Romney versus Obama: ¿Quién gana? ¿Qué proponen?

El próximo 6 de noviembre, los votantes de Estados Unidos deberán elegir entre la continuidad de Barack Obama o un  reemplazo en el ejecutivo a manos del republicano Mitt Romney. Hay dos preguntas entonces que debemos hacernos: ¿Quién ganará la elección? ¿Qué propone cada candidato? Abajo, analizo la elección, pero animo a los lectores a que ofrezcan sus opiniones.

La encuesta más reciente de Washington Post-ABC News mostró que Romney tiene un 47 por ciento y Obama un 46 por ciento entre los votantes registrados, lo cual se encuentra dentro del margen de error de cuatro puntos porcentuales de la encuesta. Estamos ante un virtual empate y aparentemente no sabremos quién es el ganador de las elecciones hasta que estas se realicen.

Lo que sí explican los analistas es que los latinos pueden decidir el resultado de la elección y que los ojos están puestos en la economía. Del lado de Obama, los demócratas insisten en lo mucho que ha hecho el Presidente para que la crisis no sea peor, y apuntan también a la recuperación de la economía. Del lado de Romney, los republicados insisten que Obama ha dejado todas sus promesas incumplidas, y que luego de cuatro años, aun no se observa una recuperación sostenida de la economía, insistiendo continuamente en el dato de desempleo entre los latinos, que ronda el 13 %, y va en aumento.

En una palabra, me parece que los ojos debemos ponerlos en la generación de empleo. Si el desempleo se reduce a menos del 8 %, ganará Obama. Si sube por encima del 9 %, ganará Romney. Si se mantiene entre 8 y 9 %, habrá que esperar.

A mi parecer, si Obama resulta victorioso profundizará las políticas que se han venido tomando, con mayores niveles de gasto y estímulos a la generación de empleo, además de presiones sobre la Fed para mantener la tasa de interés en torno al 0 %.

Por el contrario, si Romney gana las elecciones, la política cambiará el rumbo. Su plan económico incluye una reducción de los impuestos y también de los gastos, e insiste en fortalecer el comercio, la producción de energía y la flexibilización laboral.

La reducción del gasto es ambiciosa, pues propone llegar al 20 % del PIB, esto es, una reducción del 4.3 % respecto de 2011. Además reducirá los gastos discrecionales, no relacionados a la seguridad nacional a una cifra menor a la registrada en el 2008, lo que significa una reducción del 5 % en todas las áreas. Otras reducciones del gasto incluyen revocar la ley de reforma de salud, privatizar el servicio de Amtrak, reducir subsidios a organizaciones dedicadas a las artes, reducir la ayuda internacional, controlar los gastos del Medicaid y reducir la compensación de empleados federales.

En cuanto a los empleos, además de la flexibilización laboral, Romney ha propuesto prohibir el uso discrecional de fondos que los sindicatos utilizan para sus campañas electorales. Por el lado de los inmigrantes, Romney dijo que apoyará la generación de empleo entre los inmigrantes, y la residencia para aquellos trabajadores calificados que posean títulos de posgrado en matemáticas, ciencia e ingeniería.

Si bien ha señalado que mantendrá los niveles actuales de interés, Romney ha insistido en una baja de impuestos. Esto podría significar un aumento en el déficit, y es por ello que Romney compensa la baja impositiva con quita de subsidios y baja en las regulaciones. Romney ha sido contundente en terminar con las regulaciones impuestas por Obama, en especial la ley de reforma de salud, la regulación conocida como Dodd-Frank y modificar el reglamento Sarbanes-Oxley, está última es una ley que aplica sobre el sistema financiero.

Como buen Republicano, Romney ha insistido que no utilizará los decretos de necesidad y urgencia y que presentará todos los proyectos para que sean discutidos y votados por el Congreso de los Estados Unidos.

A nivel internacional, Romney insiste en el libre comercio, para lo cual buscará nuevos acuerdos, e incluso algunos ajustes en la relación con China.

Demás está decir que la propuesta de Romney está muy lejos de la reforma de Ron Paul, pero mi impresión es que las políticas van en el sentido de lo que Estados Unidos necesita.

14 comentarios en “Romney versus Obama: ¿Quién gana? ¿Qué proponen?

  1. Las medidas de Romney serán suficientes? Seguir manejando las tasas de interés no los llevarán a una nueva burbuja, más grande aún que la anterior?

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  2. Seguramente mucho pase por la tasa de desempleo como mencionan acá. Según algún estudio de opinión que vi por Reuters parece que una contra adicional que tiene Romney es que no está siendo muy convincente en sus discursos.
    Con lo cual si no pasa algo que agrave la situación de EEUU probablemente gane Obama…..

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  3. Lamentablemente, el norteamericano es muy regular en materia de elecciones. La victoria, siempre, la obtiene aquel que esta ejerciendo la presidencia. Así parece ser la «regla» y en consecuencia la «excepción» sería que no hubiera un doble mandato. Muy a nuestro pesar, creo que tendremos Obama por 4 años más.
    El candidato que le pudo haber hecho frente se quedó anclado en las internas republicanas; ese candidato, como bien marcó Adrian en su artículo, era Ron Paul.

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  4. Que lindo sería tener en Argentina un candidato como Romney !! quien se atreve a proponer cosas asi en Argentina ?? Imposible !! i cumple con lo que promete acerca del gasto es para votarlo dos veces !!!!

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  5. Hoy encontré un comentario en The Economist. El autor propone que algunas de las propuestas que están en la agenda Republicana (Romney) para ser discutidas (como regresar al patrón oro) son tan descabelladas que ni siquiera son tema para una discusión interesante http://www.economist.com/blogs/democracyinamerica/2012/08/republican-fringe

    «Austrian-style growth-through-austerity policies are a poor idea that has failed throughout Europe and Britain, but going a step further and bringing back the gold standard is just ridiculous, antediluvian, superstitious nonsense.»

    El liberalismo Republicano (influenciado un poco en esta campaña por Ron Paul) está siendo descrito en la campaña por los demócratas como algo muy dañino para la clase media a con quien Obama sigue «comprometido» a través de programas welfare.

    El tema es que, pese al esfuerzo de muchos por poner sobre la mesa de discusión política elementos de la libre economía de mercado, los medios de comunicación y muchos economistas aún descalifican estos argumentos sin darle oportunidad al público a que realmente se informe y pondere cuál programa de gobierno es mejor.

    Todavía nos queda mucho trabajo por hacer…

    Saludos

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    • Precisamente recién comentaron el debate sobre el retorno al patrón oro en CNN. Dijeron que el tema se está discutiendo dentro del partido Republicano, gracias a la iniciativa de Ron Paul, y hasta mostraron algunos números. Mostraron la base monetaria en dólares, (sumando el circulante más algunos depósitos), y luego lo dividieron por el oro que la Reserva Federal tiene en su poder, lo que los llevó a la conclusión de que la onza de oro debía subir a un precio de 10.000 dólares. Luego explicaron que Ben Bernanke se opone a la propuesta porque significa «una enorme pérdida de recursos», pero no hubo más análisis.

      Que la propuesta del retorno al oro siga en pie, aun con Ron Paul fuera del camino, es importante. Que The Economist publique este artículo, atacando, no sólo la idea del patrón oro, sino también la necesidad de austeridad, es una muestra de que el columnista tiene un perfil muy determinado en favor de los demócratas y Obama.

      Estados Unidos requiere de un cambio bastante radical para volver a la política de los padres fundadores, y está claro que habrá muchos que querrán oponerse. Por mi parte, me alegra que el debate sea más radical de lo que a la mayoría le gustaría. Espero que esto no deje a Romney fuera de la presidencia. Lo que está claro, es que en Estados Unidos sí hay una oposición que quiere un camino diference al oficialismo. A ver si en Argentina aprendemos la lección.

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    • Habria que ver el calculo, pero 1) la conversion no es lo importante, sino que se respete la misa, sea 1.000 o 10.000, etc. 2) sino tuvieron en cuenta el rol de las reservas fraccionarias entonces ese calculo esta considerablemente inflado; como si la reforma requiriese un 100% de encajes que no es necesario para que el sistema funcione.

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  6. Yo también creo que queda mucho por hacer, pero la tarea ya no debemos esperarla de los medios ni de la mayoría de las universidades. Creo que esta en cada uno de nosotros, por mas que esto pueda sonar utópico y tal vez haya algo de eso en este comentario, pero es que no veo otro camino. Quienes se han acomodado socialmente gracias al intervencionismo o sistemas constructivistas no quieren ceder los privilegios ni van a mover un dedo en ese sentido y en eso hay mucha gente que se hace llamar liberal y respetuosa de los derechos, hablan de mercado y todo eso, pero en realidad trabajan para todo lo contrario. Los que estamos convencidos que el camino es otro tenemos que tomarnos la tarea de «evangelizar» con estas ideas del liberalismo y discutir en todos lados con todo el mundo por mas tedioso que pueda ser. Yo por ejemplo me propuse en cuaquier reunión a la que asisto, ya sea familiar o de amigos, no dejar pasar sin discutir comentarios tales como «que todos estamos con la redistribución del ingreso» o «quien puede estar en contra de la justicia social» etc. etc, en esos casos yo digo que no lo comparto por mas que me lleve la mirada de todo el mundo y en momentos me traten de ridículo. En la mayoría de los casos la gente adhiere a cosas que escucha hasta el hartazgo como los latiguillos que mencioné, pero cuando se le explica exactamente de que se trata , con argumentos sólidos, la cosa empieza a tomar otro color. Creo que cada uno puede hacer lo suyo con el tema que es mas hábil para argumentar o que mejor conoce. Saludos.

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  7. En una elección de este tipo, con un candidato totalmente instalado y con el juego descubierto, como Obama, y otro que viene desde atrás, como Romney, las chances favorecen al que viene corriendo de atrás. Sus propuestas son lo más liberales que las circunstancias permiten, si se liberaliza más de lo que lo ha hecho, empieza a perder votos y Obama recupera chances. Para mí, gana Romney y hará un gobierno de transición, en cuyo transcurso la evolución futura se irá aclarando gradualmente. Es razonable esperar un crecimiento moderado y lento, pero sostenido, de las posiciones más ligadas a la economía de mercado con el transcurso de los años. Romney sería el primer paso de ese proceso

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  8. Es posible! De alguna manera, estoy de acuerdo con Alberto Benegas Lynch (h) cuando en su libro «Estados Unidos frente a Estados Unidos» plantea que se han abandonado en los últimos tiempos los principios de los padres fundadores. Romney puede ser un primer paso como retorno a aquellos principios, aunque Ron Paul lo hubiera acelerado mucho más.

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  9. Pero Ron Paul no tendría ninguna chance de ganarle a Obama porque el electorado hubiese rechazado sus posiciones por demasiado radicalizadas, entonces Romney es algo así como una transacción

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  10. Coincido! Romney es más moderado. Pero la participación de Ron Paul como extremo, ayuda a que Romney sea visto como moderado. En Argentina o en España, las propuestas de Romney parecerían extremas.

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  11. Obvio, en la Argentina o España no habría lugar para un Ron Paul. Lo que hace Paul es empujar a la sociedad en su conjunto y, por lo tanto, a Romney, a una propuesta con una mayor cuota de contenidos liberales. Romney es un político flexible y opera en función de las demandas del electorado. Siempre se sitúa en la posición que le ofrece la ecuación electoral más conveniente (típico esquema public choice). El «efecto Paul» es que lleva esa ecuación más hacia el libre mercado de lo que estaría si ese efecto no influyera.

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