¿Es el crecimiento de América Latina una nueva burbuja?

Copio abajo mi última columna en Economía Para Todos, 26 de octubre de 2012.

Desde el abandono definitivo del Patrón cambio oro en 1971 por la declaración de inconvertibilidad entre el dólar y el oro del Presidente Nixon, el mundo está gobernado por lo que denominamos un sistema de bancos centrales y dinero “fiat”, señalando con este último término que el respaldo de los billetes que circulan en todas las economías es simplemente la “confianza”.

Muchos hoy critican a Estados Unidos por imponer un impuesto inflacionario a nivel global, lo que se refleja en el aumento de precios de bienes reales, como bienes inmobiliarios, oro y otros commodities, pero lo cierto es que los otros países no han sabido generar otras monedas más estables que la americana.

Hoy nos vemos entonces enmarcados en lo que podemos denominar un “Patrón Dólar”, si atendemos que la mayoría de las monedas en todo el mundo –además de pequeñas cantidades de oro, tienen como reserva una cantidad de divisas, donde el dólar siempre predomina.

Estados Unidos ha sufrido en las últimos años las consecuencias que uno prevee desde la teoría monetaria para un banco central que expande masivamente el crédito. Muchos apuntaron a los fraudes contables de Enron y Worldcom como responsables de la crisis dot-com de 2001, pero lo cierto es que la causa de esa crisis, la podemos encontrar en la década de 1990, con una inyección de dinero excesiva que se canalizó hacia las acciones de las empresas relacionadas con internet, especialmente aquellas que cotizan en el NASDAQ. La pérdida económica que ocasionó entonces el derrumbe de Wall Street fue cercana a los 7 billones de dólares en sólo un año, lo que equivalía en ese momento a todo el PIB de la Unión Europea, o al 80 % del PIB de Estados Unidos.

La crisis tuvo su impacto en el empleo, lo que hizo que la Fed –haciendo caso de las recomendaciones de Paul Krugman-, decidieran crear la burbuja inmobiliaria para dejar atrás la burbuja del NASDAQ. Así lo hizo Alan Greenspan, manteniendo la tasa de interés en torno al 1 % entre fines de 2001 y mediados de 2004, lo que dio lugar a la creación de la burbuja inmobiliaria más grande que haya conocido la historia de la humanidad.

Desde luego que esa tasa de interés no podía mantenerse en esos niveles sin sufrir un impacto inflacionario, lo que hizo que Alan Greenspan decidiera subir la tasa de interés unas 17 veces consecutivas, un cuarto de punto, hasta llegar a una tasa de interés del 5.25 %. Esta acción generó el derrumbe de esta burbuja inmobiliaria, la que comprometió no sólo a empresas de la construcción o inmobiliarias, sino también a automotrices y especialmente bancos y aseguradoras de riesgo.

El desplome de esta burbuja pudo haber mostrado un desempleo similar al de la gran depresión de los años 1930, si no fuera por las acciones conjuntas de Obama y Bernanke a través de la política fiscal y monetaria, para crear empleo a cualquier costo. Lo que aun resta definir es el impacto de largo plazo de estas políticas, pues la deuda está tomando niveles récord, y muchos analistas anticipan un proceso inflacionario para los próximos años.

Hoy China es la fábrica del mundo. Un flujo millonario de dólares llega a China para aprovechar los menores costos salariales, y desde allí fabricar y exportar productos al mundo en desarrollo y también al mundo desarrollado. En este proceso, millones de personas abandonan el campo y se concentran en las ciudades. Surge una clase media que poco a poco incrementa los niveles de consumo. Sin embargo, el milagro chino sólo explica parcialmente el aumento de precios, pues acompaña a este proceso una inyección de dinero tanto de parte del banco central chino, como de la Reserva Federal, que inunda al mercado de liquidez con su consecuente impacto inflacionario.

Cuánto del aumento de precios que vemos en los commodities es real, y cuánto es nominal o monetario, es algo que todavía los economistas no han podido explicar. Lo cierto es que la respuesta a esa pregunta puede ayudarnos a definir si el crecimiento de América Latina se va a sostener o no en el tiempo.

¿Es el milagro chino una burbuja? ¿Es América Latina una burbuja? Estamos observando hoy lo que Hans Sennolz denominó en uno de sus famosos libros “La Era de la Inflación” y no está claro que desde dentro del sistema de bancos centrales con dinero fiat, las reglas monetarias pueden detener la espiral inflacionaria.

No intento con esto enviar un mensaje apocalíptico, pero es necesario señalar que el capitalismo necesita de un dinero sano para favorecer un desarrollo continuo, sostenido o genuino. Bienvenido el debate republicano sobre un posible retorno al oro.

5 comentarios en “¿Es el crecimiento de América Latina una nueva burbuja?

  1. En cualquier caso, el crecimiento de América Latina tiene un riesgo desmedido porque los riesgos están muy concentrados. Es decir, América Latina tiene un cliente excluyente, que es China y, en menor medida, la India. Pero un crecimiento muy grande vendiéndole a un único comprador es un riesgo también muy grande. Es de manual que el nivel de exposición es muy grande, independientemente de los factores monetarios que, como el post lo explica, le dan poca solidez al crecimiento de China y, por carácter transitivo, al de América Latina

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  2. Estoy de acuerdo a que serìa bien venido el debate por parte del G-20 sobre volver a la convertibilidad de la moneda al patron oro, seguramente despejaria/ o atenuarìa los nubarrones de inflaciòn a escala. De alguna manera es necesario terminar con el «patròn dòlar» y limitar a los bancos centrales en sus facultades de emisiòn, la FED ha hecho uso abuso de emisiòn y los gobiernos de EE.UU. han hecho uso y abuso de su indisciplina fiscal y por lo tanto de su endeudamiento, ambos fomentaron la devaluaciòn del dòlar y consecuenmente inflaciòn

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  3. Sí, Adrián, tenés razón, yo puse América Latina y estaba pensando en Argentina, que también debe tener exportaciones más o menos diversificadas, pero que «hace la diferencia» vendiéndole a China. Entonces, si se cae China, se desmorona el andamiaje de la economía argentina, no solo por las ventas directas a China que se pierden, sino por el efecto depresivo que una caída de China tendría sobre todo el intercambio comercial global, afectando entonces el resto de las relaciones comerciales de empresas argentinas con otros países que a su vez mantengan relaciones comerciales con China

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  4. Muy bueno el articulo Adrian! Si hubiese tanta demanda real de comodities el ORO hubiese bajado en terminos relativos con los comodities y no fue asi…lo que indica que estamos en todo caso en una inflacion con recesion siempre y cuando continuen imprimiendo los bancos Centrales…si se llegan a dudar esto rapidamente se convierte en una deflacion recesiva…como decia un fund manager a quien respeto bastante Hugh Hendry…recien despues de un impacto asi los bancos centrales se van a animar a imprimir como si no hubiese otra alternativa…aun asi aunque los comodities sigan subiendo de precio es posible que solo sea por este efecto de burbuja porque el oro seguira ganandole en terminos relativos….hagan lo que hagan sera dificil evitar la recesion

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