La guerra de los medios en Argentina

¿Son objetivas las noticias?” se pregunta Alberto Benegas Lynch (h) en su última columna.Y responde:

Me adelanto a contestar el interrogante planteado en el título de esta nota: las noticias no son objetivas, ni pueden serlo. La selección misma de la noticia es subjetiva y la interpretación de los “hechos” en ciencias sociales dependen del sujeto que interpreta y, además, esos “hechos” de las ciencias sociales no tienen el mismo significado que en ciencias naturales. En el primer caso, no se observan fenómenos como en el laboratorio puesto que se trata del análisis de propósitos deliberados que solo existen en ciencias sociales. Las piedras y las rosas no tienen propósito deliberado, solo tienen lugar en los seres humanos.

Ahora, si las noticias no pueden ser objetivas, ¿podemos afirmar que el diario Clarín Miente? ¿podemos decir que el gobierno miente? ¿se puede concluir que tanto el gobierno como Clarín mienten? ¿O sólo muestran dos posiciones o lecturas diferentes sobre determinados hechos?

Hoy en Argentina se encuentran personas que afirman que Cristina Fernández de Kirchner será la mejor Presidente de la historia, y al mismo tiempo, otras personas diciendo que será la peor Presidente de la historia. Independientemente de la posición de cada uno, me parece que esta diferencia la encontramos en una guerra de medios que no tiene precedente.

Me parece necesario y útil abrir un espacio en el blog para tratar esta guerra de los medios.

6 pensamientos en “La guerra de los medios en Argentina

  1. Hay hechos que son objetivos. Sobre esos hechos el periodismo no puede mentir. Por ejemplo, que en el accidente de Once murieron 51 personas es algo que no se puede discutir. Ahora bien, si un medio dice que la inflación es del 0,8 % mensual y menos del 10 % anual, como lo hacen los medios oficialistas ¿quién miente?

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  2. Está claro que el gobierno miente sobre las estadísticas de inflación. El propio gobierno lo admite hacia adentro. ¿Pero qué podemos decir sobre Clarín? ¿Se exagera la inseguridad? ¿Se critica la performance del gobierno desmesuradamente por alguna razón oculta?

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  3. Había leído esta nota. Es excelente! De hecho, ese fue el nexo que quise plantear al relacionar el artículo de Alberto con la guerra de los medios. De haber recordado esto, lo habría linkeado también. Dejo un extracto del artículo de Gabriel que me parece clave sobre este punto:

    Pero lo más interesante radica en el grave error epistemológico que presupone la palabra “información”. Presupone que hay distinción entre hechos, objetivos y verdaderos, y opiniones, “subjetivas”. No es sólo “doctrina Cristina Kirchner”: es lo habitual de la bibliografía sobre ese tema. Pero claro, si es así, un gobierno podría decir que un medio está “abusando” de la libertad de prensa (que comienza a ser denigrada en el discurso como una mera libertad de empresa) ocultando la “información objetiva” para atacar al gobierno en cuestión. De allí a proyectos de control y estatización de medios para “garantizar la información objetiva”, y “el derecho que el pueblo tiene a la información”, hay sólo un paso, que todos los actuales dictadorzuelos latinoamericanos ya están dando (con Chávez a la cabeza, desde luego). Pero el error no es sólo de los Kirchner o los Chávez, a los cuales no se les podría reprochar su falta de formación en epistemología y hermenéutica. El error es de todos aquellos que suponen que la función periodística es transmitir hechos en bruto, sin la “contaminación” del comunicador en cuestión. Se ignora que todo ser humano, cuando habla, medios de comunicación incluidos, emiten mensajes, que son proposiciones formadas desde el horizonte de precomprensión (horizonte cultural) del hablante. Por lo tanto, todo lo que una persona dice está influida por su cosmovisión del mundo, incluso lo que parezca más evidente al destinatario del mensaje. Podemos decir “Obama es el presidente de los EEUU”, y es real, es verdadero (no hay ninguna oposición entre interpretación y verdad ) pero en ese caso estamos interpretando lo que significa ser presidente desde nuestro horizonte cultural. Además, todo mensaje es un acto del habla, y todo acto del habla es acción (Wittgenstein ), y tiene por ende una intención, que puede ser perfectamente noble, honesta, o no. Pero la tiene. El sujeto siempre está presente en el mensaje, y los mensajes, el lenguaje, son parte concomitante del tejido social; no son meros transmisores. Por ende, es obvio que no hay “información” si por información se entiende “mensajes neutros de sujetos”. Lo humano es el conocimiento, esto es, interpretación. Y por ende todo medio de comunicación comunica desde un punto de vista. Si ese punto de vista no agrada al gobierno de turno, esa es precisamente la ventaja de la libertad de prensa en un sistema democrático. Pero si dejamos de hablar de libertad de prensa y comenzamos a hablar de un derecho a la información, suponiendo además que hay una información “objetiva” que el gobierno tiene como función proteger, para que los perversos medios capitalistas no la falseen…. Está todo perdido.

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  4. Muy buenas las opiniones, en el fondo se trata de ver (desde el gobierno) cómo hacen para que no se hable de los “objetivos” casos de corrupción y del deterioro en el nivel de vida de la gente en general que, si bien ese deterioro depende del juicio de cada uno, creo que día a día se empieza a ver mas objetivamente. Saludos.

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  5. Este tema es de los que más me apasionan.

    Si lo que uno desea es consumir información objetiva, sin ningún tipo de sesgo, entonces debe buscar entre las distintas opciones aquella que más se adecue a las necesidades de consumo de uno. Luego para evitar el costo de búsqueda consumirá siempre el mismo diario confiando en que la información que le brindará será aquella que el necesita
    Es fácil concluir entonces que el mejor mundo posible es aquel donde tenemos muchas opciones para elegir y nos quedamos con aquella que más se ajuste a nuestras necesidades, luego si esa opción nos falla buscamos otra. De esta manera nos ahorramos el costo de tener que estar leyendo 5 diarios para “entender toda la realidad” como algunos quieren que hagamos.
    Es fácil ver también que tener 2 medios sesgados hacia los extremos nunca dará mejor información que muchos medios compitiendo en el mercado….
    A esto hay que agregarle que los consumidores no siempre buscan consumir solo información objetiva, sino también buscan beneficios psicológicos que le dé razón a su ideología. Por eso es que las noticias meteorológicas tratan de ser lo más objetivas posible (algunas veces agregando chicas lindas para el ocio de la platea) y las noticias políticas tienen un espectro tan amplio.

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