Fundamentos del Public Choice para la Macroeconomía

Peter Boettke acaba de subir un interesante post a su blog Coordination Problem. Siguiendo a Tyler Cowen plantea utilizar el herramental del Public Choice como un punto de partida en el análisis macro.

¿Qué consecuencias traería esto aparejado? ¿Afectaría a las propuestas monetarias más libertarias? Boettke afirma que sí.

En otro lugar, sintenticé estas ideas de Buchanan. Tomo una cita:

Wicksell decía a los economistas: dejen de actuar como si estuviesen aconsejando a un déspota benévolo. No los van a escuchar de todos modos, así que deténganse; desperdician su tiempo y gastan sus fuerzas. Y dijo: si quieren mejorar los resultados políticos, entonces tienen que cambiar las reglas. Nunca van a lograr que los políticos hagan otra cosa que representar los intereses de los votantes a quienes representan. Así que si tienen una cámara legislativa, deberán esperar que el congreso genere resultados que gozarán del apoyo de la mayoría de los grupos representados por esta legislatura. Puede o no surgir un resultado eficiente de esto, pueden o no surgir buenos proyectos que valgan su costo. ¿Cómo cambiar esto? Cambiando las reglas, avanzando de la regla de la mayoría hacia la regla de unanimidad, hacia un consenso (Buchanan, 2001).

El nuevo planteo es tomar lo dicho como un factor endógeno en los modelos macroeconómicos. El cambio sería sustancial. Dice Boettke:

If you treat politics as endogenous, then I believe even many of the more market oriented proposals for macroeconomic policy will meet with frustration.  Imagine, just imagine if you will, what fiscal and monetary policy would have to look like if we took seriously the Humean dictum that in designing governmental institutions we must presume that all men are knaves.  Just imagine if you will, if the Hayek-Buchanan focus on the generality norm and politics by principle, not interest, were widely accepted. Just imagine what the implications are of Milton Friedman’s argument in Capitalism and Freedom, when he says that in reference to the Fed and the Great Depression:

It may be that these mistakes were excusable on the basis of the knowledge available to men at the time – though I happen to think not. But that is really beside the point. Any system which gives so much power and so much discretion to a few men that mistakes – excusable or not – can have such far-reaching effects is a bad system. It is a bad system to believers in freedom just because it gives a few men such power without any effective check by the body politic – this is the key political argument against an «independent» central bank. But it is a bad system even to those who set security higher than freedom. Mistakes, excusable or not, cannot be avoided in a system which disperses responsibility yet gives a few men great power, and which thereby makes important policy actions highly dependent on accidents of personality. This is the key technical argument against an «independent» bank. To paraphrase Clemenceau, money is much too serious a matter to be left to the Central Bankers. (emphasis added)

En mi opinión, tomar al Public Choice como endógeno, nos permite sumar más argumentos en favor de una propuesta libertaria, como puede ser abolir la banca central e ir a un sistema de banca libre. Y es que la regla de Hayek, la regla de Friedman, la regla de Taylor, el inflation targeting y todas las propuestas que no impulsen el abolir la banca central, dependen necesariamente de la voluntad del presidente del banco central para respetar dichas reglas, y eso es justamente lo que atenta contra su éxito.

Para decirlo de otro modo. Si la Fed o cualquier banco central tomara la regla de Friedman como guía de la política monetaria, las distorsiones por ella generada no serían un grave problema. El problema no es la regla en sí mismoa, sino el hecho de que no hay razones para esperar que un banco central tome dicha regla para limitar su política.

Esto vuelve el interés sobre la propuesta de Hayek. La competencia de monedas, y la libertad de elegir entre varias opciones, es lo único que puede limitar los excesos de los policymakers.

4 comentarios en “Fundamentos del Public Choice para la Macroeconomía

  1. Es difícil que incluso con reglas no haya discrecionalidad. ¿Quién define cuando una situación debe ser considera una excepción o un caso no contemplado por la regla y por lo tanto abandonar temporalmente la misma? ¿O no es ese justamente el motivo por el cual hay reglas, para saber que va a suceder con la política monetaria en las excepciones o casos imprevistos?

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  2. Claro, pero el caso imprevisto, por definición, queda fuera de la regla y eso da entrada a la arbitrariedad (posiblemente por Public Choice drivers). En aguas calmas, posiblemente una ‘buena’ discrecionalidad sea similar a una ‘buena’ regla.

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  3. Boettke tiene razón en eso. Y crep que de hecho plantearlo así nos obligaría a pensar seriamente en nuevos arreglos constitucionales de la forma que lo hizo Hayek en Derecho, Legislación y Libertad pues si de algo deberíamos estar razonablemente seguros actualmente es que con los dos grandes tipos de sistemas institucionales democráticos actuales la relación entre los grupos de interés y la propia mecánica política del sistema hace prácticamente imposible una salida libertaria, con otros sistemas institucionales no menos democráticos, pero si más ajustados en función de lo aprendido en los últimos dos siglos sería más viable. En tal sentido la idea libertaria pasaría a ser entendida como inevitablemente revolucionaria en el mejor sentido posible del término.

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