Archivo del Autor: Adrián Ravier
[IDESA] Informe Especial: Día del trabajador
Si bien el mercado laboral ha presentado una tendencia creciente en la tasa de empleo y una caída en la tasa de desempleo pero cuando se analizan las razones que motivan este crecimiento los resultados no son tan alentadores. Este aumento en el empleo se encuentra asociado a trabajos que implican una mayor inestabilidad, informalidad y menor capacidad de generar ingresos y que afectan principalmente a grupos poblaciones muy vulnerables. Esto deja en evidencia que el mercado laboral tiene como desafío pendiente una expansión que logre incluir de manera equitativa a toda la población para evitar mayores inequidades en el futuro.
Ver el informe aquí.
Diez economistas argentinos – Por Juan Carlos De Pablo
PROLOGO
Entre 2005 y 2015, en la Revista de economía y estadística, que edita el Instituto de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba, se publicaron las entrevistas que les realicé a una decena de economistas argentinos.
La idea era conocer el origen, la trayectoria y la obra de (por orden alfabético) Guillermo Antonio Roberto Calvo, Roberto Cortés Conde, Víctor Jorge Elías, Alieto Aldo Guadagni, Carlos Daniel Heymann, Juan Mario Jorrat, Luisa Montuschi, Fernando Heberto Navajas, Alberto Porto y Lucio Graciano Reca. A Dios gracias, en el momento de escribirse estas líneas, no solamente los diez están vivos sino que siguen realizando aportes.
¿Por qué publicarlas en un volumen? Porque, más allá de la diversidad propia de las personalidades, y las circunstancias que los protagonistas tuvieron que vivir, forman una unidad, muy útil para conocer cómo el análisis económico moderno fue introducido y se fue desarrollando en Argentina.
Está muy bien que leamos entrevistas realizadas, por ejemplo, a quienes recibieron el premio Nobel en economía; pero como muestra este volumen, también en nuestro medio existen buenos ejemplos de lo que pueden lograr el talento, la persistencia y el amor por el costado académico de la profesión.
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No es la primera vez que entrevisté, pero fue la primera oportunidad en que entrevisté a colegas. En anteriores oportunidades, publicadas en 1980, 1986, 2010 y 2011, había entrevistado a ministros de economía o altos funcionarios de los equipos económicos.
Preparé las entrevistas pero de manera somera, es decir, a partir del curriculum del entrevistado y algunas cosas que conocía de él (o ella), listé los diferentes disparadores sobre los que quería conversar. El resto dependió de la dinámica de la propia entrevista, porque como bien dijo María Esther Gilio, cuando fue entrevistada por Pikielny (1998), “la escucha es más importante que la pregunta. La escucha te dicta la pregunta que viene, es el entrevistado el que dicta esa pregunta. Entonces hay que estar atento”.
Primero me ocupé de la persona y luego de su obra, esta última integrada por escritos, dictado de clases y “gerenciamiento” de facultades u organizaciones.
Buchanan y Tollison (1986) se preguntaron por el valor que pueden tener las autobiografías, o los testimonios brindados en entrevistas como éstas, dado el sesgo a su favor, que el entrevistado intentará incluir en sus respuestas. Es un punto a tener en cuenta en la lectura, pero no al extremo de desestimar por completo la utilidad de este material.
A lo largo de todo el período interactué con Ernesto Rezk, entonces director del Instituto de Economía y Finanzas y editor en jefe de la Revista de economía y estadística. Me dio total libertad de acción, no obstante lo cual me pareció apropiado anunciarle por anticipado a cada uno de quienes pensaba entrevistar; sólo recibí aliento para realizar la tarea.
¿Quiénes pueden leer esto con provecho? Los colegas, por supuesto; los estudiantes de economía, buscando modelos personales y profesionales para inspirarse; y el público inquieto en general, curioso por saber que también en su barrio, su ciudad o su país, vive gente cuya vida y obra merecen ser rescatadas.
La dedicatoria es obvia, pero merece ser enfatizada. Con lo que cuesta llevar adelante algo en Argentina, me saco el sombrero ante todos aquellos a los cuales les tocó ejercer funciones ejecutivas, no otorgándoles el beneficio de la duda a los severísimos “fiscales ex post” que lamentablemente abundan en nuestro país.
Juan Carlos de Pablo
abril de 2018
Buchanan, J. M. y Tollison, R. D. (1986): “A theory of truth in autobiography”, Kyklos, 39, 4, diciembre.
de Pablo, J. C. (1980): La economía que yo hice, El Cronista Comercial. Reimpreso por EDICON, 2015.
de Pablo, J. C. (1986): La economía que yo hice – vol. II, El Cronista Comercial.
de Pablo, J. C. (2010): Política económica en democracia, Educa.
de Pablo, J. C. (2011): Política económica en condiciones extremas, Educa, 2011.
Pikielny, A (1998): Periodismo. Asedio al oficio, En ateneo.
La Ruleta Laboral Argentina – Fundación Libertad y Progreso
Efecto Macri: Argentina escaló 19 puestos en Calidad Institucional en 2018 – Fundación Libertad y Progreso
Luego de años de perder por goleada, la Argentina se encuentra nuevamente en carrera para jugar en un mundial. Y no hablamos del campeonato de fútbol, que tiene a los argentinos a mal traer, sino de una competencia mucho más importante para el futuro del país y las inversiones: el Mundial de la Calidad Institucional, que es el Indice de Calidad Institucional 2018, elaborado por la Fundación Libertad y Progreso, bajo la dirección del economista Martín Krause, con apoyo de la Fundación Naumann y Relial. El Indice será presentado hoy a las 17 en vivo en Agrositio.com para toda la región, por Krause, el economista Agustín Etchebarne, el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando Sánchez y el periodista Ricado Bindi.
Es que, en 2018 la Argentina recuperó 19 puestos en el ranking de calidad institucional en un año, quedando en el puesto 119. Antes de la asunción de Macri, el país venía perder 94 puestos en 20 años, un récord sólo superado por Bolivia, que cayó 105 puestos en el mismo lapso. “Entre los cambios positivos más importantes de este año vuelve a aparecer Argentina, con una mejora de 19 posiciones, luego de haber dejado atrás el modelo cuasi-bolivariano que impulsaba Cristina Kirchner, que es equivalente a la destrucción de las instituciones, como puede verse en Venezuela, país que sufre no solamente la violación de los derechos más básicos, sino también del principio democrático de elección de un gobierno”, dijo Krause.
«Argentina es el país que tuvo mejor desempeño en toda América Latina, mejorando 19 posiciones. Dado el rezago de los indicadores considerados, este resultado refleja los cambios acaecidos con el nuevo gobierno durante 2016. Pero todavía se encuentra en la posición 119, de 191 países. La calidad de las instituciones políticas (que obtuvo un puntaje de 0,5337) sigue siendo superior a la de las instituciones de mercado (con un puntaje de 0,2490), habiendo mejorado casi 0,10 puntos respecto al año anterior en las primeras, pero sólo 0,06 en las segundas. La principal mejora se ha dado en el índice de Respeto al Estado de Derecho (Rule of Law), con 0,18 y la mejor calificación entre los indicadores seleccionados se obtiene en la medición de Voz y Rendición de Cuentas, indicador que evalúa el funcionamiento del sistema democrático, seguido de Libertad de Prensa», explicó Krause. «El gradualismo en la política económica no permite todavía observar mejoras importantes en la calidad de las instituciones de mercado, si bien las hubo, pero la persistencia del déficit fiscal, la elevada inflación, presión impositiva alta y una economía todavía bastante cerrada al comercio internacional, frenan por el momento una mejora mayor», acotó.
Según destacaron Krause y Etchebarne, director general de Libertad y Progreso, la Calidad Institucional no un slogan lindo: buenas instituciones se traducen en mejor calidad de vida y salarios para los habitantes de una nación y eso es medible. “Hay un claro vínculo entre Calidad Institucional y calidad de vida (medida según el Índice de Desarrollo Humano de la ONU), Calidad Institucional y nivel de ingresos (medido como PIB per cápita), inversiones, innovación e incluso calidad ambiental y Calidad Institucional. En todos los casos puede verse que los países que tienen peor calidad institucional son también aquellos que brindan las peores oportunidades a sus ciudadanos y tienen el peor desempeño en términos de pobreza, educación, salud o el indicador que quiera mirarse”, dijeron.
Los mejores y los peores
El Indice de Calidad Institucional, que elabora la Fundación Libertad y Progreso desde 2007 y abarca hasta 1996, mide la calidad de las instituciones de los países, un factor de vital interés para los inversores. El mismo se elabora computando a su vez otros ocho indicadores de renombre que miden Seguridad Jurídica (Rule of Law), Voz y Rendición de Cuentas, Libertad de Prensa, Percepción de Corrupción (de Transparency International), Competitividad Global, Libertad Económica (índices de Heritage y Fraser) y Facilidad para Hacer Negocios (Doing Business del Banco Mundial).
En el Indice 2018, los primeros puestos fueron para Nueva Zelanda, Suiza, Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia, países que ocupan el podio de la calidad de instituciones desde hace algunos años. De esta superliga de países serios, destacan Suecia y Noruega al haber pasado de los 13 y 14 a los cinco primeros lugares. El resto de los miembros del club de los países con mejores instituciones y ergo, más atractivos a la hora de decidir una inversión, son Países Bajos, Canadá, Reino Unido, Australia, Irlanda, Estados Unidos, Alemania, Estonia, Luxemburgo y Austria.
La lucha contra la corrupción mejora la calidad de las instituciones
Seguidamente, Krause comentó el análisis anexo del Indice de Calidad Institucional 2018, referido a la relación entre Calidad Institucional y combate a la corrupción. “En cuanto a los avances en el Índice, los procesos judiciales en casos relacionados con la corrupción, ahora presentes en toda la región de Latinoamérica, podrían mejorar la situación de algunos países en el ranking y, de hacerlo, también impactar en el indicador de Respeto al Estado de Derecho; pero seguramente esto llevará tiempo y los resultados pueden ser también discutibles”, señaló Krause.
En cuanto a los mejores y peores desempeños en la historia del Indice de Calidad Institucional, Estonia es quizás el mejor ejemplo de un gran ascenso en la tabla. Después de haberse separado de la Unión Soviética y dejado de lado el régimen comunista, mejoró 25 posiciones para llegar al puesto 14 actualmente. Otras historias de cambios positivos son la República Checa (en puesto 23, creciendo 16 lugares), Costa Rica (35°, subio 19), Polonia (36°, subio 24), Georgia (38°, creció 87), Eslovaquia (39°, creció 27), Rumania (43°, subió 60), Bulgaria (48°, creció 47).
Del lado de los peores alumnos de la calidad institucional, Corea del Norte vuelve a repetir el último lugar, al igual que el año pasado, acompañada de Somalia, Eritrea, Siria, Turkmenistán, Sudán del Sur y, tan solo un poco más arriba, una de las ovejas negras del continente, Venezuela.
Para Krause Argentina y Ecuador aparecen como candidatos a continuar sus mejoras en calidad institucional en la región, a medida que se van reflejando los cambios ya realizados en cada indicador y, siendo éste un año de intensa actividad electoral, podrían producirse otros cambios que modifiquen el rumbo de ciertos países, aunque, lamentablemente, no hay señales de que vaya a ser el caso de los que están peor, particularmente Venezuela y Cuba. “El caso de Venezuela es el más acuciante en toda la región. La situación, en términos de calidad de vida, ya es casi insostenible para la gran mayoría de la población y el régimen se dirige a manipular unas elecciones que son una farsa institucional que no esconde la verdadera intención de continuar un régimen autoritario y dictatorial que viola los derechos humanos más básicos”, dijo Krause.
De acuerdo a Krause, también se puede ver una relación entre el buen desempeño entre la parte política y la económica del Indice. Es decir los países que tienen libertad económica y comercial suelen ser también los que respetan las libertades individuales, la libertad de prensa y combaten más la corrupción. “Los países nórdicos de Europa ocupan las primeras posiciones en cuanto a las instituciones políticas. Muchos creen que se trata de países con sistemas democrático-socialistas. Pero surge del análisis que también se encuentran en los primeros puestos en términos de la calidad de sus instituciones de mercado. Por ejemplo, los cuatro que lideran la calidad política, ocupan estas posiciones en instituciones de mercado: Noruega (16, Suecia (11), Finlandia (12), Dinamarca (7). El socialismo de estos países es un mito, si bien es cierto que tienen grandes estados benefactores. También lo es que su costo es una alta carga impositiva individual, pero también lo es que la carga impositiva sobre las empresas es menor que la de muchos países latinoamericanos”, explicó Krause.
Descarga aquí el Indice de Calidad Institucional 2018
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Entrevista a Deirdre McCloskey – Cómo el liberalismo enriqueció el mundo (Instituto Juan de Mariana)
En torno al esquema Ponzi – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Hay veces que se denuncian estafas sin percatarse de la estafa mayor en que viven los denunciantes que centran su atención en islas más o menos insignificantes en comparación con otras inmensas que los rodean.

Como es del público conocimiento se ha dado en llamar esquema piramidal o esquema Ponzi a la presentación de aparentes inversiones jugosas cuando en verdad se oculta un asalto al incauto que entrega sus ahorros con la promesa de retornos majestuosos.
En verdad el sistema opera en base a la entrega de los intereses prometidos pero que básicamente se financian con el principal de otros. En la medida en que todos confían no se reclama el principal y si ocurre marginalmente se argumenta que los dineros están colocados, hasta que se revierte la situación por diversos factores y se descubre el entramado fraudulento al interrumpir el flujo.
Esto lo llevó a cabo en gran escala el decimonónico Carlo Ponzi en base a la adquisición de cupones postales imitando al precursor en esos menesteres William Miller con operaciones de menor cuantía.
A través de la historia se registraron casos de estafas similares alegando distintas carteras, pero como es sabido se destaca un sonado caso en Estados Unidos y recientemente uno en nuestro país de características parecidas.
Mi punto en esta nota es que se llevan a cabo estafas de esa índole de modo sistemático y oficializado sin que se multipliquen las denuncias. Es el caso de los llamados esquemas estatales de seguridad social (más bien de inseguridad antisocial) basados en sistemas de reparto y por tanto actuarialmente quebrados que deben ser sufragados por cargas impositivas adicionales.
Estos sistemas entregan cifras insignificantes a los que depositaron obligadamente el fruto de sus trabajos que no guardan la más mínima relación con lo que podrían haber obtenido calculado el respectivo interés compuesto.
El seudoargumento para obligar a los aportes es que la gente no es previsora para su vejez. Un razonamiento errado por partida doble. En primer lugar si esto fuera así los aparatos estatales deberían destinar agentes de policía para verificar que una vez cobrada la pensión no la utilicen para beber en el bar de la esquina, con lo que se habrá implementado un sistema orwelliano. En segundo lugar, los hechos desmienten esa hipótesis, por ejemplo, en el caso argentino en el que los inmigrantes invertían en terrenos y departamentitos para alquilar lo cual fue aniquilado por las nefastas leyes de alquileres y desalojos.
Y no se trata de convertir el sistema de reparto estatal en uno obligatorio de capitalización privado. Se trata de que cada uno pueda disponer libremente de su bolsillo.
Por último, destaco otro esquema Ponzi de envergadura colosal como es el endeudamiento público liderado desde hace un tiempo nada menos que por Estados Unidos. Ninguna familia ni empresa ni gobierno pueden mantenerse a flote por tiempo indefinido viviendo de prestado, especulando con que no se reclamará el principal y que se puedan pagar los intereses.
Publicado originalmente en la edición impresa de El Cronista, Jueves 12 de abril de 2018.
Lo que debiese hacer el Estado y cómo lo pagamos | Martín Krause U.FPP 2016
«Las diferentes escuelas de liberalismo» | Martín Krause U.FPP 2016
¿EN VERDAD UNA SOCIEDAD IGUALITARIA? – Por Alberto Benegas Lynch (h)
Hoy se repite casi sin pensar en muy diversos medios que el objetivo supremo consiste en el igualitarismo. Incluso se citan fuentes que en verdad contradicen lo dicho, como cuando, por ejemplo, se menciona la Declaración de Derechos en el origen de la revolución francesa que en realidad alude expresamente a la igualdad de derechos en su primer artículo (“Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos”), lo cual, junto con otros principios fundamentales fue negado por la contrarrevolución. Sin embargo, la revolución norteamericana mantuvo incólume aquella idea durante un largo período de tiempo y por eso prosperó en grado superlativo a diferencia del terror y el despotismo en que sucumbió la nación francesa en esas épocas.

Del principio de la igualdad de derechos deriva necesariamente la igualdad ante la ley que está indisolublemente atada a la noción de Justicia ya que no se trata de iguales en atropellos sino anclado en aquello de “a cada uno lo suyo”, es decir en el respeto a la propiedad de cada cual (lo suyo, adquirido de modo legítimo).
