El Estructuralismo Latinoamericano vs la Escuela Austriaca

En su trabajo introductorio sobre la escuela austriaca de economía, el Dr. Peter Boettke resume 10 puntos que hacen de ella una tradición particular y distinta dentro de las corrientes en la historia del pensamiento económico.

El objetivo en este posteo es contrastar al menos tres de estos puntos con la visión de otra escuela, de un alcance tal vez mayor (a juzgar por la implementación práctica de sus puntos de vista), aunque tal vez menor (a juzgar por el consenso académico que hoy retienen), que es la escuela estructuralista latinoamericana, centrándome particularmente en algunos economistas argentinos.

El breve cuadro comparativo que presento aquí abajo forma parte de una idea de trabajo más amplia, que busca entender y responder a las ideas fundamentales del estructuralismo, tanto desde la economía austriaca como desde puntos más “mainstream”.

A continuación, contrastaré las visiones austriaca y estructuralista sobre el individualismo metodológico, y los roles de la propiedad privada y el dinero en el sistema económico. A la izquierda de la tabla se presenta la visión austriaca tal como la plantea Peter Boettke y otros autores referenciados, mientras que a la derecha se encuentra lo que pensaría un estructuralista argentino, basado en algunas referencias que también cito.

Escuela AustriacaEstructuralismo Latinoamericano
Individualismo metodológico: para “los austriacos”, solo los individuos eligen y es “el hombre, con sus propósitos y planes (…) el principio de todo análisis económico. Sólo los individuos eligen; las entidades colectivas no hacen elecciones.”
Para Boettke esto es clave puesto que “Menger postuló que el análisis económico era susceptible de aplicación universal y que la unidad de análisis apropiada la constituía el ser humano y sus elecciones. Estas elecciones, sostenía Menger, están determinadas por las preferencias subjetivas individuales y por el marco en el cual estas decisiones son llevadas a cabo”. Es decir, dado que la unidad de análisis es el individuo, las leyes económicas son universales, y a lo sumo habrá que comprender el contexto en donde esa acción se desarrolla. Por ejemplo, si el contexto institucional es el de una economía capitalista, esperaremos ciertos resultados, distintos y opuestos a los esperados en una economía socialista.
El estructuralismo latinoamericano parece discutir con la idea de leyes económicas de aplicación universal. De hecho, gran parte de sus análisis parten de la idea de que lo que funciona en los “países centrales”, no puede aplicarse a los “países de la periferia”. Diamand (1972) sostiene que hay “Dichas ideas se derivan de las teorías económicas tradicionales y se basan en propiedades de las estructuras productivas de los países industriales, muy diferentes a las que tiene un país exportador primario en proceso de industrialización como la Argentina”. Fiszbein (2015) sostiene sobre ciertas recetas “ortodoxas”, que “esta receta estaba avalada por las teorías convencionales, pero no aplicaba bien a la realidad argentina”. El foco de atención del estructuralismo, entonces, no será el individuo y su contexto institucional, sino las características específicas de las estructuras económicas nacionales.
El rol de la propiedad privada: siguiendo a Mises (1922), Boettke sostiene que “la propiedad privada en los medios de producción es una condición necesaria para la racionalidad del cálculo económico”. El argumento puede resumirse como que, sin precios para los bienes de capital por la ausencia de propiedad privada, es imposible calcular correctamente los usos alternativos de los medios de producción, lo que llevaría a una permanente ineficiencia del sistema económico, algo que la realidad ha corroborado en numerosas oportunidades.El estructuralismo latinoamericano no es socialismo. Al menos no en el sentido de defender la colectivización de los medios de producción. Si bien algunas definiciones amplias de socialismo (véase Huerta de Soto, 1992) contendrían al estructuralismo, sus referentes se preocuparon por aclarar su posición “intermedia” entre el capitalismo y el socialismo. Prebisch (1987) sostiene que: “Se requiere el socialismo para asegurar el “uso social” del excedente. La tasa de acumulación de capital y la corrección de las grandes disparidades sociales debieran someterse a la decisión colectiva, estableciendo un nuevo régimen institucional, político y económico, para tal efecto. Por su parte, el liberalismo económico es necesario por cuanto deben dejarse en manos del mercado las decisiones individuales de producción y consumo”.
En este tema, como también en parte de sus posturas proteccionistas, la visión del estructuralismo suena más cercana a John Stuart Mill que a Karl Marx.
El rol del dinero sobre los precios: en el punto 8 del resumen de Boettke se plantea que para los austriacos el dinero no es neutral, en el sentido de que los cambios en las cantidades de medios de intercambio afectan la estructura real de la economía. Allí, también se sostiene que “Cualquier aumento en la oferta monetaria no compensado por un incremento en la demanda monetaria conducirá irremediablemente a un aumento en el sistema general de precios.” Es decir, se concluye que la inflación es un fenómeno intrínsecamente monetario, algo que llevó a los austriacos a defender diversos esquemas monetarios que quitaran al gobierno el control de la moneda, ya fuera el Patrón Oro o la completa desnacionalización y luego privatización de la emisión monetaria (ver Rothbard 1963, Hayek, 1976, o Selgin 1988)Contrariamente a lo que puede creerse popularmente, el estructuralismo no niega que la inflación sea un fenómeno monetario. Sin embargo, sí hará mucho más énfasis en las “causas estructurales” de la inflación, que en la causa monetaria. Olivera (1959), por ejemplo, deja en claro que “Por cuanto entraña esencialmente un deterioro del valor del dinero, la inflación es en sí un fenómeno monetario. Al hablar de teorías monetarias y no monetarias de la inflación aludimos, pues, no a la naturaleza del fenómeno, sino a las causas que lo producen”. Para Prebisch (1987) la causa es la puja distributiva, en donde a las autoridades monetarias no les queda otra alternativa más que crear inflacionariamente dinero si quiere evitar las “tensiones del sistema” derivadas de la “presión creciente de las empresas, los trabajadores y el gobierno”.
En Olivera la causa no monetaria de la inflación puede provenir de un cambio en algunos precios relativos que, en compañía de otros precios rígidos a la baja, ajusta todo el sistema hacia arriba (expliqué un poco más sobre este punto, aquí). De aquí que, en la actualidad, muchos seguidores de esta escuela busquen controlar las tarifas y el dólar como forma de contener el proceso inflacionario.

Bueno, hasta aquí tres puntos resumidamente contrastados entre la postura estructuralista y la postura austriaca. Como comentaba más arriba, la idea es ampliar los puntos de desacuerdo o profundizar en los ya analizados para dar lugar a una tesis relevante para estudiantes de la historia del pensamiento económico. Desde ya, agradezco de antemano todo comentario o sugerencia que pueda llegar a mejorar esta tarea.

Esta entrada fue publicada en Comentario por Iván Carrino. Guarda el enlace permanente.

Acerca de Iván Carrino

Iván Carrino es economista, escritor, conferencista y profesor. Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires, es Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y también Máster en Economía Aplicada de la Universidad del CEMA, de Argentina. De 2012 a 2014 se desempeñó como analista económico de la Fundación Libertad y Progreso. En la actualidad, es Director de CONTRAECONOMÍA, una empresa de análisis e investigación económica y financiera. Además, es Editor de El Diario del Lunes, un Newsletter económico semanal que cuenta con más de 5.000 suscriptores pagos.

25 pensamientos en “El Estructuralismo Latinoamericano vs la Escuela Austriaca

  1. Alla por los 80 una vez tuve la oportunidad de cenar en Rosario con Luigi Passinetti, un post keynesiano muy prestigioso, alumno de Sraffa. Habia venido a un Congreso. Fuimos con Rafael Beltramino y otros compañeros del curso. Charlamos sobre los austriacos (de quien dijo no recordar demasiado) y tambien de Olivera y la teoria estructuralista de la inflacion que estaba muy en boga en la Facultad. Passinetti comentó que el pensaba que habia lugar para explicar algo de la inflacion que experimentaba la Argentina en aquel momento recurriendo a dicha teoria. Cuando le preguntamos que pct anual nos dejo helados. Dijo que hasta aproximadamente un 2pct anual podia ser de natutaleza estructural y que todo el resto era fruto de la expansion monetaria para financiar el deficit fiscal.
    A confesion de parte relevo de prueba.

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      • Hola Nicolás, realmente muy bueno el posteo! En un texto aquí fui en la misma línea (https://www.ivancarrino.com/por-que-con-macri-la-inflacion-fue-la-mas-alta-de-los-ultimos-28-anos/), sobre todo en la parte de la buena aplicación de la explicación monetarista a los años del kirchnerismo, donde tenemos un plazo más largo para evaluar. En el caso de la “inflación” de la gestión M, se podría pensar en los saltos del dólar como una brusca caída de la demanda de dinero, pero desde mi punto de vista creo que sería mejor verlo como un shock negativo de oferta por el sudden stop, lo que genera un salto del IPC, que no es del todo correcto llamar “inflación”. ¿Cómo lo ves? Abz!

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      • El tipo de cambio puede saltar por:
        1) Cambio en la demanda de USD (caída en la demanda de ARS)
        2) Cambio en la oferta (sudden stops)
        3) Cambio en la demanda y en la oferta

        Es decir, no descarto que las dos curvas se muevan en lugar de sólo una.

        Sobre IPC a inflación, es un tema árido porque depende de qué se entiende por inflación. Tradicionalmente inflación es un exceso de oferta monetaria, del cual un (pero no el único) síntoma principal es un amento generalizado del nivel de precios.

        Luego está la inflación como aumento del nivel general de precios (de bienes de consumo). La cual tiene a su vez dos sub-interpretaciones. a) Inflación es todo aumento del IPC por el motivo que sea (hay que separar shocks reales de nominales). b) Inflación es el aumento del IPC por motivos de exceso de oferta de dinero.

        La definición moderna de inflación de manual es que la inflación es un “aumento generalizado en el tiempo del nivel de precios”. Es decir, todos los precios deben subir y deben hacerlo por un largo período de tiempo. Este lenguaje hace referencia a un exceso monetario, dado que ese tipo de movimientos del nivel de precios son muy difíciles de explicar con shock reales o, como digo en mi post, motivos estructurales-mulitcausales-heteorodoxos.

        Parece ser que, quizás motivados por una visión positivista, la definición de inflación migro de exceso monetario a un síntoma, cambio en el IPC, más fácil de medir (aunque menos preciso respecto a las causas de dicho movimiento).

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    • Wow! 2% anual sobre números de tres cifras. Sutil ironía. Igualmente hay algo de corto plazo que los estructuralistas o sus seguidores denominan “inercia” que creo que es muy compatible con la idea de “procesos de ajuste” que está dentro de la EA, no sé cómo lo ves. Gracias!

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      • Me gustaría una definición clara de qué se entiende por “inercia inflacionaria”. En mi experiencia, la claridad no siempre viene de la mano de los estructuralistas.

        Inercia es, en principio, distintos los lags o rezagos. Inercia es cuando hay precios (por ejemplo salarios) que se ajustan de acuerdo algún indice. Esto es indexación, la palabra inercia hace referencia a algo distinto. Pero, cuando escucho (o leo) hablar de inercia, mi percepción es que se tiene en mente cosas distintas.

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  2. Quisiera referirme a esta cita de Olivera: “Por cuanto entraña esencialmente un deterioro del valor del dinero, la inflación es en sí un fenómeno monetario. Al hablar de teorías monetarias y no monetarias de la inflación aludimos, pues, no a la naturaleza del fenómeno, sino a las causas que lo producen”

    Creo que lo que dice Olivera, y es interpretado así por los estructuralistas, es que la inflación es una “consecuencia” monetaria, en el sentido que se modifican los precios, pero no es necesariamente la causa que produce esa consecuencia. Y ésta sería la posición de todos los estructuralistas.

    Podría haber una relación causal entre aumento de la oferta monetaria más allá de su demanda y deterioro del poder adquisitivo de la moneda (aumento de los precios, inflación), pero también otra en la que el aumento de la oferta monetaria es una consecuencia de cambios en precios relativos como fruto de una puja distributiva.

    Los dos temas que aquí plantearé no tienen nada de nuevo:

    ¿Es Argentina, o Venezuela, el único país donde hay puja redistributiva? ¿En todos los demás países de América Latina, o del planeta, los distintos sectores son buenos ciudadanos que no buscan obtener mejoras de ingresos?

    ¿Qué deberíamos esperar de la puja distributiva si no hay emisión de moneda? ¿No deberían algunos precios subir y, tarde o temprano, otros precios bajar?

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    • Son las preguntas pertinentes que creo que no van a encontrar una respuesta satisfactoria. De hecho también se puede plantear: “Si el BCRA emite solo para evitar que haya una recesión, ¿por qué sube la inflación?” Es decir, la recesión llevaría a caída de precios, que la emisión contrarrestaría, pero entonces por qué los precios suben en lugar de mantenerse.

      Yo entiendo que este enfoque es útil, tal vez, pero para explicar saltos del nivel de precios que comúnmente llamamos inflación. Pero nada que no esté incluido ya en la teoría “mainstream”. Abrazo Martín!

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  3. Hola Iván.
    Soy Postkeynesiano.
    Una simple observación a cerca de “El rol del dinero sobre los precios”.
    En tiempos normales (cuando la política monetaria no alcanza el límite inferior) la mayoría de los Bancos Centrales conducen la política monetaria según el “patrón crédito” descrito por Olivera (p. 696):

    “Existe, por último, dentro del género de sistemas con dinero pasivo, una tercera especie, que puede designarse por razones de brevedad como patrón crédito. En esta hipótesis la tasa de interés es exógena, y la cantidad de dinero, endógena. El caso se presenta, verbigracia, cuando el sistema bancario prescribe la tasa de interés sobre préstamos, en tanto que la cantidad de dinero se determina por el funcionamiento del mercado. Un modelo con una estructura similar está implícito en el célebre análisis de K. Wicksell sobre las fluctuaciones del nivel de precios. Pero también pueden hallarse rudimentos de esa concepción en ciertas nociones de la antigua “Banking School”, en la controversia británica acerca del modus operandi de la tasa de descuento, así como en la política monetaria norteamericana desde la Segunda Guerra Mundial hasta el acuerdo de 1951 entre la Reserva Federal y la Tesorería.”

    Algunos ejemplos: en Argentina desde la salida de la Convertibilidad 2002 (excepto Sandleris 2018-2019). El caso más claro es el de Sturzenegger 2015-2018. La regla de Taylor también es con dinero endógeno (pasivo).
    Saludos y buenas tardes.
    https://docplayer.es/22995780-El-dinero-pasivo-julio-h-q-olivera-argentina.html

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    • Gracias, comprendo la aclaración y la comparto. Pero no cambia las conclusiones de fondo. En esencialmente, si la tasa fijada exógenamente por la autoridad monetaria es “demasiado baja”, habrá “demasiado dinero” y la inflación será mayor a la deseada. Es decir, estamos hablando de dos caras de la misma moneda EMHO.

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      • Gracias por responder Iván:
        Si el Banco Central controla tasa entonces la oferta se ajusta a la demanda. En consecuencia, las conclusiones son distintas.
        De Gregorio (2012, pp. 424-425):
        “Según la figura 16.1 un banco central puede fijar M/P con lo cual la tasa de interés quedará determinada por el mercado. Alternativamente, el banco central puede fijar la tasa de interés y dejar la fijación de M/P al mercado. En este último caso su oferta es horizontal al nivel de la tasa que desea fijar, y la demanda a esa tasa determinará la oferta. En la actualidad, la mayoría de los bancos centrales fijan las tasas de interés, particularmente en el caso de los países industrializados y las economías menos desarrolladas, pero estables y con mercados financieros profundos. Más adelante racionalizaremos esto, dando justificaciones teóricas para elección de la tasa de interés como instrumento, pero por ahora consideremos esto como una realidad. Es decir, el instrumento de política monetaria es la tasa de interés.”

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      • Si los Bancos Centrales conducen la política monetaria fijando un objetivo para la tasa monetaria de referencia, entonces la inflación y la demanda agregada determinan endógenamente el crecimiento de la base monetaria (y del resto de los agregados monetarios), y no al revés como plantea la teoría cuantitativa del dinero en cualquiera de sus versiones.

        Anderson (2006, p. 4), del Banco de la Reserva Federal de St. Louis:
        “In all current economies, growth of the monetary base is an endogenous variable, that is, a variable determined simultaneously with other variables such as employment, output, prices, and market interest rates. In modern times, only the Swiss National Bank has included among its monetary policy objectives a growth rate for the monetary base, although the Bank of England maintained a monitoring range during one interval (Rich, 1997). Most of the world’s central banks conduct monetary policy by setting and manipulating the level of a short-term interest rate. In the United States, the Federal Open Market Committee implements policy by choosing a target level for the overnight federal funds rate (the interest rate charged by banks to each other for overnight loans of deposits at the Federal Reserve). The federal funds rate is maintained close to the target rate each day by increasing or decreasing the supply of base money.”

        https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=927047

        Saludos.

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  4. Muy bueno el post Iván! Alguna vez estudié este tema, pero nunca pude sentir que había comprendido el punto central de esta teoría “no monetaria” de la inflación. Quizás por eso nunca me animé a escribir alguna crítica. Comento un poco las hipótesis que manejo a ver si sirven, con ánimo de dialogar y ver si ayuda en el trabajo que tenés en mente.

    Como bien explicas en el post los estructuralistas (Raúl Prebisch, Julio Olivera, Daniel Heymann y Saúl Keifman en Argentina, Raúl Cardoso en Brasil o Roberto Sunkel en Chile, entre muchos otros) explican que las teorías del mainstream no son adecuadas para países subdesarrollados latinoamericanos. Nosotros necesitamos formar un nuevo manual con recetas locales que apunten a resolver problemas estructurales que los economistas del mainstream ignoran. Esto hace que en principio el modelo estructuralista resulte un modelo heterodoxo que se contrapone con la ortodoxia que enseñan los manuales de economía.
    Muchos poskeynesianos se acercan al enfoque estructuralista pues tienen planteos consistentes y complementarios. Me queda por consultar a los lectores interesados en la historia del pensamiento económico si hubo un link allí entre Keynes y Prebisch, o podemos decir que gran parte de la transformación del pensamiento del segundo es incluso anterior a la ofrecida por Keynes en sus trabajos. Recordemos que Prebisch -al igual que Keynes- se forma primero como un economista clásico, y poco a poco va renunciando a sus postulados, ofreciendo un análisis más heterodoxo.

    Volviendo ahora sobre su teoría de la inflación, entre varios argumentos, los estructuralistas destacan el tema del déficit fiscal. Cuando un ortodoxo señala la necesidad de reducir el gasto, los estructuralistas responden -en línea con Keynes- que este es inflexible a la baja. Incluso podrían poner como prueba el caso de López Murphy cuando lo intentó y tuve que renunciar en unos pocos días. Pero al mismo tiempo reconocen que al monetizar ese desequilibrio fiscal, esto genera inflación, lo que en definitiva guarda algo de relación con la posición de Friedman. La teoría no es la misma, pues los estructuralistas pondrían foco en lo fiscal, mientras que Friedman sólo pondría el foco en lo monetario. Aquí creo que Argentina ofrece un caso que contradice a los estructuralistas como fue la década de 1990, cuando existía déficit pero no inflación. Durante la década de 1990 tuvimos desequilibrio fiscal, pero si no es monetizado, si se financia con deuda, entonces se mantiene la estabilidad monetaria.
    Luego los estructuralistas ponen foco en un análisis multi-causal de la inflación ofreciendo un cóctel que incluye además de la cuestión fiscal y la inflexibilidad del gasto a la baja, la inflación de demanda o la inflación de costos, pero lo cierto es que el análisis siempre me ha resultado muy confuso e inadecuado. Como sugieren hoy muchos economistas, la inflación no es multi-causal, es estrictamente un fenómeno monetario, lo que es multicausal son las razones para emitir.
    En los textos estructuralistas hay otros dos fenómenos estructurales que se agregan al análisis. Le agradeceré a los lectores que comprendan el tema, pueden explicar cómo juegan estos en la teoría. Por un lado, la inelasticidad precio a las importaciones y a la oferta de productos agropecuarios y por otro, un sistema tributario regresivo e inelástico. Estas características estructurales de nuestras economías son las que generan presiones inflacionarias básicas.

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    • Hola Adrían.
      Unos simples comentarios sobre tu punto: “Como sugieren hoy muchos economistas, la inflación no es multi-causal, es estrictamente un fenómeno monetario, lo que es multicausal son las razones para emitir.”
      1) La inflación es un fenómeno monetario porque implica la perdida de poder adquisitivo del dinero. Esto es reconocido por el propio Olivera. A lo que apunta Olivera es a las causas y los medios para resolverla. Tiene un paper donde resume la controversia entre monetaristas y estructuralistas.
      2) Dado que en contextos inflacionarios los Bancos Centrales conducen la política monetaria fijando tasas de interés la oferta de dinero se vuelve infinitamente elástica. Así que dada esa tasa el BC no puede decidir si emitir o no. A esa tasa emite todo lo que le piden sus clientes. Lo que si puede y debe hacer el BC es fijar un objetivo más alto para la tasa de referencia a modo de reducir la demanda.
      3) El BC es el máximo responsable de la inflación pero no debido a la “sobreemisión” sino a la “subreacción” (principio de Taylor).
      4) El grave error de los estructuralistas es ignorar la conexión entre las tasas de política monetaria de los BCs y el valor del dinero (ver Wicksell, Hayek y Keynes 1923, 1930).
      5) Desde el año pasado el BCRA tiene la tasa de referencia clavada en un 38% frente a una inflación esperada del +/- 50. En este caso estamos ante el patrón crédito descrito por Olivera. ¿Pero entonces quién es el responsable? Obviamente el BCRA. Los estructuralistas nunca han comprendido la conexión entre “La tasa de interés y el nivel de los precios” (Wicksell 1898).
      Saludos.

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    • Gracias Adrián! Solo un comentario rápido sobre la convertibilidad. En un seminario del cual participo para aprender más sobre estos autores pregunté expresamente por este punto a Luis Blaum y a Saul Keifman. La pregunta fue algo así como qué pensaría Olivera sobre los años de la convertibilidad o las bajas inflaciones de Perú y Chile, por ejemplo. Y la respuesta, si no la recuerdo mal, fue una combinación entre sostener que no se niega que la inflación pueda mantenerse baja con una política monetaria como la de esa época (o las que tienen otros países hoy), pero que cuidado con las consecuencias negativas que esto puede llegar a tener.

      Abz!

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      • Hola Ivan.
        Con respecto a los años de Convertibilidad, un estructuralista probablemente te diría que “efectivamente la inflación se logró bajar pero a costa de generar un enorme aumento del desempleo…” (esto es mi interpretación mía).
        Tal vez esta nota de Rubini te pueda ayudar:
        “En tales circunstancias toda política antiinflacionaria eficiente debe satisfacer dos criterios básicos: 1 debe actuar conjuntamente sobre los tres tipos de inflación; 2 debe actuar sobre la inflación sin crear o agravar otros desequilibrios y, especialmente, sin generar mayor desempleo”.
        https://eleconomista.com.ar/2016-07-julio-h-g-olivera-1929-2016/
        Saludos.

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  5. Es que durante la convertibilidad aumentó el desempleo, pero no por destrucción de empleo sino porque gente que ya no buscaba empleo empezó a hacerlo. No hay que ver sólo la tasa de desempleo sino la tasa de actividad, ocupación, desempleo y subempleo. Se ha escrito mucho sobre esto.

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    • Hola Adrián.
      1) El argumento de que la Convertibilidad bajó la inflación a costa de aumentar el desempleo es sólo una posible interpretación mía acerca de la respuesta que un estructuralista daría a la pregunta planteada por Iván. No es mi argumento.
      Mi argumento es que la política de fijar el tipo de cambio por ley sin flexibilidad en el mercado de trabajo tarde o temprano estará condenada al fracaso (ver Keynes (1925): “Las consecuencias económicas de Mr. Churchill”).
      2) Los Bancos Centrales de Chile y Perú que menciona Iván conducen la política monetaria controlando tasa de interés y no la base monetaria como requiere la Teoría Cuantitativa del Dinero según la proposición 8 de Boettke.
      Saludos y buenas tardes.

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      • Iván:
        Si el BC controla tasa entonces los agregados monetarios M se determinan endógenamente. La TCD en cualquiera de sus versiones requiere de una M exógena.
        L. White en su libro “El choque de las ideas” expone los supuestos fundamentales de la TCD. Creo que el capitulo 12 que trata sobre Friedman y el monetarismo. Voy a buscarlos y después los subo.

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      • Siguiendo a M. Blaug, White en “El choque de las ideas económicas” (capítulo 12: La gran inflación y el monetarismo) expone los tres supuestos fundamentales de la TCD:

        “(1) Un cambio independiente en la cantidad nominal de dinero M provoca un cambio en el nivel de precios P que restaura el equilibrio. M está determinada por factores no explicados por la teoría (es “exógena”); P está determinada por la teoría (es “endógena”). (2) La ratio deseada entre la tenencia de dinero y la renta (el M/P y deseado, que implica un valor de equilibrio para V conceptualmente distinto de su valor estimado corriente) está determinado por factores reales, independientes de la cantidad nominal de dinero (a excepción de posibles efectos temporales de los cambios en M). Irving Fischer razonó en términos de velocidad estimable, pero su contemporáneo Alfred Marshall, de la Universidad de Cambridge, utilizó k, que equivalía al M/P y deseado y al que en ocasiones se conocía como “k de Cambridge”. (3) El volumen de la renta real y se determina mediante factores reales, independientes de la cantidad nominal de dinero (de nuevo, a excepción de posibles efectos temporales de los cambios en M).”

        Como se puede ver en el supuesto (1) la TCD requiere de una M “exógena”.

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