Chequeando a Chequeado.com

El pasado primero de Agosto Infobae publicó una nota donde en una tabla comparativa muestro que el Kirchnerismo estaría dejando peores indicadores económicos que los del Menemismo. Desde chequeado.com revisaron mi nota sosteniendo que el resultado es discutible.

En la nota se citan comentarios de Nicolás Dujovne (Banco Galicia) y de Eduardo Basualdo (CTA). Si bien la gente de chequeado.com me contactó sobre el contenido de esta nota, no reprodujo ni comentó mis respuestas a sus preguntas, que se relacionan con varios de los puntos “discutibles” de mi nota. Agradezco a la gente de chequeado.com por tomar interés en mi columna, y a Dujovne y Basualdo por tomarse el tiempo de comentar la misma. No obstante creo que queda lugar para algunos comentarios que pueden ser de interés dado que las objeciones levantadas no son tan sencillas.

Este es el cuadro con indicadores económicos comparados que se reproduce en la nota de Infobae:

Dujovne objeta que para comparar gestiones económicas hay que observar resultados económicos y no herramientas de política económica. Pobreza, por ejemplo, sería un resultado económico, mientras que inflación y déficit fiscal, serían de política monetaria y fiscal respectivamente.

Si bien entiendo el punto, no estoy del todo de acuerdo. Por más que déficit fiscal e inflación sean considerados indicadores de política monetaria, no veo como un déficit fiscal de -6.6% y una inflación en torno al 28% no puede considerarse un empeoramiento respecto a -4.5% y -1.8%. No son cambios marginales precisamente. Tanto el déficit fiscal como la inflación son problemas serios y recurrentes en Argentina. Creo errado cuestionarlos bajo el argumento de que son “instrumentos económicos.”

El motivo es que la inflación es resultado de un desequilibrio monetario y no sólo una herramienta de política económica. Por otro lado, el déficit fiscal en Argentina es estructural, lo cual también denota un desequilibrio y no meros movimientos cíclicos en torno a un equilibrio fiscal. En otras palabras, estaría de acuerdo si en Argentina lo normal fuese equilibrio monetario y fiscal donde los desvíos muestran uso de herramientas de política económica. De ser ese el caso, no hubiese incluido estos indicadores por los mismos motivos que menciona Dujovne. Entiendo su separación conceptual, no comparto su interpretación de las variables. Un casi 30% de inflación y un casi 9% de déficit fiscal (proyectado) para el 2015 no representan herramientas económicas, representan serios desequilibrios económicos. No es lo mismo, por ejemplo, una situación de recesión que una de estanflación, donde la diferencia es la presencia de inflación en el segundo caso y su ausencia en el primero. Me parece exagerado sostener que estos dos contextos no se pueden comparar sosteniendo que la inflación sólo se puede interpretar como herramienta de política monetaria.

Lo mismo respecto a presión impositiva, la cual a nivel consolidado se encuentra en torno al 45%. A igualdad de condiciones, la gestión que obtiene los mismos resultados con menor presión impositiva es más eficiente. De allí que no me termine de convencer el argumento que “‘[h]ay países que pueden tener un bienestar muy alto con mucha presión impositiva, y otros países que pueden tener un bienestar bajo con poca presión impositiva’.” De nuevo, no estamos hablando de cambios menores, sino de cambios significativos en la presión impositiva que no me parece una variable sin importancia. En Argentina no sólo hay un empeoramiento de indicadores sociales como la pobreza, también hay una importante creciente presión fiscal. Estimo que mis colegas y la gente de chequeado.com preferirían, a igualdad de condiciones, vivir en un país con menor presión fiscal. Dudo que sean indiferentes porque los impuestos son herramienta de política fiscal.

Además de estas tres variables, según chequeado.com Dujovne no consideraría el índice de libertad económica. Como explico en la nota, este me parece un indicador muy importante a mediano y largo plazo para el país. Y me parece también, al menos en Argentina, que el Poder Ejecutivo mucho tienen que ver con este deterioro. Como en chequeado.com no se argumenta por qué no habría que observar mediciones de libertad económica luego de gobiernos con largas administraciones, no tengo comentarios al respecto.

Basualdo presenta dos objeciones. La primera es que habría que mirar otros indicadores como desempleo, salario, subocupación, jubilaciones, y salario promedio. Es cierto que se podrían agregar algunos de estos indicadores, pero su ausencia no contradice los datos de la tabla. A su vez, la tabla sí tiene indicadores de pobreza y PBI per cápita (en términos relativos a la región). El PBI per cápita considera todas las fuentes de ingreso, mientras que el salario es sólo una fuente de ingreso. Si mirase salarios, por ejemplo, y hubiese un cambio en las fuentes de ingreso entre fines de los noventa y el fin del kirchnerismo, el indicador podría invitar a una interpretación sesgada. En este sentido, el PBI per cápita es un indicador más amplio que los propuestos por Basualdo. Varios de los indicadores mencionados por Basualdo no están disponibles de manera oficial (al menos que yo sepa). O como explicaba por mail a chequeado.com, los datos oficiales de desempleo y sus derivados no son confiables. Mi aclaración no figura en la nota de chequeado.com

La segunda objeción es que algunos datos de la tabla no son confiables, como el de valor agregado de la industria como porcentaje del PBI. El motivo es que “‘[s]i bien en 2013 la participación de la industria en el PBI era menor a 1999, en términos absolutos, la industria actual es mucho más desarrollada que la de fines del menemismo’, destacó [Basualdo]. Y agregó: “La mayor o menor participación en sí misma no dice nada

No entiendo esta objeción por dos motivos. En primer lugar, porque el mismo principio aplica a todos los sectores, no sólo la industria. El segundo motivo es que, como sostengo en la nota, este indicador no está en la tabla porque un mayor valor sea en sí mejor, sino porque es un parámetro que el Kirchnerismo se ha aplicado a sí mismo. Esta es mi aclaración en la nota: “Este indicador se encuentra en la tabla porque este es un parámetro de interés del kirchnerismo -y de la clase política en general- y no porque necesariamente mayor participación industrial sea algo deseable en términos económicos.” Parece ser que Basualdo no leyó mi columna, ni que chequeado.com haya reparado en una crítica a mi nota sobre algo que explícitamente no sostengo.

La nota culmina diciendo que los “indicadores que se utilizan para medir una gestión económica son muy discutidos, y en este caso al menos cuatro de los citados son cuestionados.” Nótese, sin embrago, que la nota sostiene el “discutible” no en base a no poder chequear los datos que utilizo, sino en base a la opinión de terceros, en este caso de Dujovne y Basualdo. Uno de los indicadores “muy discutibles” es rechazado sin argumento (libertad económica) y Basualdo cuestiona uno de los indicadores por una posición que no sostengo.

Por último, sin que esto se interprete como una descalificación hacia mis colegas, dado que la nota se basa en opinión más que en chequeo de fuentes, ¿por qué las opiniones de Dujovne y Basualdo han de ser consideradas más importantes o con más autoridad que la mía?

9 pensamientos en “Chequeando a Chequeado.com

  1. Por lo que ponés parece que chequeado no chequeó nada porque no discute los datos duros sino el grado de importancia que pueden tener para una comparación tal o cual parámetro. Si tomamos, p.ej., el grado de libertad económica y lo consultamos a un estatista es obvio que puede considerar a ese dato como descartable o aun considerar que menos libertad es una mejor situación. No considerar a la inflación como de interés para una comparación puede ser discutible académicamente pero es absolutamente relevante para comparar el poder adquisitivo real del ciudadano y es un impuesto agregado que no se considera como tal en los datos de presión impositiva -salvo algunas estimaciones que lo incluyen separadamente- pero que existe y también influye en el ahorro y en su contraparte, la inversión. Respecto al dato de pobreza (e indigencia) sería bueno que lo hubieras incluido con los números que dió la Dra.en la FAO, 5 % y 1,27 respectivamente, para estar mejor no solo que en los 90 sino que Alemania, ja, ja.!!

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    • Sí. Use indicadores importantes de referencia. Dudo que agregando otros el panorama cambie mucho. Eso hubiese sido un chequeo más interesante. Hasta ahora no he visto objeciones a los números, sólo a incluir o no incluir ciertas variables.

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  2. “Además de estas tres variables, según chequeado.com Dujovne no consideraría el índice de libertad económica. Como explico en la nota, este me parece un indicador muy importante a mediano y largo plazo para el país.”

    Ésto simplemente no es cierto. Quizás para un liberal sea un indicador importante. Pero la composición de indicadores que hacen al paquete “Libertad económica” no tiene nada que ver con el desarrollo de un sistema social. Por ejemplo, si desempaquetamos los componentes del índice de libertad ya sea del Heritage o del Fraser (dos de los más conocidos) vemos que referencían cosas como: (1) libertad laboral (2) libertad monetaria (3) libertad de intercambios, entre otros. Ninguna de éstos componentes tienen que ver con lo que hace a la calidad de vida de un país. Ninguno de esos indicadores toma en cuenta el desarrollo cultural, ni la salud pública, ni la democracia, ni la educación. Un país con un buen nivel de libertad monetaria es… un país con un buen nivel de libertad monetaria. Nada más. No es ni un país más saludable, ni más educado, ni menos violento, ni más culto.

    Acá una explicación más extensa: http://legosalogos.blogspot.com.ar/2013/12/indice-de-libertad-economica-no.html

    Chequeado sí tiene razón al decir que los indicadores escogidos son insuficientes para dar cuenta del estado de un sistema social (en este caso, un país). Existen otros indicadores mucho más fidedignos siendo el más clásico el Índice de Desarrollo Humano. Donde Argentina está bien rankeado y además su IDH viene mejorando ininterrumpidamente desde 1980 (http://hdr.undp.org/sites/all/themes/hdr_theme/country-notes/ARG.pdf)

    Y actualmente está al fondo de la tabla de los países con un IDH muy alto (http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr14-report-en-1.pdf).

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  3. Matías,

    ¿Cómo que no es cierto? Esto es lo que digo en mi post:
    “Además de estas tres variables, *según chequeado.com* Dujovne no consideraría el índice de libertad económica.”

    Esto es lo que dice chequeado.com:
    “En cuanto a las variables utilizadas por Infobae, *Dujovne afirmó* que él no tomaría en cuenta para el análisis a cuatro de los ocho mostrados en la tabla: inflación, presión impositiva, libertad económica y déficit fiscal.”

    Claramente sostengo lo que chequeado sostiene.

    Disiento. Ceteris paribus, los sub-indicadores de libertad económica sí se relacionan con nivel de riqueza (efecto de largo plazo, no corto plazo.) Sobre el post que linkeas ya comenté aquí:
    https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2013/12/12/miden-los-indices-de-libertad-economica-la-libertad-economica/

    En resumen, no estoy seguro que tu interpretación de los índices de Fraser y Heritage sea del todo correcta.

    No se por qué te referís a un sistema *social* cuando la nota es sobre desempeño *económico*. El HDI es un composite de (1) ingreso per cápita, (2) educación y (3) expectativa de vida. El indicador de ingreso per cápita se encuentra en la nota. Los de educación y expectativa de vida no son indicadores económicos.

    Por otro lado, no es suficiente sostener que el HDI se ha incrementado. El punto es cuánto se ha incrementado en términos relativos. Según los datos oficiales del informe, en el año 2000 el HDI de Argentina respecto al de Latino América tiene un valor de 1.108. El mismo ratio para el 2013 tiene un valor de 1.092. No llamaría a esto una mejora. Argentina ha evolucionado al mismo ritmo que Latino América; no ha sobresalido respecto a la región.

    ¿Libertad monetaria, de trabajo, y de intercambios nada tienen que ver con la calidad de vida de un país?

    ¿Realmente hace falta argumentar por qué esto es incorrecto?

    No obstante, la veracidad de los datos que utilizo siguen sin ser cuestionados. Todo se resume a “opinar” que las series que muestro no son apropiadas.

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  4. No soy economista y eso me permite tener la visión de un ciudadano común al que ciertas cuestiones le resultan contradictorias y de difícil explicación. El cuadro a mí no me dice nada. En principio porque sólo se limita a indicar valores técnicos que, llevados a la realidad, sólo demuestran ser referencias vacias de contenido. Basta considerar a qué resultados nos llevaron las políticas aplicadas durante la gestión menemista (crisis del 2001, la peor que se recuerde) para arribar a una conclusión totalmente opuesta a la que marcan los datos de la nota. Por otro lado, cuesta creer que menciones como inflación o déficit fiscal resulten de tanta importancia para la calidad de vida de una nación considerados así de manera aislada si tenemos en cuenta que países como Haití o Níger no tienen inflación y viven en la miseria absoluta o si consideramos que EEUU teniendo el déficit fiscal más grande de la tierra es la primera potencia mundial. De tal manera, comparar los avances de la Argentina sólo por sus variables y libertad económica, resulta de una limitación e ignorancia bastante importantes. El bienestar de los habitantes de un país no pasa sólo por un puñado de datos ecónomicos que derivan siempre de intereses mayúsculos en manos de unos pocos a los que nada les importa el bienestar de los ciudadanos y que sólo miden su eficacia en base a la rentabilidad que esas medidas les otorgan. Así, el análisis debió incluir otros parámetros que su autor – en clara sintonia con el stablishmen – no se molestó en anallizar simplemente porque su antipatía con las políticas actuales no le petmiten hacerlo. Saludos.

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    • Creo que el punto pasa porque tanto la de fines de los 90, como la de la actualidad son fotos de un momento y no una serie, que nos dice más de los hechos.
      De hecho, muchos indicadores podrán haber sido mejores en el final de la década menemista pero (el no tenido en cuenta) déficit fiscal, el endeudamiento y la tendencia nos llevaron a la explosión del 2001.
      Por otro lado, este “modelo” si miramos la serie vemos una inflación alta, crecimiento nulo y negativo, deuda pública, reservas, vemos que nos dice más que una foto de un año con sus respectivos indicadores descontextualizados.
      Mi teoría es que los gobiernos se enamoran de un modelo económico que sirve durante un tiempo, pero que luego hay que cambiar. Electoralmente lo que sirve es mantener enamorado al pueblo con eso que al principio funcionó, aunque, luego, caiga por su propio peso. El principal opositor de un gobierno luego de un tiempo es el mismo gobierno años atrás. Pasó con la convertibilidad, pasa ahora con este pseudo modelo productivo con apreciación forzada del tipo de cambio.
      “Mejorar es cambiar. Ser perfecto es cambiar a menudo”.

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