Catarsis #143.556.367.347 + 1: El interes no es el precio del dinero…

Todos los semestres tienen un día especial marcado en la agenda. El día que, en el curso de principios de macro, tengo que cubrir el capitulo de banca y dinero que dice que el interés es el precio del dinero (o se lo expone de manera tan sugestiva que no hay manera que el alumno no caiga en el error, incluido compañeros míos del doctorado). Cada vez que paso por este capítulo recuerdo la imagen de Robin Williams rompiendo un libro en la Sociedad de los Poetas Muertos… aunque dudo que de intentar imitarlo obtenga el mismo resultado… las clases no son un ejercicio controlado como un set de filmación. Pero el mayor dilema siempre es qué tanto explicar este problema y complicar la vida a alumnos recién ingresados a la universidad que no tienen en sus planes volverse economistas, sino que toman el curso porque se encuentra entre sus asignaciones obligatorias.

Más allá de este dilema, ¿de dónde viene este error? ¿Por qué el manual gráfica crédito y dinero contra interés, siendo que no son lo mismo? El interés no puede ser el precio de dos cosas a la misma vez. El interés ni siquiera es un fenómeno monetario. Bien puedo prestar 10 manzanas al autor del manual (edición 2012) contra la entrega de 11 manzanas (10% de interés) dentro de un año. El interés es el precio del crédito (tiempo) que puede o no ser en forma de dinero.

El manual, siguiendo la costumbre de este caso, asume un mundo donde sólo hay dos cosas: dinero y bonos. En el mundo real, de haber un exceso de dinero, los agentes económicos lo utilizan para adquirir bienes y servicios. De allí que el exceso de dinero lleve a un aumento en el nivel de precios, lo que es una caída en el precio del dinero (1/P). Pero en el mundo simplificado del manual, lo único que los agentes económicos pueden comprar son bonos. Al haber un exceso de dinero, la compra de bonos hace aumentar su precio, lo que implica una caída en la tasa de interés dada la relación inversa entre el precio del activo y su rendimiento. Parece tan válido usar el interés como la inversa del precio del bono como el precio del dinero.

El mundo real, sin embargo, es distinto al mundo del manual. La relación inversa entre precios e interés es clara y directa en el caso de activos financieros, pero es distinto cuando se puede acceder a bienes de consumo. Después de todo, es la inflación la que hace perder poder adquisitivo al dinero, es decir un cambio en el nivel de precios, no la tasa de interés. Así y todo, en este mundo donde sólo existen bonos podría graficarse la demanda de saldos reales de dinero contra la inversa del precio del bono, que coincidiría con el nivel de precios. Si la demanda de dinero es sobre saldos reales, entonces cambios en la tasa de interés no son cambios en la *cantidad demandada*, sino cambios *en la demanda*. El gráfico de demanda de dinero contra tasa de interés no muestra cambios en la cantidad demandada de saldos reales ante cambios en la tasa de interés, sino cambios en la demanda. Al mismo poder adquisitivo, hay una nueva demanda de dinero ante movimientos en la tasa de interés. Se podrá argumentar que en este mundo donde sólo existen bonos, la tasa de interés y el nivel de precios están inversamente relacionados, pero el mundo real es muy distinto. El modelo no simplifica el mundo al asumir que sólo existen bonos, lo cambia por otro distinto.

Este es uno de los ejemplos que me viene a la cabeza cada vez que escucho algún comentarios sobre la  ambiguedad del lenguaje en economía. El manual no es impreciso por usar palabras, sino porque el autor no tiene claros los conceptos monetarios. Una formalización matemática de este error no va a corregir el problema. El error es conceptual, no analítico. En este caso, el uso de supuestos erróneos nos lleva a asumir una relación entre cantidad de dinero y tasas de interés que no es tal. Viejos errores en economía encuentra un camino de subsistencia a través de los manuales de texto.

Hoy, sin embargo, fue una clase distinta. Por primera vez un alumno respondió correctamente cuál es el precio del dinero (luego de algunos intentos)…!

8 pensamientos en “Catarsis #143.556.367.347 + 1: El interes no es el precio del dinero…

  1. El punto de partida para explicar el interés radica en abordar el tema desde una perspectiva praxeológica. Mises dice en La Acción Humana que “el interés es una categoría de la acción humana”, la cual expresa la preferencia por los bienes presentes en detrimento de los bienes futuros. Por lo tanto, el interés, en sí mismo, no es un precio. El modo en el que los agentes económicos establecen su escala de preferencias no puede ser un precio. Lo que sí es un precio es la tasa de interés, que es el monto que corresponde pagar para consumir ahora un bien futuro… Luego, vendrán las operaciones matemáticas para calcular esa tasa, pero lo primero que hay que entender es el concepto de por qué se paga una tasa a la que se le da el nombre de “interés”

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  2. Es la prima por consumir en el presente un bien futuro. Es lo que tenés que pagar por comerte hoy la manzana que va a florecer en la próxima cosecha de manzanas

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  3. La catarsis será= infinito – 1, ya que jamás nadie lo entenderá.
    Si la teoría ptolomeica duró tanto tiempo porque no la neoclásica con su irreal “economía de pizarrón”.

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  4. Si el precio de un chocolate es $0.5, entonces uno entrega $0.5 al vendedor y este nos dará 1 chocolate a cambio. Si el interés es 5% y ese es el precio del dinero, significaría que uno entregaría 5 centavos y recibiría $1 a cambio, lo cual es dudoso. Nadie (en circunstancias normales) entregaría $1 a cambio de recibir 5 centavos, de ahí se deduce que el interés no puede ser el precio del dinero. Como correctamente dice Nicolas, el precio del dinero es lo que uno debe entregar para obtenerlo (la inversa del precio), si el precio del chocolate es $0.5 entonces el precio del peso es 2 chocolates. Al pensar de este modo implica que si la oferta de dinero aumenta, disminuirá la tasa de interés (“precio del dinero”) permanentemente simplemente como en cualquier otro caso. Sin embargo esto no es así: Si mágicamente durante la noche cada peso en el mundo, cada cuenta bancaria, cada otra forma de dinero y cada obligación denominada en pesos se duplicara; en la mañana habrá el doble de dinero que ayer, nada mas cambió. Si con antelación al incremento de la cantidad de dinero se sacaba un préstamo de $100 al 10% anual y el precio del dinero era 2 chocolates, entonces el préstamo era por un valor de 200 chocolates y se pagaban 20 chocolates de interés al final del año. Al aumentar la cantidad de dinero al doble, los precios (incluyendo el de los chocolates) también lo harán. Ahora los $100 del préstamo obtienen 100 chocolates y se deberá pagar 10 chocolates al final del año. Se podría haber hecho la misma transacción que antes de que se duplicaran el dinero y precios, simplemente pidiendo el doble de préstamo (si pedía $200 al 10% obtenía 200 chocolates y terminaba pagando 20 chocolates a fin de año). Aun cuando se suplico la cantidad de dinero la proporción (porcentaje) de interés no tiene por que cambiar, claramente la cantidad de dinero en “circulación” NO afectaría la tasa de interés. parece que el problema viene porque el Banco Central crea dinero y lo presta. No aumenta la cantidad de dinero, sino que aumenta la cantidad de fondos prestables en el mercado de préstamos. Ese aumento de fondos prestables disminuye la tasa de interés, hasta ahí es correcta la relación, pero lo que esta afectando el interés no es la cantidad de dinero, sino la cantidad de prestamos.
    En mi nombre esta el link para algo que escribí sobre el Kicillof, quien comete el mismo “error de manual” elemental. es un gran retroceso hablar de esa manera.

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  5. guillazo: Es un detalle, pero creo que un detalle importante. El poder de compra del dinero si variaría tanto el supuesto de colocarse mágicamente la misma cantidad exacta de dinero en el saldo de tesorería de cada agente sin excepción, como en el de aumentarse exactamente en la misma proporción porcentual los saldos de tesorería de cada agente sin excepción. Es algo que Rothbard explica mucho mejor que yo así que permíteme recurrir a la citarlo:
    “Supongamos, por ejemplo, que la oferta de dinero aumenta un 20 por ciento. El resultado no será, como da por sentado la economía clásica, un simple aumento general del 20 por ciento en todos los precios. Imaginemos, a título de suposición, el caso más favorable, que podríamos denominar el modelo del Arcángel Gabriel, según el cual el Arcángel Gabriel desciende de las alturas y de la noche a la mañana incrementa el saldo de caja de todo el mundo precisamente en un 20 por ciento. Ahora bien, no todos los precios aumentarán simplemente un 20 por ciento, porque cada individuo tiene una escala de valores diferente, un ordenamiento ordinal diferente de las utilidades, incluso las utilidades marginales relativas de los dólares y de todos los otros bienes de su escala de valores. A medida que aumenta el stock de dólares de cada persona, sus adquisiciones de bienes y servicios variarán de acuerdo con la nueva posición que éstos ocupan en su escala de valores respecto de los dólares. Por lo tanto, variará la estructura de la demanda, al igual que los precios relativos y los ingresos relativos de la producción, y se modificará también la composición de la gama de bienes y servicios que constituyen el poder adquisitivo del dólar.” Y de ese cambio del poder de compra, la preferencia temporal dificilmente saldría perfectamente inalterada, así que la tasa de interés es más probable que variaría en algún grado.
    Nicolas: En lo personal, por ese tipo de problema, estoy poco a poco escribiendo un libro pensado para el curso de fundamentos de economía política que dicto a estudiantes que aspiran a graduarse de técnicos superiores universitarios en varias menciones de gerencia, los manuales al uso simplemente no sirven para el caso. Me comentan muchos colegas que pierdo el tiempo y esfuerzo ya que esperan que en el futuro más o menos cercano el gobierno de Venezuela elimine esas carraras y estatice los colegios universitarios privados como parte de su esfuerzo por controlar política e ideológicamente la educación superior, y les respondo que aunque estoy de acuerdo en que en algún momento intentará eso el gobierno, quizás el librito sirva en otras partes cuando y si eso llega a pasar en el próximo sexenio. Tú escribes muy bien. Escribe tu propio manual y seguro será de gran utilidad para profesores que tropiezan con ese tipo de problema en los manuales al uso, ni que decir para los estudiantes.

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  6. Al menos por el momento no tengo la libertad de que manual usar. Si bien estoy a cargo del curso, al ser aun estudiante tenemos ciertas restricciones. La selección el manual y material a cubrir son dos de ellas. Es mi ultimo curo de macro en Suffolk, el próximo semestre nuevamente me toca micro… así que espero no tener que lidiar con este problema nuevamente.

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  7. Claro. No había considerado ese detalle temporal. Dar clase contramanual siempre es un problema complejo, y no hacerlo en un caso como ese suele ser causa de malestar moral. No se que haría en tu lugar. ¿Quizas recomendar algunas lecturas adicionales al manual para contrastar sea posible?

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