho más grande y complejo desde 2016 en adelante.

8.     Desde octubre a diciembre de 2018 la inflación bajó y la autoridad monetaria decidió aprovechar para bajar rápido la tasa de las Leliqs, pero eso incentivó un cambio desde el plazo fijo hacia el dólar, que le devolvió volatilidad al mercado cambiario a comienzos de 2019, con su lógico impacto inflacionario y demorando el rebote económico, una medida económica que pone en riesgo el resultado de la elección.

9.     La Argentina llegaría a fines de 2019 con una macro más ordenada, caracterizada por equilibrio fiscal primario, con una política monetaria más ortodoxa para paliar la inflación y un tipo de cambio más competitivo. Son condiciones adecuadas para iniciar un rebote y recuperación de la actividad y el empleo, pero se llegó a este ordenamiento vía crisis económica, vía mercado, vía licuación de salarios reales, tras ignorar la política los caminos que habrían facilitado el proceso y los habría hecho menos dolorosos. El gobierno nunca comprendió que sólo reduciendo la órbita del Estado puede crecer la órbita privada capaz de generar empleo y ofrecer soluciones a los problemas sociales.

10.  La reforma tributaria y previsional, indispensables en esta Argentina en el relato oficial, quedaron pospuestas para 2020 porque arrancaron tarde con un plan genuino de correcciones en los desequilibrios heredados. Esperemos que sean priorizados en la nueva agenda de política económica.

Publicada originalmente en El Cronista, viernes 24 de mayo de 2019.

OTRA VEZ SOBRE TRUMP – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Afortunadamente no somos pocos los que estamos preocupados por lo que viene ocurriendo en Estados Unidos, el otrora baluarte del mundo libre. Personalmente tengo gran admiración por la tradición estadounidense. Cursé parte de mi colegio y luego de graduarme en la universidad estudié en ese país donde conservo muy buenos amigos. Al efecto de mostrar la declinación he escrito el libro Estados Unidos contra Estados Unidos primero publicado por el Fondo de Cultura Económica y luego reeditado por Unión Editorial de Madrid.

Al igual que a los indios locales se los engatusaba con espejitos de colores para imponerles la mita y el yanaconazgo, ahora hay quienes se dejan encandilar con reducciones impositivas aun cuando los gastos gubernamentales más que compensen esas disminuciones, todo financiado con una astronómica deuda en el contexto de atropellos al sistema republicano. Por eso es que los informes económico-financieros son alarmantes por parte de profesionales del calado de William Bonner, Peter Schiff , David Stockman y Jim Rogers.

El periodista estrella Woodward ha publicado El miedo. Trump en la Casa Blanca por lo que recuerdo un pensamiento de Jefferson: “Cuando el pueblo teme al gobierno hay tiranía, cuando el gobierno teme al pueblo hay libertad”. 

Por estos motivos, encumbrados empresarios han renunciado al consejo asesor de la presidencia, lo critican historiadores de renombre inclusive su propio biógrafo, senadores de su propio partido, periodistas de muy diversos medios. Se han referido a sus modales del todo impropios para la presidencia, a sus exabruptos respecto a jueces que emiten fallos en su contra, sus ofensas y “guerras comerciales” con gobernantes de países tradicionalmente aliados de Estados Unidos, su xenofobia, sus maltratos y reemplazos intempestivos de funcionarios de primera línea y abogados de confianza que los ha inducido a mentir. Mientras, continua sin aclararse el embrollo del Russiagate y colaterales.

Rex Tillerson, el primer Secretario de Estado designado por actual mandatario (más bien mandante) que se desempeñaba como presidente del directorio y CEO de Exxon Mobil, como es sabido la sexta empresa con mayor facturación del mundo, luego de dejar ese cargo (tercero en la línea sucesoria a la presidencia de Estados Unidos) al ser malamente despedido por Twitter e insultado por Trump, ha sostenido desde prestigiosas tribunas universitarias, militares y empresarias que Trump le ha insistido “en reiteradas oportunidades encarar actividades claramente ilegales”, que “no respeta los límites de su cargo”, que “permanentemente hace afirmaciones que no se condicen con los hechos” y que “no comprende las ventajas del comercio libre”.

También es sabido que el partido Demócrata se ha radicalizado con los Bernie Sanders, Beto O´Rourke, Alexandria Ocasio-Cortez y la propia Clinton pero eso en modo alguno justifica apañar los desatinos de Trump. Es de desear que esa gran nación pueda recuperar los valores y principios de los Padres Fundadores.

Publicado originalmente en la edición impresa de El Cronista, Lunes 20 de mayo de 2019