Me entrevistaron en La Gaceta sobre “Lo que viene en el mercado de cambios”

¿Por qué fluctúa tanto el valor del dólar?
Fluctúa porque en este mercado de divisas hay mucha incertidumbre. Como en todo mercado, el precio del dólar varía según la oferta y la demanda. Pero hay que tener en cuenta las expectativas respecto del dólar, según explicó Adrián Ravier, docente en la Universidad Nacional de La Pampa y miembro de la Fundación Federalismo y Libertad.

¿Cómo impactó el efecto del blanqueo?
Hay un ingreso de divisas por el blanqueo (que venció el viernes) y por el endeudamiento. El objetivo de estas herramientas fue adelantar las necesidades financieras de todo el año. Si la expectativa del mercado es que el ingreso de divisas se interrumpa el mes próximo, entonces se puede adelantar a ese proceso.

¿Es conveniente comprar dólares?
Algunos analistas sugieren posicionarse en pesos, o hacer un mix 50-50 o 60-40 para lograr más rentabilidad en sus ahorros. Apuestan a que el mercado estará calmo hasta junio. Esto no es tan seguro. El dólar puede saltar en cualquier momento, sea por variables inherentes al mercado, o por políticas que pueda tomar el Gobierno.

¿Se prevé algún salto hasta fin de año?
No es esperable un dólar debajo de $ 17 para fin de año. El atraso cambiario es real y la industria sigue en caída libre. Es cierto que hay crecimiento en ciertos sectores que compensan la caída de la industria, pero este Gobierno recibirá presiones crecientes para que el precio del dólar acompañe la evolución del resto de los precios de la economía.

¿Es estacional la baja de la cotización?
La merma del dólar la explica el fuerte ingreso de divisas por el blanqueo y por el endeudamiento externo. Este proceso se tiene que detener. Hay vencimientos que reducirán las reservas de divisas. Esto presionará el dólar hacia arriba. Es posible que los analistas acierten y que la suba llegue después de junio, pero no hay forma de asegurarlo.

¿Cuál sería la política que asuma el BCRA?
Es gradualista, en su lucha contra la inflación, como en su política monetaria y cambiaria. Estamos ante un sistema de flotación sucia. El BCRA no permitirá un salto fuerte del dólar, ni una baja mayor. No se puede contrariar al mercado. Federico Sturzenegger no cree en un ancla para el dólar, en especial si las mareas internacionales se muestran tan volátiles.

Publicado en La Gaceta, Tucumán, el 2 de abril de 2017.

El debate Hayek-Keynes: ¿fracasan los mercados en generar el conocimiento necesario?

Con los alumnos de Historia del Pensamiento Económico I vemos el “debate Hayek-Keynes”, y aquí un artículo del profesor de Trinity College (CT) William Butos vinculando esa famosa discusión con el tema del conocimiento: http://www.eseade.edu.ar/files/Libertas/3_7_Butos.pdf

Hayek Keynes

“Existen potencialmente varias formas para enfrentar el desafío que Keynes presenta hacia la eficacia de los procesos de mercado y, en verdad, hay una gran e importante literatura que hace exactamente eso. Pero mi énfasis aquí es que en el sistema de Keynes las tendencias coordinadoras no funcionan debido a que el sistema y sus participantes no poseen la capacidad para generar el conocimiento necesario para un buen funcionamiento de la economía. Quiero sugerir que el problema que Keynes presenta no es que el conocimiento descentralizado no es transmitido y utilizado, sino, en el fondo, el fracaso del sistema para producir dicho conocimiento en primer lugar. Los mercados financieros modernos, en síntesis, sufren un fracaso inherente e incorregible debido a que no pueden generar los precios correctos. Esto es a lo que me refiero en relación al “desafío de Keynes”.

¿Hay formas satisfactorias para penetrar las teorías basadas en la incertidumbre de Keynes? Un enfoque posible es enfatizar que, si bien las expectativas surgen en un contexto de incertidumbre, los precios realmente transmiten información relevante acerca de las realidades subyacentes y promueven la coordinación de las decisiones económicas (Garrison 2001: 26). Podríamos llamar a éstas “expectativas razonables”, porque al endogeneizar las expectativas este enfoque provee un ámbito para su revisión mientras que evita la manía racionalista de las expectativas racionales. Sin embargo, si bien este enfoque es muy atractivo, no atiende directamente la afirmación de Keynes de que la conducta de los agentes, sus expectativas, y los precios que generan sus interacciones, no solamente son necesariamente incompatibles con sus planes y resultados de mercados preferidos tales como el pleno empleo sino que es así inevitablemente. Para Keynes, la coordinación de mercado funciona, pero los resultados que produce están basados en los precios errados. El mercado, en síntesis, expresa el tipo equivocado de conocimiento y el conjunto equivocado de precios.9

¿Si las “expectativas razonables” (como son descriptas anteriormente) no son aplicables aquí, es posible reubicar y reconsiderar el problema del conocimiento, incluyendo la cuestión particular del “desafío de Keynes”, que evita el usualmente inútil ejercicio de enfrentar postulados rivales entre sí? Dada la centralidad de la incertidumbre en el mundo real en que vivimos, el empirismo casual no provee suficiente guía para considerar la cuestión ante nosotros. Así, aun si reconocemos que “París está siendo alimentada”, también observamos inestabilidades de mercado continuas, especialmente en los mercados financieros, que dan credibilidad a la posibilidad de que el conocimiento y los precios no son eficazmente comunicados o generados o ambos.

Mi consideración de Keynes ha estado restringida a cuestiones acerca del conocimiento y las expectativas; no ha sido mi propósito considerar en ningún detalle diversas cuestiones éticas en macroeconomía monetaria presentadas en la Teoría General. Para evitar un malentendido, no estoy sugiriendo que la economía de Keynes como tal sea totalmente coherente o correcta. Más bien, estoy sosteniendo que las afirmaciones de Keynes en relación a la incertidumbre y sus efectos presentan un serio desafío para la teoría del proceso de mercado. Planteando la cuestión en términos de la generación de conocimiento, creo que puede generarse cierta luz sobre la falta de respuesta de Hayek a la Teoría General. Al mismo tiempo, y de mucho mayor interés, considerando el trabajo de Keynes y las contribuciones de Hayek en esta perspectiva surgen nuevas preguntas que nos obligan a ir mucho más allá de la vieja controversia Hayek-Keynes.”