Fallo judicial cita a Hayek y Ayn Rand

Estimados,

Tal vez les parecerá extraño, pero he aquí un fallo judicial donde se cita a Hayek y Ayn Rand

http://www.juslapampa.gov.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=523:juez-salas-hizo-lugar-al-amparo-presentado-por-ralli

8 comentarios en “Fallo judicial cita a Hayek y Ayn Rand

  1. Qué interesante! Conozco al Juez Salas. En el segundo semestre de 2011 ofrecí un curso de posgrado en Economía en la FCEyJ de la UNLPam, y él fue el asistente más activo. Me sorprendieron tanto cada una de sus intervenciones que le pedí compartir un café, y resulta que ya estaba muy familiarizado con Hayek, Buchanan, Ayn Rand y otros libertarios. Te conoce muy bien Martín!!, conoce nuestro blog y por supuesto me alegra mucho que incluya este material en sus fallos.

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  2. Es la primera vez que leo una sentencia judicial en la que se cita a Hayek. Dudo mucho que en mi país haya un juez (activo) que le conozca, pero si alguno hubiere, sería impensable que se atreviera a citarlo, pues con certeza sería destituído ipso facto. Saludos, amigos.

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    • Pah! En Uruguay no tienen la más pálida idea de quienes son. Según la Facultad de Derecho de la muy progresista Universidad de la República, el último liberal fue JS Mill. De ahí para acá, nada. Si alguna vez hablan de Hayek, es para insultarlo. Si hasta el inefable presidente, el simpático Pepe Mujica, una vez que lo mencionó, fue para decir algo así como que puede llegar a tolerar la competencia y la libertad en ciertas áreas de la economía, pero que tampoco se le vinieran con planteos «a lo Hayek».
      Por supuesto que lo dijo en su habitual lenguaje grosero y chabacano, que me da vergüenza, pero que parece gustar mucho en todo el mundo. Pero bueno, el Pepe es otro tema que da para mucho y no es este el lugar. Saludos

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  3. Qué buenas noticias!!!! Un honor haber tenido como participante (destacado!) al Dr. Salas en el curso de REDACAM!

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  4. El fallo es excelente, brillante. Existe una vieja anécdota que circula en las Facultades de Derecho, según la cual se cuenta que un día a Federico el Grande de Prusia se le antojó extender su coto de caza, para lo cual necesitaba apropiarse de los campos de un molinero vecino. Mandó a que le hicieran ofertas y el hombre no quería vender por nada del mundo. En un momento, uno de los emisarios le preguntó si no tenía miedo de provocar la ira del emperador y que éste terminara despojándolo de su propiedad por la fuerza, amparado en las prerrogativas reales. Dicen que el molinero muy confiado respondió que no tenía miedo de que ello sucediera, pues «todavía quedan jueces en Berlín».
    Pues bien, ante esta sentencia, no otra cosa cabe decir que «todavía quedan jueces en la Argentina» y que jueces como el Dr. Salas son el último bastión en la defensa de los derechos individuales frente al abuso del Estado.
    Sobre el fondo, la sentencia es excelente, y la voy a compartir en mis cursos.
    Le digo a Manu que lo que se plantea aquí es de la mayor trascendencia, y refiere a si la limitación de derechos por el legislativo, invocando «razones de interés general» es algo revisable judicialmente o si queda al arbitrio del legislador decidir al respecto, porque de lo contrario se habilitaría la intromisión del P. Judicial en el Legislativo. Esta última posición, como es evidente, es funcional a los proyectos colectivistas, donde no existen derechos individuales sino sociales, y por tanto, el «interés general» es cualquier cosa que se les antoje.
    Para peor (o mejor) el derecho en juego es el viejo principio liberal de igual trato legal, conocido universalmente como el principio de igualdad ante la ley.
    Por fortuna, y en forma brillante, el Dr. Salas opta por la buena tesis y plantea que la decisión legislativa por la cual se limita ese derecho, estableciendo tratos diferenciales para ciertas categorías de sujetos, puede ser sometida a control jurisdiccional, y que ese control requiere de la aplicación de un test de razonabilidad que él explica muy bien cómo debe operar.
    En fin, para alguien desilusionado con los jueces en general (escribo desde el Uruguay progresista, pero creo por lo que he leído que la cosa es general en nuestra América Latina) reconforta tan ilustrado fallo. ¡Es tan hermoso poder repetir, aunque sea muy de vez en cuando, la expresión de aquel tozudo molinero teutón!

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