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ZanottiEn este post pretendo resumir qué aportes hace Rothbard a la metodología austriaca y qué elementos necesitamos agregarle para tener lo que yo interpreto como una correcta metodología austriaca.

Como aclaración previa debo decir que este campo de estudio no es mi especialización, pero lo escribo con el ánimo de continuar un debate que se abrió hace unos días con seguidores de la obra metodológica y de filosofía política de Hoppe.

Asumiré que el lector ya conoce el libro de Rothbard “El Hombre, la Economía y el Estado”, aunque no necesariamente sus otros libros. Y asumiré que el lector conoce el modelo de Garrison desarrollado en Tiempo y Dinero, al menos en las consecuencias de un aumento de ahorro voluntario, porque será útil al intentar sistematizar el mensaje. Finalmente, mostraré –siguiendo a Zanotti-  que Machlup y Hayek pueden complementar el aporte de Rothbard para una mejor comprensión metodológica del análisis económico.

Tal como hacen la mayoría de los economistas, Rothbard construye su edificio de teoría económica de menor a mayor. Analiza primero la Acción Humana como el axioma a priori central desde el cual luego deriva implicaciones, leyes económicas y demás teoremas.

Para ellos se sostiene sobre cinco construcciones imaginarias que están en su obra. (Personalmente, en mis cursos, sigo esta exposición de Rothbard porque me parece claramente didáctica)

La primera construcción imaginaria es la de la economía autística. Rothbard utiliza el caso de Robinson Crusoe para señalar las relaciones que existen entre la acción humana, la preferencia temporal, el ahorro, la inversión, la tasa de interés originaria y el proceso de formación de capital. Volveremos más adelante sobre esto al relacionarlo con el aporte de Garrison, pero diremos que este modelo podría no ser considerada una construcción “imaginaria”, ya que es perfectamente posible el análisis de la economía de un sujeto aislado.

La segunda construcción imaginaria es la economía pura de mercado. Aquí se asume que no hay Estado, no hay impuestos, no hay coacción, pero también se asume que no hay violencia, y que los agentes respetan los derechos de propiedad en su máxima expresión. (Entiendo el anarcocapitalismo como una construcción teórica que intenta que el mundo se asemeje a este ideal. Personalmente debo decir que este mundo de economía pura de mercado es deseable, y hasta posible, pero implica un cambio cultural profundo que difícilmente veamos alguna vez en la historia de la humanidad).

Rothbard deja claro al inicio de su tratado de economía que dejará a un costado la violencia, luego se puede concentrar concretamente en las implicaciones lógicas del análisis deductivo de los distintos teoremas.

(Aprovecho también para señalar una intuición en algunos seguidores de la línea Rothbard que asumen equivocadamente que quitar al Estado de la economía moderna llevará al mundo a esta economía pura de mercado y se harán visibles todos los efectos analizados en el tratado. Digo “equivocadamente” porque a mi modo de ver no prestan la debida atención al elemento “violencia”.

Aclaro también que este no fue un error en Rothbard, sino sólo en algunos de sus seguidores. En otros libros, el autor analiza el tema violencia y ofrece una solución a través de agencias privadas, que está abierta a otro debate. Más concretamente, ¿son estas agencias un sustituto o un complemento del enforcement público?)

La tercera construcción imaginaria es el giro uniforme, o lo que  tradicionalmente se conoce como  ceteris paribus. Para desarrollar las derivaciones lógicas y estudiar la causa-efecto que la variación de una variable tiene sobre otra, Rothbard también asume que las otras variables permanecen constantes. Se trata de simplificar el análisis, concentrarse en dos variables, y sólo “teóricamente”, asumir que el resto del mundo está quieto.

Aquí es donde se vuelve relevante el aporte de Hayek sobre los fenómenos complejos, y el problema que ello genera en la predicción. A diferencia de la física donde podemos aislar un fenómeno para su estudio, en el mundo social, la economía no permite el estudio de laboratorio del agente bajo estudio. El mundo real es entonces mucho más complejo que el mundo de laboratorio, y de ahí las dificultades mayores relativas que existen en la economía respecto de la física para intentar la predicción. Esto no implica que no se deba intentar predecir, pues los empresarios lo hacen todo el tiempo en el mundo de los negocios y su éxito o fracaso dependerá del éxito que alcancen. Sólo se intenta señalar que hay límites a la predicción. De ahí también se puede observar la importancia del otro aporte de Hayek con los pattern predictions.

La cuarta construcción imaginaria que utiliza Rothbrad es el Estado final de reposo, que no es otra cosa que una noción tradicional de equilibrio. La diferencia entre Rothbard y los autores neoclásicos es que -al igual que Mises-, Rothbard sólo utiliza este modelo en poquísimos casos, por ejemplo para enfatizar que en esta hipotética situación no habría función empresarial. En otros términos, la empresarialidad sólo puede surgir en un mundo en desequilibrio.

Ligado a este concepto también tenemos la última construcción imaginaria que es la economía estacionaria, lo que implicaría congelar la economía por un instante y tomar una foto para evaluar su situación. El modelo de Garrison al utilizar gráficos se apoya claramente en esta herramienta. Lo que hace en definitiva es asumir que las variables están constantes por un momento, luego asumir un cambio en una variable, analizar el cambio en otras variables y volver a tomar una foto de la situación a la cual tienden esas variables una vez asumido el efecto.

Al respecto, voy a imaginar una hipotética economía estacionaria, asumiré el efecto que tiene un aumento de ahorro voluntario, porque a partir de ello podré mostrar la importancia que tienen ciertas hipótesis ad hoc, empíricas, en el análisis económico. “Este” será el elemento fundamental que le falta a la metodología de Rothbard (y Hoppe).

En esta primera etapa de la economía estacionaria asumiremos un determinado nivel de ahorro, inversión, consumo y una definida estructura productiva. Esto podría representar hoy a la economía norteamericana, española o argentina, lo cual no varía en el análisis teórico.

Figura 1

Ahora asumimos un aumento de ahorro voluntario. El caso de Robinson Crusoe muestra efectivamente que el ahorro le permite invertir, formar capital, en este caso construir una vara para con ella golpear los arbustos, aumentar su productividad, y con ello también incrementar su consumo futuro. Aquí ocurre lo mismo, pero de forma agregada.

Si en la sociedad hubiera un aumento del ahorro voluntario agregado, entonces, veríamos un aumento en la inversión, que necesariamente vendría generado por una restricción de consumo presente.

El término “agregado” no debería asustar a ningún seguidor del individualismo metodológico, ya que con buenos micro-fundamentos, el análisis macroeconómico es posible. Al efecto, Rothbard habla en su tratado de todo tipo de agregados, desde el consumo, hasta el ahorro, la inversión, la producción, etc.

Figura 2El Gráfico 2 muestra entonces las consecuencia de corto plazo del aumento del ahorro. Nótese que fue necesaria una caída del consumo para habilitar una mayor inversión. El análisis concreto de lo que ocurre en la estructura productiva lo dejaremos para otra ocasión, aunque el lector interesado puede leer mi libro En busca del pleno empleo, parte I.

Rothbard asume entonces que el mayor ahorro y la mayor inversión dio lugar a un proceso de formación de capital. Garrison lo representa con una herramienta neoclásica como la frontera de posibilidades de la producción.

Figura 3Pero aquí radica precisamente el problema. La pregunta clave es si SIEMPRE que haya ahorro e inversión habrá formación de capital. Y la respuesta es que no. No podemos asumir a priori que un aumento del ahorro, y de la inversión siempre generará formación de capital. Y es que en un mundo de incertidumbre hay incontables casos en que la función empresarial derrocha recursos, sin formar capital. Que en el agregado de los proyectos de inversión se forme capital o no, depende de una hipótesis ad hoc, esto es, que haya un grado suficiente de alertness en los empresarios de este mercado que les permita corregir sus errores de inversión y canalizarlas hacia proyectos más rentables.

Podríamos asumir de forma a priori que el individuo aprende. De hecho, aquí estamos escribiendo o leyendo este post con una acumulación de conocimiento mayor que aquella con la cual nacemos. Pero una cosa es el aprendizaje en sí, y otra cosa es el grado de aprendizaje. Si ese aprendizaje, que Kirzner tradujo en “estado de alerta” no es suficiente entonces no habrá necesariamente una tendencia al equilibrio, y más bien se mal-utilizarán los recursos, derrochándolos en proyectos que el consumidor no desea.

Otra hipótesis ad hoc necesaria para asumir una tendencia al equilibrio o en este ejemplo, la formación de capital, es la división del trabajo o más bien, la ley de asociación. Asume Rothbard que a priori habrá asociación libre y voluntaria entre individuos, sin embargo, esto no es más que un supuesto empírico. Hubo otros tiempos en que tales asociaciones voluntarias no ocurrieron. La teoría de los juegos se preocupa por mostrar centenares de situaciones en que los agentes no cooperan. Luego, si hay una economía pura de mercado, pero falta esta cooperación social voluntaria entre agentes, entonces es difícil asumir tendencia al equilibrio. Se dirá que tarde o temprano, los individuos se asociarán, porque les conviene, pero esa es otra discusión.

Uno podrá decir, sin embargo, que “si los agente cooperan” entonces, tal cosa… pero lo que discutimos aquí es el apriorismo de esta hipótesis.

Un elemento esencial que también amerita discusión es el principio de maximización monetaria. “El comprador tiende a preferir el precio más bajo frente a igual calidad del bien y el vendedor el precio más alto”. Hay cuestiones antropológicas que nos indican que no necesariamente el individuo siempre maximizará. De nuevo, decimos que “si se cumple el principio de maximización” entonces habrá una curva de demanda y oferta, y etc etc… pero el supuesto sigue siendo empírico.

Dejamos para el final la hipótesis ad hoc más importante que es el factor institucional, que incluye la propiedad privada y la libertad de entrada al mercado. No podemos asumir a priori la existencia de propiedad privada, ni el respeto por los contratos.

De nuevo, “si existe propiedad privada”, “si los actores respetan los contratos” entonces tal cosa… pero esto es otro elemento empírico que debemos analizar.

Lo que intentamos ofrecer aquí es un ejemplo, de que no podemos asumir “a priori” que un aumento de ahorro voluntario generará tales consecuencias sin hacer estas aclaraciones metodológicas.

El factor empírico de ciertos elementos del análisis no lo hace “no praxeológico”, sino que simplemente se agregan elementos condicionantes, empíricos, fundamentales para llegar a conclusiones un poco más precisas que las que alcanzaríamos sin estas aclaraciones.

Decir que la inclusión de estos elementos empíricos convierte a sus defensores en “positivistas” es un error, a menos que redefinamos qué entendemos por positivismo. No afirmamos que la evidencia empírica puede confirmar o refutar una teoría. Sólo decimos que al analizar el mundo real, nos apoyamos en el axioma central, en sus leyes fundamentales, en los teoremas deducidos, pero debemos “insertar” los elementos empíricos correctamente para explicar lo que ocurre o predecir el comportamiento cualitativo que tendrán ciertas variables ante cierto evento.

Por último, debo aclarar que lo dicho es “mi” lectura de la reelaboración metodológica que Zanotti desarrolló en distintos libros. Posiblemente, en algún sentido me haya desviado del autor original. En mi impresión, esto no es Mises, ni Machlup, ni Hayek, ni Popper. Es el trabajo de toda una vida, con una actitud abierta a tomar elementos de distintos autores que permiten una reelaboración de la praxeología que a mi entender es más precisa o superadora que otras alternativas.

Desde luego hay otros elementos en Santo Tomás, Kuhn, Lakatos, Feyerabend, Gadamer, Husserl, etc, etc, que Zanotti se ha ocupado de mostrar en sus distintos trabajos. Pero sólo intento con esto, invitarlos a leer su material.

Aquí, por ejemplo, ofrecí una reseña de su “metodología de la economía política”.

Para cerrar, debo decir que no encontrarán en Zanotti esta crítica a Rothbard, planteada en estos términos. Podría decirse que a la luz de su reelaboración Mises es incompleto, que Hayek y Popper no comprendieron la praxeología, o que Rothbad y Hoppe no atienden correctamente a las hipótesis ad hoc. Pero no. No es el estilo de Gabriel. El tomó lo positivo de cada uno, y reelaboró “su” comprensión del mundo. Luego, pido al lector que tome el título de este post sólo como un marketing necesario para atraerlos a esta lectura, pero no olviden que Rothbard sistematizó el pensamiento de Mises, quizás con más claridad que Mises mismo. Y por eso, le estaremos siempre agradecidos.

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