Consejo de George Selgin a los jóvenes austriacos

Dice George Selgin a los jóvenes austriacos que comienzan a escribir sus propios artículos:

Busquen la palabra “Austriaco” en sus trabajos de investigación, bórrenlo, y reescríbanlo sólo donde es necesario. Luego pregúntense si lo que queda puede sostenerse por sus propios méritos.

¿Qué piensan los lectores sobre esta estrategia? Yo lo veo como un intento por des-ideologizar los textos austriacos.

Advice to Young Austrians:

The advice is for self-styled Austrian economists, and younger ones especially, who want to do good economics, and not just to “belong” to a school of thought. It is simple, and it applies to any research that’s not intended to be a contribution to the history of economic thought.

Here it is: search for the word “Austrian” in your research papers, delete it, and rewrite where necessary. Next ask yourself whether what’s left can stand on its own merits. Would your fellow Austrians find it interesting and persuasive without the help of all the winking, nodding, and fraternal handshaking aimed at declaring yourself one of the team, and at thereby evading friendly fire? Would they find the conclusions firmly attached by a series of solid links to some indisputable premises, as they should if you are really a competent praxeologist? Are they likely to find the evidence you supply persuasive, should you be so bold as to offer such? Would they, in short, find merit in what you’ve written even if they had no reason to suspect that you are one of the gang, or even a fellow traveler? If not, then your paper is good for nothing but joining a club that is, face it, all too willing to have you as a member.

But being able to win over Austrians without declaring yourself one of them is the least of it. The more important question you need to ask is, “Can my stealth-Austrian paper not only sneak past mainstream radars, but do some persuading once across enemy lines?” It surely will not be less persuasive than it would be with all that Austrian flag-waving, since the flags might as well be bright red so far as the rest of the profession is concerned. But if it still can’t persuade at least some persons who aren’t pals of yours at the Mises Institute or at GMU or at some other Austrian hang-out, what good is it?

Persuading non-Austrian economists with what are, in substance, “Austrian”-style arguments is, admittedly, rough going: all too many so-called economists today are mere technicians who care only for the latest mathematical and statistical gimmicks, and give not a jot for genuine economics. But there are thank goodness also plenty of real economists who aren’t Austrians and who don’t want to hear about Austrian economics, but are willing to hear any good argument and to be persuaded by it and by evidence that seems to support it. Persuading them is hard too. It’s also every economist’s job.

Puede leer el post completo aquí:
http://www.freebanking.org/2012/09/13/advice-to-young-austrians/

10 pensamientos en “Consejo de George Selgin a los jóvenes austriacos

  1. Cierto! Pero ahí está el debate… hay una barrera entre el citar demasiado, enfatizando “ideológicamente” la contribución… o citar poco, y caer en la falta de honestidad intelectual… Me parece que la intención de Selgin es des-ideologizar el texto, problema en el que los austriacos pecan demasiado…

    Me gusta

  2. No se que pienso al respecto, porque es todo un gran dilema, volvernos mas “marketinero y caer en la falta de honestidad intelectual o “pecar demasiado de austriaco”. En una de las conversaciones con mi director de tesis me dijo “nunca digas que sos liberal, siempre dice que estas a favor de la libertad, porque nadie puede estar en contra de la libertad, sin embargo hay tanto prejuicio con el liberalismo, que en lo momento que te proclames como tal, la gente dejara de escuchar las cosas interesantes que tengas para decir”…… Ese consejo, me llevo a pensar….. Es cierto que la gente tiene muchos prejuicios y que esos prejuicios nos llevan a “tomar con pinzas” lo que tengamos para decir o ni siquiera escucharnos realmente, porque ya están pensando cómo o qué responderte, independientemente de que te hayan entendido o no… Creo que pasa lo mismo desde el otro lado….. Es un dilema, que todavía no resolví…

    Me gusta

  3. Respecto de dejar en claro lo que uno piensa o en lo que uno cree no implica automáticamente que haya que decir cada tres palabras que uno es Austríaco. Se puede hacer buena economía citando a quienes tengas que citar sin que todos sean Austríacos y esto también es para “nosotros”, tenemos que empezar a valorar que hay autores claramente “No Austríacos”, desde lo metodológico y hasta desde sus valores, que tienen cosas para aportar. Creo que todo comienza cuando dejemos de movernos como una secta a la cual solo pertenecemos si alguien nos da un carnet y salir a hablar con todo el mundo, reconocer que hay mucho con cosas para aportar y recién en ese momento nos van a empezar a tener en cuenta.

    Esto claramente no quiere decir que tenemos que decir cosas en las que no creemos para que nos escuchen.

    Abrazo.

    Me gusta

  4. Creo que esto pasa no sólo con los austríacos. Cada uno se preocupa por demostrar que tiene razón y no por encontrar soluciones a los problemas. Puede ser interesante como ejercicio evitar caer en ideologías y utilizar la lógica, cosa que muy bien saben hacer quienes siguen esta escuela.
    De todas formas lleva trabajo explicar porque los conceptos utilizados tienen un significado que no se comparte con los de otras líneas de pensamiento.

    Me gusta

  5. Advierto cierto tufillo a celos intelectuales en las palabras de Selgin (que defiende la teoria del free banking con reserva fraccionaria y mantiene una obvia distancia del Mises Institute y los economistas anarcocapitalistas). Creo que el problema no es la adjetivación para este señor, el problema son las ideas, pues hoy la escuela austríaca está altamente identificada con líneas de pensamiento (digamos) más radicalizadas. Selgin parece sufrir el “despojo” de tal adjetivación o (lo que es lo mismo) manifiesta la incapacidad de reconocer y aceptar que la escuela austriaca hoy no puede desvincularse fácilmente del Mises y los intelectuales anarquistas de mercado con los que, obviamente, no coincide.

    Me gusta

  6. Muy buenos todos los comentarios, incluido el de Selgin.

    Selgin tiene un punto cuando dice que para que un paper sea bueno, el argumento no debe depender del término “austriaco” (ni de ningún otro). Sobrevive el paper sin el uso de esta palabra?

    Selgin (y White, entre otros), han sido objetos de duras (y superficiales) criticas desde el MI en no pocas ocasiones. Creo que más que celos, Selgin no desea ser confundido con los “rothbardianos” del MI.

    Me gusta

  7. Here it is: search for the word “Austrian” in your research papers, delete it, and rewrite where necessary. Next ask yourself whether what’s left can stand on its own merits. Would your fellow Austrians find it interesting and persuasive without the help of all the winking, nodding, and fraternal handshaking aimed at declaring yourself one of the team, and at thereby evading friendly fire? Would they find the conclusions firmly attached by a series of solid links to some indisputable premises, as they should if you are really a competent praxeologist? Are they likely to find the evidence you supply persuasive, should you be so bold as to offer such? Would they, in short, find merit in what you’ve written even if they had no reason to suspect that you are one of the gang, or even a fellow traveler? If not, then your paper is good for nothing but joining a club that is, face it, all too willing to have you as a member.

    Me gusta

  8. Estoy de acuerdo con el punto de Selgin, incluso me quito el adjetivo de “austríaco”, aunque mi pensamiento y metodología es completamente “austríaca”.
    Recuerdo una conferencia en la que Peter Boettke decía que no diferenciaran “austrian economics” de “economics”, puesto que finalmente “austrian economics” es economics.
    Creo que algunos colegas pecamos al querer encerrarnos en el “mundo austríaco” sin ver otras literaturas; al final nos terminan viendo ideológicos y dogmáticos; personalmente pienso que de la manera dogmática no podremos realizar el cambio que pretendemos en la ciencia económica.

    Me gusta

  9. Creo que la mejor parte es: “y reescríbanlo sólo donde es necesario”. Eso me parece mejor a no escribirlo o escribirlo mucho.

    Se puede escribir mucho la palabra “austriaco” sin estar eslabonando conceptos que no corresponden con el marco teórico o que incluso lo pueden contradecir. Que el diablo cite la biblia no significa que trabaje para Dios.

    Pero es mucho peor no escribirlo. Si los lectores se sienten persuadidos por los argumentos, la referencia “austriaca” los direcciona sobre una veta de potenciales conocimientos que o bien no conocen o no han explorado lo suficiente.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.