Es el euro un buen sistema?

¿Es el euro (tener una misma moneda para varios países) bueno o malo? Más allá de la relevancia actual dados los problemas en Europa, es una pregunta con ciertas dificultades para responder dado que “bueno” y ‘”malo” son conceptos relativos, no absolutos: ¿Bueno o malo respecto a qué? Es un diferente punto de comparación lo que parece dirigir las diferencias entre Juan Ramon Rallo y Jorge Valin (intercambio que nos sugirió revisar y comentar Ramón en un comentario de un post anterior). Valin reacciona a una apreciación positiva de Rallo (y Jesús Huerta de Soto) sobre el euro. Los posts se encuentran aquí, aquí, aquí y aquí. ¿Qué hay de bueno y de malo el euro?

Rallo sostiene que el “euro fue, y es, una gran idea. Una magnífica idea.” Que el euro sea una moneda fiat, sistema sobre el cual tradicionalmente los economistas austriacos no son muy optimistas, llamó la atención de Valin. La aclaración fundamental es la oración con la cual Rallo continúa el inicio de su nota, el euro es una magnífica idea “[s]obre todo cuando se lo compara con su alternativa: una red de divisas nacionales que la camarilla política de turno sería capaz de devaluar a su antojo para financiar todos sus múltiples despilfarros.”

Ventajas y desventajas del euro

Las desventajas del euro son claras, el euro sigue siendo dinero fiat administrado monopólicamente por un grupo de gobiernos. Una de las mayores dificultades que se enfrenta un banco central que emite dinero fiat es acertar cuál es elasticidad óptima que la oferta de dinero debe tener. A diferencia de un sistema de banca libre, lo que se usa como reserva (dinero mercancía) y lo que se usa como medio de cambio (nota convertible) es lo mismo, o en otras palabras, no hay diferencia entre outside money e inside money. El dinero fiat cumple estos dos roles simultáneamente.

En el caso de banca libre, un aumento en la demanda de dinero se traslada en una mayor cantidad de notas convertibles en la billetera y un correspondiente aumento de reservas en el banco emisor. Pero en el caso de dinero fiat el sistema funciona al revés. Un aumento en la demanda de dinero en la billetera implica menos billetes en el banco, lo cual implica menos reservas para el banco dado que medio de cambio y reservas son lo mismo. El coeficiente currency-to-deposits afecta la oferta de dinero de manera distinta en cada sistema. En el caso de dinero fiat, para evitar la contracción monetaria (amplificada por el multiplicador monetario) que implica un aumento en la demanda de dinero (retiro de depósitos) el banco central debe compensar emitiendo la correspondiente cantidad de dinero fiat. Este acople que trae el uso de dinero fiat hace que la oferta de dinero sea perversamente elástica y es difícil, sino imposible, para el banco central corregir la elasticidad de dinero de mejor manera que lo hace el mercado por sí mismo bajo un sistema de banca libre. Es este problema, y no cuestiones éticas o de fraude a la  Rothbard, lo que llevó a economistas de Chicago a proponer el encaje 100%.

Existen otros problemas asociados al dinero fiat y bancos centrales, como pueden ser cuestiones de public choice. Sin embargo esto se debe más a la presencia de bancos centrales que de dinero fiat en sí. Un banco central bajo patrón oro internacional también puede estar sujeto a presiones estudiadas por el public choice. Seguramente se pueden pensar en otros problemas, pero creo es más relevante para este los beneficios de un sistema euro.

¿Cuáles son las ventajas? Cómo sostiene Rallo, el punto de referencia es un conjunto de banco centrales regionales y no un sistema de competencia de monedas entre bancos centrales, mucho menos un sistema con total ausencia del estado. El punto de Rallo es cuál de estos dos sistemas –euro vs un banco central por país– hace un mejor trabajo para acotar los problemas de déficit fiscal. ¿Presenta el euro alguna ventaja respecto a este otro sistema alternativo?

Cuando un gobierno tiene su propio banco central, la tentación de usar el mismo para financiar el gasto público y cobrar el impuesto inflacionario suele ser irresistible. Es menos costoso para el gobierno de turno emitir dinero fiat que cobrar más impuestos. Los impuestos son más explícitos, el impuesto inflacionario va más escondido. Pero si hay un banco central que comparten varios países, como es el caso del euro, entonces ningún país puntual puede financiar su déficit fiscal emitiendo dinero sin el visto bueno de los otros gobiernos. Esto genera una tensión en doble sentido. Por un lado, el gobierno que desea financiar su déficit con emisión fiat exporta parte de la inflación al resto de los países, por lo que son los ciudadanos de todos los países miembros los que pagan el impuesto inflacionario de un país puntual. Para el país deficitario es aún más tentador tener déficit fiscal. Pero por el otro lado, el resto de los países pueden oponerse a financiar el déficit de otros países.

Imagino que debe haber algún paper en algún lado con un juego donde uno de los equilibrios de Nash es que todos los países tienen déficit y lo financian con el banco central que tienen en común en lugar de acotar el déficit fiscal. Si el país X va a pagar con inflación el déficit del país Y, entonces el país X también va a tener déficit y empujar el gasto público. En el peor de los casos (solución esquina), el euro no impone ninguna traba extra respecto al caso en que cada país tiene su propio banco central. Pero en la medida que un sistema de moneda común implica mayores trabas a los países miembros, entonces contribuye a limitar los problemas de déficit fiscal que Rallo correctamente interpreta como uno de los problemas centrales que atraviesa Europa actualmente.

Valin, en cambio, sostiene que el Euro no soluciona el problema y, parecería, que la llamada evidencia empírica está de su lado. ¿Acaso Europa no está en crisis? Pero el punto de Rallo no es de niveles, sino de cambios relativos. No es que el euro pueda evitar una crisis, pero que considera que crisis de origen fiscales se vuelven más difíciles, o serían menos nocivas, si el sistema euro logra poner trabas al gasto público. Justamente, uno de los roles institucionales del patrón oro poner límites al gasto público.

Mientras Rallo pone más énfasis en el problema fiscal actual, Valin parece poner más énfasis en el sistema monetario y sus consecuencias de largo plazo. Valin argumenta que el euro no salvó a Europa de una nueva crisis fiscal, pero creo que a los ojos del argumento de un Rallo su respuesta puede quedarse corta en dos puntos: (1) la crisis en Europa no sugiere que la situación no hubiese sido peor sin el euro, incluso Grecia podría haber caído en una crisis más severa y (2) las fallas de diseño del euro no son necesariamente fallas de la idea del euro como freno al gasto público; similar a cómo los problemas del patrón oro bajo bancos centrales no son buena crítica al patrón oro sin bancos centrales.

El otro punto donde el punto de referencia difiere es en plazo. Mientras Rallo da a entender que su comentario está enfocado un problema de corto plazo, Valin se preocupa más por la inconsistencia del sistema a largo plazo. Creo que en los problemas de largo plazo ambos estarían de acuerdo. El BCE, al emitir dinero fiat, no escapa a los problemas de cálculo que este tipo de dinero requiere. La crisis de Europa sí muestra que el euro no podría haberla evitado, pero no dice en sí cuál sistema de dinero fiats hubiese sido preferible. En última instancia, Rallo y Valin difieren en el supuesto empírico de cómo se hubiesen comportado los bancos centrales de cada país en ausencia del euro.

¿Es el dinero fiat internacional como un sistema de banca libre?

En los posts se encuentran breves analogías al sistema de banca libre. Si bien no se igualan ambos sistemas, sí se menciona cierta analogía. La similitud es muy acotada y viene bien para hacer un breve comentario al respecto. El único punto en común entre un sistema como el del euro y uno de banca libre es que en ambos casos hay una única moneda para varios países. En un sistema de banca libre con patrón oro (con o sin bancos centrales), el oro es el dinero común para todos los países incluidos en el sistema, del mismo modo que el euro es la moneda en común entre los países miembros. Pero allí es donde la analogía comienza y termina.

En un sistema de banca libre (más allá de no haber bancos centrales), el medio de intercambio no es el dinero mercancía, sino sustitutos de dinero en forma de notas convertibles. En el caso del euro, no existe diferencia entre el circulante y el dinero en sentido acotado: reserva y medio de cambio son lo mismo. Posiblemente sin ser la intención, la adopción de monedas en común como el caso del euro implica traer una de las características centrales del patrón oro, aunque las diferencias de tener dinero fiat o dinero mercancía con bancos emisores de notas convertibles no deben pasarse por alto.

16 pensamientos en “Es el euro un buen sistema?

  1. Estimado Nicolas: me parece muy bueno y con pocas complicaciones tu explicacion.
    (Hay un tema que no mencionan ninguno de profesores españoles: la influencia de las autonomias en España: creo que han manejado a su anotojo la moneda(Euros) y que por razones politicas el gobierno central dejo correr)

    Esperemos leer las opiniones de los que saben.
    Saludos
    ramon c

    Me gusta

    • No estoy seguro de entender a que te refieres con desmanejos de la moneda en España. Sí creo que ha habido poca responsabilidad fiscal, pero no sólo en España (varios países de Europa, USA, aquí Argentina, etc.)

      Desconozco el detalle de como se maneja el euro entre los países miembros. Por ejemplo, cual es el rol de los bancos centrales regionales, si hay alguna puerta abierta que permite a los países manejar el tema monetario, etc.

      Me gusta

  2. ¿Inside money y outside money es lo que Mises llama “dinero en sentido restrigido” y “dinero en sentido amplio” respectivamente?

    Me gusta

    • Es parecido. “Inside money” son las notas bancarias, “outside money” seria el oro. El oro es dinero “externo” al sistema bancario, mientras que las notas bancarias son internas o producidas por los bancos.

      Me gusta

  3. En julio de 2010 tuvimos una discusión similar con Rallo en la web del Cato: Este era mi primer artículo donde, siguiendo a Richard Ebeling, criticaba el euro (http://www.elcato.org/abandonar-el-euro). Copio tres párrafos:

    “El Euro fue creado como un medio que le permitiera a la elite política europea, en especial, de Francia, competir con el dominio político y financiero de EE.UU. Todas las ventajas que se señalaron en distintos informes, como la reducción de los costos de transacción, son motivos secundarios. El objetivo final de la creación del euro fue crear los Estados Unidos de Europa, regulado y controlado centralizadamente desde Bruselas, con una especial influencia de las políticas de Paris y Berlín (Ebeling 2010).

    En tal sentido, la política monetaria gestionada en forma centralizada desde el Banco Central Europeo es un ejemplo de lo que Friedrich A. von Hayek habría denominado la “fatal arrogancia”. Esta institución no tiene conocimiento de cuál ha de ser el nivel del tipo de interés, tampoco de cuánto dinero se necesita emitir, ni cuál sería un adecuado nivel del tipo de cambio.

    Hace ya 35 años que Hayek alertó a Europa de los peligros de unificar la moneda europea eliminando la competencia de monedas nacionales que imperaba entonces. Tal competencia sería, en última instancia, el único modo de detener la inflación y la continua devaluación de la moneda local, en la medida que la gente rehusaría demandar una moneda de constante depreciación (Hayek, 1975).”

    Esta fue la respuesta crítica de Rallo a mi columna (http://www.elcato.org/una-defensa-moderada-del-euro); y finalmente, esta fue mi respuesta a aquella réplica (http://www.libremente.org/?p=813).

    Finalmente, me parece que Krugman tiene razón al advertir que Grecia sigue el camino de Argentina y abandonará el euro. Quizás no sea en el corto plazo inmediato, pero tarde o temprano lo hará. Argentina inició la recesión en el tercer trimestre de 1998. Luego de tres años de estancamiento y leve recesión, devaluó en 2001. La alternativa a la devaluación, requiere tanto en aquel caso argentino, como en la actualidad de Grecia (y quizás también de España) un fuerte ajuste fiscal, que ningún político está dispuesto a hacer. Los anuncios son muy tibios, como lo fueron entonces en Argentina. Después de unos pocos años de estancamiento, y un discurso continuo de ajustes que no se desarrollan, la salida terminará siendo la devaluación. No es lo que yo pienso que se debe hacer, o lo que sugiero hacer. Es lo que me parece ocurrirá, dada la falta de convencimiento de los políticos en el necesario ajuste fiscal.

    Me gusta

  4. Claro, el euro falló como institución que acote el déficit publico. Puede haber sido una buena idea mal implementada (quizás esta sea la postura de Rallo). Aunque sí me inclino por la interpretación de Ebeling de que los motivos de fondo fueron otros. Los estados americanos se encuentran en una situación parecida (no igual) a los países europeos, no poseen su propia moneda, todos usan los dólares.

    Como menciona Adrián en su post, el punto de tener varias monedas es que las mismas efectivamente compitan, y no que lo gobiernos puedan tomar a sus ciudadanos como rehenes de monedas que se devalúan y gozan de beneficios de las leyes de curso forzoso.

    Una propuesta interesante que los países del euro debieran discutir es ir a un sistema de banca libre donde el euro es la moneda base y los bancos son libres de emitir sus propias notas convertibles e incluso elegir el respaldo que consideren más adecuado. Esta propuesta de Selgin aplicada al euro puede ser un camino de transición a instituciones más acordes al mercado y menos moldeadas a las demandas políticas (sistemas parecidos a este existen hoy día en Irlanda, Escocia y Hong Kong).

    Me gusta

  5. Ninguna regla monetaria puede terminar con el déficit público. Simplemente lo limita al no permitir financiarlo con emisión. Eso es lo máximo que podíamos pedirle al Patrón Oro, a la convertibilidad o al euro. Pero siempre habrá presiones políticas para salir de la regla, y ahí está el problema. Mi opinión en este debate es que la presión política que cada país europeo generaba sobre su autoridad monetaria, hoy está concentrada en un sólo banco central. Y la gente es esclava de lo que el BCE decida.

    Si hubiera competencia, cuando el Banco Central de España emite, los españoles podrían optar por el marco o el franco, y de este modo limitar la política monetaria y evitar la pérdida de poder adquisitivo. Ese límite hoy no existe. El BCE es muy inferior en su capacidad de limitar el poder que la competencia de monedas.

    Esta también es una de las críticas más fuertes al retorno al patrón oro. Como toda regla, puede romperse, se puede abandonar la regla… pero esto no quita que sigamos intentando imponerlas.
    En pocas palabras, el Patrón Oro funcionó por más de un siglo porque se respetó la regla. Abandonarla tenía un costo enorme. Sólo la Primera Guerra Mundial permitió asumir ese costo. La convertibilidad en Argentina, por el contrario, funcionó por una década. El euro por ahora funciona -porque hay un claro límite a monetizar el déficit-, pero sin un cumplimiento estricto del Tratado de Maastricht habrá un retroceso y un desafío en búsqueda de nuevas reglas.

    Me parece que la atención ahora debe estar en las reglas fiscales, pues sin ellas, no habrá regla monetaria que resista.

    Me gusta

  6. Muy bueno el artículo Nicolás!! Al final creo que la discusión tal vez pase por otro lado… como dice Adrián “la atención ahora debe estar en las reglas fiscales, pues sin ellas, no habrá regla monetaria que resista”. Euro, Dólar…. pero el punto siempre es el gobierno que gasta y que por cuestiones políticas no cubre el gasto con impuestos (además que porque si se implementara se frenaría el incentivo a la producción)……

    Me gusta

  7. Gracias Ivan. La idea era comentar el intercambio entre Valin y Rallo. Coincido que el problema de fondo es fiscal (lo que se traslada al monetario así como a otros sectores), pero me quise enfocar principalmente en el tema del euro.

    Me gusta

    • Sí sí y el debate está genial, como también el intercambio con Adrián. Es como que JRR dice que el euro es mejor que la peseta (porque contiene el gasto y consecuentemente es menos inflacionario) y Valin y otros dicen que el euro es peor que la abolición del curso forzoso (porque contiene mejor el gasto y es menos inflacionario que el euro). No?

      Yo estoy de acuerdo con ambos planteos… se pude, jeje?

      Me gusta

    • Si, el euro contribuye a atarle las manos a los bancos centrales y poner un límite al gasto público.

      En algún sentido se puede estar de acuerdo con ambos si miramos cosas distintas. Por ejemplo, podemos estar de acuerdo con JRR que en el corto plazo ayuda a controlar el gasto (aunque no se el resultado necesario de tener euro) y de acuerdo con Valin que en el largo plazo el euro no soluciona el problema.

      Pero por otro lado, ambos pueden estar en lo correcto dependiendo de como se comporte el euro. Supongamos 10 países, cada uno con su propia moneda de calidad 1 (buena) a 10 (mala). Los 10 países deciden formar una moneda común. Si la moneda común es de calidad 3, algunos países van a estar peor y otros mejor.

      Esta es otra forma de plantear el problema que por un lado, el gobierno deficitario tiene que convencer a los otros países que emitan dinero (la traba), pero al exportar el impuesto inflacionario tienen incentivos para expandir aún más sus deficits. Cual de los dos efectos va a tirar más fuerte es, ex-ante, un supuesto empírico. Si entendí bien el debate, creo que aquí radica gran parte de la diferencia entre JRR y Valin.

      Me gusta

      • Buen planteo! De hecho es por eso que los alemanes se llevan la peor parte y esto es algo que incluso Huerta de Soto, por ejemplo, afirmó en su conferencia en la fundación Rafael del Pino.

        Me gusta

  8. Estimados:

    No creo que el Euro sea un fracaso.
    El fracaso es de la Union Europea.

    Recordemos que en ese momento tuvo bastante difusion que en 2005(?) el Parlamento Europeo aprueba por goleada la ¨Cosntitucion¨ que debia ser aprobada en plebicitos en los paises miembros.Francia y Holanda. Se ponen a escribir nuevamente.
    ( Por supuesto no tenian a un Alberdi o a un Jefferson y tampoco los leyeron).
    Y se reunen en 2007 en Lisboa y hacen un ¨Tratado¨ que incluye una sarta de tonterias como el calentamiento global y perdido por ahi queda el tema del deficit fiscal.Creo que se ratifica en 2009.

    El unico pais que cumplio con la norma fiscal fue Alemania.

    Personalmente no creo que se caiga el Euro por la sencilla razon que este sainete llegara hasta el 2013(6 meses) y USA va a evitarlo.El tostado estara tomando sol y mate con su abuela en el pacifico y tendran un presidente republicano en la casa blanca.
    El tema militar es crucial para USA y para legitimar cualquier accion necesita a Europa.
    Veremos.
    Cordiales Saludos
    ramon c

    Me gusta

    • Hola Ramón, sugerís que: “…tendran un presidente republicano en la casa blanca.
      El tema militar es crucial para USA y para legitimar cualquier accion necesita a Europa”
      Y cómo afectaría esto al euro puntualmente?

      Me gusta

      • Ivan: sencillo: los yanquis siguien teniendo la chequera.Obama en cualquier momento la otro QE y llena de de verdes al mundo( el pueblo,la gente lo acepta) por lo tanto el dolar baja un poco, el Euro sube (1,30),Europa puede comprar en USA,etc,etc,.
        El resto es para economistas.
        Saludos
        ramon c

        Me gusta

  9. En Europa no cierran los números. Grecia puede seguir recibiendo asistencia, (y esto es lo mismo que tuvo Argentina con el FMI entre 1998 y 2001), pero es un fuerte incentivo a no ajustar, además de que incrementa la deuda pública sobre PIB. La asistencia patea la pelota para adelante. La salida, lamentablemente, será la devaluación y eso será un golpe muy fuerte al euro. Por el lado de España la cosa no es muy distinta, aunque no tengo claro la voluntad de Rajoy para ajustar en serio, ni la cuantía del ajuste que se requiere.
    A mi modo de ver, Europa se tiene que sentar a analizar los números y establecer cuál es el ajuste que cada país debe hacer para cumplir Maastricht. Con un plazo de un año, el que cumple, queda adentro, y el que no queda afuera..Es mejor una Unión Europea más chica con países que tengan una política sólida, que tener una Unión Europea más grande, que incluya a países que ponen en riesgo a todos los miembros.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.