Volver a Keynes y ocultar a Marx

Si lo que quería demostrar Kicillof en su libro «Volver a Keynes», es que el teórico era hostil a la libertad, no era necesario escribir medio millar de páginas petulantes para ello. Eso es sabido, no solo por los análisis de los economistas e historiadores sino porque el propio Keynes se ocupó de subrayarlo una y otra vez.

Por Carlos Rodriguez Braun (en Economía para Todos)

MADRID – A España habían llegado noticias o comentarios sobre Axel Kicillof por su labor política, por haber sido subgerente de Aerolíneas Argentinas, la compañía aérea más deficitaria de América Latina, por integrar el importante y privilegiado grupo de poder denominado “La Cámpora”, ligado al hijo de los señores Kirchner, por haber apoyado la usurpación de los fondos de pensiones privados de la Argentina, por haber sido uno de los padres intelectuales de la confiscación de las acciones españolas de YPF y autor de esta frase, pronunciada nada menos que en el Congreso: “el concepto de seguridad jurídica es horrible”; y en general por su complicidad con o protagonismo en la intervencionista, sectaria, y onerosa gestión con la que la dinastía Kirchner ha dañado al pueblo argentino.

Ahora sabemos también que es autor del libro Volver a Keynes, que defiende al economista inglés explícitamente y reivindica a Marx implícitamente. Las consignas más típicas del marxismo aparecen desde el principio, pero no se le atribuyen. Es Keynes el que se dedica a  “desentrañar el carácter histórico de las doctrinas económicas…existe una relación directa entre cada periodo histórico y la teoría económica dominante…La teoría económica debe siempre reflejar con fidelidad los procesos sociales de su tiempo” (pp. 43, 55, 56). Su torpe historicismo encaja con distorsiones habituales, como que el lema del liberalismo es el “egoísmo individual”, tiene “escaso contenido científico”, y no es apoyado porque la gente aprecie la libertad sino por favorecer “los intereses de la fuerza social dominante” (p. 69).

Finalmente, quien acaba con el liberalismo no es el Estado sino “la historia” (p. 100), mientras que el Estado adquiere protagonismo “de manera espontánea” (p. 95), y el patrón oro, que fue liquidado por los estados, murió “de muerte natural” (p. 105). Eso sí, el mercado es ciego (pp. 96, 255, 273, 405, 409). Sobran otros errores y confusiones en ámbitos técnicos de teoría económica, y también el relativismo y la arrogante demonización de las ideas no intervencionistas, que no son solo erradas sino reaccionarias, inconfesables, etc. Pero es increíble que un historiador del pensamiento económico sugiera que no hubo teorías del paro, ni de los sindicatos, ni de los efectos expansivos del gasto, anteriores a Keynes, o que prevaleció el liberalismo a ultranza en el siglo XIX, o que antes de Keynes todo el mundo daba por sentado el pleno empleo como axioma, o que J.S.Mill se adhirió abiertamente a la ley de Say. Nada de esto puede sostenerse con el aval de los textos originales y la historiografía.

Finalmente, en la página 424, Kicillof llega a esta conclusión: “Para Keynes, el trabajo, ayudado por el estado de la técnica y operando en cierto ambiente natural, es la única fuente de nuevo valor”. Esto, independientemente de que es un clamoroso disparate, es en un punto indudable: se trata del eje de la teoría de Marx, es la base de su noción de la explotación del obrero por el capitalista, teoría que sus seguidores intentaron defender a capa y espada ante sus flagrantes deficiencias y contradicciones. Asombrosamente, esa identificación con Marx es algo que Keynes no reconoció ¡y tampoco reconoce el propio Kicillof! ¿Cómo dejar de mencionar algo tan trascendental? Kicillof lo suelta, y habla de David Ricardo, que precisamente no tenía, al revés de Marx, una teoría del valor-trabajo al 100 % (parafraseando a George Stigler). Caben tres hipótesis, a cual más inquietante: o el autor no sabía que esa es la teoría de Marx, o no le pareció importante señalar la identificación, o le pareció importante pero prefirió no aclararla.

Ahora bien, si lo que quería demostrar Kicillof es que Keynes era hostil a la libertad, no era necesario escribir medio millar de páginas petulantes para ello. Eso es sabido, no solo por los análisis de los economistas e historiadores sino porque el propio Keynes se ocupó de subrayarlo una y otra vez, aunque quizá nunca como en el prólogo a la edición alemana de la Teoría General de 1937, del que Kicillof evita citar estas líneas: “La teoría del producto como un todo, que es lo que el presente libro procura plantear, se adapta con mucha más facilidad a las condiciones de un estado totalitario que…a las condiciones de libre competencia y un amplio grado de laissez-faire”.

El autor es catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid, y miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de la Argentina (www.carlosrodriguezbraun.com).

14 comentarios en “Volver a Keynes y ocultar a Marx

  1. Seguramente Kicillof tiene anteojeras ideológicas prominentes, usando una metáfora «sufre de miopía ideológico – intelectual». Tiene un discurso que es muy habitual en los círculos de la U.B.A, y mayoría de Universidades Nacionales.

    Se han aferrado a la idea del «neoliberalismo», el «Consenso de Washington» y el desastre de las «Dictaduras militares» para diseñar un combo ideológico – intelectual explosivo sin medias tintas.

    Como en dichos círculos no digieren el fracaso del Estado Benefactor – Populista de fines de la II GM y ppios de los ’90s, consideran que todos son enemigos del bienestar de la población.

    Sólo se puede discutir con ellos si es punto por punto, rebatiendo idea por idea, sino en el «combo» mezclan y espantan a los que no tienen una idea formada.

    Keynes fue una figura apasionante, completa desde su formación y dedicación, sin embargo, como todo, es presa de interpretaciones y deformaciones.

    Sería necesario compilar algunas reflexiones de Rueff y Hazlitt para dedicar a rebatir a Keynes y argumentar contra Kicillof, es la única manera.

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  2. No puedo decir que conozca el trabajo (académico) de Kicillof. Tengo dudas de la precisión que pueda tener. Creo que Rodriguez Braun puede tener un punto al sugerir que su postura es un marxismo disfrazado de Keynesianismo. De todas maneras, imagino que debe haber marxistas y keynesianos más profundos para estudiar.

    Kicillof puede ser un ejemplo de cómo piensan ciertos grupos en Argentina.

    Adrián lo conoce mejor y comentó sobre él en post:
    https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2012/04/19/axel-kicillof-mi-profesor/

    Quizás nos deje un comentario sobre el tema de este review de Rodriguez Braun.

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  3. La ¨Fatal Arrogancia¨ que le dicen, no?.Hoy por hoy no creo que valga la pena ocuparse de estos sujetos. Si cuando deje el poder y se quede sin una hada agrafa que lo proteje y necesariamente deba rendir cuentas por los daños materiales que le causo al pais:AA, YPF y unas cuantas mas.
    Y responda con sus bienes y con su tiempo en una carcel.

    Mas de interes me parece – a pesar de ser peronista lo concidero un profesional serio – un libro que acaba de publicar Jorge Castro: ¨El pensamiento estrategico de Peron¨. Dice por ejemplo que Peron era un liberal-conservador. Y marca un detalle sugestivo: cuando nacionaliza los Ferrocarriles los llama:Roca, Sarmiento, Mitre.Hay que leerlo completo.
    Saludos
    ramon c

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  4. El mercado cambiaro lo pondrá de rodillas, tarde o temprano al pibe éste y a todos los de la misma ideología

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  5. Miguel, es cierto lo que decís, el problema va a ser que aunque el mercado los ponga de rodillas esta gente no suele reconocer nada cuando hace las cosas mal o desarrolla teorías erróneas, o pone en práctica experimentos alocados. Kiciloff dá el perfil de ese tipo de personalidad. Siempre, durante la caída buscan un «chivo expiatorio» y eso lamentablemente termina dándole buenos resultados desde el punto de vista del discurso como para volver al ruedo mas adelante con lo mismo, llamándole de otra forma. Hay que estar atentos a esos momentos para salir a rebatir sólidamente las excusas que intentaran poner. Saludos.

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  6. Los historiadores del pensamiento económico y los economistas que de algún modo defienden la economía de mercado saben que Keynes era «hostil a la libertad». Sin embargo, esto no está tan claro en los programas de estudio que reciben millones de estudiantes de economía en todo el mundo. Para ellos Keynes es más bien un «salvador del capitalismo». Sin él, el capitalismo hubiera muerto tras la gran depresión, y habría sido reemplazado por el socialismo. Yo insisto en mi respecto académico por el trabajo de Kicillof. Que su conclusión, desde un enfoque marxista, sea similar a la de Rodriguez Braun, es un punto que debemos destacar. Como decía Mises en su libro «Planificación para la Libertad», el intervencionismo de Keynes inevitablemente conduce al socialismo. El mayor peligro de las ideas de Keynes, es el abandono completo del capitalismo. La mayor parte de la gente le teme al socialismo por la pobreza que acarrea, pero no ve a Keynes y al intervencionismo del mismo modo. Este libro de Kicillof puede ayudar a colocar a Keynes en el lugar que corresponde.

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    • Estimado Adrian:leiste el curriculum de este hombre?.No se en economia,pero en medicina y en mi epoca (1980) apenas si le habria alcanzado para ser un triste becario.

      Pero es una clara muestra de nuestra decadencia intelectual y politica.

      (Menos aun para compartir sus tareas de ïnvestigador* con la funcion publica.
      Saludos
      ramon c

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  7. Como comento acá [https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2012/04/19/axel-kicillof-mi-profesor/], Axel Kicillof fue mi profesor en la UBA. Lo conozco y recomiendo su trabajo a quien quiera familiarizarse con la obra de Keynes.

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  8. Estimado Adrian:

    Me parece muy tolerante y respetable tu posicion sobre AK.
    Tambien respeto tu pensamiento de no querer involucrarte en temas ¨politicos¨ y me parece entendible de tu posicion.
    Pero hay un problema: la economia tiene fundamentalmente un interes politico: y si dejamos que delincuentes como este ( Trostky era un brillante intelectual y eso no impidio que asesinara a miles;su unica diferencia con Lenin y Stalin es que no le dieron la oportunidad de lucirse y cagar a millones de inocentes).
    El programa de estos desalmados esta bien claro por ejemplo aqui:
    http://www.periodismosinfronteras.com/las-fases-del-neocomunismo-o-socialismo-del-siglo-xxi.html
    AK practicamente el primero en rango despues de la K y Zannini.

    Cordiales Saludos
    ramon c

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  9. Kicillof representa un extremo que el argentino medio rechaza por completo. Independientemente de que en la última década la opinión pública se tiró hacia la izquierda, me parece que Kicillof representa a una minoría en la Argentina. Los socialistas nunca obtuvieron más del 4 % de los votos en las elecciones. Si hoy Kicillof tiene tanto poder es porque Cristina le ofreció un cargo para explotar sus ideas. El problema es que cada paso que el gobierno da en la profundización del modelo, se acelera la crisis, como ya hemos discutido en este blog.
    Kicillof, a mi modo de ver, garantiza el fin del kirchnerismo, porque sus políticas -aunque algunos las entiendan bien intencionadas- deterioran gravemente la economía.

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    • Adrian: podes asegurar que esta gente quiere el poder por elecciones democraticas ?
      Que escrupulo les impide organizar un fraude gigantesco?
      Kicillof con Ella son los representantes mas acabados del desprecio incomparable que mucha gente siente hoy por la vida,la libertad y la propiedad.
      Los socialistas clasicos en nuestro pais fueron un ejemplo de la defensa de estos principios.

      Este desprecio los lleva a la corrupcion galopante que instalo el muerto y continuan ellos.
      No podemos tomar en forma periodistica un hecho aislado y dejarlo pasar y olvidarlo.
      O acaso pensas que aquellas cosas nque no se dicen no son reales. Quien compro realmente YPF?.Ezquenazi o Kisner?.
      El menemismo,el radicalismo,los militares eran corruptos: pero en ningun caso pasaron de la forma ¨privada¨ de robar, te sacaban una coima. Los K lo transformaron en algo estructural.No existe el ¨capitalismo de amigos¨; fue reemplazado por el capitalismo de testaferros.

      Esta base economica los habilita para ganar elecciones,reformar la CN,en fin….

      Si esta doctrina que digo resulta cierta,probablemente es tarde para reaccionar.

      Un cordial saludo, Adrian
      ramon c

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  10. Ramón, estas afirmaciones son creativas, pero muy dudosas, y difíciles de probar. No digo que sean ciertas, ni que no lo sean, pero exceden al objetivo del blog, el que pretende discutir ideas. Aquí rechazamos el acusar gratuitamente a distintas personas, más allá de las orientaciones políticas que tengan. El tiempo, y quizás la justicia, dirán si tenías razón.

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    • Adrian,
      respeto claramente los principios de tu espacio,no pretendo probar nada.Simplimente como un ciudadano independente me gustaria que para estos casos se invierta la carga la prueba.Nada creativo,muy elemental.
      Saludos cordiales
      ramon c

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