Respuesta a Axel Kicillof: «El problema es el modelo K, no el mercado»

En este artículo explicaba que Kicillof es un académico serio y que el debate sobre YPF-Repsol es de ideas, no de personas. Mi opinión es que es un error del diario La Nación concentrar la atención en Kicillof persona, sea como marxista o sea como keynesiano, y que mejor sería refutar sus ideas, que lamentablemente hoy dominan en la política argentina.

En esta oportunidad, quiero mostrar dos videos y analizar sus argumentos:

1. En este primer video, Kicillof explica -a sólo 48 hs de la nacionalización de YPF- que los empleados de la empresa recibieron muy bien la iniciativa de nacionalización, lo cual él entiende es un fenómeno social que se percibe en toda la Argentina.

Quizás me equivoque, pero mi impresión es que Kicillof entiende que el consenso que él percibe en la sociedad sobre las medidas que se toman, lo avalan a tomar una política inconstitucional. Y digo inconstitucional, no porque ignore que la constitución nacional contempla la posibilidad de expropiar, sino porque el procedimiento no se ha cumplido. En este sentido, este gobierno cae en la democracia ilimitada, no republicana, (donde las mayorías avanzan sobre las minorías) en el que un fin justifica todos los medios, y que tanto daño le hacen a la imagen institucional del país.

2. Un segundo argumento de Kicillof es señalar que una empresa como Repsol-YPF que opera en varios países al mismo tiempo, pueden -y de hecho lo hicieron- explotar recursos de un país como la Argentina para invertir en otros mercados más atractivos. Al hacer esto, Argentina pierde reservas de petróleo y esto pone en jaque a toda la estructura productiva. Es por ello, que Kicillof entiende que la expropiación está justificada.

Pero lo cierto es que Argentina hace tiempo -bastante antes de la llegada de Kicillof- que practica políticas proteccionistas que buscan aislar al país de los capitales extranjeros. Al hacer esto, ofrecen un claro mensaje a los capitales extranjeros que todavía operan en el país -por herencia del noventismo- que la «fiesta» terminó, y que tarde o temprano se tomarán medidas en contra de sus negocios. Bajo este escenario K, es lógico pensar que los capitales extranjeros deben hacer sus valijas, tomar sus cosas e irse. Así, vemos que la nacionalización de Repsol-YPF es una consecuencia lógica del modelo K, que cambian las reglas de juego sobre las cuales Repsol invirtió en el pais. Y de ahí se deduce la mayor amenaza de este modelo, que a cada paso requiere de profundizar con nuevas medidas que constantemente dañarán las instituciones del país.

Y éste es a su vez, el mayor problema del modelo K, al pensar que la economía argentina puede desarrollarse de forma aislada, sin necesidad de capitales extranjeros, ni inversión, lo que contradice los principios básicos de la economía. Argentina vive una burbuja en la que se supone que no hay escasez, porque abundan recursos tributarios provenientes de la soja y recursos heredados de las «pensiones menemistas», sin embargo, el modelo estará necesariamente limitado por las limitaciones internas del modelo, al cual además, el mundo empieza a cerrarle las puertas.

3. Como un nuevo argumento hacia el aislamiento de la economía argentina, Kicillof agrega -también en este primer video- que el precio del petróleo es mundialmente «especulativo» y que depende de tantos factores ajenos a la Argentina, que hacen peligrar el futuro económico del modelo K. Kicillof dice abiertamente que el precio del crudo en Argentina tiene que estar aislado de factores externos.

Esto me recuerda a la «fatal arrogancia» y la «ingeniería social» a la cual Friedrich Hayek le dedicó tanta atención. Como primera pregunta: ¿Puede el gobierno aislar el precio del petróleo? ¿Por cuánto tiempo puede hacerlo? Estas son las reglas de juego que el modelo K le quería imponer a Repsol y a las cuales lógicamente la empresa desistió. Durante los últimos años Repsol-YPF se vio limitada en sus exportaciones de crudo para vender en el interior del país este mismo producto a un precio mucho menor que el del mercado internacional. Esto lógicamente cambia los números de la empresa. Repsol invirtió en la explotación de petróleo esperando venderlo a un precio internacional. Cuando el gobierno cambió las reglas de juego, claramente el negocio desapareció. Lo más lógico entonces era vender el crudo ya explotado al precio que el gobierno permite, pagar dividendos a los accionistas para recuperar la inversión realizada y esperar que el gobierno al poco tiempo expropie la compañía. Se dirá que estos capitales sólo miran el negocio y no los intereses productivos del país, pero yo más bien me pregunto cuánto puede durar un modelo de desarrollo productivo  que ignora la más elemental lección de la escasez. Dicho en otros términos: ¿Por qué las empresas argentinas necesitan un precio artificial del crudo, en lugar de un precio real de mercado internacional? La respuesta la encontramos en varios años de precios artificiales del crudo que hicieron relativamente productiva a una industria incipiente que se desea sea más productiva que lo que puede ser en condiciones de mercado.

Esto también está sustentado en un mito al cual Kicillof adhiere de que una industria incipiente pueda desarrollarse sin atender a la competencia de mercado. Resumidamente, mi lectura de las experiencias de estas prácticas es que estas industrias sólo se desarrollan en el marco de la protección -en este caso, por ejemplo, bajo un precio de combustible artificialmente más bajo que el que otras empresas tienen en el exterior-, dentro de la economía local, pero que su competitividad desaparece en cuanto se abre la economía y se enfrentan a la competencia mundial. Mi impresión es que la economía sólo puede desarrollarse en un marco de feroz competencia con el mundo, para lo cual es necesario tener una política abierta al mundo, con reglas de juego claras, seguridad jurídica, lo cual conduce al crédito internacional, a las mejores prácticas de las corporaciones más competitivas del mundo, que bajo otro modelo, se sentirían atraidas por los recusos naturales y humanos de nustro país. Pero el modelo K claramente mira para otro lado.

Anticipandome a las críticas hay que decir que este modelo de apertura nada tiene que ver con el que se practicó en los noventa, aunque Kicillof y tantos otros se han preocupado por identificar con el neoliberalismo a otro modelo populista-justicialista, como el que él mismo acompaña en este momento.

«Agitar fantasmas» es la frase con la cual cierra Kicillof este primer video y que repite incesantemente. En este caso lo hizo frente a las palabras del presidente español Rajoy, quien se pregunta qué pueden esperar otros capitales españoles o extranjeros que aun operan en el país. Lo que debe quedar claro es que el modelo K tiene un objetivo de desarrollo interno y aislado, al cual todas las empresas deben contribuir.

El segundo video es más claro aun sobre este último punto. Kicillof muestra plena consciencia de que el precio del crudo en Argentina está fijado a un precio más bajo que el que se tiene en el resto del mundo. En su exposición ante el Congreso acusa a Repsol de querer fijar precios internacionales del petróleo, cuando debiera entender que tal cosa provocaría un descalabro total de la economía.

Y esta es la pregunta que quiero dejar a los lectores. ¿Cuánto tiempo más pueden mantenerse los precios artificiales? Y cuando digo «artificiales» quiero significar que estos no son de mercado. Hoy Argentina se da el lujo de ignorar la escasez, porque abundan recursos sojeros, dinero de los futuros jubilados tomados como impuestos y a los cuales muy pronto habrá que agregar el crudo. Pero mi impresión es que este modelo no se sostiene y la historia ya lo ha demostrado.

Decía Ernesto Merimé:

“¿Para qué demonio sirve la historia si nadie aprovecha sus enseñanzas?”

34 comentarios en “Respuesta a Axel Kicillof: «El problema es el modelo K, no el mercado»

  1. Excelente análisis. Coincido en la inutilidad de plantear la discusión en torno a las personas (marxista, keynesiano), desviándola del debate de las ideas.

    Mis felicitaciones a todos los integrantes de la página!

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  2. A mí me da la sensación de que a Repsol le hicieron un favor: si no le dejan explotar el negocio a precios de mercado, a la compañía le conviene irse y trabajar en un lugar donde pueda obtener una mayor rentabilidad. Porque para una compañía tener capitales invertidos en un negocio con menor rentabilidad que otro implica un costo de oportunidad equivalente a la diferencia de ganancias entre el negocio menos rentable y el más rentable. Lo que Kicilof no explica es por qué, si a Repsol no le conviene el negocio petrolero en la Argentina, a otras empresas sí les convendrían esas mismas condiciones

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  3. Gran aporte Adrian! acompaño el mismo con la distinción de algo que me llamó la atención en el primer video, desde el minuto 4 en adelante, y que también recuerda a la «fatal arrogancia» y la «ingeniería social» que Hayek pormenorizó.

    Kicillof dice lo siguiente: «…pero eso no implica que determinada empresa por una cuestión dogmática tenga que ser estatal o privada y tampoco es una cuestión de decir que nosotros queremos dictar los planes de negocios de todas las empresas argentinas» y aquí viene lo interesante; «por que excede las capacidades, digamos, del estado argentino y, en este momento prácticamente de cualquier estado mundial en el marco del régimen social en el que vivimos no pretendemos eso…»

    ¿Me ha parecido a mi o Kicillof desearía poseer los elementos para determinar y dictar los planes de negocios de todas las empresas y siente como un anhelo que el estado poseyera tal capacidad?

    ¿Es mi paranoia o Kicillof al llamar «régimen social» al sistema en el que vivimos está mostrando una significación negativa del mismo? Saludos

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    • Jeje, Jorge, me parece que no es paranoia tuya. Y creo que con lo orgulloso que es, sólo habría que preguntarle para que se delatara solo 🙂

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  4. Es una hipótesis que da para mucho debate, pero atendiendo a las políticas de Repsol-YPF en los últimos años, estaba claro que la caída de reservas de crudo, la falta de inversión y la consecuente necesidad de importación, en algún momento debía conduciría a la nacionalización. Lo que Kicillof no puede ver «desde dentro del modelo», es que el propio modelo K provocó esta política.

    Dicho esto, si le hicieron o no un favor, dependerá de los números que ignoramos, para lo cual habrá que conocer primero el monto que el Estado argentino pagará a Repsol por la expropiación.

    Luego, Kicillof tiene razón en que el mercado interno creció, y la demanda interna aumentó, pero no veo tan claro que esto sea un buen negocio si consideramos el precio que el modelo k considera deseable para el negocio. No me sorprendería que las expectativas del gobierno cambien, y finalmente aumenten los precios como sugería originalmente Repsol-YPF, si no quieren acumular pérdidas en la inversión-extracción-venta de petróleo.

    Por último, cuando Kicillof asumió como director de Aerolíneas reconoció no conocer el negocio. Ahora debería con un poco de humildad reconocer lo mismo. Habrá que ver cómo se rodea y cómo cambian sus perspectivas a medida que conoce el mercado.

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  5. Coincido con vos Jorge. Esto es algo que discutimos aquí (https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2012/04/19/axel-kicillof-mi-profesor/), donde decíamos que Kicillof está en contra de la propiedad privada. Hasta donde entiendo, si Kicillof no avanza con su propuesta ideal socialista es por estos tres límites:
    1. El kirchnerismo. Veo al kichnerismo como un gobierno de centro izquierda, pero no marxista. No creo que Cristina Fernandez de Kichner avale el socialismo “científico” de Kicillof.
    2. Asumamos que Cristina se convence con el mensaje de Kicillof y quiere profundizar el modelo hacia el socialismo. El segundo límite es la gente. Los partidos políticos de izquierda nunca tuvieron más de 5 % de votos en las elecciones. No creo que la gente avale esta transformación.
    3. Asumamos que la multitudinaria convocatoria que está por hacer el gobierno [esta tarde] le da fuerza y consenso a esta transformación. Ahí aparece el límite económico. En cuanto avancen con medidas más profundas, la economía dará su veredicto.

    Lo deseable para Kicillof es el socialismo. Lo posible y viable hoy es revertir el noventismo, dado el poder absoluto que el gobierno tiene en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Es fundamental que en las elecciones legislativas podamos terminar con la mayoría k en el congreso y me preocupa que no vemos a una oposición fuerte aprovechando los errores que el gobierno comete a cada paso.

    Independientemente de los daños sociales y económicos que estas políticas generarán en el corto y mediano plazo, me parece que estamos ante un interesante experimento de análisis económico, que nos permitirán a los investigadores sociales revisar nuestras teorías hacia una mayor contrastación o refutación.

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    • Adrián, aprovecho que copiaste este comentario para contestarte acá porque en el artículo anterior no puedo. (Y disculpame la demora de la respuesta!)

      Sobre los límites, creo que algo de lo que decís debe haber, pero igual me cuesta entenderlo. No puedo comprender por qué Kicillof acepta trabajar para un gobierno que no tiene objetivos marxistas, si él sí los tiene.
      En cuanto al punto 2, comparto absolutamente pero ¿la gente va a poder impedirlo si la socialización va demasiado lejos y le da margen así al Estado para poder gobernar sobre el rechazo generalizado?
      Y sobre el punto 3: delirando un poco podríamos imaginar que lleguemos al socialismo a pesar de la economía: que terminemos en una economía de subsistencia a la cubana, aunque dudo que se pueda organizar que todos terminemos cambiando de trabajo.

      Pregunta indeseable: ¿va a haber el suficiente orden para que sean posibles las elecciones del 2013? 😐 Y aun poniéndole frenos, este modelo no puede durar sin una vuelta de timón hasta el 2015, a menos que, insisto, lleguemos a estatizar todo.

      Eso sí, después de lo que se viene, algunos se van a poner a releer a Friedman y Hayek.

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    • Ah, y algo más. En el mensaje anterior habías escrito que tu «opinión es que Cristina Fernandez de Kirchner, la Cámpora y Kicillof no piensan igual, pero hoy los tres apuntan en un mismo sentido, en revertir el noventismo.». No puedo dejar de asustarme; no puedo creer que la decisión tomada sobre el modo a adoptar para «revertir el noventismo» dependa del gusto de Cristina por tal o cual economista. O sea ¿qué factores políticos presionan, qué criterios económicos globales, qué proyectos ideológicos, etc. llevan al ejecutivo a elegir tal o cual rumbo económico representado por tal o cual economista?

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  6. Una Aclaración, lo que acabo de aportar no lo he hecho con al intención de atacar a Kicillof, sino de observar el esquema ideológico subyacente y que determina la posición al momento de tomar una decisión. Por momentos ese esquema se deja ver en el significante de las palabras, de los conceptos y en la geometría de las posturas y de los gestos. Saludos!

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    • Es una buena aclaración Jorge. Pero me parece que está clara la intención en el marco de los posts que venimos discutiendo.

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  7. Claramente esto no es un favor para el país, si fue un favor para Repsol dependerá de la compensación. En principio el Gobierno no parece estar interesado en compensar a precio de mercado ni mucho menos hacerlo en un plazo adecuado.

    Según se informó por lo medios, Repsol estaba por cerrar un acuerdo para vender su participación a otra empresa, acuerdo que por supuesto desapareció con el anuncio de CFK. La expropiación tampoco fue proporcional, sino que fuera la participación de Repsol la que fue afectada, no otras.

    Por ahora soy escéptico de que se le esté haciendo un favor a Repsol.

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  8. Si Adrian, he observado aquella entrada y no puedo más que coincidir en todo! En una entrada de mi muro, durante las horas de expropiación y en un intercambio indiqué también algo que está en línea, creo, con lo que has expuesto al respecto de lo interesante del momento para la ciencia económica. El caso que se abre es interesantísimo, por que la lucha por la valorización de YPF conlleva en si, la posibilidad de llevar a la praxis la teoría subyacente a su conocimiento y la hipotética «mainstream». En un momento de su discurso en el senado se le escapó; «los precios están determinados por el coste». Lo que deja ver su posición al respecto. Habrá que ver quien argumenta y que, del otro lado cuando tengan que objetivar al precio justo. Probablemente estemos ante un caso de exposición casi similar en potencia a aquella de David Ricardo cuando desarrollo su ley de rendimientos marginales decreciente y denunció la ley de granos. Está interesante la cosa para analizarla desde la economía.

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  9. Es interesante la participación de Agustín Echevarne en este programa de CNN (http://edition.cnn.com/video/?/video/spanish/2012/04/18/oro-ypf-informe.cnn) Explica que Repsol ha pedido una compensación de 8000 millones de dólares, pero que el gobierno no podrá pagarlo, dado su déficit fiscal. El tema de la compensación terminará entonces en la justicia.

    También plantea otras dificultades, como la de cumplir el objetivo de auto-abastecimiento de petróleo. Echevarne recuerda que YPF ya estuvo en manos del Estado con más de 50.000 empleados y que no logró ese objetivo de auto-abastecimiento además de acumular severos déficits. Por el contrario, el objetivo sí se logró cuando se privatizó.

    Finalmente, Echevarne explicó que se necesitan fuertes inversiones de forma inmediata para explotar el petróleo y esperar en unos años el objetivo de auto-abastecimiento, pero que aun no hay noticias sobre financiamiento externo. El periodista de CNN planteó un acercamiento a inversores chinos, pero realmente será un desafío convencerlos si nos atenemos al riesgo país y a la debilidad institucional que hoy muestra la Argentina. Ese alto riesgo deberá ser compensado con una alta rentabilidad, lo cual -conjeturo- nos llevará necesariamente a un modelo similar al que teníamos antes de la nacionalización.

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  10. Dadas las condiciones que el gobierno impone, en relación a los precios y a la falta de seguridad jurídica, yo no creo que la explotación petrolífera sea un negocio atractivo para ninguna empresa. Por eso Repsol aprovechó en los últimos años la entrada de Eskenazi para girar todos los dividendos que pudo, no hizo reinversiones significativas y ahora se saca de encima el problema. Tratará de obtener el máximo rédito posible por la expropiación y dirigirá sus inversiones hacia otros países más atractivos. Por eso me parece que le hicieron un favor…

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  11. La propuesta formal del gobierno -según explicó Kicillof a la prensa- es que los nuevos inversores logren el auto-abastecimiento, que es lo que el modelo K necesita, y luego exporten el resto de la producción a precios internacionales.

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  12. Y si los tipos le creen al gobierno y suponen que no les van a aplicar retenciones a las exportaciones, se tendrían merecido que los expropien a cero pesos por ingenuos

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  13. Independientemente de que se cumplan o no los acuerdos, lo difícil es conseguir durante lo que queda de este mandato el auto-abastecimiento de combustible. Lo que ocurra con la producción que supere ese nivel, ya será el problema del gobierno siguiente.

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    • Supongo que Kicillof piensa que las pérdidas que toda la sociedad va a pagar para sostener una alta inversión para vender a un bajo precio, van a redundar en un beneficio para todos los consumidores que luego compensará y superará las pérdidas. Desde este punto de vista se puede llegar a un óptimo mayor mediante el Estado que el mercado no podría haber descubierto para sí mismo. Una suerte de curva de Laffer al revés: si se subsidia todavía más, se empiezan a ver ganancias.

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  14. Excelente comentario. Cuando vi la nota en La Nación pensé exactamente lo mismo. Kicillof hace la de todos los populistas: lo que mas convenga. Si en dos años esto no funciona, son capaces de ofrecer YPF a Repsol

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  15. ¿Qué vendría a ser el autoabastecimiento de combustible? No existe tal cosa. La demanda de petróleo tiende a infinito. Si el gobierno le baja artificialmente el precio, la demanda tiende a crecer y el autoabastecimiento es imposible de lograr porque aunque el Río de la Plata se convirtiera en un río de petróleo la demanda sería aún mayor…

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  16. Alejandro, más allá de las elasticidades de demanda gatilladas por artificiosos precios, entiendo que con «auto-abastecimiento» de combustible, Adrián se refiere a eliminar la dependencia externa vía demanda de importaciones y salida de divisas para cubrir las necesidades de energía, tanto del sector productivo como de demanda complementaria de bienes de consumo (autos, calderas hogareñas, sistemas de refrigeración eléctricos, combustibles para grupos electrógenos, etc). Saludos!

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  17. Pero es que la demanda de energía es un barril sin fondo. Entonces, eso de que «se podrá exportar cuando esté cubierta la demanda interna» es una entelequia porque la demanda nunca estará definitivamente cubierta, a menos que el precio le ponga un límite.

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  18. ¿Entonces nunca estuvo cubierta la demanda interna de energía en argentina? ¿Entonces tampoco estuvo, esta o estará cubierta la demanda de energía del planeta entero?

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  19. Alejandro, en economía enseñamos que necesidad no es lo mismo que demanda. Demanda es necesidad más poder de compra. Si alguien quiere comprar combustible pero no tiene dinero para pagar el precio, eso no es demanda. Por otro lado, el precio del crudo es conocido, tanto el del mercado internacional como el de Argentina hoy. En cualquier caso, la demanda interna puede delimitarse, no es infinita.

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  20. Con relación al primero de los videos, y empezando por la presentación del tema -la “recuperación” de YPF- creo que somos testigos de un rosario de falacias. Sólo se puede “recuperar” lo que alguna vez se perdió. Pero “perder” no es lo mismo que vender. Si YPF se VENDIÓ, entonces no se perdió. Y menos aún si esa venta se concretó mediante procedimientos legalmente seguidos, y avalados por la institucionalidad del momento en que la venta se concretó. YPF no se está “recuperando”, porque nunca se “perdió”.
    Minuto 0, 36 del video. El tipo se refiere a los recursos humanos que trabajan en la empresa como la “verdadera” YPF. Es propio de la visión maniquea a la que adhiere y apela ininterrumpidamente este gobierno. Las personas que allí trabajan son –efectivamente- un recurso muy importante (si no el más importante de todos, dadas las cualidades ontológicas devenidas del hecho de ser una persona), pero decir que los recursos humanos son los “verdaderos” es, además de una falacia non sequitur, una exacerbación populista. Una empresa es “verdadera” porque existe como tal. Y una empresa con recursos humanos, sin objetivos a perseguir y sin accionistas que aporten los recursos materiales (bien “verdaderos”!) para concretar los objetivos, no es “verdadera” porque no puede existir como tal. La “verdadera YPF” es la compuesta por sus recursos humanos, materiales , intangibles (cuánto vale la marca YPF?), por la expectativa de negocios que esa empresa puede generar, y por sus deudas y débitos. La “verdadera” YPF de Kicillof es populismo explícito.
    Minuto 0,57. Empieza su explicación sobre cómo se llegó a que YPF se abocará a negocios financieros más que a los propios de upstream y downstream, en la jerga de las empresas de gas y petróleo. Y dice que cuando una empresa se diversifica a través de la creación de otras empresas, cada una de ellas abandona el objeto perseguido por la primera (y fundadora) de las siguientes. Una vez más, una falacia non sequitur. El Art. 30 de la Ley de Sociedades 19. 550 expresamente admite que las sociedades anónimas participen como accionistas de otras sociedades anónimas, sea como socio fundacional o como accionista adquirente de las acciones de esas compañías. Esto da lugar a un fenómeno comercial –y legal- que se inició hace aproximadamente unos 40 años, y es la conformación de “grupos societarios”. El régimen legal es bastante exhaustivo, pero en todo caso, hay una absoluta licencia y aceptación (doctrinaria y jurisprudencial) de los grupos empresarios, las empresas Holding, sus subsidiarias y sus controladas, por lo que en tal sentido hizo Repsol no es ni someramente turbio o ilegitimo. Lo que se olvidó de explicar el “Profesor” Kicillof es que la empresa holding Repsol tuvo los incentivos suficientes como para asignar sus recursos (escasos, como bien refuerza Adrián) a las actividades de las empresas satélites, ya que esas actividades representaban mayores y mejores retornos para la inversión concretada. Y esos incentivos provenían –nada más y nada menos- que del propio gobierno que fijaba el precio de la producción para exportación a un valor notoriamente inferior al valor de mercado que la misma actividad y producto percibían en otros países del mundo (por ejemplo Brasil, donde el barril de petróleo de exportación se paga U$S 109).
    Seguidamente dice “no te puede pasar que porque estas dejando que tus reservas caigan. Quiere decir que, a medida que vas sacando, vos tenés que tener un ritmo de exploración para mantener tus reservas.” Lo que sería lógico, en tanto y en cuanto “lo que vas sacando” sea comercializable a tasas positivas y lo suficientemente ventajosas como para estar lo suficientemente incentivado a continuar con las tareas de explotación… Y creo que está en lo cierto al decir que “se mató el negocio en Argentina para desarrollarlo en otros lugares”. Pero la culpa de que así haya sido es pura, única y exclusivamente del gobierno que fijó el precio del barril de exportación en U$S 42, sabiendo que el barril de petróleo brasilero se pagaba U$S 109! Entonces, “profesor”, ¿por qué una empresa continuaría perdiendo dinero en Argentina, cuando por esa misma actividad, Brasil, por ejemplo, pagaba más del doble? Entonces, me perdonarán la honestidad, pero estoy convencida de que estos intelectuales de cartulina son unos verdaderos manipuladores del discurso, que concretan la canallada del “relato”, tan sólo aparentando una brillantez intelectual que no es más que conveniencia política propia (lo que el mismo entrevistado me ratifica en el minuto 4.21). Ser marxista o keynesiano arroja como resultado ser demandado por el estado como guionista –argumental y disuasivo- de la intervención y el avasallamiento de libertades individuales. En The intellectuals and socialism, ya en 1949 Hayek dijo “(…)to the more radically minded the intellectual pursuit is more often than not a means rather than an end, a path to exactly that kind of wide influence which the professional intellectual exercises. It is therefore probably the fact, not that the more intelligent people are generally socialists, but that a much higher proportion of socialists among the best minds devote themselves to those intellectual pursuits which in modern society give them a decisive influence on public opinion”.

    Minuto 2.16: Como buen marxista que es, reconoce que la política empresaria seguida por Repsol es lógica, y aún legal, pero que los resultados de la misma “nos deja a nosotros sin petróleo”. Es tan grande la malicia en esta frase que apenas puedo seguir de la indignación. Está diciendo 1) que Repsol procure el mejor retorno para su inversión está “bien”, pero, 2) está mejor violar su derecho (legítimo Y legal) a procurar su propio interés, si esa violación representa un estado e cosas “mejor” para quienes ellos identifican como “nosotros”. Adherir a esta lógica es adherir al principio marxista de que el fin (¿cuál?) justifica los medios, y en esa cadena causal el medio son personas físicas y jurídicas.

    Minuto 2.19 a 2.41: Para Kicillof, como para –lamentablemente- la inmensísima mayoría de la gente el vocablo “especulación” es una mala palabra. En su esquema de arrogancia y totalitarismo ineludible, “ellos” “no pueden” permitir que el precio del petróleo fluctúe de acuerdo a circunstancias no ocurridas en la Argentina. Sin ánimo de ser melodramática, la criminalidad de esta estructura de pensamiento es impresionante porque genera la idea de que Argentina, una entelequia, un invento de la mente humana y de las circunstancias históricas, tiene cualidades ontológicas propias y diversas de las del resto del mundo, y de ahí que “ellos” no puedan “permitir” que esas circunstancias impacten, o tengan consecuencias, en la realidad argentina. Sigo sosteniendo que el discurso es malicioso, por oposición a equivocado, en tanto alguien que se dedicó al campo de la economía no puede ignorar las características del sistema de precios, y cómo –empíricamente- éste opera. Hasta una humilde abogada como yo lo entiende. De ahí que no puedo evitar apreciar a Kicillof como un planfletario, más que como un sonado y respetado “intelectual”.

    Minuto 3.09: Me gustó mucho la pregunta del periodista sobre el componente ideológico de la confiscación de YPF. Bien armada, y peliaguda para el entrevistado.

    3.42: Y honesto también éste último, en el sentido que contesta –básicamente- que las políticas expropiatorias dependerán, más tarde o más temprano, de la afectación del interés “del pueblo argentino” (??). Finalmente, muy gratificante para mí, que en entre el minuto 4.21 y 4.34 expresamente reconoce la incapacidad de los estados (en general) de dictar los planes de negocios de las empresas. Gratificante, digo, porque demuestra que mi intuición de que no estamos en presencia de pensadores de buena fe, que equivocan el análisis, sino que prueba la absoluta ideologización del “intelectual”, quien forma parte de un grupo –actualmente en el poder- que,no peca de equivocado sino de mesiánico y totalitario (como todo buen socialismo que se precie), al momento de disponer sobre las vidas, las propiedades y las libertades de personas y empresas. Reconocer que no se dispone de la información completa necesaria (Hayek, The use of knoweledge in society), y aún así actuar como si sí se la tuviera es de una arrogancia tal que repugna al más básico sentido de justicia (en cualquiera de sus interpretaciones).

    En cuanto a tu comentario, Adrián, sobre la inconstitucionalidad de la medida, adhiero a que se debe a un incumplimiento procesal al momento de disponer la expropiación (en realidad, confiscación). Pero me parece que la inconstitucionalidad más grave la cometieron al violentar y desmerecer el derecho a la propiedad privada, incluido expresamente por Alberdi en la Constitución de 1853, y que –por esos milagros de la historia- a pesar de tantos ataques, golpes y violaciones a esa receta para el crecimiento, el desarrollo y la paz, no fue aún derogada. Por el momento…

    Mi temor es grande en cuanto a que cuando dicen que “vienen por todo”, eso incluye a la propiedad privada.

    Perdón por la extensión del comentario 😉

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  21. Adrián, ya se que que demanda es necesidad más poder de compra. Ocurre que esas variables son interdependientes. Al bajarse artificialmente el precio (aumento del poder de compra), se generan nuevas oportunidades que aumentan la necesidad. Entonces, el autoabastecimiento no se logrará nunca porque siempre aparecerán nuevas actividades que incrementen la demanda. Cuando hubo autoabastecimiento, como lo pregunta Jorge, fue cuando el petróleo se comercializaba a precios internacionales porque entonces no había rebaja artificial del precio y eso operaba como un factor limitativo de la demanda.

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  22. Alejandro, entiendo, si no te he comprendido mal, que puede haber una confusión entre lo «potencial» y lo efectivo. Una cosa es la demanda potencial y otra muy distinta la demanda efectiva. La demanda potencial siempre tiende a infinito, la demanda efectiva tiene -precisamente por definición y lo fáctico de su manifestación-, un límite cuantificable. Reitero, si no vengo comprendiendo mal, Adrian se refiere a esta última y no a la primera -que podríamos definir como «demanda abstracta»-. Saludos!

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  23. Por supuesto Alejandro. Si el precio del combustible baja a cero, entonces necesidad equivale a demanda. Pero en lo que estamos discutiendo, tanto en el caso de precio internacional como en el precio subsidiado, tenemos un precio mayor a cero. En ambos casos, se delimita una demanda, y lo que se propone es que se cubra sin importación.

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  24. Ok, Adrián, pero entonces convenirás conmigo que esos precios, sumados a los impuestos, más la inseguridad jurídica, configuran un panorama poco atractivo para cualquier inversor que no sea un aventurero…

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  25. Coincidimos Alejandro! Pero un inversor sólo corre un alto riesgo, si hay una alta rentabilidad en el medio. Seguro que un inversor adverso al riesgo, no tomará este negocio. Mi duda es si Kicillof sabe en el lío que se metió. Se la jugaron a encontrar un inversor que acepte invertir miles de millones de dólares bajo «sus» reglas de juego, y posiblemente no lo encuentren. Si es así, la falta de combustible será mayor, y la importación también. ¿Cómo evitarlo? Cediendo en dichas reglas de juego… Será interesante ver todo este proceso en 10 años…

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  26. Lo que ocurre es que la idea de ceder en las reglas de juego es una hipótesis que en la mentalidad de este gobierno no cabe porque para ellos eso sería darle la razón a «la derecha»… Por lo tanto, lo que a mí me parece es que no van a ceder y, por supuesto, esto va a terminar en una crisis mayúscula. Es una conducta totalmente irracional, por cierto, pero en la escala de ellos lo principal de todo es no incurrir en claudicaciones ideológicas… El panorama se perfila muy negro…

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    • Yo creo que teníamos que llegar a esto. Acá nadie quiere escuchar argumentos contra el estatismo, y si los escucha, es en forma provisoria, hasta que la inflación para, el caos amaina y vuelven a tener teléfonos, gas y electricidad (como a principios de los 90) y al primer ruido tiran todo por la borda.
      Esta vez tiene que pasar algo que los espante para siempre. Desgraciadamente nosotros tenemos que pagar los platos rotos de esta sociedad hiperaburguesada que la juega de socialista siempre y cuando no tenga que competir ni trabajar.

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  27. A mi modo de ver la sociedad argentina no es de izquierda. Pero hoy la economía crece, la crisis de 2001 quedó atrás, y los «opositores» no ofrecen nada mejor. De ahí que la aceptación de Cristina sea bastante alta, a pesar de las cosas que hace. La gente no tiene las herramientas necesarias para comprender que crecemos «a pesar» del modelo k, y no por él. De ahí la necesidad de que nosotros hagamos algo por crear consciencia de lo contrario. Esto es básicamente lo que escribí acá: «Es la economía, Cristina» (http://www.elcato.org/argentina-es-la-economia-cristina)

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