UN LIBERAL SUDAMERICANO DE FUSTE – Por Alberto Benegas Lynch (h)

En un libro de mi autoría publicado hace veinte años en Lima por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas titulado Pensando en voz alta incluí un trabajo sobre Francisco de Miranda (1750-1816). El 14 de julio se cumplirá un nuevo aniversario de su muerte y es por tanto oportuno recordar una vez más a ese ilustre personaje que no tiene igual en nuestra región, solo comparable a la notable altura intelectual del gran Juan Bautista Alberdi, con la diferencia que este último le dedicó más a la escritura y menos a la incansable acción que desplegó Miranda en trifulcas militares y a su dialéctica para convencer de viva voz y por correspondencia a interlocutores de primer nivel en el mundo de entonces y a sus detenidos y voraces estudios en una biblioteca personal sin par en el mundo de entonces tal como veremos más abajo.

El venezolano Francisco de Miranda hablaba y leía con fluidez italiano, francés, inglés y ruso. Tradujo obras del latín y del griego y, sobre todo, estudió autores como John Locke, Adam Smith, David Hume, Montesquieu y Voltaire. Mantuvo asidua correspondencia con James Madison, Thomas Jefferson, Jeremmy Bentham, John Stuart Mill y Edward Gibbon, personas todas que han dado testimonio de los conocimientos filosóficos, económicos y jurídicos de Miranda, todo lo cual queda consignado en los trabajos de sus biógrafos más destacados: Karen Rice, William S. Robertson, Joseph F. Toring, Allan Brewer-Carías y Vicente Dátola.

Arturo Uslar Pietri -reconocido como el intelectual venezolano más destacado del siglo XX cuyos textos fueron reproducidos en distintos países, profesor en la Universidad Central de Caracas y en la Universidad de Columbia en New York- dijo en el Senado venezolano el 4 de Julio de 1966 que Miranda fue “la más extraordinaria personalidad que había florecido en el vasto, desconocido y rico lino del Nuevo Mundo. Era la flor y la asombrosa síntesis de tres siglos de historia y de magia creadora […] Su apresurado peregrinaje por el mundo fue menos intenso, variado y sin tregua que su maravilloso viaje de deslumbramiento a través de los libros, las literaturas y las ciencias de los viejos y los nuevos tiempos. No hubo hombre de su siglo que hubiera reunido conocimientos más extensos y variados ni biblioteca comparable a la que llegó a reunir.”

Igual que Lafayette peleó en las guerras de la independencia estadounidense y participó en la revolución francesa hasta la contrarrevolución (su nombre está inscripto en el Arco de Triunfo), fundó la Sociedad Patriótica para debatir las ideas de la libertad y tuvo una participación deslumbrante en la Logia Lautaro.

Puede resumirse su pensamiento en un pasaje que estampó en una misiva dirigida a Thomas Paine en 1797: “La conservación de los derechos naturales y, sobre todo, de la libertad de las personas, seguido de sus bienes, es incuestionablemente la piedra fundamental de toda sociedad humana, bajo cualquier forma política en que ésta sea organizada.” Y en varios de sus muy nutridos intercambios epistolares de la época de la independencia, preocupado por el peligro de la sustitución de un autoritarismo por otro reitera que “no buscamos sustituir una tiranía antigua por una nueva.” (en paralelo con Alberdi que insistía que “dejamos de ser colonos de España para serlo de nuestros gobiernos”).

En su peregrinar por el mundo al efecto de lograr apoyos en noble causa latinoamericana, Miranda trabó relación estrecha con Catalina de Rusia, con el Secretario del Tesoro estadounidense de Washington, Alexander Hamilton que también fue uno de los autores de Los papeles federalistas  y con el Primer Ministro inglés William Pitt. Francisco de Miranda tenía la obsesión de lograr la independencia de toda Hispanoamérica para lo cual escribió una Constitución liberal aunque con un Ejecutivo hereditario pero con un Senado electivo y una Cámara baja representada por propietarios con  la idea de resguardar mejor esa institución, todo lo cual consta en carta dirigida al Presidente John Adams el 24 de marzo de 1789. Esto además lo escribió Miranda en su ensayo de 1801 titulado “Proyecto de Gobierno Federal” reproducido en Textos de la Independencia (Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1967).

El antes mencionado William S. Robertson en The Life of Miranda (The University of South Carolina Press, 1929) detalla los magníficos y muy valiosos documentos recopilados por Miranda en sus periplos europeos y respecto a los estadounidenses quedan consignados en otra obra del mismo autor titulada Diary of Francisco de Miranda: Tour of the United States 1783-1784 (New Yok, The Spanic Society of America, 1928). Por su parte, Tomás Polanco también reproduce pensamientos de Miranda y copia parte de sus archivos, al tiempo que destaca las persecuciones del Tribunal de la Inquisición española por considerar que Miranda tenía en su biblioteca libros prohibidos y difundía “ideas heréticas” (es decir ideas liberales contra los abusos del poder político y la Iglesia de entonces) todo lo cual aparece en  el libro de Polanaco titulado Miranda (Caracas, Ediciones Vencemos, 1997).

Con ese motivo y especialmente por las razones independentistas, Miranda fue perseguido motivo por la cual viajaba con documentación rusa provista por el gobierno de Catalina la Grande que nuestro personaje utilizó para desplazares en 1787 con el nombre falso de Meran desde San Petesburgo a Suecia, Noruega y Dinamarca, persecuciones que se agudizaron debido a la publicación de su libro titulado América Espera donde resumía sus proyectos liberales (más adelante reproducida en varias ediciones en Caracas por Ediciones Salerno) a lo que se sumaba su anterior y muy difundido trabajo A la representación nacional (original en francés, París, Barrois l´Aine, 1795).

Durante cinco años Miranda vivió en Londres en una casa de Grafton Street donde formó otra biblioteca considerada la más importante de su época según relata el también antes mencionado Allan Brewer-Carías en su obra enciclopédica titulada Sobre Miranda. Entre la perfidia de uno y la infamia de otros (New York, Editorial Jurídica Venezolana, 2016).

Es de destacar por último que James Mill comentó sobre las ideas de Miranda en The Edinburgh Review en 1809 y al año siguiente se reprodujeron en Londres parte de los archivos de Miranda con el título de South American Empacipation Documents, incluso debe subrayarse que Mill padre y Bentham estuvieron a punto de acompañarlo a Miranda en su viaje a tierras sudamericanas en 1810, tal era el entusiasmo que despertó en sus mentes el proyecto del sudamericano.

Gobernó por un corto período en su país con un título que no se condice con sus ideas pero impuesto por sus camaradas, gestión que le granjeó los celos de personajes como Bolívar sobre el cual había influido grandemente (en cualquier caso, dados los esperpentos del chavismo en Venezuela es del caso recordar lo expresado por Bolívar el 2 de enero de 1814: “Huid del país donde un solo hombre ejerza todos los poderes, es un país de esclavos”)

Miranda murió en el lugar donde se utilizó por vez primera la expresión “liberal” como sustantivo (hasta ese momento era un adjetivo para significar generoso, desprendido) a raíz de la Constitución de Cádiz aunque muerto en esas tierras españolas en circunstancias que pusieron de manifiesto el veneno de las envidias y las traiciones de sus propios colegas sudamericanos en un contexto de denuncias falsas a un personaje que se desvivió por la independencia en el sentido más estricto de la palabra en línea con el espíritu jeffersoniano y no el patrioterismo vulgar de los en verdad españolistas en el peor sentido de la expresión. Los traidores lo llevaron preso primero a Puerto Rico (entonces territorio ultramar de la corona española) y luego a La Carraca, la prisión de Cádiz donde murió.

Una suerte similar a la de Alberdi -no preso pero también abandonado por quienes le debían tanto- Jorge Mayer describe su final en París, según testigos, en el segundo tomo de Alberdi y su tiempo: “Falleció el jueves 19 de junio de 1884 […] permanecía solo en el hotel, sin poder ya salir, ahí le robaron los sirvientes, quedándose apenas algunas ropas que ponerse, sus relojes habían desaparecido […] en una piecita en donde apenas cabía la pobrísima cama en que estaban tendidos sus restos […] envuelto en sábanas sucias […] hacía días que no comía, durante la noche se arrojaba de la cama dando gritos, pues sus noches eran terribles”.

Reformar el sistema político para preservar la libertad – Por Alberto Benegas Lynch (h)

El debilitamiento de las democracias frente a los avances nacionalistas hace necesario idear mecanismos que permitan controlar la acción de los gobernantes y evitar excesos.

Desde los orígenes del monopolio de la fuerza que denominamos gobierno, la faena de los espíritus libres ha sido la de contener el abuso de poder. Aun cuando en ciencia política la teoría apunta a que los aparatos estatales son para proteger y garantizar los derechos de los gobernados, en la práctica se han salido de cauce permanentemente. Tal como ha consignado Benedetto Croce la historia es un peregrinar por la libertad, en todos sus tramos apunta a ser “la hazaña de la libertad”.

Hoy observamos problemas muy graves en cuanto a los desvíos de la sociedad abierta (para recurrir a terminología popperiana), no solo en nuestra región latinoamericana sino en Europa y en Estados Unidos con los constantes ataques del nacionalismo con sus características de xenofobia y el mal llamado “proteccionismo” que en verdad desprotege a los ciudadanos encerrados en aberrantes fronteras alambradas. Mario Vargas Llosa ha mostrado lo absurdo  y altamente perjudicial de “considerar lo propio como un valor absoluto e incuestionable y lo extranjero un desvalor, algo que amenaza, socava, empobrece o degenera”.

Desde los mercantilistas del siglo xvi y Friedrich List cada tanto surgen las sandeces en torno a la industria incipiente y el  “vivir con lo nuestro” que bajo la fachada de las fuentes de trabajo los empresarios prebendarios se alían con el poder de turno para consolidar sus privilegios a contracorriente de los intereses de la gente. Con el argumento que no pueden competir proponen que de momento se establezcan aranceles en lugar de comprender que si un proyecto arroja pérdidas en las primeras etapas para luego más que compensarlas con ganancias, deben ser ellos, los empresarios, quienes deben afrontar los quebrantos y no endosar la carga sobre las espaldas de sus congéneres.

Y si se alega que no cuentan con los suficientes recursos para afrontar el cimbronazo inicial, pueden incorporar socios para tal fin. Si nadie acepta involucrarse en ese emprendimiento es por dos motivos: o se trata de un cuento chino (lo cual es habitual) puesto que el retorno sobre la inversión no justifica el negocio o, siendo rentable, hay otros más urgentes y como todo no puede llevarse a cabo simultáneamente, el proyecto de marras deberá esperar su turno.

En este contexto buena parte de los gobernantes de las economías del denominado mundo libre despotrican contra balances comerciales desfavorables e intentan modificar la situación con insólitas guerras comerciales. En verdad, lo relevante no es la balanza comercial sino el balance de pagos que contempla los movimientos de capital. En nuestros casos personales lo ideal sería comprar, comprar y comprar sin necesidad de vender nuestros servicios o bienes pero eso significaría que los demás nos estarían regalando permanentemente. Idéntico fenómeno ocurre con un grupo de personas que asimilamos a un país: lo ideal sería importar permanentemente sin necesidad de exportar, pero no podemos convencer al resto que nos regalen bienes y servicios por lo que no tenemos más remedio que exportar. La exportación es el costo de la importación. Cuando las importaciones exceden a las importaciones quiere decir que la entrada de capitales compensa la diferencia.

Los nacionalismos y las cerrazones fronterizas (y las mentales) no se percatan de estos principios económicos y en su lugar manipulan el tipo de cambio y los gobiernos se endeudan lo cual naturalmente produce desajustes mayúsculos. Por esta razón es que Jacques Rueff en The Balance of Payments sugiere enfáticamente que los gobiernos no lleven las estadísticas del comercio internacional ya que “constituyen una tentación para intervenir, lo cual genera los problemas”.

En realidad los nexos causales de la economía no se modifican por el hecho de interponerse un río, una montaña o una frontera. Desde la perspectiva liberal la división del globo terráqueo en naciones es al solo efecto de evitar los riesgos de concentración de poder en un gobierno universal, para fraccionar a su vez en provincias  y municipios.

Como es sabido la raza es una fantasía ya que las modificaciones exteriores son consecuencia de climas diversos y solo hay cuatro grupos sanguíneos distribuidos entre todos los humanos. Es de interés insistir en el ejemplo de los sicarios nazis que tatuaban y rapaban a sus víctimas para distinguirlas de sus victimarios.

Esta introducción sobre los dislates de los nacionalismos se hace necesaria para subrayar muy telegráficamente los peligros que enfrenta el mundo de hoy dado que nuevamente surge esa amenaza.

Ahora bien, si ese es el cuadro de situación y como resultado observamos que la noción de la democracia se ha degradado a niveles que en buena medida ha permutado en cleptocracia, a saber, el gobierno de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños de vida. Lo contrario de lo expresado por los Gionvanni Sartori de nuestra época.

Entonces, sin prejuicio de trabajar en terrenos educativos que constituyen la clave del asunto a los efectos de trasmitir valores y principios compatibles con el respeto a las autonomías individuales, sin perjuicio de ello decimos, se torna urgente el trabajar las neuronas para imaginar nuevas vallas al abuso del poder político.

Hay diversos frenos y propuestas para el Poder Ejecutivo y para el Poder Judicial pero en esta nota periodística centro la atención en el Poder Legislativo para evitar el amontonamiento de personas que en gran parte se burlan de la ciudadanía y hacen negocios con sus cargos al tiempo que se sienten obligados a promulgar legislaciones que en realidad se oponen frontalmente al derecho en línea con pseudoderechos, es decir, la facultad de echar mano al fruto del trabajo ajeno por la fuerza.

En otra oportunidad sugerí que el Poder Legislativo en ambas cámaras sean ad-honrem no reelegibles como era en algunos cargos gubernamentales en las antiguas repúblicas de Florencia y Venecia. En este caso, luego de haber estudiado las elaboraciones de Edwin Fulner -ex presidente la Heritage Foundation- Natalia Basil -doctoranda en administración de negocios- y Gabriel Gasave -a cargo del Intependent Institute de Washington-  concluyo que también puede considerase que los legisladores sean part-time con un límite máximo de sesiones y trabajando en sus respectivos emprendimientos privados tal como ocurre en Norteamérica en los estados de Texas, Virginia, Montana, Nevada y North Dakota.

Estos sistemas fueron establecidos por los Padres Fundadores al efecto de limitar el ímpetu legislativo y para que se centraran exclusivamente en la preparación y el contralor presupuestario y en el dictado de leyes que tuvieran como solo objeto la protección de los derechos de la gente, siempre anteriores y superiores a la misma existencia del gobierno.

Incluso Leonard Read insistía en que no se recurra a la expresión “gobierno” y se reemplazara por la de “agencia de seguridad” puesto que aquella denominación “equivale a llamar gerente general al custodio de una empresa”. En el tercer tomo de Law, Legislation and Liberty el premio Nobel en economía Friedrich Hayek sostiene que si queremos que los principios de la sociedad libre sobrevivan es indispensable reformar nuestro sistema político. Si no nos parece lo sugerido propongamos otras medidas pero no es responsable quedarnos con los brazos cruzados esperando un cataclismo.

Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires.

Publicado originalmente en la edición impresa de LA NACIÓN, el 2 de julio de 2019.

Convergencia y Ranking the PBI per capita

En un post anterior comentaba sobre las críticas de Daniel Schteingart al gráfico que muestra la caída del ranking Argentino en el PBI per capita. Sugiero también estas reflexiones de Emilio Ocampo.

Ayer, Schteingart publica una nota en Cenital explayándose sobre sus argumentos en Twitter. Si bien no comenta de manera directa sobre Ocampo, o mis comentarios, sí actualiza su analogía para explicar su crítica. En lugar de hablar de un campeonato de fútbol, hace referencia a una carrera. La analogía, sin embargo, no captura de manera apropiada el fenómeno de la convergencia.

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10 Razones por las que No te Podés Perder el Congreso Austríaco en Viena

En noviembre, el Congreso Internacional «La Escuela Austriaca de Economía en el Siglo XXI» tendrá lugar en Viena por primera vez. Esperamos que sea un evento regular cada dos años.

¿De qué se tratará este congreso? Será un evento de dos días centrado en todos los aspectos de la Escuela Austriaca de Economía, que, como saben, no es sólo de economía.

Al congreso se pueden enviar ponencias. O también participar como oyente.

Nos gusta pensar en el evento como algo que será mucho más que un congreso.

Acá van las razones.

Razón 1

Para empezar, se llevará a cabo en Viena, la ciudad donde todo comenzó. Vamos a hacer gran uso de la importancia histórica de Viena respecto de la Escuela Austríaca, pero también del hecho de que se trata de una de las capitales más bellas de Europa.

Razón 2

El programa estará compuesto interesantes ponencias, grandes conferencistas invitados, paneles y presentaciones especiales.

Razón 3

Por cierto, ya está confirmada la participación de Bob Murphy como Conferencista Invitado. Bob es, sencillamente, uno de los mejores economistas contemporáneos. Es autor, entre otros, de Choice, en el que presenta hábilmente las ideas principales de la Acción Humana de Mises, en un estilo que resuena con los lectores modernos. Su último libro es Contra Krugman: Smashing the Errors of America’s Most Famous Keynesian. 

Razón 4

Tenemos un acuerdo con el Journal Libertas, que publicará un número especial con una selección de las ponencias presentadas en el congreso. Libertas es una revista interdisciplinaria fundada por Juan Carlos Cachanosky, uno de los economistas austriacos más destacados en el mundo de habla española. A su vez, nuestros amigos del Intytut Mises (Instituto Mises de Polonia) seleccionarán también material para traducir al polaco.

Razón 5

Vamos a tener un programa especial previo a la conferencia el martes 12 de noviembre, con un Walking Tour sobre la Escuela de Economía de Austria. Visitaremos sus lugares principales y donde vivieron y se reunieron los austriacos originales. Además, esa noche, tenemos planeado un evento social para que los participantes se conozcan y socialicen.

Razón 6

Durante el Congreso organizaremos la entrega del 2019 Hayek Lifetime Achievement Award, que será recibido por Tom Woods. Tom es senior fellow del Mises Institute y conduce el podcast The Tom Woods Show. Es además autor de doce libros, entre ellos, New York Times best-sellers como Meltdown y The Politically Incorrect Guide to American History.

Razón 7

Si sos investigador, profesor universitario o estudiante avanzado, el congreso es una magnífica oportunidad presentar tu trabajo ante una audiencia especializada. Las ponencias pueden tratar sobre cualquier aspecto de la Escuela Austríaca.

Razón 8

Si no quieres escribir un artículo pero aún querés participar, también sos bienvenido. Te vamos a ofrecer un programa de ponencias magnífico, con muchas sorpresas y eventos especiales. Y no solo eso, habrá más ocasiones relajadas en las que podrá interactuar con algunos de los mejores austriacos y libertarios y hablar con ellos en un entorno más informal.

Razón 9

Será un gran lugar para conocer gente nueva y hacer buenos amigos, no solo con austriacos sino con todo tipo de libertarios. Queremos que la conferencia sea una plataforma de networking y cooperación para liberales y libertarios de Europa y el resto del mundo.

Razón 10

¡Todo esto es absolutamente gratis para estudiantes! Los estudiantes no pagan arancel de inscripción para participar del congreso. 

#ITSCOMINGHOME2019 We’re Bringing Austrian Economics Back to Austria
www.austrianconference.org

AIER: Here’s What Wrong With Bernie’s Plan to Eliminate Student Loan Debt

The «populist race» in the U.S., a shown by Bernie Sanders’ the plans to eliminate student’s debt.

Senator Bernie Sanders (I-Vt.) recently announced a proposal to eliminate student loan debt. He intends to pay off a total of $1.6 trillion, while financing the expenditure with a new tax on “Wall Street speculation.” 

Student debt can be a serious burden for recent grads, especially those who fail to acquire high-paying jobs. And the intention to help those with serious financial burdens is commendable. But eliminating student loan debt would do more harm than good.

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¿EL CISNE NEGRO METIDO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES ARGENTINAS? – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Antes he escrito sobre el magnífico libro de Nassim Nicholas Taleb donde elabora sobre el concepto de sucesos poco frecuentes e inesperados pero que ocurren. David Hume y Karl Popper lo vinculan al problema de la inducción, es decir, la manía de extrapolar lo pasado al futuro, la manía de la linealidad. El capítulo decimosexto Taleb lo titula de modo singular como “La estética de lo aleatorio” y antes, en el onceavo, había subtitulado “Siguen ignorando a Hayek” precisamente para destacar la aberración de los planificadores de vidas y haciendas ajenas que concentran ignorancia en lugar de premitir que aflore el conocimiento siempre disperso y fraccionado a través de procesos de mercado (y no digo mercado libre porque es una redundancia).

Antes de volver sobre el tema del cisne negro de un modo más riguroso, menciono que en las elecciones que los argentinos enfrentamos hay la remota o no tan remota posibilidad que se filtre un cisne negro: que triunfe la opción Consenso Federal bajo la apariencia de separarse de las otras dos opciones principales las que se han estado fogoneando recíprocamente con idea de sacar partida de la confrontación, en realidad entre el abismo y la inoperancia. Lo primero por el espíritu totalitario inherente a esa postura desde cualquier perspectiva que se la mire y lo segundo debido al aumento de la deuda, de los impuestos, del déficit total, del gasto consolidado y debido a que la inflación mensual equivale a la anual en un país civilizado, a lo que debe agregarse ahora su peronización (paradójicamente se trataba de “cambiemos”), aunque en el armado de listas hubo varias gatas paridas.

Esa tercera opción, según lo que se infiere de ciertas encuestas, por más que a esta altura pueda parecer inaudito, hay alguna posibilidad que finalmente triunfe debido, por una parte, a la cantidad de personas que mantienen que no votarán por ninguna de las dos que habitualmente se mencionan como las que marcan la grieta, por otra, la cantidad de indecisos que se definen de esa manera aun en esta instancia y, por último, posibles conclusiones sobre radiografías de reflexiones inquietantes de  algunos votantes potenciales en el sentido indicado. Sin embargo, debe notarse que en momentos de escribir estas líneas se ha producido cierto revuelo en esas filas debido a que se relegó en el diseño de cargos a quien últimamente se había convertido a criterio de muchos integrantes de ese espacio en una socia clave. Todo lo consignado para nada quiere decir que no haya otra variante que sea en verdad mejor para el país, estamos aludiendo a los malabarismos que se infieren de alguna parte de las pesquisas. Estamos aludiendo a eventuales cisnes negros dada la idiosincrasia argentina, por supuesto que el cisne negro podría aparecer en otra parte pero hay indicios que puede irrumpir en lo dicho.

A mi me gustaría ver el cisne negro en otro lugar pero esto es irrelevante, lo trascendente es lo que se deduce de lo que al momento existe. También hay quienes pronostican que en las próximas elecciones se le dará otra oportunidad al actual gobierno y otros, los menos (de los serios), aseguran que vencerán los representantes de la anterior gestión lo cual, agrego, sería una demostración de enorme irresponsabilidad.

En realidad, desde la perspectiva epistemológica, no tiene visos científicos el hecho de extrapolar una muestra al universo. No es lo mismo con los seres humanos individuales y cambiantes que con una muestra de tronillos en una línea de montaje donde es de rigor esa extrapolación pues cada tornillo es teóricamente igual al anterior. Por esto es que hay tantos yerros en encuestas de muy diverso calibre entre seres humanos y que las explicaciones ex post no sirven para cubrir los desaciertos. Lo dicho en modo alguno significa que las encuestas no sirven, bien administradas a veces exhiben ciertas tendencias cuando son varias las que confluyen,  lo que no es aceptable es que se las pretenda rodear de un áurea científica puesto que solo se trata de tantear algunos patrones o pautas de conducta en planos muy específicos.

Entonces, nada se sabe a ciencia cierta pero puede aparecer un cisne negro como los que en la práctica merodean en Australia al efecto de favorecer aquella tercera opción en cuya plataforma alardean que consiste en que no quieren caer en “los errores del pasado ni en los del presente”, aunque sus líderes se hayan inaugurado como controladores de precios de Perón y otros desaciertos de ciertas proporciones nada despreciables.

Es que en nuestro país estamos aun muy atrasados en la batalla cultural y, por tanto, se requiere mucho más educación y debate antes que llegue a la política una demanda sustancial en la buena dirección, por más que aparezca la posibilidad de un fragmento pequeño con ideas consistentes en ese plano. La faena que hay por delante es grande y sumamente desafiante y estimulante cuando se comprueba la cantidad y calidad de jóvenes que se deciden por estudiar los fundamentos de una sociedad abierta y abandonan aquél esperpento de “militar” que deriva de la soldadesca, de obedecer y no meditar ni deliberar. En esta misma dirección es de interés enfatizar que debido a la incomprensión del fenómeno que rodea al cisne negro los planificadores se empecinan en recurrir al término desarrollo que remite a más de lo mismo (un tumor se desarrolla) y eluden la expresión progreso puesto que refiere a lo desconocido, a la innovación y a lo nuevo y es imposible planificar lo que no se conoce.

Volvamos entonces a lo que he mencionado en otra oportunidad sobre el tan temido cisne negro. Se ilustra la idea con un ejemplo adaptado de Bertrand Russell: los pavos que son generosamente alimentados día tras día. Se acostumbran a esa rutina la que dan por sentada, entran en confianza con la mano que les da de comer hasta que llega el Día de Acción de Gracias en el que los pavos son engullidos y cambia abruptamente la tendencia.

Taleb nos muestra como en cada esquina de las calles del futuro nos deparan las más diversas sorpresas. Nos muestra como en realidad todos los grandes acontecimientos de la historia no fueron previstos por los “expertos” y los “futurólogos” (salvo algunos escritores de ciencia ficción). Nos invita a que nos detengamos a mirar “lo que se ve y lo que no se ve” siguiendo la clásica fórmula del decimonónico Frédéric Bastiat. Por ejemplo, nos aconseja liberarnos de la mala costumbre de encandilarnos con algunas de las cosas que realizan los gobiernos sin considerar lo que se hubiera realizado si no hubiera sido por la intromisión gubernamental que succiona recursos que los titulares les hubieran dado otro destino.

La obra de Taleb constituye un canto a la humildad y una embestida contra quienes asumen que saben más de lo que conocen (y de lo que es posible conocer), un alegato contra la soberbia gubernamental que pretende manejar el fruto del trabajo del prójimo en lugar de dejar en paz a la gente y abstenerse de proceder como si fueran los dueños de los países que gobiernan. En un campo más amplio, la obra está dirigida a todos los que posan de sabios poseedores de conocimientos preclaros del futuro cuando en verdad no pueden pronosticar a ciencia cierta que harán ellos mismos al día siguiente puesto que al modificarse las circunstancias naturalmente cambian sus propias conjeturas.

Pone en evidencia los problemas graves que se suscitan al subestimar la ignorancia y pontificar sobre aquello que no está al alcance de los mortales. Es que como escribe Taleb “la historia no gatea: da saltos” y lo improbable -fruto de contrafácticos y escenarios alternativos- no suele tomarse en cuenta, lo cual produce reiterados y extendidos “cementerios” ocultos tras ostentosos y aparatosos modelitos matemáticos y campanas de Gauss que resultan ser fraudes conscientes o inconscientes de diversa magnitud, al tiempo que no permite el desembarazarse del cemento mental que oprime e inflexibiliza la estructura cortical. Precisamente, el autor marca que Henri Poincaré ha dedicado mucho tiempo a refutar las predicciones basadas en la lineaidad construidas sobre la base de lo habitual a pesar de que “los sucesos casi siempre son estrafalarios”.

Explica también el rol de lo que habitualmente se denomina “suerte” (aunque estrictamente la suerte no existe, se trata de nexos causales no previstos), incluso en los grandes descubrimientos de la medicina como el de Alexander Fleming en el caso de la penicilina, aunque, como ha apuntado Pasteur, la llamada suerte favorece a los que trabajan con ahínco y están alertas. Después de todo, como también nos recuerda Taleb lo “empírico” proviene de Sextus Empiricus que inauguró, en Roma, doscientos años antes de Cristo, una escuela en medicina que no aceptaba teorías y para el tratamiento se basaba únicamente en la experiencia, lo cual, claro está, no abría cauces para lo nuevo.

Los intereses creados de los pronosticadores dificultan posiciones  modestas y razonables y son a veces como aquel agente fúnebre que decía: “yo no le deseo mal a nadie pero tampoco me quiero quedar sin trabajo”. Este tipo de conclusiones aplicadas a los planificadores de sociedades terminan haciendo que la gente coma igual que lo hacen los caballos de ajedrez (salteado). Estos resultados se repiten machaconamente y, sin embargo, debido a la demagogia, aceptar las advertencias se torna tan difícil como venderle hielo a un esquimal. En definitiva, nos explica Taleb que el aprendizaje y los consiguientes andamiajes teóricos se lleva a cabo a través de la prueba y el error y que deben establecerse sistemas que abran las máximas posibilidades para que este proceso tenga lugar. Podemos coincidir o no con todo lo que nos propone el autor, como que después de un tiempo no es infrecuente que también discrepamos con ciertos párrafos que nosotros mismos hemos escrito, pero, en todo caso, el prestar atención al “impacto de lo altamente improbable” resulta de gran fertilidad…al fin y al cabo, tal como concluye Taleb, cada uno de nosotros somos “cisnes negros” debido a la muy baja probabilidad de que hayamos nacido dado que cada uno es único e irrepetible en la historia de la humanidad. Al contrario, la probabilidad es alta de que otros sucesos se reiteren pero aun así hay que estar atentos a los desvíos.

En cualquier caso, en esta nota periodística alertamos sobre la posibilidad de un cisne negro en las elecciones que se aproximan, en el sentido y con las incógnitas y los contextos referidos más arriba.

El ranking Argentino en PBI per capita

Una manera de evaluar el desempeño económico de un país es mirando la evolución en su ranking mundial de creación de PBI per cápita (ajustado por costo de vida, etc., para que sean valores comparables). Al hacer este gráfico para Argentina se nota un quiebre en torno al primer gobierno de Perón. Argentina era, según el ranking, uno de los países con mayor PBI per capital del mundo, pero a partir de entonces entra en una tendencia negativa cayendo consistentemente en dicho ranking.

Los rankings pueden ser un poco engañosos. No es lo mismo tener ranking 10 en una muestra de 20 que en una muestra de 100. Otro problema es la entrada y salida de participantes del ranking. Por ejemplo, países que se suman a la muestra o países para los cuales no siempre hay datos y entran y salen en distintos años. Una manera de «controlar» este problema es usando percentiles en lugar de rankings.

El gráfico es el siguiente (tomado de El Hub Económico):

El problema del tamaño de muestra

Como se ve, Argentina comienza a caer (eje izquierdo) en torno al primer gobierno de Perón. Sin embargo, ese quiebre también coincide con un salto en la cantidad de países considerados en la muestra (eje derecho). Esta es una de las objeciones de Daniel Schteingart. Sin embargo, la entrada de países a la muestra no parece ser suficiente para explicar el quiebre en Argentina.

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OTRA VEZ LAS GARRAS DEL NACIONALISMO – Por Alberto Benegas Lynch (h)

En sus memorias Stefan Sweig se entristece y alarma por el surgimiento del espíritu tribal de la cerrazón entre países que advertía conducen a estados de belicismo y confrontación que en el caso de Europa estimaba se trataba en verdad de una “guerra civil” debido a las estrechas relaciones entre las poblaciones.

Ahora resurge el nacionalismo sobre lo que he escrito en distintas oportunidades pero es el caso de repetir las advertencias. Dejando de lado la manifiesta incomprensión del actual presidente de Estados Unidos respecto a la falacia de lo que en economía se conoce como “el dogma Montaigne” (su ex Secretario de Estado, Rex Tillerson, consignó públicamente que Trump “no tiene idea del significado del comercio libre”) y de las barrabasadas extremas de gobiernos como los de Cuba, Venezuela, Nicaragua, y Bolivia en el continente americano, dejando de lado estos casos decimos, hoy en Europa el espectáculo es desolador.

Con suerte electoral diversa pero siempre con crecimientos llamativos, irrumpe el rostro desagradable de la referida tradición de pensamiento que tantos trastornos ha provocado y provoca. Así, ese caudal electoral ha exhibido resultados llamativos: en Francia el Frente Nacional, en Inglaterra el Partido Independiente del Reino Unido, en Alemania el Partido Alternativa para Alemania, en Dinamarca el Partido del Pueblo Danés, en Suecia los Demócratas Suecos, en España Podemos y Vox, en Austria el Partido de la Libertad, en Grecia el Amanecer Dorado, en Italia la Liga del Norte, en Hungría el Movimiento por una Hungría Mejor, todas propuestas trogloditas apuntan a implantar una cultura alambrada, es decir, la palmaria demostración de la anticultura.

Es del caso recordar trabajos como los de J. F. Revel que muestran el vínculo estrechísimo entre el nacionalismo y el socialismo, aunque cual bandas de las mafias, en el campo de batalla han sido circunstancialmente aliados y circunstancialmente enemigos. El comunismo apunta a abolir la propiedad, mientras que el nacionalismo la permite nominalmente pero el aparato estatal usa y dispone de ella. Uno es más sincero que el otro que recurre a una estrategia que estima más aceptable para los incautos. Es curioso en verdad (y tragicómico) que muchos de los partidarios de esos gobiernos emplean  la expresión fascista para referirse a sus supuestos contrincantes cuando aplican esa política a diario puesto que mantienen el registro de la propiedad pero el flujo de fondos es manipulado desde la casa de gobierno.

En una sociedad abierta el término “inmigración ilegal” constituye un insulto a la inteligencia ya que todos debieran tener la facultad de ubicarse donde lo estimen conveniente y solo deben ser bloqueados los delincuentes, sean nativos o extranjeros. Como ha explicado Gary Becker, el pretexto para poner barreras a la inmigración debido al uso de lo que provee el mal llamado Estado Benefactor (mal llamado porque la beneficencia es realizada con recursos propios y de modo voluntario), lo cual puede incrementar el déficit fiscal, se resuelve al no dar acceso al uso a los inmigrantes al tiempo que no se les retiene del fruto de sus trabajos para mantener el sistema estatal.

Como ha puntualizado en sus múltiples obras Julian Simon, habitualmente el inmigrante aprecia especialmente el trabajo, es empeñoso en sus tareas, tiene gran flexibilidad para moverse a distintos lugares dentro del país anfitrión, realiza faenas que muchas veces los nativos no aceptan, sus hijos muestran excelentes calificaciones en sus estudios, exhiben gran capacidad de ahorro y algunos comienzan con empresas chicas de gran productividad.

Es llamativo y muy paradójico que muchos se rasgan  las vestiduras con  el drama que estamos viviendo a raíz de las fotografías horrorosas de refugiados, cuando no parece verse que se fugan de lugares donde en gran medida se aplican las recetas políticas que los que se dicen espantados aconsejan y se fugan a lugares donde algo queda de los sistemas libres que no hacen más que criticar. La hipocresía es alarmante por la actitud contradictoria de muchos que se dicen contrariados con la foto del niño muerto en las playas de otros lares en plena lucha por la libertad y, sin embargo,  cuando opinan sobre la inmigración defienden las posturas que provocan aquella muerte por la que dicen estar angustiados.

Tengamos en cuenta que, desde la perspectiva de la sociedad abierta, las fronteras (siempre consecuencia de acciones bélicas o de accidentes geológicos) son únicamente para evitar los riesgos graves de un gobierno universal. El fraccionamiento en naciones que a su vez se subdividen en provincias y municipalidades tienden a descentralizar el poder. A pesar de los problemas de abuso del poder, hay que mirar el contrafáctico si no hubiera el antedicho fraccionamiento. Hannah Arendt dice que «la misma noción de una fuerza soberana sobre toda la Tierra que detente el monopolio de los medios de violencia sin control ni limitación por parte de otros poderes, no sólo constituye una pesadilla de tiranía, sino que significa el fin de la vida política tal como la conocemos».

También debe tenerse siempre presente que la cultura es un proceso que significa permanentes donativos y recibos de lecturas, arquitecturas, músicas, vestimentas, gastronomías, costumbres que las personas aceptan o rechazan en un contexto evolutivo. La cultura no es estática sino cambiante y multidimensional. Si no somos momias, nuestra cultura no es la misma hoy que la de ayer. De allí la estupidez de la “cultura nacional y popular” el “ser nacional” y otras sandeces superlativas que podríamos catalogar como “los anti- Borges”, el ciudadano del mundo por antonomasia.

Buena parte de las propuestas nacionalistas se basan en el desconocimiento de aspectos económicos elementales. Se dice que la inmigración provocará desempleo puesto que la incorporación de nueva fuerza laboral desplazará a los nativos de sus puestos de trabajo, sean estos intelectuales o manuales.

Sin embargo, dado que las necesidades son ilimitadas y los recursos son escasos (de lo contrario estaríamos en Jauja), nunca sobran los recursos y el recurso central es el trabajo puesto que no puede generarse ningún bien o servicio sin el concurso del trabajo. Solo hay sobrante de trabajo (desocupación) cuando no se permiten arreglos salariales libres y voluntarios, es decir, cuando se imponen las también mal llamadas “conquistas sociales” concretadas en salarios superiores a las tasas de capitalización que son las únicas causas de ingresos en términos reales. Esa es la diferencia clave entre el Zimbabwe y Canadá, no es el clima, los recursos naturales o aquél galimatías denominado “raza” (las características físicas proceden de las ubicaciones geográficas, de allí es que los criminales nazis tatuaban y rapaban a sus víctimas para distinguirlas de sus victimarios). Lo que hace la diferencia son marcos institucionales civilizados que garantizan derechos. Sería muy atractivo que los salarios pudieran decidirse por decreto en cuyo caso podríamos ser todos millonarios pero las cosas no son así.

Al igual que la incorporación de nueva tecnología o la liberación de aranceles aduaneros, la inmigración libera recursos materiales y humanos para producir otras cosas en la lista infinita de necesidades a las que nos referíamos con el interés del mundo empresario de capacitar para nuevos emprendimientos. Es lo que ocurrió con el hombre de la barra de hielo antes de las heladeras y con los fogoneros antes de las locomotoras modernas.

 Una gran cantidad de trabajadores inmigrantes y no inmigrantes operan en negro por el salario de mercado que, como queda dicho, se debe a la correspondiente inversión disponible  y trabajan  en negro para evitar los impuestos al trabajo como ocurre en otros muchos países donde provocan desempleo que también afecta a la economía general.

Aquellos que se las pasan declamando sobre “derechos humanos”,  una redundancia grotesca puesto que los minerales, los vegetales y los animales no aplican a la noción de derecho, tratan a los inmigrantes como si no fueran humanos, más bien se preguntan “¿qué debemos hacer con los inmigrantes?” como si estuvieran haciendo referencia a su estancia personal y no de un país donde debe primar el respeto recíproco, y en esta línea argumental no debiera haber bajo ningún concepto diferencias entre nativos y extranjeros. Es del caso subrayar que cuando se está haciendo alusión al derecho, se está aludiendo a la Justicia y ésta significa “dar a cada uno lo suyo”, lo cual remite a la propiedad que, a su vez, constituye el eje central del proceso de mercado.

Todos descendemos de inmigrantes, incluso los denominados pueblos originarios ya que el origen humano procede del continente africano.

La fertilidad de los esfuerzos del ser humano por cultivarse, es decir, por reducir su ignorancia, está en proporción directa a la posibilidad de contrastar sus conocimientos con otros. Eso es la cultura. Sólo es posible la incorporación de fragmentos de tierra fértil, en el mar de ignorancia en el que nos debatimos, en la medida en que tenga lugar una discusión abierta. Se requiere mucho oxígeno: muchas puertas y ventanas abiertas de par en par.

Aludir a la antedicha «cultura nacional» como un valor y contrastarla con lo foráneo como un desvalor es tan desatinado como referirse a la matemática asiática o a la física holandesa. La cultura no es de un lugar y mucho menos se puede atribuir a un ente colectivo imaginario. No cabe la hipóstasis. La nación no piensa, no crea, no razona ni produce nada. El antropomorfismo es del todo improcedente. Son específicos individuos los que contribuyen a agregar partículas de conocimiento en un arduo camino sembrado de refutaciones y correcciones que enriquecen los aportes originales. Como bien señala Arthur Koestler, «el progreso de la ciencia está sembrado, como una antigua ruta a través del desierto, con los esqueletos blanqueados de las teorías desechadas que alguna vez parecieron tener vida eterna».

Quienes necesitan de «la identidad nacional» ocultan su vacío interior y son presa de una despersonalización que pretenden disfrazar con la lealtad a una ficción. Desde esta perspectiva, quienes comparten el cosmopolitismo de Diógenes e insisten en ser «ciudadanos del mundo» aparecen como descastados y parias sin identidad. El afecto al «terruño», a los lugares en que uno ha vivido y han vivido los padres y el apego a las buenas tradiciones es natural, incluso la veneración a estas tradiciones es necesaria para el progreso, pero distinto es declamar un irrefrenable amor telúrico que abarcaría toda la tierra de un país y segregando otros lugares y otras personas que, mirados objetivamente, pueden tener mayor afinidad, pero se apartan sólo porque están del otro lado de una siempre artificial frontera política.

El nacionalismo está imbuido de relativismo ético, relativismo jurídico y, en última instancia, de relativismo epistemológico. «La verdad alemana», «la conciencia africana», «la justicia dinamarquesa» (en el sentido de que los parámetros suprapositivos serían inexistentes) y demás dislates presentan una situación como si la verdad sobre nexos causales que la ciencia se esmera en descubrir fuera distinta según la geografía, con lo cual sería también relativa la relatividad del nacionalismo, además de la contradicción de sostener simultáneamente que un juicio se corresponde y no se corresponde con el objeto juzgado. Julien Benda pone de manifiesto el relativismo inherente en la postura del nacionalismo, escribe que «desde el momento que aceptan la verdad están condenados a tomar conciencia de lo universal».

Alain Finkielkraut ilustra el espíritu nacionalista al afirmar que «replican a Descartes: yo pienso, luego soy de algún lugar». Juan José Sebreli muestra cómo incluso el folklore proviene de una intrincada mezcla de infinidad de contribuciones de personas provenientes de lugares remotos y distantes entre sí.

Estas visiones nacionalistas se traducen en una escandalosa pobreza material, ya que los aranceles aduaneros indefectiblemente significan mayor erogación por unidad de producto, lo cual hace que existan menos productos y de menor calidad. Este resultado lamentable contrae salarios e ingresos en términos reales, con el apoyo de pseudoempresarios que se alían con el poder al efecto de contar con mercados cautivos y así poder explotar a la gente.

En la historia de la humanidad hay quienes merecen ser recordados todos los días. Uno de esos casos es el de la maravillosa Sophie Scholl, quien se batió en soledad contra los secuaces y sicarios del sistema nacionalsocialista de Hitler. Fundó junto con su hermano Hans el movimiento estudiantil de resistencia denominado Rosa Blanca, a través del cual debatían las diversas maneras de deshacerse del régimen nazi, y publicaban artículos y panfletos para ser distribuidos con valentía y perseverancia en diversos medios estudiantiles y no estudiantiles.

La detuvieron y se montó una fantochada que hacía de tribunal de justicia, presidido por Ronald Freisler, que condenó a los célebres hermanos a la guillotina, orden que fue ejecutada el mismo día de la parodia de sentencia judicial, el 22 de febrero de 1943 para no dar tiempo a apelaciones. Hay una producción cinematográfica dirigida por Marc Rothemund, que lleva por título el nombre de esta joven quien en una conversación con su carcelero explica el valor de normas extramuros de la legislación escrita.  Es pertinente recordar a figuras como Sophie Scholl en estos momentos en que surgen signos de un nacionalsocialismo contemporáneo que invade hoy no pocos espíritus en Europa y en otras partes de nuestro atribulado mundo.