CARTA ABIERTA A LOS SEGUIDORES DE JAVIER MILEI

A través de esta carta pretendo generar un puente de diálogo con los seguidores de Javier Milei y con todos aquellos que estén interesados en comprender el origen de una poco fértil disputa entre economistas que hoy, lamentablemente, ha llegado hasta los medios televisivos, gráficos y radiales. No lo intento con él directamente, porque he perdido esperanza de un mínimo entendimiento. Los insultos que en los últimos días nos ha propinado a varios economistas muestran la violencia y agresión con la que se maneja cotidianamente y a la que no estamos acostumbrados.

Conocí a Milei por recomendación de Rodolfo Distel, Director de Unión Editorial Argentina, quien sugirió la posibilidad de que trabajemos juntos en un libro. En una visita a Buenos Aires, lo llamé desde un café y nos encontramos pocos minutos después. Conversamos más de una hora acerca de su trayectoria, incluyendo la consultoría, su paso por la UBA, sus dificultades con la Asociación Argentina de Economía Política (AAEP) y sus críticas al socialismo y al keynesianismo. Hasta ese momento Milei no tenía la exposición que hoy le conocemos, pero ya tenía cierta presencia en los medios. Al completar la charla llamé telefónicamente a Distel y le dije que veía poco probable cumplir con su sugerencia, simplemente porque apuntábamos a públicos diferentes.

El segundo encuentro fue en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Junto a él y Alberto Benegas Lynch (h) compartimos un panel donde presentamos tres libros. En esa oportunidad Milei fue un caballero, posiblemente por la presencia de Benegas Lynch (h) en la sala que siempre impone una presencia cordial. La exposición de Milei fue excelente e incluso intercambiamos libros al cierre del evento.

El tercer encuentro fue hace dos años, en el Congreso Internacional “La Escuela Austriaca en el Siglo XXI” donde Milei presentó una ponencia que abrió las dos cuestiones que nos separan, una de forma y otra de fondo. Allí presencié su show por primera vez el que fue acompañado de una buena presentación, lúcida, aunque dejando abiertas ciertas líneas de investigación que chocaban con las mías. Se trató de una síntesis entre Friedman, Lucas y Hayek que a mi juicio es muy difícil de hacer, si atendemos al necesario choque de paradigmas, con sus contradictorios lenguajes y conclusiones. Pedí la palabra en el Congreso, y previo a hacer mi pregunta, aclaré que me habían parecido innecesarias e inadecuadas esas formas en un Congreso académico como el que presenciábamos. Antes de poder hacer mi pregunta, su reacción ya fue desmedida, lo que abrió todo tipo de ofensas cruzadas con el público que desnaturalizó el objetivo de un encuentro académico. De hecho, la pregunta de fondo no pude hacerla.

Desde ahí en adelante, mi relación con Milei fue nula. No volvimos a hablar hasta el día de hoy, pero cuando alguien me preguntaba por su creciente presencia mediática mi análisis intentó siempre ser objetivo. Milei tiene éxito por cuatro razones, respondía. En primer lugar, eligió y se formó en la “buena economía”, y con ello me refiero explícitamente a autores como Mises y Hayek, pero también a Friedman y Lucas, o Hazlitt y Buchanan, por citar algunos de los personajes que a esta Argentina le hacen mucha falta.

En segundo lugar, Milei ha sumado años de experiencia como consultor, lo que lo convierte en un profesional que puede combinar un buen entendimiento del análisis económico con un fundamentado análisis de coyuntura y fuentes diversas de datos.

En tercer lugar, Milei ha sido docente, lo que siempre es importante para hacer una pausa en medio de la presentación de números para explicar algunos conceptos que hoy resultan lejanos para el público en general, como las causas de la inflación o las razones técnicas de la falta de crecimiento que se observa en nuestro país.

Y en cuarto lugar, le agregó a todo ello un show mediático y descontracturado que es bienvenido en los medios de comunicación, especialmente en un momento donde el gobierno anterior y también el actual no parecen encontrar la política económica que nos conduzca a cierta estabilidad macroeconómica e institucional.

A partir de ese momento, y mientras hacía mi trabajo, comencé a recibir correos de muchos amigos y colegas comentándome de la violencia con la que Milei atacaba a quienes mostraban alguna posible contradicción en sus planteos. Digo “posible” porque no me he detenido a analizar la cuestión de fondo de cada uno de ellos, sino la forma en que Milei los replicaba. No importa si el planteo surge de un economista, un político o un periodista; no importa si el crítico es marxista, socialista, keynesiano, liberal o libertario; si alguien cuestiona a Milei, el comentario se vuelve una espiral de violencia explosiva que no encuentra límites.

Un ejemplo de esto resulta esta nota de la colombiana Vanesa Vallejo, quien señaló un posible error de Milei en su uso del concepto de utilidad marginal. No es relevante aquí la razón o no que puede tener Vallejo en esta posible contradicción. Lo que resulta relevante es el modo en que Vallejo fue atacada.

Aquí su nota: Como Rothbard, soy libertaria y conservadora.

Aquí algunos extractos de la respuesta que recibió en Twitter.

Personalmente, valoro el trabajo de Vallejo, quien ha tenido una columna liberal en PanamPost, y se ha tomado el trabajo de entrevistar a muchos liberales sobre variadas cuestiones que resultan relevantes para nuestra región. Aquí se puede ver una entrevista que me hizo hace algún tiempo sobre las ventajas de la dolarización.

El caso de Vallejo, lógicamente no es aislado. La violencia de Milei es una constante que fractura cualquier posible diálogo y perjudica a la reputación de todo el que intenta cuestionar sus formas, y más aun su entendimiento en economía. Más preocupante aun resulta el comportamiento de los libertarios que le siguen, al fanatizarse con las ideas, y especialmente con las malas formas y los insultos.

Es todo esto, lo que motivó un post de mi parte para separarme de lo que Milei hace. Nunca pensé que el mismo tendría la repercusión que tuvo, pero consideré necesario hacerlo como un gesto de solidaridad hacia todos aquellos que reciben el ataque violento de Milei y muchos de sus seguidores. Este fue mi post.

Esto puede molestar a algunos de mis contactos, pero la verdad es que hay comentarios de algunos economistas como Javier Milei que a menudo ofrecen críticas apresuradas, ofensivas, y que al hacerse en nombre de la Escuela Austriaca, manchan el buen nombre de los principales intelectuales de la tradición, justificando que luego se trate a sus miembros de trabajar como secta y demás. Animo a quienes defienden las ideas de la libertad a hacerlo de manera seria, respetando a los colegas economistas que más allá de lo que podemos interpretar como errores, buscan de buena fe solucionar los problemas de la gente.

Para Milei, el post fue el inicio de una disputa causada por envidia. Algo insólito claramente. Pero Milei tiene allí un problema que no me animo a diagnosticar donde pierde el origen de las disputas, y siempre se siente atacado. De mi parte, sólo puedo decir que el post fue un llamado a las buenas formas.

De hecho, tras el post, recibí un mensaje privado de Diego Giacomini, quien dijo entender mis buenas intenciones, y que fue el inicio de un intercambio que no puedo compartir.

A nadie escucha tanto Milei como a su colega y amigo Diego Giacomini, economista, consultor, y ex docente de la UBA en la materia que dictaban juntos “Dinero, Crédito y Bancos”, bajo la cátedra de Lidia Rosignuolo. De nuestro intercambio, sólo diré que le pedí a Giacomini que hable con Milei para detener su violencia y agresión, porque no le hacía bien a nadie, especialmente a su propia persona.

La respuesta inmediata de Milei a mi posteo fue la siguiente:

Una de las cosas más maravillosas que surgen de usar un vocabulario para nada convencional y políticamente incorrecto, sumado a mi pelo, es que permite la autoidentificación inmediata de los PELOTUDOS (ello que en economía de la información se llama señalamiento).
Así, mediocres y envidiosos, escudados en las formas y pasando de largo los contenidos, han de dejar en claro la MIERDA HUMANA que son.
¡VIVA LA LIBERTAD CARAJO!
JM

PD: es más, algunos PEDAZOS DE MIERDA me culpan de su fracaso diciendo que mancho su trabajo y además perjudico a las ideas. Hay quien llega a ser una total BOSTA HUMANA.”

Tras ello, recibí centenares de otros posteos de los seguidores de Milei que entendían mi comentario como injusto, basado en la envidia.

La espiral de violencia nunca más se detuvo. Muchos amigos y colegas me consultaron sobre esta disputa y he tenido conversaciones personales, telefónicas o por Skype para aclarar lo que había pasado. A diferencia de Milei, a mi sí me importa mi reputación.

Le pedí a todos ellos que no actuaran. Que no se metan en este lío porque la espiral de violencia los absorberá con el costo innecesario que todo ello tiene en sus reputaciones.

Debo agradecer abiertamente a Roberto Cachanosky y Gabriel Zanotti, porque más allá de mi recomendación, me apoyaron públicamente y cuestionaron las formas de Milei, y de muchos de sus seguidores. Aquí por ejemplo una reflexión de Gabriel. Sus gestos fueron siempre de solidaridad, y como respuesta a la violencia previamente comentada, nunca el inicio de la disputa.

Si el movimiento que inició Milei genera un acercamiento de los jóvenes hacia las ideas de la libertad, es algo que no puedo, ni quiero evaluar. De cualquier forma, no es eso lo que está en discusión. Lo que se cuestiona son sus formas, su violencia, su agresión, que está dañando la reputación de buenas personas y buenos profesionales.

De fondo, tengo mis diferencias, como intenté también mostrar en su entendimiento de la Curva de Phillips. Aquí su nota, que no diferencia entre Friedman, Lucas y Hayek. Aquí un video y aquí un libro que fundamentan mi posición al respecto.

En otro contexto, con otras personas, la cuestión de fondo debería recibir atención, y eso generar un diálogo fructífero entre personas que se respetan pero piensan diferente. No es el caso. Cualquier intento de señalar una contradicción en Milei se entiende como un ataque personal sin fundamentos.

Nicolás Cachanosky jamás hizo referencia a Milei. Sólo escribió esta respetuosa nota sobre “la gran depresión vs la Teoría General“, y eso le genera hoy insultos en todos los medios. “Los” Cachanosky son atacados por Milei. ¿A qué Cachanosky´s se refiere? ¿No fue acaso respuetuosa la intervención de Nicolás en esta nota?

Hoy mis padres desde España me llaman para comentarme que escucharon a Milei insultarme en los medios. Al efecto, se pueden ver los minutos 54 y 55 de este video en una entrevista con Novaresio, donde Milei trata de mentirosos a los “Cachanosky” y los “Ravier”. Que no hemos leído a Keynes, que no sabemos matemática, etc, etc, etc. Qué fértil sería debatir acerca del uso y abuso que los economistas han hecho de la matemática en economía. (Ver aquí las parte I y II de un documento de Juan Carlos Cachanosky. Ver aquí otro aporte de Nicolás y Juan Carlos Cachanosky en el primer número de Libertas, destinado al efecto. Los siguientes ejemplares de esta revista incluyen otros artículos que resumen un interesante debate sobre la materia)

Los fanáticos de Milei me señalan los cientos, miles o millones de personas que llegan a las ideas de la libertad a través de la presencia de Milei en los medios. ¿Cómo puede un liberal oponerse a semejante impacto? ¿Por qué no dejar la “envidia” a un lado e ignorar las formas? El resultado de su acción en los medios parece ser más importante que cualquier ofensiva extrema que haya generado.

Mi respuesta es siempre la misma. No puedo entender el liberalismo disociado de la tolerancia y el respeto. Primera intento ser una persona íntegra, que respeta a sus colegas, piensen lo que piensen. Segundo intento ser un buen economista, que usa la lógica para entender el mundo, con mis limitaciones. Tercero intento ser un buen liberal, que cree en la libertad individual, la propiedad privada y la economía de mercado como medios para mejorar la calidad de vida de la gente. No soy parte de una iglesia que busca convertir a la gente en las ideas que yo creo superadoras y jamás voy a convalidar la intolerancia para difundir las ideas de la libertad.

Una luz de esperanza en el caso Milei se enciende en la entrevista con Novaresio. La misma entrevista donde nos insulta a varios economistas liberales. Dice allí que reconoce que su boca es una cloaca, y que debe detenerse. Reconocer eso públicamente y detener la violencia y la agresión como medio de diálogo con quienes opinan diferente, sería el inicio de otras formas, y una reconstrucción en una reputación que a mi juicio está dañada, y que si persiste en este proceso terminará dañando, como comenté en mi primera intervención, a las ideas que defendemos.

En cualquier caso, me parece que debemos condenar la violencia y la agresión. Espero que esto ayude a entender mi punto.

31 pensamientos en “CARTA ABIERTA A LOS SEGUIDORES DE JAVIER MILEI

  1. En un intercambio por las redes que tuve con Milei le pregunté por qué consideraba a Friedman el mejor economista liberal, existiendo Mises, Hayek y otros. Me dijo que Friedman tenía mayor capacidad de comunicación. Es cierto, pero me parece que más importante es tener mayor profundidad teórica. Esta claro que a Milei le interesa más la comunicación mediática que estudiar teoría.

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  2. Excelente artículo, Adrián. Comparto tu postura, el liberalismo no puede ser disociado de la tolerancia y el respeto.

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  3. Quiero agregar unas breves aclaraciones, dado que soy uno de a los que Adrián logró convencer de no intervenir hace ya algunos meses atras y el post hace referencia a un breve escrito mío.

    Es cierto que mi post sobre la Teoria General y la Gran Depresión estuvo inspirado en el video de Milei donde trata de “burra” a una joven periodista (verlo me causó una gran verguenza ajena como economista profesional). Así se lo he confirmado a quienes me lo han preguntado. Pero la audiencia de dicho post no es Milei, dado que los dos problemas que trato los veo bastante generalizados más allá de Milei. Por eso no lo nombro. Mi audiencia ni empieza ni termina en él.

    En el post trato dos temas. El primero no es, como se ha desvirtuado en las redes, si Keynes influyó o no en el New Deal. Mi comentario sobre si es una “burrada” preguntar sobre la influencia de Keynes en el New Deal. Son dos cuestiones distintas. Roosevelt bien puede haber quemado todo lo que Keynes le enviaba, la pregunta sigue estando a años luz de ser una burrada dado que Keynes ya era influyente en la Primer Guerra Mundial.

    El segundo punto de mi post es sobre lo que, creo erroneamanete, se llaman “estilo Milei.” Ser gracioso, aburrido, sarcastico, etc., pueden ser diferentes estilos. Los insultos irrepoducibles que Adrian muestra en el blog no es una cuestion de estilos. Es una cuestion de principios. Si estoy en desacuerdo en algun punto con Milei (o quien sea) lo puedo mencionar y explicar, pero llamarlo “chanta mentiroso” sería caer en el insulto personal. Hacerlo en público es mostrar una seria falta de límites.

    No deja de percibirse cierto doble estandar, lamento agregar hipócrita. Es curioso que mientras Milei es libre de despacharse sin limites en sus insultos y calificaciones personales, resulta ser una ofensa capital elevar un cuestionamiento a sus intervenciones publicas.

    Adrian escribe una carta abierta a los seguidores de Milei. Espero que dichos seguidores no esten confundiendo liberalismo con dogmatismo.

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  4. Espero que esta nota ayude a comprender a todos que esto no se trata de un conventillo donde sus participantes son igualmente maleducados. Se trata de una persona honesta y digna que sufre el ataque de quien debería estar bajo tratamiento psiquiátrico, y lo digo en serio. Javier Millei no necesita argumentos, necesita psicofármacos, por su bien, y el de todos.

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  5. Buena respuesta Adrián. Abrazo grande! Los que fuimos alumnos tuyos en algún momento y probablemente toda la gente que te conozca en persona sabemos como sos, tu reputación está a salvo jaja

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  6. Dado que esta es una carta dirigida a los seguidores de Milei, resulta interesante señalar la analogía entre el modo de argumentar de los mileístas y los grupos totalitarios, tales como los marxistas o, más cerca nuestro, los kirchneristas.

    En efecto, la esencia del debate de ideas es que las ideas son falsables. Ahora bien, es típico de los marxistas que, para ellos, el marxismo no es falsable, porque si uno falsa el marxismo, lo que está poniendo de manifiesto es que pertenece a la clase explotadora y, por ende, su falsación carece de legitimidad. Con los kirchneristas pasa lo mismo: si uno cuestiona al kirchnerismo, está defendiendo los intereses de los capitales concentrados, de los grupos mediáticos, etc. y, por ende, no está habilitado para señalar una crítica.

    Los seguidores de Milei se rigen por la misma lógica: si uno hace una crítica a cualquier cosa que Milei haga, el motivo es la envidia y, por ende, no está hablilitado a cuestionar. O sea, los seguidores de Milei, que según ellos vendría a ser el custodio absoluto del genuino liberalismo, caen en una especie de aquello que Mises definía como polilogismo… Parece un poco contradictorio, en nombre del liberalismo, incurrir justamente en una práctica intelectual a la cual la sana doctrina liberal cuestiona formalmente.

    Me parece que es interesante tener en cuenta este fenómeno para abordar el modo en el que Milei es defendido por quienes lo idolatran…

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  7. Soy un hombre de 54 años y me resulta muy desdichada esta disputa. Creo que Milei ha encontrado un modo de hacer oír las ideas liberales, tan limitadas a veces a elites o ámbitos académicos. No justifico de ningún modo posible el maltrato personal contra nadie. Si algo puede rescatarse de sus formas es que ha explorado un nuevo camino para popularizar las ideas liberales. Algo más de esto digo aquí: https://elpeldanio.blogspot.com/2018/05/a-los-liberales-nos-falta-epica.html

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  8. “…………El segundo punto de mi post es sobre lo que, creo erroneamanete, se llaman “estilo Milei.” Ser gracioso, aburrido, sarcastico, etc., pueden ser diferentes estilos. Los insultos irrepoducibles que Adrian muestra en el blog no es una cuestion de estilos. Es una cuestion de principios. ”

    Excelente Nico.

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  9. Excelente Adrián! Lamentablemente las apariciones irrespetuosas en medios de comunicación parece captar una mayor atención del publico argentino: esto el motivo de la explosión de JM. Sin ánimo de extender la disputa, me pareció raro que Gloria Alvarez haya compartido panel varias veces ya que en “El engaño populista” apela a la idea de expandir las ideas liberales pero siempre con respeto. Saludos!

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  10. En defensa de Milei quiero decir que:

    1) Si bien es cierto que suele tener un lenguaje muy agresivo plagado de insultos, algunos de los que se ofenden por esto no son precisamente señoritos ingleses, incapaces de insultar.

    Por ej. Roberto Cachanosky (que vive criticando a Milei por sus formas) suele también insultar muy seguido por redes sociales:

    Incluso Adrian Ravier -quien suele ser muy educado- le dijo a Milei “suerte en el bailando PAYASO”

    2) Milei en los medios masivos apunta a un target (popular) totalmente diferente al target de Ravier (académico), y es normal que se usen diferentes herramientas de comunicación para cada target. Y a la vista de los resultados (los miles de nuevos seguidores de Milei que se autodefinen “libertarios”) su tarea es muy exitosa para las expectativas del libertarismo en Argentina. Asi que en lugar de haber enfrentamientos estériles entre liberales como Ravier y Milei, deberían complementarse, sabiendo que cada uno cumple una función muy importante en sus target específicos.

    No le veo mucho sentido a que Ravier le critique a Milei sus formas (que resultan exitosas para los medios) ni que Milei le critique a Ravier su baja popularidad mediática (que es irrelevante para el mundo académico)

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  11. Adrián, más allá de las formas de Milei hay que cosas que no logras ver, cómo las razones del éxito de Milei. No son las que enumeras. Desde el punto de vista del marketing son otras. Sueño con el día en que los economistas entiendan algo y no miren en forma despectiva al marketing. ¡Saludos!

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  12. Según se ha visto Milei dice que va intentar que corregir sus formas, ojalá sea cierto. Creo que cualquier puede estar de acuerdo que el respeto es algo deseable y que esa palabrería es una molestia. Sin embargo, es justamente esa actitud la que me llevó a conocer gentes como usted Ravier, Zanotti, Cachanosky; a comenzar a conseguir libros de economía y leer sus articulos. Y es por eso que sinceramente les digo que dejen de victimizarse; porque no solo el riachuelo que Javier tiene por boca da asco sino ustedes que me recuerdan a los vivos del colegio que con “buenas maneras” se la pasan tirando indirectas al diferente y despues cuando reciben la puteada lloran y desde el altar moral se hacen los inocentes y victimas…
    Milei será lo que quieran, pero si fuera por la caballerosidad de la mayoría de ustedes, yo (y muchos más, no todos, pero muchos) todavía seguiría leyendo los panfletos de Del Caño en lugar de Hazlitt, SEPANLO.

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  13. ¿Se puede defender el liberalismo mediante conductas totalitarias que no respetan a la libertad? Milei claramente utiliza un discurso que se funda en ideas liberales, pero su actuar no es liberal en absoluto sino que es enteramente totalitario porque “mata” a quienes se le oponen o disputan. Por este motivo, los invito a revisar la sentencia aquí sostenida que dice que “Milei difunde las ideas de la libertad” porque, cuando una persona habla, más que lo que verbalmente dice, se difunden los modos desde los cuales la persona dice lo que dice, lo que yo llamo el “paradigma existencial” que en el caso de Milei no es liberal sino totalitario. A mi modo de ver, Milei tiene una psiquis muy enferma, digna de un tirano totalitario y, quienes lo siguen fanáticamente, son personas existencialmente alienadas y psicológicamente precarias que necesitan adherirse a un líder mesiánico, tal como denunció Freud en “Psicología de las masas y análisis del yo”. Por este motivo, tampoco contaría a los seguidores de Milei como liberales ni vería en su existencia un beneficio a los modos de actuar de Milei.

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  14. Adrian.
    Por un lado, es innegable que Milei ha sido quién más ha influído para que surja este incipiente movimiento libertario entre los jóvenes, y que parte de eso es producto de “salirse de las formas” (una imagen excéntrica, un discurso políticamente incorrecto, sin tapujos y, si, bastante agresivo).
    Estoy de acuerdo en que es innecesario y totalmente repudiable el uso constante de insultos, que conforman ataques personales para cualquier interlocutor que lo cuestione.
    Esto último es una pena porque como vos mismo remarcás, Javier tiene las herramientas intelectuales para tener discusiones serias. Seguramente podría haber elaborado un argumento más serio para contestarle a la periodista provocadora salteña. Es más, yo no pido que Milei pierda su tono sobrador, pícaro y políticamente incorrecto, porque eso llama la atención y sirve a los fines de atraer gente hacia el discurso libertario. Perfectamente uno puede manejarse de esa forma pero respondiendo con altura, sin ataques personales y transmitiendo un verdadero mensaje. El mismo debe tener contenido y no ser una catarata de insultos.

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  15. Muy clara tu posición, yo opino lo mismo respecto a Sr. Miles, se lo comió el personaje. Pero el respetuoso disenso respetuoso es la clave para un debate fructífero. Discrepo en que este Sr. nunca puede ser considerado un representante de liberal de un peso que pueda afectar las ideas liberales. Me parece que no hay que seguirle el juego a sus insultos.

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  16. Respeto y admiro francamente a “los Cachanosky” de Milei (Roberto es un genial comunicador de la filosofía del libre mercado y de la libertad). Pero si -politicamente correctos medramos en admitir la “diversidad” progre, no podemos dejar de reconocer que existen también excelentes comunicadores del liberalismo como Milei que en su talante de verdades sin eufemismos, resulta tanto o mas eficaz comunicador que un políticamente edulcorado liberal clásico.
    Una pena derramar tantas valiosas palabras liberales por una simple disidencia en la formas del enfoque de la difusión de ideas libertarias; de verdades que precisamente por su singularidad circunstancial, han sido perseguidas desde hace mas de cincuenta años.
    Claro que es exasperante (me incluyo) tener que tolerar la permanente vehemencia del engaño populista fogoneada por una prensa sesgada por la zanahoria de la subvención política de un aggiornado fascismo peronista. En este envilecido contexto real , es totalmente justificable reacciones como las de Milei, aunque nos parezcan “paranoicas” o groseras. ¿O acaso. el monólogo del absolutismo electo del gobierno “de Cristina” ( populismo institucional al infinito ), no ha sido una clara forma de violencia verbal, cotidiana , alienante y frustrante. ¿Que juez puso freno durante los doce años de gobierno kirschnerista a la agresión verbal y hasta física del oficialismo contra esa minoria silenciosa? Hablamos de respeto pero toleramos la hipocresía de anodinos jueces políticos que circulan en Cayenes y Porsches mientras el director de AFIP mira para otro lado. Afortunadamente la naturaleza no nos hace iguales. No podemos amordazar la oveja negra porque en ella esta la diversidad genética intelectual que evita las deformaciones de la endogamia colectivista. Y por último no solo es “burra” quien como comunicadora pretende en descalificar a un disertante sin saber nada de economía . Es inmoral.

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  17. Simplemente pienso: ¿Qué pasaría si todos los economistas mostraran una conducta mala e irrespetuosa como la de J.M.? ¿Se imaginan a 20 cerebros en un coloquio de ideas, y ninguno de ellos respetando las ajenas o todos ellos siendo intolerantes y descalificativos para con los demás? Lo importante no siempre es “la verdad” sino más importante aún es “cómo se la expresa”. Gandi fue un ejemplo y derrotó al poder establecido sin una bala y sin violencia. Simplemente con el poder de la PAZ.
    Algo que J.M. no conoce.

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  18. Lo dejé de seguir porque siempre dice lo mismo. me cansó JM, además de confirmar que está formándose una “secta” (Vean la peli La ola, es tal cual). Creo que ahora anda diciendo que se va a controlar y pidió disculpas porque vio que sus fans (entre paranoicos y necesitados de un Mesías que les diga qué hacer con sus vidas-comprensible si se trata de pibitos-) no dan abasto defendiéndolo, aumentó la gente que lo enfrenta en twitter, sobre todo después de lo de Salta. Axel Kaiser es educado y es mediático.
    Igualmente todo esto atrasa, lo último es la neuroeconomía, y trabaja en conjunto con otras disciplinas. Por ejemplo: no escuché a ningún economista (si alguno lo hizo pásenme el dato) hablar de ecología. Estamos en el siglo XXI, les aviso.

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  19. Me solidarizo con vos y con todos los que han sido groseramente insultados por este marciano. Como liberal (no me gusta llamarme “libertario” porque no renuncio a ninguna palabra que defina mis pensamientos), estoy avergonzado que en nombre de la Escuela Austríaca este señor aparezca por televisión insultando a sus colegas, piensen como piensen. Pero después lo perdono: tal vez necesite medicación psiquiátrica para evitar esos brotes agresivos.

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  20. A los seguidores de Milei. Recomiéndenle que lea “El arte de la injuria” de Jorge Luis Borges (“Historia de la eternidad”) donde aprenderá a insultar sin pronunciar palabras soeces que siempre se vuelven en contra de quien las pronuncia. Un ejemplo: “Su esposa, caballero, con el pretexto de que trabaja en un lupanar, vende géneros de contrabando”. Y para responder a los insultos, Borges cuenta esta historia: A un hombre, en una discusión literaria, le arrojaron en la cara un vaso de vino. El agredido no se inmutó y dijo al ofensor: “Esto, señor, es una digresión, espero su argumento”. Pero ojo, duele más una injuria elegante, sarcástica, que una puteada. En el siglo XIX muchos escritores de pluma filosa debieron batirse a duelo y murieron por su osadía. Es decir, se puede insultar, injuriar a un enemigo, pero siempre hay que hacerlo con estilo y elegancia.

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  21. Hola Adrián, en un inicio seguía con cierta regularidad aquello que Milei intentaba comunicar, soy estudiante de Economía y hace poco vi unas cuantas entrevistas pero lo único que me generó es vergüenza ajena.
    Soy amante de esta rama pero realmente tratar a los demás sin respeto, gritar e insultar no es la manera he debatido con muchos profesionales que pueden estar en contra de mi modo de pensar cuando hablábamos de teoría económica sin embargo al rato estábamos a las risas, lo dejé de seguir por lo tóxico y es una pena que ya sea todo tan mediático.

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  22. Milei tiene feos modos, histrionico importante, ahora, como te haces ecuchar de otra, educada, forma en los medios de hoy ?, tengo 52 años, es estado me ha robado siempre, no solo a mi, sino a generaciones y generaciones anteriores, se han llevado el bienestar de esta increible tierra, quien ademas de milei lo dice ?, porque yo no escucho a nadie…le dijo burra a una chica y lo reconocio como error publicamente, para mi listo, ahora su definicion del momento actual es impecable, y las canto todas…

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  23. Milei es como un genio loco, desequilibrado. Algún problema sicológico relacionado con ira debe tener, seguramente, y entiendo la bronca que algunos deben sentir cuando se llevan una puteada de él. Ahora bien, lo que lo hace tan atractivo es que le importa todo un carajo, es él siempre, y no esta ni un poco preocupado de su reputación, de su imágen, de lo que piensen los demás. Eso es y ha sido atractivo siempre.

    Preocupados por la imágen y la reputación somos la mayoría. Por eso, la mayoría cuidamos las formas, la ortografía, lo que decimos, cómo lo decimos….
    El respeto genuino por el prójimo es sin duda un valor, pero muchas veces se confunde con miedo al “cómo me verán”. Cuando en este post decís “a mí sí me importa mi reputación” me suena más al segundo caso.

    La personalidad de Milei no sólo es buena para la difusión de sus ideas, es necesaria. La mayoría de los argentinos, crecimos escuchando los mismos cuentos sobre la economia y la política en Argentina. Todo para nuestros viejos es culpa del “imperialismo yanqui”, de los “hijos de puta que vendieron el país”, etc etc. Y siempre nuestros viejos hablaron de eso con BRONCA y PUTEADAS. Llega Milei con un discurso teórico sólido, completamente nuevo y lo entrega con la misma vehemencia con las que oíamos hablar a nuestros viejos.

    Por eso es popular Milei…

    Escribir todo una carta abierta para reclamar sobre sus formas… lo entiendo, pero la verdad, en vez de ponerse en contra por eso, los que piensan como él deberían subirse a la carreta y dejar que él empuje con su carisma. La perso que tiene es una en un millón y es una suerte que sea libertario.

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