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BitcoinComparto aquí una entrevista que me hizo Rodrigo Molina acerca de Bitcoin. Algunos extractos de esta entrevista son parte de las siguientes publicaciones especiales que desarrolla el propio Rodrigo para el semanario Virtud, publicaciones que continuarán en las próximas semanas.

Bitcoin I: ¿Quién lo creó y cómo?

Bitcoin II: ¿En qué consiste el sistema?

Para comenzar, ¿dónde radica el valor del Bitcoin?

AR: Es una buena pregunta para comenzar. Una respuesta ortodoxa dirá que el bitcoin, al igual que las divisas que hoy circulan, radica en la confianza que la gente tenga por los siguientes dos motivos: 1) Transacción, esto es, que la gente lo acepte en los intercambios; 2) Atesoramiento, esto es, que mantenga o aumente su valor, frente a las divisas alternativas.

A diferencia del oro u otras mercancías que históricamente se utilizaron como dinero, el bitcoin no tiene “otros” usos. El oro tenía un “uso monetario” y un “uso no monetario”. Hasta donde puedo ver, el bitcoin sólo tiene un “uso monetario”. De ahí que la confianza resulta un factor central.

Dicho eso, debo agregar que el valor del bitcoin consiste principalmente en separar al Estado del dinero. Durante el siglo XX el mundo ha sufrido la manipulación de la moneda, y varias de las sucesivas crisis económicas que estamos experimentando tienen su origen en esa manipulación. Si bitcoin funciona, entonces habremos solucionado gran parte del problema. Imagino bajo el bitcoin un mundo mucho más estable.

En la medida que la gente crea en esta premisa, el valor del bitcoin subirá. Si permanecemos ciegos a esta ventaja, entonces bitcoin parecerá un sistema Ponzi, como tantos otros, y en el largo plazo fracasará.

¿Qué desventajas tiene este sistema?

AR: Lo primero que preocupa es la inestabilidad en el precio. Ahora mismo se observa que después del alcanzar los 1000 dólares, su precio se redujo a algo más de 600 dólares. No creo, sin embargo, que esa baja sea el fin del bitcoin como auguran muchos analistas, pero si el precio no se estabiliza, no podrá utilizarse como dinero.

Otra desventaja es que aun no ha alcanzado el uso generalizado. Yo no puedo, sin embargo, anticipar que el bitcoin no alcance uso generalizado en el futuro. Recurrentemente observamos que el bitcoin amplía su alcance a nuevos mercados o países, y hoy justamente leí que se colocaron cajeros automáticos de bitcoin en Estados Unidos y Canadá.

Me parece que si el bitcoin se convierte en el dinero del futuro, el proceso evolutivo es el que estamos observando. Claramente no se impone de un día al otro, sino que se observa una tendencia a que el bitcoin vaya ganando valor en el mercado, e imagino que en cierto momento su precio tenderá a estabilizarse.

¿Es Bitcoin una alternativa a largo plazo para las crisis económicas tanto locales como globales?

AR: Sin duda. Friedrich Hayek distinguía entre fluctuaciones económicas y ciclos económicos. En el primer caso, hacía referencia a fluctuaciones provocadas por factores endógenos al mercado, esto es por cambios en las preferencias temporales de las personas o por innovación tecnológica. Si la agente ahorra más o menos, eso impacta positiva o negativamente en la actividad económica y el empleo. Si se produce una revolución industrial eso afecta la productividad, y entonces también se acelera la actividad económica, que luego puedo resentirse cuando se completa la incorporación de las nuevas tecnologías.

Pero el ciclo económico es diferente. El ciclo económico es provocado, esencialmente, por factores monetarios. Los gobiernos han manipulado el dinero desde hace siglos, pero en el siglo XX, con el dinero en manos de los bancos centrales, la performance macroeconómica ha sido bastante peor, en materia de empleo, inflación y ciclos económicos, que en períodos previos. Personalmente pienso que la crisis de 1930, la crisis dot-com de 2001 y la crisis subprime de 2008 tiene su origen en el monopolio en la administración del dinero de la Reserva Federal de Estados Unidos. América Latina y el mundo han sufrido sucesivas crisis económicas en el último siglo producto de la inestabilidad en la administración del dólar. Me parece que la adopción del bitcoin vendría a ser una buena alternativa a este patrón dólar que se debilita más y más de una década a otra.

Muchos argumentan que es una moneda deflacionaria. ¿Coincide? ¿Por qué?

AR: Porque la base monetaria, que consiste en el circulante de bitcoins estaría prácticamente congelada. Es cierto que una minería permite ampliar la cantidad de bitcoins, pero esta es bastante leve, si lo comparamos con el sistema actual.

Somos muchos los economistas, sin embargo, que no tememos a la deflación. Por el contrario, la consideramos algo bueno. ¡Pregúntémosle a la gente si no estaría contenta con un decrecimiento de los precios de los productos que compra en el supermercado!

Los economistas tienen que aprender a distinguir entre la deflación que se produce como consecuencia de aumentos de productividad, cuando la economía crece en forma sana, genuina y sostenible, de la deflación que se produce en la última etapa del ciclo económico que describíamos antes. Por alguna razón que jamás comprendí, la mayoría de los economistas asocian la deflación a este último tipo de deflación, y entonces lo vinculan con crisis y desempleo.

Bajo un sistema monetario basado en bitcoins, la única deflación que podemos tener es la primera. La segunda jamás llegará porque esa sólo es consecuencia de una expansión de la oferta monetaria previa, algo que bajo bitcoins no es posible que ocurra.

¿Cuáles son los efectos de que tenga una oferta limitada?

AR: Desaparece la inflación y los ciclos económicos, y con ello, una enorme destrucción de riqueza. El contexto macroeconómico estable ayuda a que las empresas ganen previsibilidad e incrementen sus inversiones. Esto afecta positivamente al empleo, a la actividad económica y al bienestar.

Desde el punto de vista fiscal, el gobierno se ve obligado a recurrir a los impuestos o a deuda para financiar su gasto, pues ya no tiene acceso al regresivo impuesto inflacionario.

Paul Krugman dijo que es “completamente poco claro porque Bitcoin debería ser un almacenamiento estable de valor” y argumenta que habló con tecnólogos y estos inmediatamente terminan hablando sobre el “excelente medio de cambio” que es Bitcoin. ¿Coincide con la visión de Bitcoin de Krugman? Caso contrario, ¿por que?

AR: Que Paul Krugman ofrezca comentarios negativos sobre bitcoin es algo lógico. Alguien que ha creído durante años, con cierta inocencia, en la gestión científica del dinero para alcanzar el pleno empleo y la estabilidad macroeconómica, ahora encuentra un límite a esta práctica. Somos muchos los economistas, sin embargo, que pensamos que la performance macroeconómica ha sido peor, y no mejor, desde que los bancos centrales manipulan discrecionalmente el dinero. De ahí que entendemos al bitcoin como una regla que ata los brazos de las autoridades monetarias para seguir practicando una política monetaria dañina.

Dicho eso, si bien no he leído las reflexiones de Krugman sobre bitcoin, pienso que su opinión puede ser válida. Como argumenté anteriormente, aun no sabemos si el bitcoin logrará estabilizar su valor.

Para ser más preciso, por el lado de la oferta uno puede ver cierta estabilidad –a medida que se elimina la creación de nuevos bitcoins-, pero del lado de la demanda, todavía no está claro el nivel de confianza de la gente en esta nueva institución monetaria.

Mi opinión, sin embargo, es que una vez que la oferta de bitcoins se estabilice, después de 2017 –cuando ya se hayan ofertado ¾ del total previsto-, la demanda de bitcoins también se estabilizará y con ello su precio.

Krugman también argumenta que es la Reserva Federal quien evita la inflación y la deflación al reducir o aumentar el circulante. El bitcoin carece de estos mecanismos y su límite es de 21 millones, ¿como se pueden controlar estos problemas con Bitcoins?

AR: Krugman contradice los consensos básicos a los que ha llegado la profesión. La causalidad es inversa. La inflación y la deflación no las evita la Reserva Federal, sino que las provoca.

Que el límite de bitcoin esté en 21 millones tampoco debe preocuparnos. Sean 100.000 millones o un solo millón, el precio de cada bitcoin se acomodará a las circunstancias del mercado. Si la cantidad de bitcoins es muy escasa, entonces su valor será muy alto, y quizás podamos comprar un auto o una casa con un solo bitcoin.

La gente en seguida pregunta cómo haríamos para comprar un café. Esto tampoco es problema, porque esos 21 millones de bitcoins son divisibles en hasta 8 decimales, lo que nos deja con 2,1 cuatrillones de unidades totales.

Y aun si estas unidades de bitcoins no se quisieran subdividir, tampoco habría problemas. Se los podría tomar como lingotes de oro, que servirían como respaldo de otras monedas o billetes bancarios que emitan los bancos. Si los bancos imprimen billetes bancarios, convertibles a bitcoin, esos billetes pueden ser de menor denominación, para ajustarse a los precios de los bienes y servicios en el mercado libre.

Aun con bitcoin, podrían seguir circulando billetes, si la gente se resistiera al cambio, o si se consideraran muy complejas las operaciones informáticas.

Combinando bitcoins con banca libre, circularían en todo el mundo billetes bancarios de bancos públicos y privados, convertibles a bitcoin. La moneda internacional sería el bitcoin, y los billetes bancarios sólo serían recibos por los bitcoins.

De esta manera estaríamos recuperando las ventajas del Patrón Oro Internacional que se interrumpió con la Primera Guerra Mundial. En particular, desaparecerían con esto los problemas cambiarios.

Por último, Krugman dice que los ciudadanos están obligados a pagar sus impuestos con dólares, eso es lo que le da valor y no a otra moneda. ¿Coincide? Caso contrario, ¿porque?

AR: En eso tiene cierta razón, porque Estados Unidos y casi todos los países del mundo han impuesto en sus jurisdicciones una moneda de curso legal y han impuesto el curso forzoso. Hayek entendió lo grave de aquello, y como consecuencia propuso la desnacionalización del dinero, lo que consiste principalmente en eliminar el curso legal y el curso forzoso.

Si al pagar impuestos debemos hacerlo en dólares, entonces debemos tener parte de nuestro dinero en esa divisa. Si además los salarios los cobramos en dólares porque el gobierno nos impide establecer contratos laborales en otra moneda, tenemos otra traba.

Si las deudas, sólo las podemos cancelar en dólares, aparecen más restricciones a su abandono.

De ahí que el Estado puede seguir jugando un rol importante para limitar el uso de esta moneda. Pero me parece que aquí hay un factor que vale la pena rescatar. Y es que si el dólar se sigue depreciando –como de hecho se observa en la tendencia de las últimas décadas-, y el bitcoin mantiene su valor –o incluso lo incrementa- sería posible que la gente comience a cambiar sus ahorros de dólares a bitcoins.

No estoy completamente seguro de que esto sea posible, pero incluso los bancos centrales podrían comenzar a demandar bitcoins como reserva de sus propias monedas. Esto presionaría incluso a la Reserva Federal a adoptar el bitcoin junto al oro, como una reserva de valor para los dólares que circulan.

¿Qué podría suceder si la administración de un país como Argentina entra en un proceso para tomar al Bitcoin como su moneda principal y dejar a un lado el Peso?

AR: Sería un experimento extraordinario. De hecho, entiendo que en Argentina hay una mayor demanda relativa de bitcoins, justamente por la debilidad de su moneda local representado en una alta inflación.

Como primer análisis, habría una mayor demanda de bitcoins, que elevaría su valor en todo el mundo. Pero esto a su vez es un problema, porque habría aun más especulación, y el bitcoin será aun menos estable. Los argentinos deberían estar reajustando precios diariamente, en función de la volatilidad del bitcoin a nivel global.

Yo no creo que esta sea hoy una buena alternativa. Quizás sí lo sea después de 2017. Sí, me inclino más bien por una dolarización flexible combinada con banca libre, como de hecho propusimos con Nicolás Cachanosky en un documento de trabajo que ya circula.

Pero debemos estar atentos a que aquella propuesta incluso abre la puerta para que bitcoin sea más utilizado en la Argentina, porque no se impone el dólar, sino que se eliminan las restricciones que hoy podrían resultar en un obstáculo para el desarrollo de bitcoin. La propuesta apunta a alcanzar una total libertad monetaria y bancaria. Luego será el mercado o, para ser más preciso la gente, la que decida.

Minar con el paso del tiempo cuesta más, muchos ven a esto como una desventaja para los nuevos usuarios. Esto vuelve a los primero usuarios más poderosos por atesorar primeros. ¿Coincide con esta perspectiva?

AR: Si no fuera así, el bitcoin perdería todo su valor. Es necesario que la minería vaya decreciendo, y que en cierto momento se complete. Esta es la ventaja de bitcoin frente a las divisas que hoy circulan, y la razón por la cual se augura que su valor irá en aumento frente a ellas.

Es por esta razón que sugiero que los defensores de bitcoin lo combinemos con un régimen de banca libre. El bitcoin debe ser comprendido como un “patrón bitcoin”, donde el bitcoin es moneda de referencia o reserva de los billetes bancarios que circulen.

Luego, sí, los primeros mineros, o los primeros en obtener bitcoins, ya ven resultados. Una inversión muy pequeña se ha multiplicado varias veces al día de hoy. Pero hay una ventaja macro, que está por encima de esta ventaja individual. Se trata de conseguir finalmente la estabilidad macroeconómica que se perdió desde la creación de los bancos centrales.

La bolsa Mt.Gox experimentó ciertos problemas conocidos como “Maleabilidad de transacciones” y tuvo que restringir la retirada de Bitcoins al igual que la bolsa Bitstamp, Al tiempo, surgieron nuevos problemas y la empresa quebró. ¿Por qué ocurrió esto y cómo afecta a Bitcoin?

AR: MtGox era el mayor sitio de compra-venta de Bitcoins. En 2013 se dijo que había recibido un ataque DDos, lo que generó algo de miedo en el mercado, pero la propia empresa salió a desmentirlo, afirmando que fueron víctimas de su propio éxito. Argumentaron que la gran cantidad de cuentas abiertas, sumadas a las existentes, y el consecuente número de transacciones, condujo a que el sistema se ralentizara. El sistema estuvo detenido unas horas, pero luego retomó las actividades.

Al tiempo, la empresa volvió a detener las operaciones y terminó por declarar la quiebra, pero no está claro, al menos para mí, la causa de todo esto.

Lo que debe estar claro para los interesados en esto, es que MtGox no es Bitcoin. MtGox sólo comercializaba Bitcoins. Su quiebra abrió dudas en el mercado, y el precio bajó, pero rápidamente se recuperó, y ahora el tema parece estar en el olvido.

Para ejemplificar el punto: Si un almacen vende coca cola mezclada con agua sin comunicarlo a su cliente, esto no es un problema de coca cola. Los usuarios deberán ahora desconfiar de traders como MtGox, pero no de Bitcoin. El sistema hasta donde puedo ver sigue siendo sólido. El mercado parece haberlo comprendido así, de otro modo la cotización de bitcoin no se hubiera recuperado tan pronto.