Nuevo Libro de Paul Krugman: ¡Acaben ya con esta depresión!

En su último libro, titulado “¡Acaben ya con esta depresión!”, Krugman sostiene que los recortes no hacen más que profundizar los problemas de naciones como Grecia, Portugal y España, y defiende que, a falta de inversión privada, deben ser los gobiernos los que adopten políticas expansivas y de creación de empleo.

Por si a alguien le quedaban dudas, ¡Krugman es keynesiano!

A continuación copio extractos de una entrevista imperdible.

Tras su lectura, abramos el debate…

El economista estadounidense ofreció una entrevista al programa de la BBC HARDtalk (Diálogo duro) en la que, entre otras cosas, vaticinó que, antes o después, Grecia se verá obligada a abandonar el euro, reiteró sus críticas a las políticas impuestas por el gobierno de Berlín y el Banco Central Europeo (BCE) y aseguró que la actual crisis emana de un problema político e intelectual y no de un problema económico.

BBC Mundo le ofrece a continuación algunos extractos de la entrevista.

¿Se pueden solucionar los problemas de la deuda con más deuda?

Sí se puede. Lo que se debe entender es que el problema no es tanto el nivel general de deuda sino que todo el mundo está intentando pagar sus deudas al mismo tiempo.

El problema con eso es que mi gasto es tu ingreso y viceversa. Así que si los dos intentamos reducir nuestras deudas al mismo tiempo recortando el gasto, el resultado es una depresión, que nos deja a los dos en una posición peor.

Lo que necesitamos en este momento en el que el sector privado está intentando lidiar con sus deudas, es que el sector público dé un paso adelante y temporalmente sustituya al sector privado con su gasto.

Eso estaría en consonancia con lo que el economista John M. Keynes decía en los años ’30 del siglo XX. que el momento para la austeridad son los tiempos de bonanza y no los de crisis.

Estamos en un territorio conocido. Si se lee a Keynes, parece que estaba escribiendo sobre lo que está sucediendo en la actualidad. Sus recetas para la recuperación son tan relevantes ahora como cuando las propuso.

Usted asegura que la forma de salir de la actual recesión no debería ser dolorosa ni implicar sacrificios. Sin embargo, aquí estamos en una situación difícil que no se había vivido en décadas.

Así es. Keynes aseguraba que había “un problema con el generador”, que viene a ser un término arcaico para decir que se tiene un problema con el sistema eléctrico de un auto.

La batería del auto ha muerto y estamos frente a esta cosa grande y cara que no está funcionando y se piensa que debe haber algo que está muy mal hecho en el auto y que arreglarlo va a ser un proceso largo y engorroso.

Pero en realidad no es así. Es tan solo una batería muerta y si reemplazamos la batería podemos hacer que el auto funcione de nuevo.

Creo que en este momento nos encontramos en esta situación. El auto no está funcionando por culpa de una batería, pero tu marido se niega a reconocer que tan sólo es un problema con la batería y no quiere gastarse US$100 para reemplazarla e insiste en que tomes el autobús. existe un problema. Pero el problema no está en el auto.

Ahora sucede lo mismo. Tenemos un problema político e intelectual, pero no económico.

En el caso de Grecia, no se atreverá a sugerir que puede superar la crisis por la que atraviesa endeudándose todavía más.

Primero hay que decir que el gobierno griego fue terriblemente irresponsable, incluso en los años de bonanza. Pero aún más importante es el hecho de que Grecia no tiene su propia moneda. No puede imprimir euros y eso crea una enorme vulnerabilidad.

La mayoría de los países que están sufriendo crisis fiscales en estos momentos son países que están en el euro, que están atrapados en tasas cambiarias sobrevaluadas.

Grecia tiene dos opciones: seguir cumpliendo con las demandas de Alemania para que les sigan prestando dinero o abandonar el euro.

Por otro lado, Europa en su conjunto podría llevar a cabo una política más expansionista, prestando más libremente a través del BCE y adoptando un objetivo de déficit más alto.

Entonces, si pudiera asesorar al gobierno de Atenas, ¿qué consejo le daría?

Si estuviera a cargo del gobierno griego estaría desesperanzado, porque creo que, sin duda, Grecia abandonará el euro.

También creo que la persona que deberá tomar esa decisión acabará con su propia carrera política.

Así que nos encontramos en una situación en la que la salida de Grecia del euro debe suceder pero sin que se le pueda echar la culpa a nadie por ello.

¿Y cuándo sucederá? Podría pasar en un par de semanas, después de las elecciones griegas.

O más adelante, cuando el BCE diga que no puede seguir prestando euros a Atenas.

¿Qué pasará si Grecia sale del euro?

Creo que Argentina es un buen modelo en este caso. No es del todo positivo pero es un modelo.

Argentina tenía un compromiso irreversible de paridad ‘1 peso 1 dólar’ que se desmoronó en 2001.

Tenían grandes deudas en dólares y acabaron pagando aproximadamente 30 céntimos por cada dólar adeudado, por lo que incumplieron el pago de una parte importante de esas deudas.

El peso sufrió una gran devaluación. A consecuencia de todo eso tuvieron un año muy malo, pero luego experimentaron una fuerte recuperación económica.

Grecia probablemente seguiría un camino similar. El problema es que el camino que están siguiendo ahora no ofrece ninguna esperanza de recuperación.

Y usted cree que a la situación actual se ha llegado porque Alemania y la eurozona en general deberían hacer más, permitiendo que haya una tasa de inflación más alta.

Me refiero a un nivel de inflación del 3% o el 4% y no de la temida hiperinflación de los años ’20 del siglo pasado que tanto temen los alemanes.

Hay gente que asegura que lo que usted dice es un cuento de hadas.

Pero no lo es. Es la experiencia de la historia. Tan sólo hay que ver cómo acabamos con la Gran Depresión. Se hizo incrementando el gasto.

¿Está usted enfadado por la manera en la que se están haciendo las cosas?

Hay que estar enfadado. La cantidad de daño que están sufriendo muchas personas es enorme. En EE.UU. hay cuatro millones de personas que han estado sin trabajo durante más de un año. No ha habido nada parecido desde los años ’30. Se está destruyendo la vida de muchas personas.

Tenemos toda una generación de universitarios que se están graduando con grandes deudas y que están saliendo a un mercado laboral que no puede ofrecerles nada.

Permitir que las cosas sigan así es cruel.

En su más reciente libro parece hacer usted un llamado para que la gente salga a la calle.

De alguna manera sí. Creo que es necesario. En EE.UU. el movimiento ‘Occupy’ era un poco incoherente y rudimentario, pero contribuyó a que cambiara la conversación de manera muy positiva.

Antes de ese movimiento, las cuestiones del desempleo y las desigualdades habían desaparecido de discurso político.

Y de repente la gente real está diciendo: “Hey, aquí estamos sufriendo y no lo estás solucionando”. Y la clase política de alguna manera tomó nota.

Es importante no aceptar que lo que está sucediendo es lo normal y que no hay otra solución que esperar que el mercado se recupere. En el largo plazo todos estaremos muertos. Solucionemos los problemas ahora.

Fuente: La Nación.

14 pensamientos en “Nuevo Libro de Paul Krugman: ¡Acaben ya con esta depresión!

  1. Este ejemplo sobre un automóvil explica bastante bien el modelo de Demanda Agregada keynesiano:

    Keynes aseguraba que [la depresión] es “un problema con el generador”, que viene a ser un término arcaico para decir que se tiene un problema con el sistema eléctrico de un auto.

    La batería del auto ha muerto y estamos frente a esta cosa grande y cara que no está funcionando y se piensa que debe haber algo que está muy mal hecho en el auto y que arreglarlo va a ser un proceso largo y engorroso.

    Pero en realidad no es así. Es tan solo una batería muerta y si reemplazamos la batería podemos hacer que el auto funcione de nuevo.

    Creo que en este momento nos encontramos en esta situación. El auto no está funcionando por culpa de una batería, pero tu marido se niega a reconocer que tan sólo es un problema con la batería y no quiere gastarse US$100 para reemplazarla e insiste en que tomes el autobús. existe un problema. Pero el problema no está en el auto.

    Ahora sucede lo mismo. Tenemos un problema político e intelectual, pero no económico.

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  2. Escribo desde México y quiero felicitarlos por el trabajo desarrollado en este blog. Repasé los distintos artículos que han colocado en la página, y aprendí mucho. Pero en este artículo en cuestión tengo la siguiente duda: Ravier afirma por allí que seguramente Grecia va a devaluar y abandonará el euro, porque no hay convencimiento sobre el ajuste que la situación requiere.
    Mi pregunta es si hay algún caso en el que un país en la situación de Grecia o España hoy, o en la situación argentina de 2001, haya logrado salir por medio del ajuste. Ravier comenta que precisamente Argentina intentó esto entre 1998 y 2001, pero no fue suficiente, y terminó abandonando la convertibilidad.
    Creo que entiendo cuál es la posición liberal en este debate, y lo necesario del ajuste para resolver el problema fiscal que originó la cuestión, pero me parece idealista, pues el pueblo nunca aceptará el ajuste requerido en situaciones de crisis y desempleo. Quizás no sea por una cuestión académica sino más bien política, pero Krugman tiene razón en solicitar un mayor gasto para estimular la demanda agregada. Es que no hay otra salida. Recién cuando llegue la recuperación se podrá trabajar en la austeridad.

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    • Hola Juan Pablo, no hay duda que si se puede colocar a todos los desempleados ya mismo! con gasto… pero esto no solucionaría el problema, solo lo pospondría y crearía un espejismo para luego volver al mismo problema pero aun peor.

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    • Gracias Juan Pablo, nos alegra que el blog sea interesante.

      El problema no es distinto a cuando una empresa o familia ha gastado cronicamente de más y no consigue más financiamiento. Es cierto, políticamente es muy difícil tomar medidas que implican reducir el déficit fiscal, tanto por que hay que aumentar impuestos o reducir la velocidad a la que aumenta el gasto, o directamente recortarlo. Pero estas medidas no pueden evitarse, sólo posponerse…

      Que algo sea políticamente viable, y “correcto” a los ojos políticos no implica que le camino económico sea equivocado, sino que el paciente no desea tratarse. Dejar de fumar o tomar puede no ser agradable al paciente, pero posponer la situación no ayuda al paciente.

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      • A lo dicho en respuesta a Hernandez, sólo quiero agregar que la reconstrucción alemana después de la 2da Guerra Mundial es un ejemplo de las políticas que se necesitan para abandonar la crisis de Grecia o España. La situación era mucho peor aun, y sin embargo, con austeridad, se encontró una salida.

        En el libro de Milton Friedman “Paro e Inflación” que acaba de publicar Unión Editorial justamente se menciona el ajuste fiscal que desarrolló Alemania a través de Ludwig Erhard, quien redujo el gasto a los niveles de recaudación para alcanzar el equilibrio fiscal. No es que “no se puede” conseguir el equilibrio fiscal, es que “no se quiere”. Se requiere convencimiento, nada más. Cualquier otra solución, no resuelve el problema y la angustia de la sociedad puede ser mayor.

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  3. Encontré un blog uruguayo donde también se ocupan de Krugman desde una perspectiva austríaca (http://uruguayeconomico.blogspot.com.ar/2012/05/krugman-y-las-falacias-keynesianas.html). Es interesante el artículo, qué te parece Adrián?

    Por otro lado: Krugman dice que “el momento para la austeridad son los tiempos de bonanza y no los de crisis.” pero si mirás por ejemplo el caso español no hubo nada de eso, durante toda la bonanza creo que tuvieron algún superávit mínimo cuando podrían haber tenido un superávit enorme dados los crecientes ingresos fiscales…. cómo se explica que todos quieran seguir a Keynes durante la crisis, pero ninguno durante la “bonanza”?

    Abrazo!

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    • Gracias Ivan! Tengo que ver el sitio y el artículo. Lo dejo para después!

      Pero en relación con este punto de Krugman, me parece que él estaría de acuerdo en decir que la causa de la crisis fue -en parte- el desequilibrio fiscal, pero ahora que nos vemos inmersos en ella, no podemos ser austeros. Keynes diría que en medio de la depresión, la austeridad nos lleva a una crisis mayor. Recién cuando la recuperación sea sólida, podemos avanzar en equilibrar las cuentas.

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  4. Sobre Keynes: en el excelente libro de Adrian se incluye un brillante texto de Schumpeter sobre Keynes:¨nunca vamos a insistir lo necesario en decir que las propuestas de Keynes eran recomendaciones inglesas( escrito despues de la WWII), aun cuando estuvieran dirigidas a otras naciones,,llegaban de evaluar los problemas ingleses¨ Y algo mas, Keynes era excepcionalmente ingles(isleño) sobre todo en economia.Y mas;su interes concidian con los interes a CORTO plazo con los de Inglaterra y a la clase a la cual el pertenecia..Y mas aun:la politica monetaria.Creia que por ahi esta podia solucionar algo.Que el regreso al patron oro de antes de la guerra seria insoportable para SU Inglaterra.
    Si entendemos esto veriamos que el keynesianismo es una semilla se vuelve una semilla venenosa cuando es transplantada a una tierra extraña y muere. Don Jose no era ningun estupido,era un fuera de serie y me parece que en fondo nos dice que las propuestas de Keynes serian muy distintas hoy.

    Sobre Krugman: recordemos las palabras de Mises sobre los economistas(Uds. Yo soy medico y comerciante): ¨No hay nada,por absurdo que parezca,que no haya sido defendido por algun teologo¨.
    Krugman es un gran comerciante que desde su pulpito de Premio Novel y debe estar ganando mas que una estrella de cine diciendo estupideces para un inmenso publico de todo el mundo que esta esperando escuchar las cosas que dice.
    Las ideas basicas de Keynes( a quien no lei,ni creo poder) ya eran aplicadas por la mayoria de los gobiernos del primer mundo antes el que les diera el marco pseudo-cientifico de un tipo realmente brillante como era.
    Y sino miremos este(nuestro) desgraciado pais: nunca,nunca tuvimos gente mas agrafa en economia como ahora:pero todos se declaran ¨keynesianos¨ para tapar sus tropelias nunca vistas en nuestra historia economica.

    Saludos
    ramon c

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  5. Marco Antonio Del Río Rivera publicará en el próximo número de la revista Laissez Faire de la UFM una reseña a este libro de LECTURAS. Allí describe a Schumpeter como un autor que “[t]enía la capacidad de poder referirse con mucha humanidad y hasta simpatía sobre la persona retratada, al tiempo que en una frase rápida destrozaba sus ideas, o emitía un juicio muy crítico sobre lo nefasto de su influencia intelectual.” Me parece que Ramón precisamente señala los puntos en los que Schupmeter hace esto cuando se dirige a la obra de Keynes. Sin duda una obra maestra!

    Siempre debemos recordar que Keynes escribió en un momento puntual de la historia económica donde el nivel de gasto público era muy muy bajo, en relación con los niveles actuales. ¿Estamos seguros que Keynes hoy pediría aun más gasto público? Lamentablemente, nunca lo sabremos! pero mi sensación es que este es otro punto donde los keynesianos se alejan del maestro!

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    • Bueno Adrian, no podes quejarte de no leer tus libros!.
      Que anote el amigo mejicano y lo compre!
      Saludos
      Ramon c

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  6. Pingback: Victoria Grant, la preciosa niña inflacionista. « « Desde el exilioDesde el exilio

  7. En su libro llega a justificar el fracaso de las medidas de Obama a pesar de haber seguido su doctrina de gastar más. Dice que gastó poco.
    Y recomienda a los paises europeos que gasten aún más, cuando en España uno de los motivos de la crisis fue que el estado dejó de pagar (porque no tenía dinero) a sus proveedores, muchos de los cuales fueron a la quiebra y mandaron al paro a sus empleados, y el principal problema actual es el alto interés de la deuda que ya se tiene.
    No sostiene el mínimo análisis razonado, pero tiene su público.

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