Anarquismo como un programa de investigación progresivo en la economía política – Por Peter Boettke (Libertas No. 42 – Mayo 2005)

La teoría económica, desde su primer tratamiento sistémico con La Riqueza de las Naciones de Adam Smith, ha enfatizado claramente los beneficios mutuos que se obtienen a través del intercambio voluntario. Especializándose en la producción y ofreciendo los bienes y servicios a intercambio con otros, tanto los individuos como la sociedad mejoran su condición. La fuente de riqueza no son los recursos naturales que se encuentran en la tierra, o la conquista de tierras extranjeras, sino una creciente división del trabajo motorizada por el intercambio voluntario. Smith había establecido una presunción hacia el voluntarismo en la interacción humana sobre bases consecuencialitas. La libertad individual no solamente era buena desde una perspectiva moral, también brindaría mayores beneficios sociales. Sin embargo, desde el inicio de la economía se sostuvo que estos beneficios del intercambio voluntario solamente podían obtenerse si la presunción hacia el voluntarismo era suspendida para crear las instituciones gubernamentales requeridas para proveer el marco dentro del cual los intercambios voluntarios podían realizarse.1

Precisamente cuánto debía suspenderse esa presunción hacia el voluntarismo para proveer el marco para los intercambios voluntarios ha sido uno de los temas más discutidos en la economía desde fines del siglo XIX. La teoría de los bienes públicos, el monopolio y el fracaso del mercado, todas contribuyeron a expandir la aceptación de la coerción y a cuestionar la presunción hacia el voluntarismo entre los economistas de la corriente principal. Es importante recordar que cada uno de estos argumentos para cuestionar la presunción ya se ha enfrentado con contra argumentos por parte de economistas que han demostrado que los así llamados bienes públicos pueden ser en verdad provistos privadamente, que el monopolio no es un resultado natural del intercambio voluntario sino el resultado de la intervención gubernamental, y que los fracasos de mercado son en su misma raíz causado por fallas legales y no la consecuencia del intercambio irrestricto. En síntesis, si bien ha habido una línea de investigación dominante que ha argumentado en contra de la presunción del voluntarismo, también ha habido otra línea de investigación que sugiere que la presunción debe mantenerse más consistentemente si se espera alcanzar un orden social pacífico y próspero.

Es esta línea alternativa de investigación que quiero enfatizar en estos comentarios. Como explicaré, mi énfasis estará en lo que voy a llamar “anarquismo analítico positivo” y el potencial evolutivo de estas ideas, como un programa de investigación progresivo en la economía política dentro del marco contemporáneo de las ciencias sociales.

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