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Acerca de Adrián Ravier

Adrian Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín.

Sobre un personaje mayor en la tradición liberal – por Alberto Benegas Lynch (h)

Algernon Sindney escribió en 1681 sobre algunos principios básicos que luego profundizaron Locke y Montesquieu.

Algernon SidneyAlgernon Sidney

A veces acontecimientos claves de la historia no son suficientemente ponderados. Como es sabido, el inicio del espíritu liberal puede situarse en el método socrático, pasando por las experiencias atenienses, romanas, los fueros españoles y sus “juicios de manifestación” antes del habeas corpus, la Carta Magna de 1215, el desarrollo del common law y la escolástica tardía. Si bien el salto cuantitativo original habitualmente se atribuye a John Locke con su tratado de 1689, resulta clave señalar que antes que eso y en la misma dirección y con argumentos de mayor peso Algernon Sindney escribió en 1681 su obra titulada Discourses Concerning Government que demoró en publicarse hasta 1698 debido a su criminal ejecución el 7 de noviembre de 1683 por orden de Carlos II.

El voluminoso trabajo de Sidney fue como respuesta muy extendida al libro de Robert Filmer en cuyo título se expone la tesis central, Patriarcha: A Defense of Natural Power of Kings Against the Unnatural Liberty of the People publicado en 1680. Era una defensa y ratificación de la noción muy generalizada de la época que los monarcas derivaban su poder de Dios y que, por tanto, no podía ser cuestionado independientemente del contenido de la respectiva resolución.

Sidney refutó esta absurda conclusión y se explayó en la naturaleza del gobierno y las limitaciones a su poder a los efectos de salvaguardar los derechos de las personas, a su juicio inherentes a la persona y más allá de la legislación del momento. Esto no solo como un fundamento moral sino para asegurar el mayor bienestar de la gente basado en que esos derechos son naturales al ser humano y anteriores y superiores a la constitución del monopolio de la fuerza. Estas disquisiciones se oponían no sólo al poder político sino también al poder de las religiones oficiales. La frase que resume su pensamiento es la ironía de comentar que en los sistemas entonces vigentes “algunos nacen con una corona sobre sus cabezas y todos los demás con monturas sobre sus espaldas.”

La referida obra de seiscientas páginas en la edición que tengo en mis manos, está dividida en tres grandes capítulos que contienen noventa y ocho secciones. Comienza diciendo que es perfectamente excusable el error cometido por ignorancia, pero personas leídas e informadas no tienen justificación de engañar a la gente con supuestos inauditos como que el poder de los reyes es un mandato divino al efecto de respaldar sus fechorías. Como queda dicho, en verdad el autor explica que los derechos individuales provienen de la naturaleza de la condición humana para poder desarrollar sus potencialidades y el gobierno está teóricamente constituido para proteger y garantizar esos derechos. Es lamentable -continúa Sidney- que muchas autoridades religiosas se hayan plegado a la idea de la infalibilidad de la corona cuando su misión es la de velar por la integridad de los miembros de la comunidad y no estos reverenciar y otorgar facultades ilimitadas a quienes están supuestos de proteger las autonomías de los gobernados, quienes deben tener la posibilidad de remover a quienes los asaltan.

A continuación subraya el desatino de insistir en que el pueblo no debe interferir en los misterios del poder solo reservados a los que lo detentan puesto que ese razonamiento constituye un insulto a la inteligencia. Los hombres que asumen el poder no son diferentes al resto de los mortales, solo que se le ha confiado la misión de proteger las condiciones para que cada uno pueda desarrollar sus facultades dignas de la condición humana.

Constituye una ofensa a Dios el endosarle la responsabilidad por los martirios que sufre la gente. Los que tienen las inclinaciones delictivas de Nerón deben ser tratados como tales. La prudencia y el acierto en las decisiones gubernamentales no surgen automáticamente “no crecen como los hongos” son fruto de meditaciones y asesoramientos calificados y serios. La gente no debe dejarse atropellar y eventualmente permitir que los decapiten en sentido figurado o en sentido literal en nombre de una alegada facultad inexistente. No tiene el menor sentido reclamar que se dé al César lo que pertenece al Cesar cuando lo que se pide es el poder absoluto como atributo indiscutible del Cesar lo cual desconoce la naturaleza del gobernante y los atributos de la gente, todo como un pretexto para atropellar los derechos de todos los que no gobiernan.

La sección quinta del primer capítulo lleva el muy sugestivo título de “Depender de la voluntad de un hombre es la esclavitud” donde alude a la esencia de la tiranía que consiste en que la gente se encuentre a merced del monarca ya que la libertad es la ausencia de coacción por parte de otros ya que “son esclavos quienes no puede disponer de su persona ni de sus bienes y todo depende de lo que resuelva su amo; no hay tal cosa como la naturaleza del esclavo” puesto que la esclavitud contradice la naturaleza de las cosas, en esta línea argumental los gobernantes deben ajustarse a la ley entendida como el resguardo de los derechos de todos y no simplemente una disposición emanada de la autoridad. Imputar a Dios la conducta de los Calígula es una falta de respeto mayúscula.

En la sección décima de ese mismo capítulo, se elabora detenidamente sobre el concepto de que “ninguna violencia o fraude puede crear un derecho” y “la diferencia entre un buen y un mal gobierno dependen del ejercicio del poder” pero “en esclavitud el conocimiento no brinda posibilidades ya que todo depende de la voluntad de los lords por más malvados, crueles y dementes que resulten”. Y más adelante en la sección siguiente y en las cuatro finales de ese capítulo explica detenidamente que un acto injusto no muta en justo por el hecho de ser adorado con boato, rituales, frases vacías y poder hereditario. La justicia de dar a cada uno lo suyo implica el respeto a la propiedad de lo que pertenece a cada cual.

En el segundo capítulo Sidney en el contexto de opiniones de diferentes autores, desarrolla las nociones de democracia referida al consenso de la administración de la cosa pública en beneficio de todos que hoy podemos resumir en el respeto recíproco, la aristocracia como el gobierno de algunos considerados virtuosos y la monarquía como el gobierno de uno, lo cual con el tiempo fue transformado en monarquía parlamentaria o constitucional con la idea de establecer límites al poder. Y en la sección cuarta del tercer capítulo subraya que ningún monarca debe contar con la facultad de vulnerar derechos del mismo modo que debe prevenir que otros lesionen derechos del prójimo.

En la sección onceava del último capítulo, el autor extiende su argumentación sobre el significado de la ley que debe ser compatible con el derecho y no fruto de una mera resolución gubernamental y que una ley injusta no debe ser obedecida en línea con la tradición escolástica (la sección se titula “La ley injusta no es ley y aquello que no es ley no debe obedecerse”). Enfatiza que la ley no deriva de la dignidad del legislador sino exclusivamente de su justicia que debe ser universal.

Esta deriva tan sustanciosa sobre lo que significa la igualdad ante la ley y su inseparable noción de la Justicia y la relevancia de los magistrados que imparten justicia es a contracorriente del llamado positivismo jurídico que no reconoce mojones y puntos de referencia extramuros de la norma positiva. En la sección catorce recuerda que los gobiernos fueron establecidos para hacer que se cumpla la justicia, un contrapoder de gran peso en las sociedades libres en cuyo contexto esboza que el derecho no es consecuencia del invento de jueces sino el resultado de procesos evolutivos de descubrimiento de valores preexistentes.

Luego de todas estas disquisiciones sumamente sustanciosas y muy pertinentes para la actualidad, este notable pensador en las dos últimas secciones se refiere a la importantísima misión del Parlamento o Poder Legislativo y apunta que “la Magna Charta que comprende nuestras leyes antiguas y las legislaciones subsecuentes no son fueron enviados de los cielos sino de acuerdo a la voluntad de los hombres” en dirección a la limitación al poder. En este sentido agrega que en una sociedad libre no puede otorgarse poder al Parlamento a los magistrados judiciales ni al rey que no sean para salvaguardar derechos y en el primer caso las deliberaciones deben dirigirse a poner orden, es decir, a lo que modernamente diríamos el Estado de Derecho donde ese Poder Legislativo “debe ser confiado solo en las manos de quienes son capaces de obedecer la Ley” en el sentido antes definido y vinculado a los escritos de Richard Hooker que Sidney cita en concordancia también con otros autores respecto al iusnaturalismo.

Estas notables contribuciones fueron desarrolladas primero por Locke y luego perfeccionadas por Montesquieu. En el primer caso, se muestra que “Cuando los legisladores quitan y destruyen la propiedad de la gente o los reducen a la esclavitud por medio del poder arbitrario, se colocan en un estado de guerra con el pueblo que queda eximido de seguir obedeciendo.” Y el segundo autor además de haber afinado la imprescindible división de poderes, escribe en su trabajo más conocido de 1748 que “nos ha enseñado la experiencia eterna que todo hombre investido de autoridad abusa de ella. No hay poder que no incite al abuso, a la extralimitación […] Para que no se abuse del poder, es necesario que se le ponga límites”. Calcado en la misma argumentación, contemporáneamente Bertrand de Jouvenel concluye en el poder que “es una experiencia eterna el que todo hombre que tenga poder se ve impulsado a abusar del mismo”.

Benjamin Constant en “Sobre el espíritu de conquista y de usurpación en sus relaciones con la civilización europea” consignó la célebre distinción entre “la libertad de los antiguos y la libertad de los modernos”, la primera “se componía más bien de la participación activa del poder colectivo que del disfrute pacífico de la independencia individual […] Muy otra cosa ocurre en los estados modernos, su extensión, mucho más vasta que las repúblicas de la antigüedad […] Los clásicos hallaban más deleite en su existencia pública y tenían menos en su existencia privada. Casi todos los deleites modernos se hayan en la existencia privada”. Hoy desafortunadamente pude decirse que en gran medida hay una reversión del tema: se pretende circunscribir la participación de la gente en el voto (con todas las artimañas del caso) pero excluirlo de lo relevante, cual es la protección y el consiguiente respeto a sus derechos individuales tan proclamados por el propio Constant.

Tal como he consignado antes, a mi juicio el cuarteto de obras de ficción que mejor desnudan el poder son La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa que se refiere a Trujillo, Yo el supremo de Roa Bastos que se refiere al doctor Francia, Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias que se refiere a Estrada Cabrera y La silla del águila de Carlos Fuentes que se refiere en general al poder en México donde se leen las siguientes confesiones imaginadas (¿imaginadas?) de políticos que ilustran sobre algunos pasillos de los aparatos estatales: “para mi todo es política, incluso el sexo”, “el poder es mi vocación”, “te lo digo a boca de jarro, todo político tiene que ser hipócrita. Para ascender, todo vale. Pero hay que ser no sólo falso, sino astuto” y “la fortuna política es un largo orgasmo”.

Publicado originalmente en Infobae, 14 de agosto de 2021.

«Lo de Guzmán es muy malo. No genera confianza. Esta desgastado y un cambio de ministro, sería muy importante»: Entrevista con Radio Libertad

En una charla con el Dr. Marcelo Otiñano en «La Mañana en Libertad», se refirió a la situación económica actual del pais, donde no se guardó las críticas hacia el ministro de Economía y al modelo bolivariano copiado por el oficialismo. «El kirchnerismo es un gobierno bolivariano que asusta y preocupa», sostuvo.

Acceda aquí a la entrevista completa.

Aspectos polémicos en la obra de Murray Rothbard: historia del pensamiento, epistemología, órdenes espontáneos, teoría monetaria, ética de la Libertad y comportamiento sectario

En varios posteos de este blog se han estudiado divisiones internas dentro de la Escuela Austriaca. Aquí quisiera resumir una serie de temas donde yo mismo me separo de Rothbard, y que pienso pueden abrir diálogos entre los que administramos el blog, y los seguidores.

Cabe aclarar que señalar estos puntos no implica desconocer la valía de Rothbard para la historia del pensamiento económico. Sus aportes más destacados los he tratado en otros muchos lugares, siendo en casi todos mis trabajos referencia obligada. Aquí el foco estará puesto en mis diferencias con este autor.

  • Historia del pensamiento económico. Rothbard ha desarrollado dos tomos cuya lectura recomiendo, pero contienen excesos que no se pueden ignorar. El primero es analizar los autores y las escuelas de pensamiento desde la visión que él tenía como austriaco en 1995. Aislar a los autores del contexto en que escribieron sus obras es injusto y una mala manera de proceder en este campo de estudio. El segundo fallo es ignorar la tradición del orden espontáneo en la que participaron Adam Smith, David Hume y Adam Ferguson. Más al detalle noto que sobredimensiona los aportes de la escolástica y en particular la escuela de salamanca y subestima al pensamiento clásico. (Aquí argumento el punto).
  • Epistemología de la economía. Rothbard elabora toda la teoría económica de manera deductiva, coherente, sistemática, pero cree que podemos prescindir de los elementos empíricos. Machlup, por el contrario, cree que al construir la teoría económica uno necesita apoyarse también en hipótesis auxiliares y empíricas (antropológicas, sociológicas y jurídicas), además de las condiciones iniciales. Gabriel Zanotti ha elaborado este tema en extenso (Ver aquí). Este artículo de Zanotti junto a Nicolás Cachanosky resulta central en el debate moderno (Ver aquí). Este debate entre Rothbard y Machlup resulta fundamental pues los rothbardianos han adoptado posiciones radicales basadas precisamente en su metodología.
  • Rothbard tiene posiciones que considero sumamente polémicas en el área monetaria, lejanas a su maestro Ludwig von Mises, y también a Friedrich Hayek, y otros autores modernos especialistas en el área como Lawrence H. White, George Selgin, Steven Horwitz, Roger W. Garrison, Richard Ebeling, Nicolás Cachanosky, entre otros. Rothbard habla de “inflacionismo”, por ejemplo, cuando se da cualquier política que expande la oferta monetaria, pero Mises ha dejado claro que habrá “inflación” sólo en la medida que la oferta monetaria supere a la demanda de dinero. El debate más extendido dentro de la Escuela Austriaca se ha dado respecto de las reservas fraccionarias, pero Mises ha sido muy claro en el cap. 17, sección 11 de su tratado de economía bajo el subtítulo “Libertad monetaria” que bajo “banca libre” la competencia limitaría la expansión de medios fiduciarios sin necesidad de imponer controles a los bancos en el manejo del encaje. Rothbard, y a partir de él otros autores como Jesús Huerta de Soto han elaborado argumentos jurídicos, económicos, históricos e incluso morales para argumentar en favor de un encaje del 100 %, pero pienso que poco a poco la EA moderna tendió a abandonar esta posición que hoy es más reducida. Para tratar este tema sugiero el libro de George Selgin, Libertad de emisión del dinero bancario.
  • Rothbard también es conocido por su ética de la libertad o anarcocapitalismo. Si bien valoro que el alumno en el aula se exponga a estas posiciones radicales por el desafío que implica repensar las funciones del estado en la economía (yo mismo me defino a veces como un anarquista hayekiano -ver la falsa dicotomía aquí-), también parecen ignorarse dentro de ciertos círculos austriacos que la EA fue principalmente liberal, al menos en los planteos de Mises y Hayek. Algunos rothbardianos abandonan entonces todo el debate sobre controlar o colocar límites al leviatán, mediante constituciones, república, democracia, reglas fiscales y monetarias, federalismo y descentralización, que se ha extendido con el public choice, por ejemplo, y que si bien continúan la tradición de Mises y Hayek, chocan con el pensamiento de Rothbard. Pienso que la EA moderna no puede ignorar el debate más institucional que ofrecían estos otros autores, y que también aportan otros compañeros de camino (Ronald Coase, James Buchanan, Gordon Tullock, Jeffrey Brennan, Douglas North, entre otros).
  • Un aspecto microeconómico no menor en Rothbard es su posición contraria a la tradición del orden espontáneo. Este aspecto que señalé más arriba al tratar dos tomos de HPE no fue un olvido. Rothbard es crítico de la tradición del orden espontáneo, lo que genera una ruptura central con Hayek y los autores escoceses.
  • Y cierro con un aspecto que se ha destacado en varios lugares. Rothbard tuvo dificultades para publicar sus aportes en las revistas especializadas en economía. Por eso fundó su propio Journal of Libertarian Studies, el que es sumamente interesante para los jóvenes que quieran acercarse a sus ideas. Pero al hacerlo, y al continuar los austriacos modernos con ese comportamiento sectario, se aisló a la EA. Debemos recordar que la EA se consolidó sobre la base de los debates que Mises mantuvo con los socialistas, y que luego se extendieron también a Hayek, quien mantuvo otros debates con Keynes y Cambridge, además de la discusión sobre la teoría del capital de Knight y Clark. La EA debe recuperar ese protagonismo con debates abiertos frente a autores destacados del mainstream economics. Seguir ofreciendo un trabajo que se publica con carácter exclusivo en revistas propias de la tradición sin dudas es cómodo, pero mantiene a la tradición del pensamiento en la marginalidad. Desde luego hay excepciones, con destacados austriacos que publican en revistas bien rankeadas, pero son precisamente quienes se han opuesto a este aspecto del trabajo de Rothbard y su comportamiento sectario. En Argentina, en particular, existe la Asociación Argentina de Economía Política, en cuyas reuniones anuales asisten unos 500 economistas de todo el país. Pienso que los austriacos deben asistir a esta reunión y promover el debate. Sólo de ese modo podemos recuperar protagonismo (mis últimos aportes aquíaquíaquí y aquí).

Mantener las reglas de juego, sí… salvo que sean las reglas incorrectas

Se ha señalado insistentemente que cada gobierno que llega lo hace con su propio libreto, cambiando las reglas de juego e impidiendo que las cosas resulten bien. Se reclama que las reglas de juego deben ser estables. ¿Quién puede oponerse a este principio? Yo personalmente lo acepto, pero con una variante. No debemos sostener siempre las mismas reglas de juego, cualesquiera sean esas reglas. Debemos mantener el marco de reglas estable, siempre que las reglas sean las correctas.

Piense el lector por ejemplo en Cuba, una economía socialista que por más de medio siglo mantuvo las mismas reglas de juego, sin propiedad privada, sin elecciones, aislados del mundo. Esas reglas sólo llevan a la miseria. Cuba debe cambiar.

Argentina inició un camino en 2003 que terminó con la abundante inversión extranjera directa de los años 1990, también con la estabilidad monetaria, retomó el sistema de reparto, volvieron los controles sobre los precios y sobre el tipo de cambio, se expandieron los planes y programas sociales, así como los subsidios a quienes lo necesitan y también a quienes no lo necesitan. Todo esto claramente debe cambiar.

Argentina necesita un marco de reglas con equilibrios macroeconómicos, partiendo por el equilibrio fiscal, lo que requiere de tres reformas fundamentales:

1.       Por el lado de los ingresos, una reforma tributaria, para que se simplifique la estructura tributaria, pero también para que se reduzca la presión tributaria. Más de 170 impuestos en los tres niveles de gobierno evitan que las empresas puedan generar actividad y empleo. Me parece que aplica aquí el concepto de la Curva de Laffer, donde desmantelando más de un centenar de impuestos, la Argentina podría incluso mejorar su recaduación.

2.       Reforma integral del estado, lo que implica revisar los presupuestos y reducir la órbita del estado, en línea con el principio de subsidiariedad. El estado sólo debe hacer aquello que el sector privado no puede hacer. Hay mucho de lo que el estado hoy hace que podría ser administrado parcial o totalmente por el mercado, y con ello tendríamos mejores resultados y a menor costo. El sector privado ha probado ser mucho más eficiente que el sector público. Sólo cuando podamos recuperar el funcionamiento del mercado, podremos visualizar qué rol cabe para el estado en su objetivo de inclusión. El presupuesto base cero ha sido una buena herramienta para reestructurar empresas cuya solvencia estaba comprometida y también para algunos estados fallidos.

3.       Reforma previsional, partiendo de un sistema de reparto quebrado, con la intención de recuperar ingresos dignos para la población pasiva, y al mismo tiempo con la intención de reducir la principal partida de gasto. El principal desafío aquí es definir una transición para un problema estructural que no puede seguir siendo ignorado.

Con estas tres reformas podrá alcanzarse el equilibrio fiscal y sólo mediante ellas la autoridad monetaria podrá abandonar la monetización del déficit público. Eso podrá evitar seguir inflando la economía con nuevas emisiones de dinero, pero aun queda pendiente resolver el enorme desequilibrio monetario hoy existente en las llamadas Leliqs. Aquí viene la cuarta reforma.

4.       Reforma monetaria y bancaria. Argentina necesita plantear una reforma que permita recuperar una moneda sólida, sea a través de la dolarización, o bien a través de reglas monetarias que pueda aplicar el BCRA. Un ejemplo de esto es prohibir a la autoridad monetaria acceder a comprar bonos del gobierno. Numerosos países han alcanzado el equilibrio fiscal bajo esa regla. Algunos economistas pensamos que esas reglas sólo se cumplirían transitoriamente, y por ello sugerimos que la dolarización es una solución más definitiva, en la medida que termina con el BCRA. Con Nicolás Cachanosky hemos propuesto una reforma de dolarización flexible que resuelve el problema del desequilibrio monetario, atendiendo también la dificultad de los pasivos monetarios. La propuesta permitiría alcanzar rápidamente estabilidad monetaria, reducir las tasas de interés nominales y reales, y con ello generando una rápida mejora en la actividad económica y el empleo.

Finalmente, es necesario atender el desequilibrio cambiario, con un cepo muy duro para adquirir divisas, eliminando la discrecionalidad en su manejo, terminando con el atraso cambiario y también con el cuello de botella que hoy enfrentan las empresas que necesitan divisas.

5.       Una reforma cambiaria, debe encarar todos estos frentes, empezando por levantar el cepo y permitir que el mercado descubra cual es el valor del dólar, de acuerdo demanda por un lado, y su escasez por el otro. Una vez definida ese valor, reconociendo el lugar en el que estamos, Argentina podrá encarar la dolarización a una definida tasa de conversión, o bien una nueva convertibilidad (que no lo considero deseable), o bien una política monetaria con metas estrictas. Esa reforma debería resolver el atraso cambiario, a partir de lo cual Argentina podría emprender un nuevo camino de crecimiento.

Por supuesto hay otros frentes, otras reformas urgentes como la reforma laboral para alcanzar una mayor flexibilidad que beneficie a los trabajadores para obtener oportunidades de empleo, además del frente institucional, donde la inseguridad jurídica, la burocracia, la corrupción sean modificadas en favor de la independencia judicial y más transparencia. Pero me parece que sólo entonces, una vez que estas reformas se haya practicado y que hayan resultado en equilibrios simultáneos en el frente fiscal, monetario y cambiario, que entonces sí podemos sugerir que las reglas de juego sean estables.

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE.

Publicado originalmente en El Cronista, 26 de julio de 2021.

The Austrian school of Madrid – by Cristóbal Matarán López

Abstract

This paper focuses on the current situation and the historical development of Austrian Economics in Madrid. We will analyse the formation of this School as the result of the thesis defended by Joaquín Reig Albiol in the late fifties and the current economic debate surrounding the fractional reserve and other complex issues. In this half-century tour, we will explore three different generations of Austrian economists in Spain, whilst demonstrating that a distinct branch of the Austrian School is today live and well in Madrid. Eventually, we will discover how the Spanish Austrian economists have applied praxeology to contemporary political and economic problems and conclude that a vigorous and growing economic school of thought exists in Madrid.

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¿Qué lugar tiene la matemática en la economía austriaca moderna?

Durante mucho tiempo los autores de la Escuela Austriaca han cuestionado los excesos de la matemática que utilizaban sus pares neoclásicos. Vale mencionar aquí aquel trabajo original de Juan Carlos Cachanosky, disponible abajo en dos partes y en español, y que referencia una larga literatura austriaca sobre la materia. A aquel trabajo agregaron nuevos aportes más tarde -con Nicolás en 2016- , a los cuales siguieron las respuestas de Rafael Beltramino y María Blanco, con una respuesta de Nicolás (abajo todos los artículos y sus accesos).

Pero sobre esta base, la pregunta es la siguiente: ¿Puede decirse que los austriacos han retrocedido parcialmente respecto de aquellas críticas iniciales? Y es que los programas de doctorado austriaco -como el de Peter Boettke en GMU o el de Benjamin Powell en Suffolk University- enseñan a sus alumnos las herramientas matemáticas como parte de su formación. Incluso se le exige a un doctorando el dominio de esas herramientas (álgebra, análisis matemático, matemática para economistas, estadística y econometría) e incluso la elaboración de trabajo empírico, para aprobar su tesis. ¿Es esto aceptar su utilidad, o acaso nunca se rechazaron realmente estas herramientas?

Y en línea con el post de Martin de hace unas pocas semanas sobre la macroeconomía de Garrison al que muchos definen como un puente entre economía austriaca y neoclásica: ¿es ese puente de esa macroeconomía del capital con herramientas neoclásicas -como la frontera de posibilidades de la producción y el mercado de fondos prestables- una nueva aceptación de que la tradición austriaca debe retomar el lenguaje neoclásico para expresar sus ideas? Hay quienes afirman que no hacerlo sería un suicidio metodológico.

Referencias bibliográficas

Trabajo original en Libertas, ESEADE, en dos partes.

La ciencia económica vs la economía matemática (I)

La ciencia económica vs la economía matemática (II)

En 2016 Juan Carlos y Nicolás Cachanosky agregaron elementos al debate:

[3] Problemas Matemáticos en la Teoría de Precios
Juan C. Cachanosky y Nicolás Cachanosky

En la misma revista Libertas, Segunda Epoca, hubo tres nuevos aportes.

[7] Las Matemáticas y la Tradición Autriaca: A Propósito del Artícuo de Juan Carlos y Nicolás Cachanosky
Rafael E. Beltramino

[8] La Matemática y la Tradición Austriaca: Respuesta a Rafael Beltramino
Nicolás Cachanosky

[9] Nota Sobre la Herramienta Matemática en Economía… Y más allá
María Blanco

Microfundamentos, Teoría Monetaria y Banca Libre: Una entrevista con Steven Horwitz (1964-2021)

Con enorme pesar le contamos a nuestros lectores que ha fallecido Steven Horwitz, quien luchó con un cáncer los últimos años de su vida.

Como nota personal conocí al Dr. Horwitz en el último seminario que la Foundation For Economic Education organizó en Irvington, Nueva York, en 2012. También lo encontré ocasionalmente en las reuniones anuales de APEE, donde tuve el placer de compartir con él un panel en homenaje a Roger W. Garrison y sus aportes a la macroeconomía del capital.

Aprendí mucho de su libro sobre los Microfundamentos de la macroeconomía, los que siempre referencio en mis clases. También valoro su trabajo sobre banca libre, campo de estudio al que dedicó su segundo libro.

Les dejo aquí una entrevista traducida al español que le hicimos para el libro La Escuela Austriaca desde Adentro, Volumen 1.

Aquí su página web personal. Aquí un post de Crhis Matthew Sciabarra comentando sus memorias.

QEPD.

10mo Congreso Internacional «La Escuela Austriaca en Economía en el Siglo XXI»

10mo Congreso Internacional “La Escuela Austríaca de Economía en el Siglo XXI”
Condiciones de presentación de ponencias y plazos
Áreas temáticas:
Economía
Epistemología
Metodología
Filosofía política
Lecturas sobre la Escuela Austriaca de Economía
Pensamiento liberal clásico y libertario

Enviar abstract, resumen ampliado y ponencia completa (todo en formato .doc) por correo electrónico a info@austrianeconomicsconference.org  / escuelaaustriaca@gmail.com

Por favor, envíe los correos electrónicos a ambas direcciones para evitar problemas de recepción.
La extensión del abstract no debe superar las 100 palabras.
La extensión máxima de las ponencias es de 4.000 palabras, incluidas las notas a pie de página y la bibliografía.
Fecha límite de recepción de ponencias: 19 de septiembre de 2021
Título centrado, en cursiva y minúscula, seguido del nombre de los autores, la institución a la que pertenecen y el área temática a la que corresponde la ponencia. Letra Times New Roman 12, a 1 ½ espacio.
Citas: Estilo APA. Bibliografía al final. En una hoja aparte se enviará un resumen detallado de no menos de 350 palabras, en el que se incluirá el título de la ponencia y el nombre de su/s autor/es.
El idioma oficial del congreso es el inglés. La aceptación de las ponencias dependerá de su evaluación y relevancia.
04 y 05 de Noviembre de 2021 10mo Congreso Internacional
“La Escuela Austríaca de Economía en el Siglo XXI”
Una Experiencia Única de Inspiración, Encuentro y Networking
El Congreso será en persona, OFFline (SIN livestream, SIN Zoom)
Lugar: Oesterreichische Nationalbank, OeNB, 
Otto-Wagner-Platz 3, 1090, Viena, Austria 
Convocatoria de Ponencias
Fecha Límite: 19 de Septiembre de 2021
Más información
Inscripción como Asistente
Más información
Organizan:
Fundación Internacional Bases
#RESTARTVIENNA www.austrianconference.org 

EL MANUAL LIBERAL. Qué es y qué defiende el liberalismo político, económico, individual y cultural. Edición a cargo de Antonella Marty

Editorial: Deusto

Temática: Actualidad | General actualidadActualidad | PolíticaEconomía | Actualidad económica

Colección: Sin colección

Número de páginas: 472

¿Cuáles son las raíces del pensamiento liberal? ¿Por qué una sociedad abierta funciona mejor que una cerrada? ¿Por qué ser liberal es reivindicar el derecho a comportarse como un adulto responsable? ¿Por qué todos los populismos se oponen a cualquier libertad individual, económica o sexual? ¿Por qué el liberalismo ha demostrado ser la mayor fuente de prosperidad, felicidad e innovación?

Esta compilación de voces liberales, entre las que están las de Mario Vargas Llosa, Johan Norberg, Deirdre McCloskey, Tom G. Palmer, Carlos Alberto Montaner, Álvaro Vargas Llosa, Gloria Álvarez y María Blanco, despliega los mejores argumentos en favor de un pensamiento sin prejuicios y antidogmático, que coloca al individuo en el centro de sus ambiciones y nos muestra el camino hacia un mundo más libre, menos fanático y más rico y próspero en todos los sentidos.

El liberalismo, sostienen los autores de este libro, encarna el carácter revolucionario del sentido común, defiende que los derechos y las libertades sólo están a salvo si el poder tiene límites y si logramos dejar a un lado los colectivismos tanto de izquierdas como de derechas.

Si es así, a pesar de que las amenazas a la sociedad libre y abierta siempre existirán, entonces los individuos serán libres, florecerán, confiarán unos en otros, cooperarán y prosperarán.

El liberalismo, a fin de cuentas, es mucho más que mercados libres, seguridad jurídica y propiedad privada. El liberalismo es una larga lucha contra la desigualdad ante la ley.

Leer un fragmento

Antonella Marty (Rosario, 1992) es una autora libertaria, conferenciante internacional, politóloga e internacionalista argentina. Licenciada en Relaciones Internacionales, Marty es directora asociada del Center for Latin America de Atlas Network en Estados Unidos y directora del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Fundación Libertad en Argentina, además de fellow de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) de Madrid, presidida por Mario Vargas Llosa.

Colabora habitualmente en diferentes medios latinoamericanos y conduce el podcast «Hablemos Libertad». Es autora de los libros La dictadura intelectual populista (2015), Lo que todo revolucionario del siglo xxi tiene que saber (2018) y Capitalismo: un antídoto contra la pobreza (2020).