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Orlando J. Ferreres, reconocido economista y consultor en Argentina, analiza cuándo termina el ciclo económico. Para ello actualiza el gráfico de abajo sobre el desempleo en EEUU, el que compara la dinámica que hubiera recibido la desocupación con y sin el plan de recuperación. La línea roja representa el desempleo real. Claramente, la política fiscal de planes de estímulo no fue todo lo efectiva que se preveía, pero también puede observarse que ayudó a que el desempleo de corto plazo no supere el 10 %, y que luego de un tiempo se redujera.

Ben Bernanke, presidente de la Fed avisó hace un tiempo, que mantendrá las tasas de interés de corto plazo en el 0 % mientras no observe la recuperación de la economía, lo que él estimaba en 2013. La tendencia de los últimos meses muestran una recuperación del empleo, lo cual da a entender que el desempleo puede seguir la tendencia a la baja y confirmar la recuperación o normalización de la economía americana en 2013 ó 2014. Es entonces cuando la Fed subirá la tasa de interés, y es entonces cuando los capitales abandonarán las economías emergentes para concentrarse en el mercado americano. Tasas de interés más altas, son consistentes también con una caída en el precio de los commodities.

La conclusión (o advertencia) que Ferreres ofrece para Argentina, y que comparto, aplica a toda Latinoamérica…

En conclusión, los dirigentes de nuestro país no deberían suponer que estas tasas de interés y estos términos del intercambio se van a mantener siempre. Son parte de un ciclo de bajas tasas y precios altos y posteriores subas de tasas y bajas de precios. Esta vez no es diferente, es igual que en el pasado. ¿Y cuándo puede terminar este ciclo? Cuando termine el ciclo de bajas tasas de interés, en el 2013 ó 2014, como ya viene avisando Ben Bernanke, pues allí se normalizaría el desempleo de EE.UU.. Vayámonos preparando para este riesgo eventual, aunque bastante probable. Un escenario (teórico) de precio de la soja debajo de los 300 dólares/ton sería muy impactante en la Argentina, aunque sería un precio muy alto aún comparado con los 160 dólares de la época de De la Rúa.