SÓCRATES EN NUESTRAS VIDAS – Por Alberto Benegas Lynch (h)

Hace tiempo las cátedras universitarias estaban plagadas de las llamadas “clases magistrales” en las cuales el profesor leía su clase y consideraba una falta de respeto que lo interrumpan con preguntas, dudas y, mucho más si fueran críticas. Visto desde ahora este procedimiento no tenía sentido, era mejor y más cómodo sacar una copia del texto y estudiarlo en el lugar que cada alumno estimara de mayor comodidad, sin tener que asistir al aula. Afortunadamente esto cambió radicalmente y el profesor no solo admite sino que estimula críticas y reflexiones de los estudiantes que invita a introducir sus pensamientos a media que desarrolla la clase. Pero recientemente han aparecido ideas inauditas en las que se sostiene que el profesor no debe tener parte activa sino que los alumnos son los que deben dirigir la clase en el sentido que les venga en gana. Esto es antididáctico y constituye un dislate. Una cosa es que el profesor guíe y estimule los pensamientos de sus estudiantes -sea en clases presenciales o a través de aulas virtuales- y otra bien distinta es abdicar de la cátedra y de los programas de la respectiva casa de estudios.

Como una cuestión semántica, quienes están a cargo de la cátedra tal vez convenga denominarlos tutores y no profesores ya que no se trata de circunscribirse a profesar sino a estimular pensamientos, a investigar y al espíritu contestatario al tiempo que conduce las discusiones en el contexto de alumnos sentados en forma de círculo al efecto de subrayar un formato de debate y cuestionamiento y en ningún caso de una audiencia pasiva que se limita a tomar notas. Como ocurre en todo proceso de cambio, hay quienes se quedan a mitad de camino y no se atreven a incursionar en el desafío y la formidable aventura del pensamiento abierto y a recibir aportes de estudiantes (por lo que la mejor manera de aprender es el ejercicio de la cátedra).

Los pioneros de lo que hoy se conoce como “seminarios socráticos” -debido al sistema de mayéutica a que recurría el filósofo, es decir, a través de preguntas reiteradas- son tres pensadores destacados: Scott Buchanan, Mortimer Adler y Michael Strong que han incorporado de modo sistemático las características antes mencionadas en sus libros y enseñanzas (o más bien tutorías) que resume este último autor en The Habit of Thought. From Socratic Seminars to Socratic Practice.

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“Conócete a ti mismo”: clave de la actitud liberal ante el poder [Video]

En enero de este año, Gabriel J. Zanotti visitó la Universidad Francisco Marroquín y ofreció algunas reflexiones filosóficas acerca de este planteo de Sócrates: “Conócete a ti mismo”.

El carácter innovador de esta presentación, es su aplicación a un caso no común. El “conócete a ti mismo”, como “clave” de la actitud liberal ante el poder.

Dejo aquí el acceso a la presentación.