El mito del socialismo de los países nórdicos – por Roberto Cachanosky

Nuevas estadísticas comparadas permiten hacer un balance comparativo y mostrar el contraste con la posición de los progresistas en la Argentina

De acuerdo al Reporte 2020 del World Economic Forum, el Índice de Movilidad Social muestra en los cuatro primeros lugares a: 1) Dinamarca, 2) Noruega, 3) Finlandia y 4) Suecia. ¿Qué nos dice éste índice? El caso de una persona que nace en una familia pobre en Dinamarca, a ese individuo que nace pobre, le llevaría dos generaciones alcanzar el ingreso medio, o tres en Suecia, Finlandia y Noruega. Mientras que en Francia necesitaría seis generaciones, o nueve si nació en Brasil o Sudáfrica. El índice contempla la atención sanitaria, la educación, el acceso a la tecnología, oportunidades de empleo, etc.

Viendo este dato, los progres se frotan las manos y piensan: acá tengo el argumento perfecto para demostrar que el socialismo o la socialdemocracia es el mejor sistema del mundo y son los mejores ejemplos para dar sobre la superioridad de las políticas progresistas.

Desafortunadamente, hace rato los progres y populistas quedaron desactualizados sobre quienes gobiernan en esos países y cuáles son sus políticas económicas.

En realidad, los cuatro países mencionados se encuentran entre los primeros 26 países en el ranking del Índice de Libertad Económica como puede observarse en el cuadro 1. Dinamarca está en el puesto 14, Suecia en el 19, Finlandia en el 20 y Noruega en el 26. Es decir, lejos de ser economías socialistas o con fuerte intervención del estado, sus economías son abiertas, baja cantidad de regulaciones, particularmente en el mercado laboral, derechos de propiedad bien afianzados, etc. Es decir, son países donde funciona la economía de mercado. Es más, Suecia, Dinamarca y Finlandia acaban de oponerse a fijar un salario mínimo para toda la Unión Europea porque ellos no tienen salario mínimo. Tienen negociaciones por sectores.

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Decálogo fiscal para cualquier país civilizado – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Luego de mencionar los diez puntos que a continuación se exponen, consigno los aspectos que estimo clave al efecto de proceder a una necesaria reforma fiscal que se ejemplifica con reducciones en el gasto público para permitir que se engrosen los bolsillos de la gente.

Primero, la idea central por la que se cobran impuestos es la de financiar el gasto gubernamental que demanda la estricta y limitada función de proteger los derechos de las personas que habitan el suelo bajo esa jurisdicción estatal, por tanto los tributos no solo deben resultar lo más bajos posibles sino que no deben gravarse objetos imponibles fuera de esa jurisdicción, abandonando entonces el llamado principio de nacionalidad en materia tributaria debido a que el gobierno local no se ocupa de garantizar derechos de quienes están fuera de sus fronteras.

Segundo, en un sistema republicano los ingresos fruto de los respectivos gravámenes no pueden ser menores a los egresos debido a la política de endeudamiento y financiamiento monetario. En este contexto la deuda pública externa debe estar prohibida ya que está reñida con la democracia pues compromete patrimonios de futuras generaciones que no han participado en el proceso electoral que eligió al gobernante que contrajo la deuda. En esta línea argumental, no es permisible establecer un correlato con lo que ocurre en los ámbitos privados donde tiene sentido la decisión voluntaria y libre de establecer plazos para contraer deudas y reembolsos. En este sentido, debe destacarse que constituye una contradicción en los términos la expresión “inversión pública”, puesto que la inversión es por su naturaleza un acto subjetivo que estima mayor valor en el futuro que en el presente por lo que el sujeto en cuestión se abstiene de consumir para ahorrar cuyo destino es la inversión. Por ende, en el presupuesto nacional los rubros de gastos deben dividirse en corrientes y en activos fijos pero nunca “inversión” que en ningún caso cabe cuando se recurre a la coerción. En esta misma línea argumental, la financiación vía procesos inflacionarios queda descartada puesto que una sociedad libre requiere la eliminación de la banca central y el curso forzoso.

Tercero, los ratios como la participación de los aparatos estatales en la renta nacional o los tributos sobre el producto nacional bruto no deben apuntar a que crecimientos en la riqueza justifican incrementos en el gasto o en la recaudación. La presión fiscal debe consignarse en valores absolutos y cuando excede lo necesario resulta saludable la rebelión fiscal, tal como ocurrió en el origen de la revolución estadounidense como marca y límite a lo que el gobierno pude succionar de la población. Este enfoque de simplificación y unificación fiscal complementado con los puntos que siguen liberan a los llamados “expertos fiscales” para que se dediquen a actividades útiles.

Cuarto, la curva Laffer muestra que a mediada que las tasas fiscales se incrementan aumenta la recaudación hasta que en un punto -debido al debilitamiento y fractura de la estructura productiva- la recaudación disminuye a medida que la presión impositiva se eleva. Esto hace aparecer como que hay un punto óptimo fiscal de máxima presión tributaria que permite una máxima recaudación, pero a lo que originalmente apuntaba Arthur Laffer con su curva (ya insinuada por Adam Smith en 1776) es el establecimiento de un punto de mínima presión fiscal necesario para cumplir con la antedicha misión gubernamental en una sociedad abierta.

Quinto, no hay tal cosa como impuestos al consumo puesto que todos los gravámenes son al patrimonio: cuando se dice que se aplica un tributo al consumo es que se grava una empresa que vende productos clasificados como de consumo pero esa empresa se hace cargo del impuesto con su patrimonio, por tanto todos los impuestos afectan las tasas de inversión y, como consecuencia, reducen salarios e ingresos en términos reales ya que esa es la única causa que permite elevarlos al incrementarse el ritmo de capitalización.

Sexto, todos los impuestos deberían eliminarse con excepción del impuesto al valor agregado con la máxima base imponible al efecto de aprovechar el sistema de impuestos a cargo e impuestos a favor que permite ese gravamen con lo que se ahorran controles en un contexto donde no deben operar exenciones fiscales que siempre significan que otros deben hacerse cargo de la diferencia con lo que se dejan de lado no solo las dobles imposiciones sino que no se aplican impuestos directos -los que gravan la manifestación directa de la capacidad contributiva- que obligan a preguntas e inquisiciones insolentes sobre el origen y destino de los recursos por parte de los agentes de recaudación.

Séptimo, el referido impuesto se traducirá en alícuota proporcional ya que todos los progresivos implican regresividad puesto que los contribuyentes de jure contraen sus inversiones con lo que, como queda dicho, reducen salarios e ingresos en términos reales. Este es el motivo por el que las constituciones liberales prohibieron los gravámenes progresivos y también los directos. Además, la progresividad altera las posiciones patrimoniales relativas, es decir, contradice las posiciones patrimoniales que había establecido la gente con sus compras y abstenciones de comprar en el supermercado y afines con lo que hay derroche de capital lo cual agudiza la antes referida baja en los salarios e ingresos de la población. También la progresividad bloquea la indispensable movilidad social en el asenso y descenso en la pirámide patrimonial.

Octavo, en materia fiscal es indispensable contar con un sistema federal para no solo descentralizar el poder sino para establecer competencia entre las provincias y municipios puesto que en este esquema los gobernadores e intendentes administran sus recaudaciones locales al efecto de que los pobladores no se muden a otra jurisdicción y para atraer inversiones, lo cual tiende a la prudencia en materia del gasto, y la coparticipación al gobierno central debiera ser exclusivamente para atender a la justicia federal, las relaciones exteriores y la defensa.

Noveno, la denominada redistribución de ingresos llevada a cabo por los aparatos estatales no es función gubernamental puesto que la distribución queda en manos de la gente que pone de relieve con sus preferencias y necesidades en los procesos de mercado lo cual hace que los comerciantes que atienden esas necesidades y preferencias obtienen ganancias y los que yerran en ese objetivo incurren en quebrantos, lo cual excluye toda posibilidad de empresarios prebendarios que se alían con el poder de turno para obtener privilegios que en toda ocasión atentan contra el bienestar de sus semejantes.

Y décimo, la eliminación de todas las cargas arancelarias y no arancelarias que siempre obligan a desembolsar mayor erogación por unidad de producto con lo que el nivel de vida de los locales empeora, en lugar de liberar recursos humanos y materiales para atender otras necesidades. Esto significa no limitar el comercio libre a zonas de integración regional sino la integración al mundo en un contexto donde se acepte que el monopolio legal constituye una seria amenaza para la población y el dumping destructivo es el realizado compulsivamente con los recursos de terceros, por ejemplo, a través de las “empresas estatales” deficitarias.

Como anunciamos al comienzo, aquí refiero sumariamente algunos ejemplos de reducción en la dimensión del aparato estatal a los que he dedicado mayores espacios en otras oportunidades, en este caso para poder aplicar el decálogo que antecede.

En primer lugar, la importancia vital de abrir el proceso educativo a la competencia sin la existencia de ministerios de educación o de cultura que se arroguen la facultad de dictaminar sobre estructuras curriculares y exento de instituciones estatales que inexorablemente perjudican a los más pobres que se hacen cargo de los costos debido a la contracción de inversiones por parte de los contribuyentes de jure.

Es imperioso eliminar todas las embajadas puesto que a diferencia de lo que tenía lugar en la época de las carretas, las comunicaciones y teleconferencias de la actualidad hacen que resulten del todo superfluas las lujosas mansiones, los pasaportes diplomáticos y los nutridos séquitos del caso.

Debe contarse con mercados laborales libres sin las concepciones fascistas de representaciones coactivas y “agentes de retención” que echan mano al fruto del trabajo ajeno al efecto de liberar recursos humanos y materiales al introducirse innovaciones tecnológicas que incentivan a los empresarios a sacar partida de nuevos arbitrajes para lo cual requieren capacitaciones en los nuevos destinos.

No tiene sentido mantener a las mal llamadas “empresas estatales” puesto que en toda circunstancia implica asignar los siempre escasos recursos en áreas que no son prioritarias para la gente y si se constituyen en las que demanda la población resulta superflua la intervención con el consiguiente ahorro en gastos administrativos en un contexto donde no cabe la impostura de jugar al empresario que siempre es arriesgando fondos propios, todo lo cual naturalmente empeora si la “empresa” en cuestión arroja déficit.

En el Poder Ejecutivo habría que eliminar todos los ministerios y convertirlos en secretarias de relaciones exteriores, defensa, interior y una vinculada a las finanzas públicas, todas trabajando en la casa de gobierno al efecto de poder vender los inmuebles que hasta el momento albergaban esas y otras muchas reparticiones que habría que borrar del organigrama.

En el ámbito del Poder Legislativo se debería reducir drásticamente la representación en diputados y contar con un senador por jurisdicción provincial, y en ambas cámaras que todos trabajen tiempo parcial con severas limitaciones temporales para legislar lo cual significa restringirse al estudio y promulgación del presupuesto y a la estricta protección a los derechos de las personas.

Es urgente reformar el mal llamado “sistema de seguridad social” -en verdad sistema de inseguridad antisocial- que para cualquiera que haya explorado algo de análisis actuarial se percata de que el sistema de reparto obligatorio estafa a los pensionados que han aportado durante su vida activa para recibir montos inaceptables. Hay quienes sostienen la insensatez de que si los aparatos estatales no obligan a prever para la vejez el titular no lo hará, sin tener en cuenta los ejemplos de inmigrantes paupérrimos que llegaban a costas desconocidas y ahorraban de sus trabajos para adquirir departamentitos y terrenitos que luego fueron esquilmados por demagogos que instauraron el referido sistema vergonzoso. Por otra parte, si fuera cierta la irresponsabilidad mencionada, habría que destacar una estructura policial para asegurarse que el pensionado no dilapide su ingreso. El fruto del trabajo ajeno es sagrado y cada uno debería darle el destino que considere mejor.

En la jurisdicción de la Justicia debería fortalecerse el sistema de árbitros privados sin ninguna limitación para generar procesos abiertos y competitivos en el descubrimiento del derecho y no como resultado del diseño y la ingeniería social. En cuanto a las cárceles, deberían privatizarse, en cuyo contexto el delincuente trabaja para resarcir a la víctima y para financiar su alojamiento y no dejar desamparada a las víctimas y además imponer cargas fiscales a toda la sociedad para mantener criminales.

En lugar de criticar las formas arbitrarias de distribución de la pauta publicitaria por parte de un organismo oficial, habría que cerrarlo y tercerizar lo que el Gobierno considere pertinente anunciar o hacerlo a través de conferencias de prensa.

Asimismo, las oficinas estatales de construcción de estadísticas habría que sustituirlas por entidades privadas en un contexto de auditorias cruzadas y competitivas para asegurarse la calidad de las mismas según sean los requerimientos de la población.

Como tantas veces he escrito, es necesario reafirmar que el voto es un derecho y no una obligación en el contexto de la eliminación de las llamadas listas sábanas y equivalentes para sustituir por procedimientos compatibles con el sistema republicano para que resulte claro que el proceso electoral es el aspecto formal de la democracia y su aspecto sustancial es la protección de los derechos individuales.

Por último en este resumen telegráfico, junto con la arriba mencionada prohibición de contraer deuda pública, es imperioso subrayar la también referida necesidad de liquidar la banca central ya que cualquiera de los tres caminos que elija para operar, sea expandiendo la base monetaria, contrayéndola o dejándola inamovible, en cualquiera de las tres variantes estará necesariamente distorsionando los precios, que son los únicos indicadores para asignar recursos eficientemente con lo que la población se empobrece. Como queda consignado, es indispensable que la gente pueda elegir los activos monetarios que sean de su preferencia sin la imposición del curso forzoso. En la medida en que se vayan adoptando estas políticas pueden irse introduciendo reformas fiscales compatibles con un sistema genuinamente republicano sin interferencias de un Leviatán desbocado que aniquila las libertades individuales tan ponderadas por todos los grandes maestros de la ciencia jurídica y la economía.

El autor es Doctor en Economía y también Doctor en Ciencias de Dirección, preside la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.

Publicada originalmente como columna de opinión en Infobae, 25 de enero de 2020.

El problema no es el nivel de deuda, es el nivel de gasto

El gobierno sostiene que los problema de deuda de la nación se deben a que la misma es insostenible. Es decir, como caído del cielo, la Argentina tiene demasiada deuda. Las palabras que se usan, especialmente en política, importan. El problema de Argentina no es el nivel de deuda, es el nivel de gasto público.

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Entrevista sobre el Futuro del Dinero en «Mesa de Análisis» (Ecuador)

La siguiente entrevista tuvo lugar durante mi visita a Ecuador y fue transmitida el Lunes 13 de Enero. La temática fue el futuro del dinero, política monetaria y, siendo los 20 años de dolarización en Ecuador, también hablamos sobre dolarización.

El programa consiste de 3 bloques de 8 minutos cada uno.

Mis posts anteriores sobre dolarización en Ecuador

The Review of Austrian Economics (2019)

Volume 32, Issue 1, March 2019

  1. James M. Buchanan’s 1981 visit to Chile: Knightian democrat or defender of the ‘Devil’s fix’? Andrew Farrant, Vlad Tarko Pages 1-20
  2. Buchanan and public finance: The tennessee years Alain Marciano Pages 21-46
  3. Lachmann practiced humanomics, beyond the dogma of behaviorism Deirdre Nansen McCloskey Pages 47-61
  4. Ludwig Lachmann’s peculiar status within Austrian economics Virgil Henry Storr Pages 63-75
  5. Erwin Dekker, The Viennese Students of Civilization: The Meaning and Context of Austrian Economics Reconsidered. New York, NY: Cambridge University Press, 2016. xii + 236 pages. $110.00 (hardback) Peter Lewin Pages 77-79
  6. Peter T. Leeson, WTF?!: An economic tour of the weird Mark Koyama Pages 81-84
  7. David Golumbia, The Politics of Bitcoin: Software as Right-Wing Extremism William Luther

Volume 32, Issue 2, June 2019

  1. The ethics of pure entrepreneurship: An Austrian economics perspective Israel M. Kirzner Pages 89-99
  2. Entrepreneurial inspiration Israel M. Kirzner Pages 101-105
  3. Economic policy of a free society Peter Boettke Pages 107-117
  4. The ‘minimal’ state reconsidered: governance on the margin J. R. Clark, Benjamin Powell Pages 119-130
  5. Taxation in the Liberal Tradition Robert A. Lawson, J. R. Clark Pages 131-137
  6. The nudge wars: A modern socialist calculation debate Abigail N. Devereaux Pages 139-158
  7. Governance of shale gas development: Insights from the Bloomington school of institutional analysis Ilia Murtazashvili, Ennio E. Piano Pages 159-179
  8. Dennis C. Rasmussen, The Infidel and the Professor: David Hume, Adam Smith, and the Friendship That Shaped Modern Thought Erik W. Matson Pages 181-184
  9. Giuseppe Eusepi, Richard E. Wagner: Public debt: An illusion of democratic political economy Daniel J. Smith Pages 185-188

Volume 32, Issue 3, September 2019

  1. EditorialNotes Symposium on Ludwig Von Mises: Nation State and Economy Peter J. Boettke Page 189 Download PDF (98KB) View Article
  2. Liberalism, nationalism, and self-determination: Ludwig von Mises’s Nation, State, Economy after 100 years Richard M. Ebeling Pages 191-204
  3. Solving the Misesian migration conundrum Benjamin Powell Pages 205-213
  4. Ludwig von Mises on war and the economy Christopher J. Coyne, Anne R. Bradley Pages 215-228
  5. Understanding nonprofit social enterprises: Lessons from Austrian economics Stefanie Haeffele, Virgil Henry Storr Pages 229-249
  6. The political economy of legal titling Ilia Murtazashvili, Jennifer Murtazashvili Pages 251-268
  7. Karl Sigmund, Exact Thinking in Demented Times: The Vienna Circle and the Epic Quest for the Foundations of Science Erwin Dekker Pages 269-275
  8. Garett Jones, Hive Mind: How Your Nation’s IQ Matters So Much More Than Your Own Zachary Gochenour Pages 277-280

Volume 32, Issue 4, December 2019

  1. How Austrians can contribute to constitutional political economy (and why they should) Andrew T. Young Pages 281-293
  2. The collaborative innovation bloc: A new mission for Austrian economics Niklas Elert, Magnus Henrekson Pages 295-320
  3. The entrepreneurship scholar plays with blocs: Collaborative innovation or collaborative judgment? Nicolai J. Foss, Peter G. Klein, Matthew McCaffrey Pages 321-330
  4. The political economy of the collaborative innovation bloc David S. Lucas Pages 331-338
  5. Where is the Austrian theory of collaborative orders? Comment on Elert and Henrekson Per L. Bylund Pages 339-347
  6. The collaborative innovation bloc: A reply to our commentators Niklas Elert, Magnus Henrekson Pages 349-361
  7. A note on re-switching, the average period of production and the Austrian business-cycle theory Saverio M. Fratini Pages 363-374
  8. Re-switching, the average period of production and the Austrian business-cycle theory: A comment on Fratini Peter Lewin, Nicolas Cachanosky Pages 375-382
  9. Re-switching and the Austrian business-cycle theory: A rejoinder Saverio M. Fratini

PROCESOS DE MERCADO REVISTA EUROPEA DE ECONOMÍA POLÍTICA VOLUMEN XVI, NÚMERO 1, 2019

Artículos

– Michael Huemer: An Introduction to the Problem of Authority.

– Edward W. Fuller: The Non-Aggression Principle: a Short History

– Ignacio Arellano: Jacques Rueff, un economista liberal injustamente olvidado

– Alfonso Díaz Vera: Los liberales radicales ingleses y la filosofía política de Francisco Suárez

– Patrick Reimers: Monarchy, Democracy and Private Property Order . How Human Rights Have Been Violated and How to Protect Them . A Response to Hans H . Hoppe, F .A . Hayek, and Elinor Ostrom

– Martín Krause: ¿Es posible la mano invisible?

Notas

– Peter J. Boettke: How Misesian Was the Hayekian Research Program?

– Daniel Fernández Méndez: La gran controversia sobre el capital: re-switching, economía austriaca y el mal uso de las matemáticas .

– Leef H. Dierks y Lars E. Spreng: Effects of Monetary AssetPrice Transmission on Investment and Inflation in the Euro Area

– Carlos Castro Prieto: ¿Podría el Bitcoin prevenir conflictos violentos? Un análisis contrafactual de la guerra civil española

– Olav A. Dirkmaat: The Role of Money Market Funds (MMFs) in the Austrian Theory of Money: a Comment on Money and the Business Cycle

– Ramón Alberto Mena Almonte: Los monopolios industriales y la producción de Know–How: nacimiento de industrias competitivas

Documentos

– Friedrich A. Hayek: ¿Adónde va la democracia?

– Friedrich A. Hayek: Las raíces socialistas del nazismo

– Ludwig von Mises: El destruccionismo

– Gabriel Calzada: Juan de Mariana and the Birth of Modern Monetary Theory

Reseñas

– Jesús Huerta de Soto: Reseña del libro Cuando el hierro era más caro que el oro: 60 historias para entender la economía mundial de Alessandro Guiraudo (Editorial Ariel, Barcelona 2016, 405 páginas)

– Jesús Huerta de Soto: Reseña del libro Obras completas de Joseph Ratzinger, Volumen X, Resurrección y vida eterna (Biblioteca de autores cristianos, Madrid 2017, 749 páginas)

– Fernando G. Jaén: Reseña del libro de Jean-François Gayraud L’art de la guerre financière, Odile Jacob (París 2016); una perspicaz visión de la crisis de las subprimes y la crisis financiera consiguiente

– Fernando G. Jaén: Reseña del libro Les dettes publiques à la dérive. Anatomie d’un monde finacièrement fragilisé (Eyrolles, París, 2018)

– Philipp Bagus: Review of Austrian School for Investors: Austrian Investing Between Inflation and Deflation (2016, publisher: Mises .at)

– Philipp Bagus: Reseña de la película “La sombra del pasado”

Acceda aquí al número completo.

QJAE, 2019 (Volume 22, No, 1 y 2)

Volume 22,  no. 2 (Summer 2019)

Articles:

The Cost of Enlightenment
by Daniel Ajamian

Libertarianism(s) versus Postmodernism and ‘Social Justice’ Ideology
by Michael Rectenwald

Keynes and the Ethics of Socialism
by Edward W. Fuller

Are Structural Fluctuations Natural or Policy-Induced? Analyzing Mises’s and Schumpeter’s Contributions to Business Cycle Theory
by Bernardo Ferrero

Family Formation, Fertility, and Failure: A Literature Review on Price Increases and Their Impact on the Family Institution
by Jeffrey Degner

Ludwig von Mises, Sociology, and Metatheory
by Christian Robitaille

Desocialization of Enterprises: Empowering Venezuelans
by Rafael Acevedo, Luis Cirocco, Lorca-Susino Maria

Selected Abstracts from the 2019 Austrian Economics Research Conference

Volume 22, no. 1 (Spring 2019)

Articles:

More Than Quibbles: Problems with the Theory and History of Fractional Reserve Free Banking
by Robert P. Murphy

The Menger-Mises Theory of the Origin of Money — Conjecture or Economic Law?
by Kristoffer Mousten Hansen

Taking Government Out of Politics: Murray Rothbard on Political and Local Reform during the Progressive Era
by Patrick Newman

Beginning the Welfare State: Civil War Veterans’ Pensions
by Murray N. Rothbard

Book Reviews:

Review of Capitalism in America: A History by Alan Greenspan and Adrian Wooldridge
Reviewed by Joakim Book

Review of Confucian Capitalism: Shibusawa Eiichi, Business Ethics, and Economic Development in Meiji Japan by John H. Sagers
Reviewed by Jason Morgan

Review of Austerity: When It Works and When It Doesn’t by Alberto Alesina, Carlo Favero, and Francesco Giavazzi
Reviewed by Mark Thornton

QJAE, 2018 (Volume 21, No. 4)

Articles:

Agree or Disagree? On the Role of Negotiations for the Valuation of Business Enterprises
by Florian Follert, Jeffrey M. Herbener, Michael Olbrich, and David Rapp

Is the Virus of International Macroeconomic Interventionism Infectious? An ABCT Analysis
by Walter Block, Lucas M. Engelhardt, and Jeffrey M. Herbener

The Income Effect Reconsidered
by Karl-Friedrich Israel

Homogeneity, Heterogeneity, the Supply Curve, and Consumer Theory
Igor Wysocki and Walter E. Block

Book Reviews:

Review of Theoria Generalis: Das Wesen des Politischen by Ulrich Hintze
Reviewed by Paul Gottfried

Review of The High Cost of Good Intentions: A History of U.S. Federal Entitlement Programs by John F. Cogan
Reviewed by Mark Thornton

Review of The Problem of Production: A New Theory of the Firm by Per Bylund
Reviewed by Mateusz Machaj

Una historia de la dolarización – por Gabriela Calderón de Burgos

Ayer la dolarización cumplió 20 años en Ecuador. La historia que no se ha contado es la singular combinación de factores casi accidentales que culminaron en esa decisión del 9 de enero del 2000: una voluntad popular manifiesta, un político desesperado, unas mujeres y hombres con convicción y determinación en torno a una idea.

Los protagonistas de esta historia son la mayoría de los ecuatorianos que habían llegado a desconfiar del sucre y se rebelaron en masa contra esta moneda. Cuando el Banco Central Ecuador (BCE) veía que el sucre caía frente al dólar, intervenía en el mercado cambiario para intentar detener su caída, gastando la Reserva Monetaria. Cuando la gente veía que la reserva caía, se ponía nerviosa y retiraba sus dólares del sistema financiero (“colchón bank”) y el banco central pretendía detener esta fuga elevando la tasa de interés. Esto tampoco funcionaba. Entonces el BCE emprendió una orgía de emisión monetaria a fines de los noventa, culminando en 1999, cuando el BCE emitió 149% más sucres que en 1998. Ese año el país sufrió una inflación de 52% (Datos del Banco Mundial).

Para fines de los noventa, el BCE indica que las captaciones de depósitos en dólares pasaron de 20% en 1996 a 54% en 1999. Para diciembre de 1999, 77% de la cartera de crédito por vencer del sistema financiero estaba dolarizada. La crisis cambiaria, pronto se volvió una crisis financiera. Y esta solo se detuvo cuando el país fue dolarizado formalmente.

Pero la voluntad de los ecuatorianos comunes y corrientes no hubiera sido suficiente sin el trabajo intelectual, comunicacional y pedagógico de personas que no han sido lo suficientemente reconocidas.

Empecemos por dos mujeres: Dora de Ampuero y Joyce de Ginatta. Dora, fundadora del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP), decidió asistir a la Universidad George Mason cuando tenía alrededor de 50 años. Allí tuvo como compañero al economista Kurt Shuler, quien publicó un estudio en 1996 acerca de por qué los países en vías de desarrollo no deberían tener bancos centrales. A Dora la idea le pareció interesante y luego lo invitó a presentar su investigación en Ecuador. Schuler luego redactaría un trabajo para el IEEP titulado “Los fundamentos de la dolarización” (1999). El IEEP también trajo al panameño Juan Luis Moreno-Villalaz a presentar el caso a favor de la dolarización con integración financiera, al estilo de su país. Moreno-Villalaz luego asesoraría al gobierno de Mahuad.

Por otro lado, Joyce Ginatta había estado en Argentina donde ya se hablaba de la dolarización y la convertibilidad. Joyce también supo del trabajo de Schuler y le pareció que esta era una idea que valía la pena impulsar. Franklin López Buenaño, entonces profesor de la ESPOL, trabajó junto a Joyce y Dora y publicó un didáctico libro titulado Por qué y cómo dolarizar.

Pocos comprenden que fue un fenómeno de abajo hacia arriba. También, pocos entienden la casualidad que de una amistad entre dos compañeros universitarios, de una cooperación entre una empresaria con gran habilidad comunicacional y un profesor universitario, eventualmente se haya preparado el terreno para que Mahuad ejecutara lo que ya habían manifestado que querían los ecuatorianos: librarse de una moneda que ya no les inspiraba confianza.

Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 10 de enero de 2020.