En este ensayo intentaré probar que en el terreno del pensamiento social no sólo la segunda mitad del siglo XIX, sino también nuestro propio siglo, deben su enfoque particular, en gran medida, a las coincidencias entre dos pensadores a quienes por lo general se los considera como antípodas intelectuales: el “idealista” alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel y el “positivista” francés Auguste Comte. En algunos aspectos, es cierto que estos hombres en realidad representan posiciones de pensamiento filosófico tan opuestas que parecen haber vivido en siglos distintos y casi no haberse ocupado de los mismos temas. Pero en este artículo, mi interés en la totalidad de sus sistemas filosóficos será sólo circunstancial. Me ocuparé en particular de la influencia que ejercieron en la teoría social, ya que es en este campo donde las ideas filosóficas pueden influir en forma más profunda y duradera. Y tal vez, el modo en que voy a tratar el tema sea el más claro para ilustrar los efectos de largo alcance de las ideas más abstractas.

Seguir leyendo aquí. Documento publicado en Libertas No. 11, ESEADE, octubre de 1989. Traducido de F. A. Hayek, The Counter-Revolution of Science, Indianapolis, Liberty Press, 1979. Derechos cedidos por Liberty Fund, Inc., Indianapolis, EE.UU.