"There is only one difference between a bad economist and a good one: the bad economist confines himself to the visible effect; the good economist takes into account both the effect that can be seen and those effects that must be foreseen." Frederic Bastiat
Descontamos que el actual Pontífice está imbuido de las mejores intenciones y propósitos, pero lo relevante son los resultados que generan sus consejos. Se pronunció en repetidas ocasiones sobre el capitalismo condenando sus postulados por más que vivamos en un mundo donde esa postura es en gran medida inexistente debido a los endeudamientos estatales astronómicos, las manipulaciones monetarias colosales, las cargas tributarias insoportables, las regulaciones asfixiantes en un contexto de muchos empresarios prebendarios que en alianza con el poder de turno explotan miserablemente a sus congéneres. El capitalismo consiste en el irrestricto respeto recíproco en un contexto de marcos institucionales liberales de cuidado a los derechos de todos, lo cual ha permitido a millones salir de la pobreza.
A pesar de todo esto el Papa ha escrito en su exhortación apostólica EvangeliiGaudium que el mercado mata. En este contexto, estimo de una peligrosidad inusual el consejo papal: “Animo a los expertos financieros y a los gobernantes de los países a considerar las palabras de un sabio de la antigüedad: ‘No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos’”. ¿El Pontífice está invitando a que se usurpen las riquezas del Vaticano o solo se refiere a las de quienes están fuera de sus muros y la han adquirido lícitamente? El respeto a la propiedad privada constituye parte del basamento moral de la sociedad libre que recogen los mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos, a contracorriente de la aseveración de Marx de abolir la propiedad privada.
Uno de los mentores del actual Papa ha sido Monseñor Enrique Angelelli -ahora beatificado- que celebraba misa bajo la insignia de los terroristas Montoneros. Entre los primeros actos de este pontificado se encuentra la concelebración con el Padre Gustavo Gutiérrez, en San Pedro, el creador de la denominada “teología de la liberación” quien adhiere enfática y reiteradamente al marxismo en su muy difundido libro Teología de la liberación. Perspectivas.
También el Papa se ha embarcado en actitudes muy cuestionadas en Chile, Perú y Cuba, en esta caso al visitarlo a Fidel Castro fuera de protocolo y sus reflexiones sobre el sistema imperante, su visita a Evo Morales en Bolivia y el recibimiento de la cruz marxista y las alabanzas a los tercermundistas en Paraguay, en línea con su declarada admiración al socialista argentino Padre Carlos Mugica y al salvadoreño de la igual filiación Monseñor Oscar Romero (ahora también beatificado).
En este sentido es oportuno reproducir una preocupación aun antes del actual pontificado expuestas por el sacerdote polaco Miguel Poradowski -doctor en teología, en derecho y en sociología- en su libro El marxismo en la Iglesia: “No todos se dan cuenta hasta dónde llega hoy la nefasta influencia del marxismo en la Iglesia. Hay que tomar conciencia de estos hechos porque si vamos a seguir cerrando los ojos a esta realidad […] tarde o temprano vamos a encontrarnos en una Iglesia ya marxistizada, es decir, en una anti-Iglesia”.
En 2015 después de los ejercicios espirituales de cuaresma el Papa dijo en el Aula Pablo VI frente a la Confederación de Cooperativas Italianas que “el dinero es el estiércol del diablo” (seguramente no se refería al Banco del Vaticano). Y al año siguiente, el 11 de noviembre de 2016, en una entrevista al diario italiano La Repubblica aseveró que “Son los comunistas los que piensan como los cristianos”.
El actual Pontífice alaba la pobreza material y simultáneamente la condena. La alabanza a la pobreza material -a diferencia de la bíblica pobreza de espíritu- por una parte conduce a que se rechace la caridad puesto que mejora la condición del receptor lo cual los haría menos pobres y, por otra, si se acepta que los pobres en el sentido crematístico ya estarían salvados la Iglesia debería concentrarse solo en los ricos pues los primeros ya tendrían asegurado un destino muy satisfactorio.
Es de interés tener presente lo estipulado por la Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede que consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobrela promoción humana y la salvación cristiana que “De por sí, la teología es incapaz de deducir de sus principios específicos normas concretas de acción política; del mismo modo, el teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza por el hecho de que una teología los inserte en la trama de sus enunciados”. Por el bien de nuestra Iglesia, es de desear que lo que dejamos consignado se rectifique y se comprenda lo estipulado sobre el capitalismo en Centesimus Annus y lo publicado en la célebre Encíclica de Pio XI: “Socialismo religioso y socialismo cristiano son términos contradictorios, nadie puede al mismo tiempo ser buen católico y socialista verdadero.”
Publicado originalmente en El País de Uruguay, domingo 28 de junio de 2020.
Building from the level of individual interaction, this book intends to shed light on what the author terms «infrasocial power» and the relation between this individual-actor oriented level and public power. In overviewing the origins of power, the author allows for the disaggregation of the social fabric, thus making it possible to: 1) isolate the “sequence” in which the phenomenon of superordination and subordination materialises; 2) identify the institutional “instruments” which can be used to limit infrasocial power; 3) discriminate between a social position achieved through engagement with others (and what we are capable of doing for them) from one occupied by means of force and deception; 4) explain the birth and function of public power; and 5) analyze the consequences produced by different political regimes.
Lorenzo Infantino is Professor of Philosophy of the Social Sciences at LUISS-Guido Carli in Rome, Italy. He is the author of Individualism in Modern Thought (1998, 2014), reviewed by the late Kenneth Minogue on the first page of the Times Literary Supplement, and Ignorance and Liberty (2003). His research circulates around social and political theory, intellectual history, political philosophy, political economy and sociological theory.
Table of contents (5 chapters)
Society and Power
Pages 1-56
The Reshaping of Man and the Birth of Totalitarian Power
Pages 57-113
The Conditions Enabling Individual Choice and the Limitation of Power
Pages 115-179
Pareto and Machiavellianism: The Problem and the Errors
Domingo Felipe Cavallo fue ministro de Economía de la Nación bajo la tutela de Carlos Menem durante el periodo 1991-1996. Reconocido por su plan económico de estabilidad cambiaria, que Cavallo impulsó en Argentina durante el gobierno de Menem basado en la Ley de Convertibilidad del Austral.1 Este plan logró detener la inflación que en 1990 estuvo arriba de 2.000% anual. La inflación disminuyó hasta llegar a valores de entre 0%-2% anual y se mantuvo estable hasta la salida de la convertibilidad.
Jorge Ávila es Doctor en Economía por la Universidad de Chicago y Licenciado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata. Profesor de Economía en la Universidad del CEMA. Director de la Maestría en Agronegocios (UCEMA). Profesor de Macroeconomía, Economía Monetaria y Teoría de los Precios I (UCEMA). Coautor de El Control de Cambios en la Argentina (FIEL, Manantial, 1989). Coautor y editor de Unión Europea y Mercosur (CARI y Fundación Popular Iberoamericana, 1996). Coautor y editor de Convertibilidad. Fundamentación y Funcionamiento (UCEMA, 1997). Autor de Riesgo-Argentino & Performance Macroeconómica (UCEMA, 2000). Autor de Propuesta de Federalismo Fiscal (Consejo Empresario Argentino, 2000). Autor de Antídotos contra el Riesgo-Argentino (jorgeavilaopina.com, 2010).
Recién me entero de la lamentable noticia del fallecimiento de Armando Ribas, uno de los grandes liberales que tuvo la Argentina. Aquí compartimos lo que fue posiblemente su último artículo, de abril 2020, obtenido de su web personal. QEPD.
Hoy estoy de nuevo intentado una aclaración sobre un tema que considero de la mayor relevancia en la historia y que es fundamental para saber dónde estamos y a dónde vamos. Empecé por releer a mi amigo von Hayek. Recuerdo que en una oportunidad le dije que yo estaba de acuerdo con el empirismo y él me contestó que él estaba en desacuerdo. Le expliqué entonces de conformidad con Hume que el empirismo es la comprobación de la realidad por la razón. Entonces me dijo: si es eso, yo también estoy de acuerdo.
El libro al que me estoy refiriendo es NEW STUDIES que fue publicado en 1979. En el mismo tiene un capítulo dedicado al liberalismo que comienza por explicar el proceso que ha tenido el mismo en la historia. Y al respecto dice: “El término es una denominación con variedad de significados que tienen poco en común más allá describiendo una apertura a nuevas ideas, incluyendo algunas que son directamente opuestas a aquéllas que son originalmente designadas por él”.
En este principio fundamental encuentra la razón de ser de la diferencia entre el liberalismo inglés y el francés. Así determina que el liberalismo inglés comienza con la Revolución Gloriosa de 1688 instaurada por el partido inglés Whigs. Pero al mismo tiempo reconoce que en su inicio racionalista empezaba con Descartes, en Inglaterra con Thomas Hobbes y en Francia por Rousseau y Voltaire.
Decididamente esta consideración pone de manifiesto la confusión reinante en el mundo al respecto y por ello todavía en el Siglo XX me enseñaron la Revolución Francesa como el origen de la libertad y jamás me mencionaron la Glorious Revolution ni la americana. La Revolución Francesa de 1789 significó el inicio del totalitarismo que ha sido la racionalización del despotismo siguiendo a la Diosa Razón. Al respecto voy a tomar en cuenta el pensamiento de J. J. Rousseau que indudablemente fue el origen del totalitarismo y dijo: “Así como la naturaleza le da a cada hombre poder absoluto sobre las partes de su cuerpo, el pacto social le da al cuerpo político poder absoluto sobre sus miembros”. Soberanía. Con respecto a la propiedad diría fue el creador del socialismo y escribió: “No importa como está hecha esta adquisición, cada derecho individual sobre su propia pieza de tierra está siempre subordinada al derecho de la comunidad sobre toda la tierra”. Y por último me voy a referir a otra posición que determina la razón de ser del poder absoluto y escribir: “Cualquiera que se atreve a tomar la empresa de instituir una nación debe estimarse a sí mismo capaz de cambiar la naturaleza humana, transformando a cada individuo, quien por sí mismo es un completo y solitario todo, en una parte de un todo mayor, de quien en un sentido recibe su vida”.
Puede que los haya abrumado, pero volviendo a Séneca: “Para el que no sabe donde va no hay viento favorable” Y yo me atrevo a añadir a esta sabia propuesta. Y para el que no sabe donde está y porque está donde esta difícilmente pueda saber a dónde quiere ir. Y entonces permítanme reconocer otro contribuidor al advenimiento de Marx, Hegel: “El Estado es la divina idea tal como se manifiesta sobre la tierra”. Y siguió: “El individuo mismo sólo tiene objetividad, verdad y eticidad como miembro del Estado”.
Es evidente que en Inglaterra Locke superó a Hobbes, lo que permitió la iniciación del liberalismo que incluye las ideas que cambiaron al mundo. Creo que las citas anteriores muestran que si hubiesen sido las determinantes de la evolución del mundo, éste mundo no existiría. Hayek a su vez reconoce que en Inglaterra el liberalismo surgió de las ideas de Locke, Hume y Adam Smith. Esos pensamientos sintéticamente implican el reconocimiento de la naturaleza humana, la necesidad de limitar el poder político, la imposibilidad de cambiar nada en la naturaleza humana.
Por último, pero no menos importante, el reconocimiento factico por Adam Smith del principio de Locke del derecho del hombre a la búsqueda de la propia felicidad que reconoció como fundamento de la libertad. Cuando dije fáctico estaba reconocida la mano invisible de Adam acorde con la cual el individuo persiguiendo su propio interés hace más bien a la sociedad que los que pretenden actuar por el bien público.
Pasando a Alemania, Hayek dice que los liberales de Francia se transformaron por filósofos alemanes con Kant a la cabeza. Respecto a Kant dijo que había probado una teoría en líneas similares a las de David Hume. Si bien Kant en un momento había dicho que Hume lo había despertado de su memoria, me voy a permitir citar el pensamiento de Kant como prueba de su oposición a Locke, Hume y Adam Smith.
En primer término, en The Methaphysic of Moral escribe: “De aquí surge la proposición de que el soberano de un estado solo tiene derechos en relación con sus súbditos y no deberes coercibles. Aun la constitución actual no puede contener ningún artículo que pueda hacer posible a algún poder dentro del estado resistir o chequear al supremo ejecutivo en casos en que haya violado la constitución.” Creo que ante estos pensamientos nos encontramos ante la razón de ser del totalitarismo.
Ante esta realidad filosofía política, cada día estoy más convencido de la falacia de la Civilización Occidental, que implica que si hubiese sido por el pensamiento de Rousseau, Kant, Hegel y por supuesto Marx el mundo sería nazi y comunista. Y voy a insistir en que, cuando Hayek habla de Europa incluye a Inglaterra y yo me resisto a aceptar que la geografía es determinante y no políticamente determinada. Por ello Inglaterra además no forma parte del continente.
Pero siguiendo en el mundo de las ideas me voy a permitir otros pensamientos de Kant que decididamente contrastan con los de Hume. Desconoció el derecho a la búsqueda de la propia felicidad, debido a que consideraba que solo era honesto lo que se hacía por deber. Por tanto, todo el que actuaba por interés propio era deshonesto. En función de este criterio consideraba que el comercio era deshonesto Entonces lo honesto era la guerra y dijo: “El hombre quiere la concordia, pero la naturaleza que sabe mejor qué es lo bueno para la especie quiere la discordia”. Es decir, la guerra, y Hegel en ese sentido expreso que la guerra era el momento ético de la sociedad. No nos sorprende de que los musulmanes decían que los cristianos eran los que más se mataban entre ellos.
Llegamos entonces a Estados Unidos donde se llevaron a sus últimas consecuencia las ideas liberales de Inglaterra a través de la Constitución de 1787, el Bill Of Rights de 1791 y finalmente el Judicial Review de 1793. Ese proceso se denominó The Rule of Law que precisamente estaba en contra de la democracia mayoritaria. Pero los americanos reconocieron al sistema como conservadorismo y por el contrario fueron los que proponían acercase al socialismo los que se apropiaron del título de liberales. Así lo explica Hayek en el libro que he comentado sobre el liberalismo.
Me voy a permitir considerar que la concepción de esas ideas fue reconocida por los Founding Fathers en The Federalist Papers y entiendo que el pensamiento fundamental al respecto está en la Carta 51 de James Madison que expresa: “Al encuadrar un gobierno que es una administración de hombres sobre hombres, la gran dificultad yace en esto: Usted debe primero a controlar a los gobernados; y en segundo lugar, a obligarlo a controlarse a si mismo. La dependencia en el pueblo es sin duda el control primario sobre el gobierno, pero la experiencia nos ha enseñado a la humanidad la necesidad de precauciones auxiliares”.
Esa precaución auxiliar para limitar el poder político que definiera que Madison había aceptado el principio de Aristóteles de que la democracia era la destrucción de la república surgió del caso Marbury vs. Madison de 1793 en que el juez Marshall tomó la decisión siguiente: “Todos aquellos que han encuadrado constituciones escritas la contemplan como la ley fundamental y suprema de la nación. Y consecuentemente la teoría de todos esos gobiernos debe ser que una ley de la legislatura repugnante a la constitución es nula. Es enfáticamente, el ámbito y el deber del Poder Judicial el decir qué es la ley”.
Esa decisión fue la que determinó el llamado Judicial Review que es factor determinante de diferenciar el Rule of Law de la democracia. Y al respecto había escrito Alexander Hamilton: “Una peligrosa ambición subyace bajo la especiosa máscara del celo por los derechos del pueblo”. Y Madison en la Carta 10 escribió: “Hombres de temperamento faccioso, de prejuicios locales o de designios siniestros, pueden por intriga, por corrupción o por otros medios primero obtener los sufragios y luego traicionar los intereses del pueblo”.
En otras palabras, los derechos individuales que garantiza la Constitución Americana: El derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y el derecho a la búsqueda de la felicidad, no son lo mismo que los llamados derechos del pueblo. Cuando los derechos son del pueblo en la práctica ni Ud. ni yo tenemos derechos. Los derechos quedan en manos de los que tienen el poder político en nombre del pueblo.
Y en 1840 llegó Marx que determinó que la burguesía en solo cien años había creado más fuerzas productivas que todas las generaciones precedentes juntas. Y seguidamente la descalifica en los siguientes términos: “Como el brujo, que no es más capaz de controlar el poder del mundo inferior que él ha llamado por su medio, la burguesía, a través de gran magnitud del avance material que ella ha concluido, había adelantado las armas que le traen muerte ella misma”.
En estas palabras a mi juicio quiere justificar el hecho de destruir la propiedad privada y por supuesto entrega el poder político, diría en venganza a los trabajadores. Así llegó a Rusia la revolución comunista en 1917 de la mano de Lenin. A él lo siguió la dictadura de Stalin que a su llegada mató a todo el Polit Bureau con Lenin incluido.
Lenin a mi juicio fue el instaurador filosófico del Fascismo cuando escribió en su NEP: “Los capitalistas están portando entre nosotros. Están operando como ladrones; ellos tienen ganancia ellos saben como hacer las cosas”. En virtud de estos principios se instauró el fascismo en Italia por Mussolini y con el apoyo de la Iglesia vía el Concordato de Letrán. Dio un salto a Alemania con el nazismo que incorporó el antisemitismo y el Holocausto.
Al respecto de la evolución europea voy a citar un francés, Jean François Revel, que escribió un libro brillante La Obsesión Antiamericana donde dijo: “Son los europeos que yo sepa los que hicieron el siglo XX el más negro de la historia en las esferas política y moral se entiende. Ellos fueron los que provocaron los dos cataclismos sin precedentes que fueron las dos guerras mundiales. Ellos fueron los que inventaron los dos regímenes más criminales jamás infligidos a la especie humana”.
Bueno creo que he mostrado la realidad de la observación de Ayn Rand cuando dijo. “La filosofía política Angloamericana y la Franco-Germánica son tan diferentes como el día y la noche”: De la primera surgió la libertad y de la segunda el totalitarismo que como antes he dicho es la racionalización del despotismo vía la Diosa Razón.
Y no olvidemos tampoco el juicio de Peter Drucker: “No puede negarse que la Ilustración y al Revolución Francesa contribuyeron a la libertad en el digo XIX. Pero su contribución fue totalmente negativa…Hay una línea directa desde Rousseau a Hitler. Una línea que incluye a Robespierre a Max y a Stalin.Tan difundida y falaz como la creencia de que la Ilustración engendró la libertad en el siglo XIX es la creencia de que la Revolución Americana se basó en los mismos principios que la Revolución Francesa y que fue su precursora”.
Por último, seamos optimistas y esperemos que logremos superar el coronavirus y el virus pendiente del socialismo. Con respecto al primero solo tengo la ilusión de lo que ha hecho el hombre a través de la historia para que yo esté vivo hoy. Con mis anteriores palabras espero contribuir a liberarnos del virus del socialismo, y retornemos al liberalismo que nos permitió vivir en el mundo en que vivimos
La rule of law implica la limitación del poder político, que se hace imposible cuando el gobierno se apropia de la eticidad de la sociedad, al descalificar éticamente los intereses particulares como contrarios al interés general.