La visión hacia el precipicio

Personalmente creo que la visión teórica que predomina en el gobierno lleva tarde o temprano a una crisis. Esta visión, llamémosla “estructuralista”, tiene una larga tradición en Argentina, pero aun así creo que es necesario seguirla para entender cómo ven la realidad actual, y luego, cuando el fracaso sea obvio, definitivamente dejar esas teorías de lado. Aquí dos visiones de distintos autores.
El primero es Alejandro Zaiat en Pagina12. Se refiere que siempre se utilizó una variable como instrumento para el miedo:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-213534-2013-02-09.html

“Cada una de esas experiencias con sus respectivas variables (dólar-Alfonsín; Bolsa-Menem; riesgo país-De la Rúa) tuvo al Fondo Monetario Internacional como el protagonista principal para (des)ordenar la economía con las condicionalidades de ajuste adheridas a los planes de auxilio financiero, facilitados por el despliegue de esos indicadores de la city alimentando la economía del miedo.

Este círculo vicioso se pudo romper con la cesación de pagos y la renegociación de la deuda con quita, disminución de la tasa de interés y extensión de los plazos de pago, como también con la cancelación total de la deuda con el FMI. Además, con la acumulación de abultadas reservas en las arcas del Banco Central para pulsear con éxito cada una de las corridas contra el peso. El riesgo país sigue ubicado en niveles muy elevados sin influencia relevante en el funcionamiento diario de la economía doméstica, revelando así que sólo es un índice de utilización política del mundo financiero, puesto que los indicadores de deuda argentinos son muy sólidos en relación con el PBI, reservas internacionales, sector externo y horizonte de vencimiento. La deuda dejó de ser un problema principal y el mercado de cambio oficial es manejado sin dificultad por el Banco Central.

La otra es de Héctor Valle quien cree que Argentina tiene una sólida posición externa, en Cronista:
http://www.cronista.com/contenidos/2013/02/08/noticia_0014.html

Propongo como ejercicio que planteen ustedes cuáles son los errores teóricos presentes en estas interpretaciones.

3 pensamientos en “La visión hacia el precipicio

  1. Muy bueno Martín! Me parece que el problema principal es la “inconsistenca temporal”. El gobierno no ha logrado equilibrar recursos tributarios y gastos, y entonces, la diferencia se financia con distintos recursos que tienden a agotarse. Un recurso se agota (retensiones), y se recurre a otro (pensiones-ANSES). Otro recurso se agota (ANSES), y se recurre a otro (BCRA). Este se agota (BCRA) y se recurre a otro (YPF). Este también se agota (o ni siquiera pudo generar aun ingresos), y se buscan alternativas (deuda, expropiaciones varias…)
    El modelo k se basa en que la recaudación tributaria seguirá subiendo (con cosechas recurrentemente mejores, y a precios de los commodities en continuo crecimiento). Pero esta dependencia, que ya de por sí es peligrosa, tampoco alcanza!
    Luego, la discusión hay que acotarla a un determinado plazo. Si la pregunta es para el 2013… me parece que todavía hay recursos para sostener el modelo. Si la pregunta la extendemos a lo que queda de este segundo mandato de Cristina F. me parece que las dudas aumentan, pero nadie puede predecir la debacle con certeza. Si la pregunta la extendemos al largo plazo, no caben dudas, que la economía argentina sufrirá las consecuencias de cada una de las políticas que el kirchnerismo tomó.

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  2. De acuerdo. Me parece que el error teórico de Valle se encuentra aquí:

    “Hacer comparaciones solamente en base al stock de reservas internacionales puede llevar a conclusiones falsas ya que se ignoran tanto los activos externos del sector privado como los pasivos externos de toda la economía. Un país puede estar acumulando reservas pero a su vez puede tener un endeudamiento externo cada vez mayor, como la Argentina en los ‘90. A fin del 2000, nuestro país contaba con un elevado stock de reservas (3ro. de la región) integrado centralmente con préstamos destinados a cubrir el desequilibrio externo del sector público. Pero en términos netos, sumando activos y pasivos externos del sector público y privado, debía al mundo u$s 61 mil millones. Con esa composición, tener tal posición de reservas no evitó que con el freno abrupto del financiamiento externo ingresáramos en una de nuestras peores crisis.
    Por el contrario, en la última década la Argentina ha mejorado su posición año tras año, optando por una política de desendeudamiento que redujo significativamente la dependencia del financiamiento externo. Producto de estas políticas el stock de nuestros activos externos es superior al total de los pasivos externos, lo que nos permite ocupar hoy la 2da. posición acreedora neta de la región. Esta sólida posición externa reduce nuestra vulnerabilidad respecto a la volatilidad en los flujos de capital.
    Según los últimos datos disponibles, la Argentina contaba a fin de 2011 con u$s 251 mil millones en activos externos, de los cuales u$s 46 mil millones eran reservas internacionales, contra u$s 199 mil millones de pasivos externos. Es decir, tenía una posición acreedora neta de u$s 52 mil millones (+11%/PBI). En el mismo período, Chile contaba con una posición internacional neta deudora en u$s 24 mil millones (-10%/PBI) mientras que los datos de Perú arrojan una posición deudora neta de u$s 46 mil millones (-25%/PBI). El ejemplo de este último país ratifica el diagnóstico errado en que se puede caer si se observa sólo una parte del balance financiero internacional de una economía. Perú tiene un nivel récord en sus reservas pero la elevada ponderación de las inversiones de cartera lo torna más vulnerable a la reversión en los flujos de capitales que puede ocurrir si se recuperan las tasas de interés en los países desarrollados.”

    Creo que es correcto no mirar solamente los activos del Banco Central (reservas) sino activos y pasivos, y si uno hace eso, allí está la preocupación! Desde la perspectiva de Valle “Argentina” está mejor pero esto es porque, debido al default, ha cambiado pasivos externos por pasivos internos, ahora en poder del Central, ANSES etc.
    Pero en el fondo creo que el problema es esa contabilidad de activos y pasivos externos tanto del sector púiblco como del sector privado. Los pasivos privados externos no están al alcance del Estado, lo que realmente importa son los activos y pasivos (externos e internos) del Estado.´
    Los pasivos y activos privados externos en buena medida ajustan en relación a la manipulación de variables económicas por parte del Estado, y ésta en buena medida depende de su posición fiscal, como menciona Adrián.

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