La “Mentalidad” del Patrón Oro y la Gran Depresión

Una de las causas comúnmente mencionadas de la Gran Depresión es el patrón oro. Por seguir esta regla, se argumenta, la autoridad monetaria no pudo seguir una política monetaria óptima y la Gran Depresión fue innecesariamente profunda y prolongada. Sin embargo, como argumenta Timberlake (2008), el patrón oro dejó de funcionar de hecho con la Primer Guerra Mundial. No era, entonces, patrón oro lo que regía en los años de la Gran Depresión, sino un patrón oro administrado. Esta no es una diferencia menor, uno de los aspectos centrales del patrón oro es que no necesita ser administrado en primer lugar. El patrón oro, como institución de un mercado libre, presupone intercambios pacíficos entre las partes. No se puede argumentar que el patrón oro fracasó si no logró sobrevivir a la Primer Guerra Mundial del mismo modo que uno no suele argumentar que el mercado fracasa cuando una guerra mundial se mete en el medio.

Pero la crítica al patrón oro como uno de los causantes de la Gran Depresión persiste porque en algunos casos es un poco más profunda. La posición es que si bien el patrón oro de hecho no estaba funcionando, sí había presente una mentalidad de patrón oro que guiaba las decisiones de política monetaria. Este es, por ejemplo, uno de los argumentos de Eichengreen y Temin (2000). Si bien puede haber algo de cierto en esto, no parece ser el caso al observar la conducta de la política monetaria durante la década del 20.

Anderson (1949, pp. 133-134) compara la expansión durante la década del 20 con la expansión que tuvo lugar durante la Primer Guerra Mundial en Estados Unidos. Entre 1922 y 1928, por ejemplo, los depósitos se incrementaron en $13.500.000.000 y los prestamos e inversiones en $14.500.000.000. Durante la Primer Guerra Mundial, sin embargo, los montos fueron de $5.835.000.000 y $7.056.000.000 respectivamente. Es difícil argumentar que tal diferencia se debe sólo a motivos puros de mercado. Sin embargo, durante la década del 20 Estados Unidos recibió ingresos de oro. Si se ha expandido de más bajo un sistema con mentalidad de patrón oro, ¿no debería haber ocurrido lo contrario?

Debido a la guerra, los principales países de Europa debieron suspender la convertibilidad y emitir notas bancarias para financiar los costos del conflicto bélico. Esto no otra cosa que un aspecto de la Ley de Gresham. El francés o inglés, por ejemplo, tenía mayores incentivos para depositar su oro en Estados Unidos, donde aún había convertibilidad, a depositarlo en un banco europeo y sufrir una  devaluación de la convertibilidad. Por el mismo motivo, el francés o el inglés enfrentaban incentivos para pagar sus deudas con notas bancarias en lugar de oro. Al depositar en Estados Unidos el europeo sabía que iba a poder recuperar su oro a la par, una expectativa que no estaba presente en los países europeos.

Por lo tanto, el influjo de oro que llegaba a Estados Unidos (más allá de algunos repagos de deuda de otros países) no se debía únicamente a motivos asociados al patrón oro. En otras palabras, el stock total de oro en Estados Unidos se podía dividir en dos grandes grupos. El stock propiamente asociado a cuestiones monetarias y el oro que buscaba protección como reserva de valor al escapar de Europa. Qué esto estaba sucediendo era tan conocido en aquel momento como ahora. Este segundo stock de oro debería haberse mantenido separado. Sin embargo, durante la década del 20 se hizo política monetaria con la totalidad del stock de oro, sin separar los dos stocks. Era esperable que el oro que se fugaba a Estados Unidos buscando protección retornaría a Europa cuando el resto de los países retornasen al patrón oro. De haber habido una verdadera mentalidad de patrón oro, entonces no se habrían mezclado los dos stocks de oro, por más que calcular el límite exacto no sea factible. El problema no fue la mentalidad de patrón oro durante la crisis, sino la falta de mentalidad de patrón oro durante la década del 20.

Los motivos de las restricciones a la expansión monetaria no se deben a la mentalidad del patrón oro, si no a los problemas que la expansión de la década del 20 se estaban tornando demasiado grandes. Seguramente, viendo el caso a casi 100 años de distancia, varias cosas se podrían haber hecho distinto, pero el argumento de que el patrón oro, o su mentalidad, fue una de las causas principales de la Gran Depresión no parece descansar sobre pilares tan firmes como a veces parece asumirse.

5 pensamientos en “La “Mentalidad” del Patrón Oro y la Gran Depresión

  1. Profesor Cachanosky, ¿Podría explicar la diferencia que existe entre Patrón Oro y Patrón Cambio Oro?

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  2. Hay varias versiones de sistemas de patrón oro. Pero la característica básica es que el billete emitido por el banco es convertible por cierta cantidad fija de oro. La nota bancaria no es otra cosa que un título de deuda del banco con el portador del billete.

    El sistema de patrón cambio oro es cuando el gobierno decide cuál va a ser el monto de conversión. De este modo, si un billete dice que es convertible por 100 onzas de oro, el gobierno puede decidir que lo sea por 90 onzas de oro, devaluando el billete en un 10%. En el caso del patrón oro eso no es posible e implica que el banco emisor no está cumpliendo con el contrato. La terminología puede no ser accidental, no es lo mismo hablar de “default” o “devaluación de la deuda” que hablar de “cambio” o “pegging”…

    El sistema de patrón cambio oro sustituyó al patrón oro antes del dinero fiat, pero el ‘patrón oro’ y el ‘patrón cambio oro’ son dos sistemas muy distintos.

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  3. Siempre se dice que Nixon abandonó la convertibilidad con el oro en 1971, pero imagino que eso fue el abandono del Patrón Cambio Oro. ¿Cuándo se abandonó el Patrón Oro entonces? No me refiero a cada país, sino al último país en dar este paso. (¿Estados Unidos?)

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  4. El patrón oro en sí es un sistema internacional, si bien con la Gran Guerra varios países tuvieron que suspender la convertibilidad, es en Bretton Woods cuando finalmente se cambia el sistema monetario internacional. El patrón cambio oro comienza a practicarse luego de una conferencia en Genova en 1922.

    En Bretton Woods se decide que el tipo de cambio del resto de las monedas contra el dolar va a ser fijo, por lo que de manera indirecta el resto de las monedas se podrían convertirlo en oro a una convertibilidad fija. Pero al poco tiempo USA (Nixon) declara la inconvertibilidad del dólar.

    Por otro lado, si bien formalmente USA no abandonó el patrón oro, sí venia realizando modificaciones al sistema desde 1917 que de hecho desvirtuaron al sistema. Eso hace difícil poner una fecha clara al abandono del sistema en USA. Lo que USA no abandonó, que si fue el caso de otros países, fue la convertibilidad de sus billetes.

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