La Regla de Hayek y la Norma de Productividad

En política monetaria, tanto la Regla de Hayek (Hayek’s rule) como la norma de productividad (productivity norm) han retomado cierto protagonismo al considerar las distintas alternativas de política monetaria tanto antes como luego de una crisis monetaria. ¿Qué debe hacer un banco central para evitar una crisis y, de haber una crisis, cuál es el mejor curso de acción?. La Regla de Hayek, y la norma de productividad, sin bien poseen la misma inspiración, no son exactamente sinónimos. De hecho, la regla de Hayek es un caso particular de uno más general, la norma de Productividad.

Mientras la Regla de Hayek está más cerca de ser un enunciado positivo de política monetaria, la norma de productividad es más un principio que una política puntual. La norma de productividad implica que el nivel de precios debe ser libre de oscilar de manera inversa a cambios en productividad. De este modo, de haber aumentos de productividad el nivel de precios debe poder disminuir y de haber pérdidas de productividad el nivel de precios debe aumentar. En términos de demanda agregada y oferta agregada. Movimientos hacia la derecha de la oferta agregada (OA -> OA’) no deben ser compensados con movimientos artificiales en la misma dirección de la demanda agregada (PBI = C + I + G + NX).

OAyDA

En Prices and Production Hayek argumenta que, en términos de la teoría cuantitativa MV debería ser constante –k. Por lo tanto:

MV = k = Py

En este caso, un aumento en la productividad de los factores de producción (TFP) implica un aumento de y, por lo que el nivel de precios P debe disminuir de modo tal que MV se mantenga constante. Un ejemplo de este caso es el del mercado de computación y telefonía móvil, donde en los último 20 años (o más) los precios de computadores han disminuido a la par de un aumento en la producción y calidad en la producción. No toda disminución del nivel de precios (deflación) es un problema para la economía. La deflación puede ser buena o mala dependiendo de cuál sea la causa de la misma.

Ahora bien, mantener MV constante permite movimientos en P inversos a cambios en la productividad, pero ello no implica que MV = constante sea la única posibilidad. Es posible que tanto P como y se muevan por efectos indirectos ante cambios en los niveles de productividad, por lo que un ajuste monetario es también necesario. Selgin (1990, 1997) desarrolla en mayor detalle esta relación. Hay dos condiciones que deben cumplirse para que la norma de productividad sea equivalente a una situación donde MV es constante.

En primer lugar, la oferta de los factores de producción debe ser inelástica. Es decir, si el trabajo es el único factor de producción, la oferta de trabajo no cambia ante cambios en la productividad del trabajo. En este caso la relación inversa entre cambios en la producción –y– y el niel de precios –P– es proporcional 1 a 1. Por lo tanto, el lado izquierdo de la ecuación no se modifica y MV se mantiene constante. En un caso más general, donde los factores de producción son múltiples, y no únicamente trabajo, lo que sucede es que el ingreso nominal de de todos los factores de producción es estable. En términos de la Regla de Hayek en la teoría cuantitativa es que MV = constante.

Si en cambio la oferta de factores de producción es elástica, y ante cambios en la productividad también hay cambios en la oferta de factores de producción, entonces la producción –y– se mueve por dos motivos: (1) incremento en la productividad (TFP) y (2) mayor oferta de factores de producción. El nivel de precios, sin embargo, ajusta por cambios en productividad. Por lo tanto, del lado izquierdo de la ecuación MV ya no es constante, sino que debe incrementarse para cubrir la diferencia entre P e y, es decir, mantener el ingreso nominal por factor de producción estable, y dado que ha aumentado la cantidad de factores de producción la masa monetaria (MV) se incrementa. A modo de ejemplo, si la producción aumenta un 10%, compuesta un 8% por aumentos de productividad y un 2% por aumento en la oferta de factores de producción, entonces MV va a incrementarse un 2%.

En segundo lugar, la elasticidad de la demanda de dinero respecto a cambios en el ingreso real debe ser unitaria para que MV se mantenga constante. Si la demanda de dinero es elástica (>1), entonces cambios en la productividad –y– alteran la demanda de dinero. En este caso no es y la variable que se mueve por dos motivos distintos, sino que es P. El nivel de precios desciende por (1) aumentos de productividad y (2) incremento en la demanda de dinero. Para evitar distorsiones monetarias similares al efecto Cantillon ante un aumento en la demanda de dinero, la oferta de dinero se incrementa, por lo que MV ya no es constante. Si, por ejemplo, hay un aumento en la productividad de 8% y el nivel de precios cae 10%, compuesto un 8% por cambios en la productividad y un 2% por un aumento en la demanda de dinero, entonces la masa monetaria MV aumenta un 2%. Lo inverso ocurre si la demanda de dinero es inelástica (<1).


La norma de productividad busca mostrar como funciona este fenómeno en un mercado libre de intervenciones (Selgin, 1985, 1988, 1993). La norma de productividad en sí no es una regla que un banco central siga, dado que en la presencia de banca libre no hay banco central y esta dinámica es el resultado espontáneo y no intencionado de los bancos emisores bajo competencia. La norma de productividad no se pone en práctica más que lo que uno pone en práctica demanda y oferta, son fenómenos de mercado cuyo entendimiento contribuye a comprender como la política monetaria genera ineficiencias en el mercado. Intentar mantener el nivel de precios estable ante aumentos en la productividad afecta innecesariamente los precios relativos. La norma de productividad ilustra lo que una política monetaria eficiente debe replicar, pero no dice en sí cómo hacerlo. La norma de productividad es el fin, la Regla de Hayek es uno de los medios para llegar a ese fin.

Ante la presencia de un banco central la pregunta de qué política monetaria debe seguir es relevante. La Regla de Hayek es una primera aproximación, pero no es la única ni tampoco es la palabra final. Cae en el ámbito de estudios empíricos encontrar cuál es una medida apropiada de ingreso nominal por factor de producción para intentar mantener un equilibrio monetario lo mejor posible. No hay duda que un banco central posee límites infranqueables que la banca libre no sufre, pero el menos de los males siempre es preferible a uno mayor.

La atención que se ha prestado recientemente a políticas estabilización del PBI nominal (NGDP targeting), por ejemplo por Scott Sumner, es un reflejo de esta norma de productividad. Donde Hayek argumentaba un NGDP targeting del 0%, Scott Sumner argumenta un NGDP targeting del 5%. A priori es difícil definirse por cuál es más preciso sin conocer las elasticidades de las ofertas de factores de producción y demanda de dinero.

En resumen, la Regla de Hayek y la norma de productividad no son sinónimos. La primera es una de las posibles aplicaciones prácticas, o principio de política monetaria, que intenta emular el comportamiento de la norma de productividad.

10 pensamientos en “La Regla de Hayek y la Norma de Productividad

  1. Hay un artículo de White muy interesante sobre la evolución de las ideas de Hayek en cuestiones monetarias: http://ideas.repec.org/a/mcb/jmoncb/v31y1999i1p109-20.html

    En principio podría haber alguna compatibilidad. En Prices and Production Hayek sugiere que es lo que el banco central debería hacer. Esto llevaría a un proxy de qué sucedería en el mercado. En desnacionalización de la moneda ya no hay banco central, por lo que ya no puede ser una sugerencia de política monetaria. Pero podría decirse que al ser un fenómeno de mercado el resultado debería ser el mismo.

    Sin embargo, en Desnacionalización de la Moneda Hayek sugiere que los bancos emisores deberían mantener P estable, en lugar de PQ (o, lo que es lo mismo, MV). Esto quiere decir que los cambios en M no tienen que hacerse para compensar cambios en V, sino para mantener P estable. En este sentido no parecen ser muy compatibles.

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  3. Muy buen post Nicolas.
    Para mi La Desnacionalizacion de la Moneda, mas alla de su sano intento de abogar por la eliminacion del monopolio monetario, es un retroceso importante a nivel teorico. En esa obra Hayek termina pareciendo un monetarista y practicamente renegando de su teoria del ciclo.

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  4. Gracias Ivo,

    Además del “monetarismo” dado el énfasis en la estabilidad del nivel de precios, un sistema de competencia de monedas puede tener problemas de inconsistencia dinámica. Dado que lo que se emite es dinero fiat, y no una nota convertible, al sobre-emitir dinero fiat el banco emisor, a lo sumo, rompe una promesa, pero no un contrato. Por lo que no se puede descartar que el banco decida sobreimprimir, comprar activos y luego cerrar ante la pérdida de clientes.

    También puede haber cuestiones en la cantidad de bancos. Dado que el dinero, si bien no es un bien público, si es un bien network, difícilmente haya más de uno o dos productores si todos los bancos utilizan la misma canasta de bienes para estabilizar el nivel de precios.

    No obstante le debemos en gran parte a Hayek poner el debate sobre la mesa.

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  5. Respecto al campo de Banca Libre en la actualidad, me sigo inclinando más por las propuestas de Hayek en vez de aquellas de Selgin/White – y menos de las de Rothbard/De Soto. Creo que en este sentido todos han “bulleado” a Hayek, quién ya no tuvo posibilidad de replica. Pero en lo personal no me convencen las críticas.

    Creo la idea de Hayek es clara: Dejar que el marcado decida que es el dinero. Listo. Él propone una alternativa ad hoc a la situación concreta del mundo que le toco vivir, uno en el que el dinero fiat era la norma. Selgin/White en cambio sólo plantean una relectura de las teorias de free banking del pasado, en el que de facto se operaba bajo un marco monetario definido en base al oro o plata.En ese sentido las criticsa de Selgin/White sobre la infactibilidad de un mercado monetario privado fiat me parecen similares, e igual de destinadas, que las criticas de Rothbard/De Soto a la Banca Fraccional [En el sentido de que en ambas proponen que el mundo se adecue a sus teorías, y no viceversa]

    Por lo menos a mi no me parece convincente la idea que supone que los propblemas por la posibilidad de “inconsistencia dinámica” en el mercado monetario sea mayor al sistema de incentivos de reputación que preservaría la estabilización de la moneda emitida.

    La otra critica, que Selgin/White gustan de recalcar es que la Banca Libre clásica esta probado, funciona, por la historia económica. Sin embargo ellos parten de que la gran intervención gubernamental inició con la creación de los bancos privilegiados que luego se convirtieron en Bancos Centrales. Obviamente no afirman que la intervención del gobierno de facto inició en ese momento, pero no asumen como realmente importante a tal cuestión.

    Es en este sentido, creo, importante recalcar la idea de Fama/Black/Yeager de la “New Monetary Economics” que plantea que el dinero pudo haber evolucionado de una manera muy diferente sí de hecho no hubiera existido el factor gobierno; Se hubiera llegado a un mercado monetario en el que las funciones del dinero, a como lo concebimos hoy en día, de unidad de cuenta, medio de pago, reserva de valor estuvieran disociados una de otras.

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  6. No creo que la banca libre a la White/Selgin sea en sí una propuesta. Sino que es un estudio de cómo funcionaría un sistema monetario libre. Ciertamente pudo haber tomado distintas formas, pero la forma que se ha dado es la de banca libre, de allí el estudio. Selgin, por ejemplo, es pesimista de volver a un sistema de banca libre con patrón oro, prefiere otras alternativas y dejar que el mercado elija. White también plantea dudas de que sea posible volver a un sistema patrón oro + banca libre. En este sentido ambos sugieren dejar que el mercado elija qué será utilizado como moneda.

    La propuesta de Hayek se da dentro de un marco de bancos centrales, con una propuesta que sea factible. Es un planteamiento distinto al de banca libre. En lugar de estudiar un modelo libre de intervención para tener de referencia, “veamos que podemos hacer con las instituciones que tenemos. Dado que los bancos centrales no se van ir y ya tenemos dinero fiat, entonces vayamos a competencia de monedas.”

    En cuanto al problema de inconsistencia dinámica, la crítica no dice que la misma vaya a suceder, pero sí que es una posibilidad. Esta crítica fue adelantada por Klein antes que por White o Selgin. En banca libre el banco emisor incumple un contrato y debe responder ante la ley, pero en competencia de moneda no se incumple ningún contrato. Posiblemente los bancos sean muy celosos de mantener la promesa ante sus clientes, pero no se puede afirmar apriori que ese vaya a ser el caso. La inconsistencia dinámica es un problema potencial, no cierto, pero es un problema ausente en la banca central que corrige ese tipo de comportamiento endógenamente.

    Friedman le criticaba a Hayek que no iba a haber más de una moneda, dado que es un bien network. En los casos que se han encontrado con cierta proximidad al de competencia de monedas, los datos paracen indicar que la intuición de Friedman era más acertada, sólo había una sóla moneda. Esto en sí no es bueno ni malo, pero si la competencia se va a dar entre bancos centrales en lugar de bancos privados mantener ciertos problemas.

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  7. Interesante entrada Nicolás, mi pequeño aporte remite a pensar en las elasticidades en tanto productividad y la respuesta en la demanda, aunque medidas en los precios relativos de los bienes de consumo, que son en última instancia el reflejo final de los movimientos aquí avanzados. Los incrementos de productividad suelen ser marginales en muchos casos, pero también, pueden venir montados en un cambio de “paradigma tecno-económico” por llamarlo de alguna manera. En este sentido, el Fordismo significó un cambio en las normas de productividad tan violento que cambió la estructura de la canasta básica de consumo en desmedro de los bienes primarios hacia los bienes industriales (cambió el proporcional de cada uno de ellos pasando los primeros a formar parte marginal de la representación nominal del salario), hemos conocido esto como incremento de la riqueza de una nación.

    Lo que subyace a este tipo de “revoluciones”, entiendo, es la capacidad de “crear demanda ad-infinitum”, el “five dollars a day” de Ford, consecuencia de la alta rotación de productividad que permitió poder pagar esas cifras siderales, fue solo posible si había demanda potencial a ser creada, lo que “elastizó” la misma casi hasta una posición perfectamente horizontal. Así, cada incremento de productividad no se reflejaba en caída de precios. Sí, como consecuencia se desplazaba del consumo la potencia del sector primario a precios relativos.

    El cambio de “paradigma tecno-económico” que significó el toyotismo también puede considerarse, en algún sentido, similar en consecuencias. A veces suelo pensar que hoy, ante tantas variables que no pueden hacer “feet” con esa “díscola realidad”, suelo pensar que puede deberse a cierto cambio de paradigma que estamos viviendo desde lo tecno-económico y aún no lo hemos percibido con la claridad necesaria para poder explicarlo.

    Perdón por lo extenso y por lo fuera de tema puntual, pero entiendo que puede aportar un punto de vista desde la relación entre productividad, dinero y su correspondiente velocidad. Un dato más, la revolución tecnológica de las últimas décadas está directamente relacionada con el cambio de productividad por el lado financiero y su correlato con la pata monetaria a consecuencia de las nuevas tecnologías, esto desmiente que la velocidad del dinero se mantenga constante, sino al contrario, se ha incrementado por miles de veces, las transferencias electrónicas son un ejemplo sencillo. Saludos!

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  8. Me alegro que haya sido interesante.

    Por supuesto, el proceso del post acepta cambios en precios relativos. El cambio en ahorro se da en paralelo a cambios en ahorro, y por lo tanto a precios relativos. Y sí, imagino que distintos tipo de cambios tecnológicos pueden tener efectos distintos no capturados por MV = Py (que es un mero marco para presentar el problema).

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