Los responsables de la turbulencia cambiaria – Alberto Benegas Lynch (h)

En el trasfondo de todos nuestros problemas subyacen pesadas telarañas mentales. Falta biblioteca respecto a temas elementales. La educación en valores y principios compatibles con la sociedad abierta resulta indispensable al efecto de revertir la situación por la que atravesamos en varios frentes.

Días pasados se oyeron voces recriminatorias respecto a operadores en el mercado cambiario y a la necesidad de investigar a los responsables de la pasada corrida en ese ámbito.  Desafortunadamente la mente de comisario surge a la vuelta de cada esquina.

En este contexto, seriamente se propuso detectar a quienes operaron en la situación de marras como si fueran delincuentes, en lugar de comprender que, al igual que con todos los bienes y servicios, se trata de compras y ventas según se conjeturen cambios relativos en los precios.

Cuando se corre la voz que en la fiambrería de la esquina se venden pollos podridos, hay una corrida contra esos pollos. Idéntico fenómeno ocurre con el peso argentino. Si se estima que decaerá su valor, naturalmente la gente resguarda sus patrimonios. Lo contrario constituye una irresponsabilidad superlativa.

Es del todo insensato agarrárselas con los  efectos en lugar de prestar atención a las causas. Es la inflación monetaria la causante de las subas de precios y solo se logra complicar más las cosas si se pretende perseguir a quienes apuntan a preservar sus propiedades.

A su vez, la causa de la inflación es el elevado gasto público y el déficit fiscal. Y en esta concatenación de cadenas causales, los estímulos al gasto de los  aparatos estatales estriban en los deseos mal paridos de ganar elecciones en base a demagogias baratas.

Lo dicho es del todo aplicable a los denominados formadores de precios, todo comerciante intenta evitar quebrantos y obtener ganancias. Técnicamente no hay tal cosa como traslado a precios, como queda dicho, el origen de este aspecto del problema debe verse en el desquicio monetario, de lo contrario nunca habría problemas para los empresarios puesto que todo se resolvería simplemente con trasladar sus costos, pero esto no es posible si no  es convalidado con expansión de la base monetaria.

Aquella es una visión miope, del mismo modo que cuando se responsabiliza a la inflación por las expectativas. Si éstas no se convalidan con aumentos en la masa monetaria las expectativas se dan de bruces contra la pared y deben acomodarse a la realidad.

En otros términos, dejemos de inventar fantasmas y buscar responsables de la corrida en costados donde no se encuentra el problema. Centremos nuestra atención en las barrabasadas del Leviatán, que esperamos cambie debido al último y muy alentador discurso del Presidente en el que admite errores y apunta a revertirlos, a pesar de ciertas declaraciones de algunos funcionarios descarriados y de aplaudidores irresponsables.

Publicado originalmente en la edición impresa de El Cronista, Lunes 21 de mayo de 2018.

Monet Pelerin Society

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The 2018 General Meeting of the Mont Pelerin Society will take place from September 30 – October 6, 2018 at ExpoMeloneras and Lopesan Hotels in Meloneras, Gran Canaria, Canary Islands. As with past general meetings, the Mont Pelerin Society is currently soliciting submissions for Friedrich A. Hayek Fellowships. The fellowships will be awarded through the Hayek Essay Contest.

The Hayek Essay Contest is open to all individuals 36 years old or younger. Entrants should write a 5,000 word (maximum) essay that addresses the quotation(s) and question(s) detailed on the contest announcement (available at the above link). The deadline for submissions is May 31, 2018. The winners will be announced on July 31, 2018. Essays must be submitted in English only. Electronic submissions should be sent in PDF format to this email address (mps.youngscholars@ttu.edu). Authors of winning essays must present their papers at the General Meeting to receive their award. The essays will be judged by an international panel of three members of the Society.

Please feel free to share this announcement with any individuals who may have an interest in submitting an essay for consideration of a fellowship award. All questions may be directed to the MPS Young Scholars Program Committee by email at mps.youngscholars@ttu.edu or phone at +1.806.742.7138.

MPS Young Scholars Program Committee

NICOLÁS DUJOVNE FRENTE A LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES

Garret Hardin escribió un artículo en 1968 titulado “La tragedia de los comunes” en el que describe una situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les convenga que tal destrucción suceda.

Se da un caso de trampa social en el que se enfatiza un conflicto social sobre el uso de los recursos comunes al implicar una contradicción entre los intereses o beneficios de los individuos y los bienes comunes o públicos. En palabras de Barry Schwartz: ¿Cómo escapar del dilema en el que muchos individuos actuando racionalmente en su propio interés, pueden en última instancia destruir un recurso compartido y limitado, incluso cuando es evidente que esto no beneficia a nadie a largo plazo?

La política económica argentina está presa hoy de esta misma tragedia tal como lo relató Hardin hace exactamente 50 años. ¿Quiénes son estos individuos y qué objetivos contrapuestos persiguen? 

El objetivo común de todos los ministros del área económica es que la economía deje atrás décadas de estancamiento y emerja una sociedad pujante, insertada en el mundo. Para ello es necesario sortear varios desequilibrios heredados alcanzando una serie de objetivos secundarios como el equilibrio fiscal (Nicolás Dujovne), la estabilidad monetaria (Federico Sturzenegger), un nivel de impuestos moderado o bajo (Leandro Cuccioli), una infraestructura energética y de transporte adecuada (Juan José Aranguren y Guillermo Dietrich) que permita alcanzar el potencial de producción (Francisco Cabrera) y de la agroindustria (Luis Miguel Etchevehere), con un tipo de cambio competitivo que permita el turismo (José Gustavo Santos) y garantice el pleno empleo (Jorge Triaca). Claro está que el gobierno eligió un camino gradual para cubrir estos objetivos donde es vital el financiamiento externo (Luis Caputo), pero los desencuentros han sido la norma.

Algunos ejemplos recientes muestran las contradicciones entre ministros: Dujovne acepta la propuesta de la oposición y Cuccioli reglamenta el impuesto a la renta financiera propuesto por la oposición, pero esto complica a Caputo y el financiamiento del déficit fiscal; mientras se devalúa el dólar, Santos celebra que el turismo local se vuelve más atractivo, pero Sturzenegger se preocupa porque se acelera la inflación; mientras el propio Struzenegger sube tasas de interés para evitar la crisis cambiaria, la actividad económica se resiente, y con ello Cabrera encuentra nuevos obstáculos para animar la producción, a la vez que Dujovne pierden puntos de recaudación; mientras Dietrich impulsa la obra pública en infraestructura para acelerar el crecimiento, el déficit fiscal financiero se incrementa, a lo que de nuevo Caputo debe encontrar financiamiento.

Gustavo Lopetegui y Mario Quintana coodinaban en los papeles a los Ministros, pero no parecían tener el poder suficiente.

Nicolás Dujovne acaba de ser elegido como el “Super-Ministro” de Economía que muchos pedíamos y es que los esfuerzos individuales no parecían confluir a buen puerto. Dujovne podrá vetar de aquí en más aquellas políticas que los distintos ministros propongan y vayan en contradicción con sus objetivos. Esto, a priori, nos deja tres buenas señales para el mercado: 1) su formación como economista lo muestra mejor preparado que Lopetegui y Quintana para cubrir esta función; 2) el gobierno parece reconocer con esta “nueva función coordinadora” las incompatibilidades comentadas; 3) que sea Dujovne y no otro, prioriza de alguna forma que el foco esté puesto en Hacienda, es decir, en el desequilibrio fiscal.

Después de todo, si se reduce el desequilibrio fiscal, la autoridad monetaria reducirá la emisión de pesos tanto para monetizar el déficit fiscal como para comprar los dólares que adquiere el Tesoro al tomar deuda, además de que pueden empezar a evaluarse reducciones de impuestos. Sin emisión monetaria se baja la inflación y sin deuda externa se resuelve el atraso cambiario que promueve un enorme déficit de cuenta corriente. Sin inflación, ni atraso cambiario, y con menos impuestos se promueve la inversión, lo que fomenta el crecimiento, y con ello un mayor bienestar.  La baja del gasto público puede postergar la inversión en obra pública e infraestructura, lo que puede resentir en el cortísimo plazo la actividad económica, pero el desafío es atraer inversión privada para estos sectores.
Nos demoramos dos años, pero finalmente el gobierno parece haber encontrado el origen del problema. Eso al menos puede deducirse del discurso del Presidente Macri, y de esta nueva función que adquiere el Súper-Ministro.
Publicado en El Cronista, martes 22 de mayo de 2018.

Cinco acciones para evitar otra crisis cambiaria – La Gaceta

El problema central de la Argentina es fiscal. El gasto público es exacerbado. El Ministerio de Hacienda debe crear un programa fiscal que apunte a bajar el déficit financiero y no solo el primario.

Hubo autocrítica. El presidente de la Nación Mauricio Macri y el titular del Banco Central de la República Argentina Federico Sturzenegger reconocieron errores en sus presentaciones tras la crisis cambiaria de los últimos días. Macri dijo que las metas inflacionarias eran demasiado ambiciosas, mientras que Sturzenegger reconoció el pedido del mercado de endurecer la política monetaria.

Lo cierto es que han pasado dos años y medio con escaso avance en materia inflacionaria y es poco lo que se espera que logren en 2019, un año electoral.

Al recorrer la historia reciente, uno observa un 2016 de correcciones con recesión; un 2017 de recuperación; y se esperaba hacia el primer trimestre de este 2018 un primer año de crecimiento real. Los analistas permanecimos críticos sobre la lenta baja en la inflación o la inacción fiscal, pero había cierto consenso en que la inflación podía bajar desde el 24,8 % que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) midió para el 2017, además de pronósticos de crecimiento de entre 2% y 3% de la actividad económica.

Tras la crisis cambiaria, las estimaciones de inflación superarían el 25%, mientras que la contracción económica, producto de las altas tasas de interés, generarían un crecimiento por debajo del 1,5%. La menor actividad económica reducirá la recaudación, lo que abre dudas también sobre las nuevas metas fiscales que el Ministro de Hacienda se propuso en medio de las turbulencias.

A continuación detallo las cinco políticas clave que entiendo la Argentina debe tomar para evitar otras crisis cambiarias ante cualquier “soplido” que llegue desde el exterior.

1 – El Ministerio de Hacienda debe crear un programa o regla fiscal que apunte a bajar el déficit financiero y no solo el déficit primario. Mientras el déficit primario baje a un ritmo menor que los intereses de deuda, el déficit financiero aumenta, como ha ocurrido en todo este tiempo.

2 – El problema central de la Argentina es fiscal. El gasto público es exacerbado. El oficialismo debe retroceder en la creación de los cinco Ministerios creados en estos dos años y medio de gestión. Aun mejor sería devolver a la Argentina a la estructura de diez Ministerios que existía cuando asumió Cristina Fernández de Kirchner en 2007. Recordemos que debajo de estos organismos se crean secretarías y subsecretarías que forman una estructura del estado gigantesca que es costoso financiar y provoca el resto de los desequilibrios.

3 – Sobre la base del punto 2, se puede alcanzar el equilibrio fiscal primario en el próximo presupuesto. Se requiere trabajar en estos meses en un Presupuesto Base Cero como el que han implementado muchas empresas y gobiernos en situaciones de desequilibrios como el que hoy tiene Argentina. Hay un cambio de ciclo en la economía global hacia menor liquidez que harán costoso el financiamiento de cualquier desequilibrio fiscal.

4 – En la medida que el gobierno recupere el equilibrio fiscal, podrá avanzarse en una reducción de la presión tributaria. Hay más de 100 impuestos en la Argentina, cuando sólo una decena explican la mayor parte de la recaudación. Argentina no puede pretender captar inversión local o extranjera, con este nivel de impuestos. Una reducción del IVA o Ganancias son necesarias, pero ingresos brutos o el impuesto al cheque deben eliminarse de forma inmediata.

5 – El Banco Central de la República Argentina debe recuperar su independencia y dejar de financiar al Tesoro. Debe iniciarse una transición para que la deuda en Lebacs se convierta en deuda del gobierno, lo que fortalecerá a la autoridad monetaria en su lucha contra la inflación.

No desconozco que debe trabajarse en una reforma integral del Estado. Pero si la Argentina se encamina hacia el equilibrio fiscal, el equilibrio monetario y cambiario llega solo, y ello da espacio para continuar con una reforma hacia el interior de la estructura del Estado para que obstaculice menos a la función empresarial y el proceso de mercado.

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Publicado originalmente en La Gaceta de Tucumán, domingo 20 de mayo de 2018.

Blog de ESEADE

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El blog compila contribuciones de la comunidad ESEADE y es administrado por Guillermo Luis Covernton.

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La imprescindible racionalización y modernización del estado – Fundación Libertad y Progreso

La Argentina tiene un nivel de gasto público excesivo. Creció desde un 30% del PBI en 2003 a un 46% en 2015. Este porcentaje no se redujo en 2016. La gestión iniciada el 10 de diciembre de 2015 se propuso reducir el déficit fiscal y actuar sobre el gasto. Sin embargo, a pesar de estas buenas intenciones, no se advierte un claro resultado. De hecho el organigrama implantado para el Poder Ejecutivo Nacional ha sido el más frondoso en la historia del país. Se aumentó a 20 y actualmente a 21 el número de ministerios. El “Mapa del Estado” confeccionado por el Ministerio de Modernización, antes del último cambio, muestra 85 secretarías, 204 subsecretarías, 687 direcciones nacionales y generales, y 141 organismos descentralizados.

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Resumen ejecutivo de la Reforma del Estado propuesta por la Fundación Libertad y Progreso.

«La Reforma del Estado«. Capítulo 2 del libro Progresar en Libertad.

Referendum en Suiza sobre la abolición de las reservas fraccionarias.

En junio los suizos votarán una inicitativa para abolir la creacion de moneda secundaria por parte del sistema financero y la concesion de la creacion de moneda exclusivamente al Banco Central. En resumen se aboliría el multiplicador. La propuesta tienen algun tinte asimilable a las propuestas de encaje 100pct aunque no he visto referencias a Rothbard ni Huerta de Soto en los debates. Los promotores no son necesariamente liberales. Espero que prime la cordura y sea rechazada como lo inidican al momento las encuestas y como ha sugerido el Poder Ejecutivo a la ciudadanía. Mi oposicion a esta iniciativa no implica que no haya reformas que realizar en la organizacion de la industria monetaria y bancaria. Pero esta propuesta va en el camino opuesto.

Ver mas detalles en:

http://www.lavanguardia.com/economia/20180517/443628679877/referendum-suiza-sistema-financiero-criptomonedas.html

La tragedia y las farsas: los ciclos económicos Kirchner/Macri, Perón/Perón/Videla  y Yrigoyen/Uriburu/Justo comparados – Carlos Newland (ESEADE)

En su muy conocida enumeración de Carlos Marx implica que algunos eventos históricos se repiten dos veces. La primera vez se generaba lo que denominó una “tragedia”: una situación dramática ocurrida  en un contexto determinado. La segunda y posterior, que caratuló como “farsa” era parecida en algunas de sus características a la primera pero con aspectos caricaturescos, por su reiteración[1]. Algo similar ha expresado recientemente Loris Zanatta: “La historia no es magistra vitae: la mayoría de las veces nos revela lo que haremos de nuevo, una vez, cien o mil veces más. Es aterrador, pero es así”[2]. El título de una de las obras más importantes sobre la evolución económica argentina también hace referencia a un cierto comportamiento cíclico, con períodos que transitan de la ilusión al desencanto[3].  Ciertamente la historia económica parece cumplir esta regularidad: se reiteran situaciones de populismo que incluyen gasto público exacerbado, inflación, aumento de deuda y revaluación de la moneda, seguidas por crisis en el sector externo, en la actividad productiva y de empeoramiento de los salarios reales. Dentro de cada ciclo también se produce una repetición: el nuevo gobierno que busca solucionar el desequilibrio generado por  su predecesor repite luego de un tiempo las mismas conductas y políticas. La apreciación en 1933 de Luis Roque Gondra sobre la política económica del General Uriburu  parece poder aplicarse a muchos otros periodos: “Como otros cómicos, seguíase representando la misma comedia demagógica momentáneamente interrumpida por (el cambio de gobierno)”[4]. Aquí analizamos tres transiciones políticas que, aunque separadas entre ellas por casi medio siglo, muestran la persistencia de las mismas situaciones a lo largo del tiempo. La primera abarca al segundo  gobierno  del radical Hipólito Yrigoyen (1928-1930), que fue derribado por un golpe militar-civil liderado por el General José Uriburu (1930-1932) y luego seguido por la presidencia fraudulenta, pero de cierta práctica democrático-institucional  del General Agustín P. Justo (1932-1938)[5]. El segundo caso descripto es la transición del gobierno de Juan Domingo Perón e Isabel Perón (1973-1976), con el gobierno militar golpista de Jorge Rafael Videla (1976-1981). El tercer caso es el de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), que fue sucedida por el actual gobierno (esta vez democrático) de Mauricio Macri. Las semejanzas de las tres situaciones históricas en el terreno de la economía son notables.

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Supermartes: Victoria pírrica?

El día de ayer vencía un importante monto de Lebacs (bonos de corto plazo del BCRA.) Dado el contexto cambiario de los últimos días, había un entendible temor a que tenedores de Lebacs decidiesen no renovar sus bonos, obtener el pago en pesos, y con esos pesos comprar dólares. Nada serio sucedió el martes. Pero puede ser temprano para festejar.

Los tres escenarios posibles son los siguientes

  • ESCENARIO 1: El martes se liquidaban las Lebacs y la crisis cambiaria pasaba a mayores.
  • ESCENARIO 2: El martes se renuevan las Lebacs, se calma la crisis, pero el gobierno no modifica su política económica y el problema sigue latente
  • ESCENARIO 3: El martes se renuevan las Lebacs, se calma la crisis, y el gobierno toma medidas para solucionar el problema de fondo

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Argentina’s «Sudden Stop»: Risk of Emerging Markets Collapse – por Daniel Lacalle

Tomado de Mises.org.

The recent collapse of the Argentine Peso and other emerging currencies is more than a warning sign.

It could be the arrival of a “sudden stop”. As I explain in Escape from the Central Bank Trap (BEP, 2017), a sudden stop happens when the extraordinary and excessive flow of cheap US dollars into emerging markets suddenly reverses and funds return to the U.S. looking for safer assets. The central bank “carry trade” of low interest rates and abundant liquidity was used to buy “growth” and “inflation-linked” assets in emerging markets. As the evidence of a global slowdown adds to the rising rates in the U.S. and the Fed’s QT (quantitative tightening), emerging markets lose the tsunami of inflows and face massive outflows, because the bubble period was not used to strengthen those countries’ economies, but to perpetuate their imbalances.

The Argentine Peso, at the close of this article, lost 17% annualized as one of the most devalued currencies in 2018. More than the Lira of Turkey or the Ruble of Russia.

What Explains This Drop?

For some time now, many of us have warned of the mistake of massively increasing money supply and using high liquidity to avoid much-needed structural reforms. In Argentina, the government of Cristina Fernández de Kirchner left a monetary hole close to 20% of GDP and massive inflation after years of trying to cover structural imbalances with increases in the money supply greater than 30-35% per year.

Unfortunately, as in other emerging markets, the urgent reforms were abandoned, and an alternative formula was tried. Issue great quantities of debt and continue financing a growing public spending with central bank money printing expecting economic growth and cheap debt would offset the growing fiscal and monetary hole.

This wrongly-called “soft adjustment” was justified because of the enormous liquidity in international markets and appetite for emerging markets’ debt driven by consensus estimates of a continued weakening of the US dollar. Many Latin American and emerging market economies fell into the trap. Now, when it stops, and the US dollar recovers some of its weakness, it is devastating.

High fiscal and trade deficits financed by short-term dollar inflows become time bombs.

Argentina even issued a one-hundred-year bond at a spectacularly low rate (8.25%) with a very high demand, more than 3.5 times bid-to-cover. That $ 2.5 billion issuance seemed crazy. A one-hundred-year bond from a nation that has defaulted at least six times in the previous hundred years! Worse of all, those funds were used to finance current expenditure in local currency.

The extraordinary demand for bonds and other assets in Argentina or Turkey was justified by expectations of reforms and a change that, as time passed, simply did not happen. Countries failed to control inflation, deliver lower than expected growth and imbalances soared just as the U.S. started to see some inflation, rates started to rise. Suddenly, the yield spread between the U.S. 10-year bond and emerging markets debt was unattractive, and liquidity dried up faster than the speed of light even with a modest decrease of the Federal Reserve balance sheet. Liquidity disappears because of extremely leveraged bets on one single trade – a weaker dollar, higher global growth- unwind.

However, another problem exacerbates the reaction. An aggressive increase in the monetary base by the Argentine central bank made inflation rise above 23%.

With an increase in the monetary base of 28% per year, and seeking to finance excess spending by printing money and raising debt to “buy time”, the seeds of the disaster were planted. Excess liquidity and the US dollar weakness stopped. Local currencies and external funding face risk of collapse.

The Sudden Stop. When most of the emerging economies entered into twin deficits -trade and fiscal deficits- and consensus praised “synchronized growth”, they were sealing their destiny: When the US dollar regains some strength, US rates rise due to an increase in inflation, the flow of cheap money to emerging markets is reversed. Synchronized indebted growth created the risk of synchronized collapse.

The worrying thing about Argentina and many other economies is that they should have learned from this after decades of similar episodes. But investment bankers and policymakers always say “this time is different”. It was not.

Now Argentina has pushed interest rates to 40% to stop the bleeding. With rampant inflation and economic growth concerns, the Peso bounce is likely to be short-lived.

Massive money supply growth does not buy time or disguise structural problems. It simply destroys the purchasing power of the currency and reduces the country’s ability to attract investment and grow.

This is a warning, and administrations should take this episode as a serious signal before the scare turns into a widespread emerging market crisis.

Structural imbalances are not mitigated by carrying out the same monetary policies that led countries to crisis and discredit.

Over the next three years, the International Monetary Fund estimates that flows to emerging economies will fall by up to $60 billion per annum, equivalent to 25% of the flows received between 2010 and 2017.

This warning has started with the weakest currencies, those were monetary imbalances were largest. But others should not feel relieved. This warning should not be used to delay the inevitable reforms, but to accelerate them. Unfortunately, it looks like policymakers will prefer to blame any external factor except their disastrous monetary and fiscal policies.

Originally published at dlacalle.com

Daniel Lacalle tiene un doctorado en Economía y es autor de Escape from the Central Bank Trap, Life In The Financial Markets and The Energy World Is Flat.