¿Por qué creció el tamaño del Estado durante el siglo XX?

El siglo pasado se ha caracterizado por comprender dos guerras mundiales, la gran depresión y un profundo crecimiento de la intervención del Estado en la economía. ¿Tienen estos episodios alguna relación entre sí? Robert Higgs, editor del Independent Review, sostiene que sí.

En una entrevista que Angel Martín Oro le hace a Robert Higgs -y que reproducimos en el volumen II de “La Escuela Austriaca desde Adentro”- le pregunta sobre unos de sus aportes más relevantes, aparecidos en su libro “Crisis and Leviathan”, donde trata de explicar el crecimiento del gobierno, primero exponiendo el marco teórico y luego aplicándolo a diversos episodios históricos. “¿En qué consiste el efecto trinquete y cómo explica el excepcional avance del gobierno?”

Higgs: “En mi trabajo, el efecto trinquete (ratchet effect) describe la forma característica en la que el gobierno, bajo las condiciones ideológicas modernas, crece durante una situación que se percibe como una emergencia nacional. El tamaño, alcance y poder del gobierno crece abruptamente cuando el gobierno actúa para «hacer algo» con el fin de disipar la amenaza. Luego, a medida que la amenaza se elimina o reduce, el gobierno se  contrae, pero no hasta el nivel al que se habría llegado sin la crisis.

Por tanto, cada crisis desplaza la trayectoria del crecimiento del gobierno hacia un mayor tamaño, alcance y poder. En mi formulación, las razones para el efecto trinquete son varias: una es la inercia política y legal; otra es la persistencia institucional generada por quienes operan o se benefician de las agencias gubernamentales o la nueva  autoridad desencadenada por la crisis; y todavía hay una más —quizá la más importan te— y es el cambio ideológico asociado a que el público llega a acostumbrarse al ejercicio de los nuevos poderes gubernamentales y a los esfuerzos concurrentes del gobierno para justificar estos poderes.

Otros economistas e historiadores habían descrito el efecto trinquete, pero la mayoría de ellos lo habían restringido al crecimiento fiscal. Ninguno de ellos había desarrollado el componente ideológico con el mismo detalle de lo que he hecho yo. El cambio ideológico, desencadenado por la superación aparentemente exitosa de una crisis importante, predispone al gobierno a crear, y al público a aceptar, un crecimiento todavía mayor del gobierno cuando la crisis siguiente tenga lugar.”

¿Piensan los lectores que esta tesis explica correctamente la expansión del Estado del último siglo? ¿Hay otros factores que también debieran ser mencionados?

9 pensamientos en “¿Por qué creció el tamaño del Estado durante el siglo XX?

  1. ¡Qué preguntita la del título!. Yo creo que la tesis está muy buena y sí, explica muy bien el proceso por el cual nos volvimos tan dependientes del gobierno y nos acostumbramos tanto a mirar para arriba cuando hay algún problema.

    Ahora bien, también es posible que el “germen” de la expansión del Estado estuviera bien en el origen de la creación del mismo como órgano protector de los derechos individuales. Hoy, por ejemplo, una patrulla policial vio que en mi casa había un alambrado cortado. Ingresaron los policías y lo que encontraron fue que, aparentemente, unos ladrones entraron al jardín y se robaron algo de ropa. Nada grave por suerte.

    A lo que apunto es a lo siguiente: Tiempo atrás Locke y otros dijeron que cuando estuviera en riesgo la propiedad o la vida (como ejemplo de derechos individuales inalienables) el Estado debía intervenir, en este caso la policía.

    ¿Y no es esta idea la que termina generando que también aceptemos que el Estado intervenga no sólo cuando está en riesgo la vida o la propiedad, sino también cuando corren riesgo cosas como la salud, la educación, la “estabilidad del sistema financiero”, la “national security” de Bush o los puestos de trabajo?

    Es una pregunta que, a mí por lo menos, me deja pensando.

    Abrazo!

    Me gusta

  2. La idea de que el efecto trinquete (Ratchet Effect), creado por Robert Higgs en la economía y aparecido en su libro “Crisis y Leviatán”, explica el gigantismo anormal del gobierno, aun cuando, para hacer frente a una crisis, el gobierno tiene que reducir su tamaño, reducir el gasto, pero sin éxito, por lo que pronto se termina de nuevo con más fuerza (efecto trinquete) es verdadero. Pero you creo, mientras que Ravier, en la pregunta en cuestión, echarle la culpa a “la persistencia institucional generada por quienes operan o se benefician de las agencias gubernamentales o la nueva autoridad desencadenada por la crisis”, como uno de los factores responsables del “efecto trinquete”, tenemos que poner el problema en términos individuales, centrándose unicamente en las personas que trabajen dentro de un sistema burocrático, donde, trabajando con los recursos que no tienen dueño, lo que lleva a exagerar aún más en el gasto, como nos enseña, de hecho, en la ciencia praxeologica.

    Me gusta

  3. Buchanan en su artículo “La dimensión moral del financiamiento de la deuda” dice: “Los hombres que toman las decisiones políticas no “descubrieron” una nueva tecnología de financiamiento de la deuda a lo largo de la mitad de este siglo. Su autointerés racional los llevaba a recurrir siempre a fuentes de ingresos públicos exentas de impuestos. Lo que sucedió en este siglo fue que el financiamiento de la deuda dejó de ser inmoral.”

    Más allá de estudiar los efectos económicos del aumento del gasto público y del tamaño del Estado, creo que el argumento más fuerte en contra de estas políticas es moral y los socialistas quizás estén de acuerdo. ¿Cómo se justifica en democracia la deuda pública si los que votan a los políticos que tomaron esa decisión serán los que reciben los beneficios pero las generaciones siguientes las que pagarán las cuentas?

    Matías Spelta

    Me gusta

  4. La tesis del crecimiento de la participación del estado se suele conocer como Tesis de Wagner; por Adolph Wagner (1835-1917). Wagner sostenía que una sociedad que vive en democracia + industrialización va a ver un incremento en la participación del estado a través de demandas de “gasto social” por parte de los votantes. Recuerdo que en finanzas públicas nos pidieron verificar la ley con el caso de un país. Esto, en principio, se puede hacer de dos maneras (obviando la discusión de si es posible o no corroborar/verificar empíricamente de esta manera). Corte transversal comparando la participación del estado en el PBI para distintos países o ver la evolución en un país para varios años (en verdad, lo más completo sería hacer un panel de datos, pero por suerte no nos pidieron tanto).

    Si no recuerdo mal elegí mirar la participación del ato público en el PBI para Luxemburgo en una serie de tiempo. La Ley de Wagner no se observaba en los resultados. El comentario que recibí de vuelta (quitándome puntos) es que Luxemburgo era un caso “especial.” Este es el mismo profesor que al hablar sobre la inestabilidad inherente de los bancos responde que de banca libre como el escocés funcionaron bien porque algo estaba mal(!) (“if it worked, something had to be wrong). [síntoma de programa regresivo?]. Y es la misma persona que inmediatamente reconoció desconocer el caso y que no le parecía relevante familiarizarse con el mismo… (sólo le faltó quejarse del “típico apriori austriaco”).

    El comentario de Iván es interesante. Que el limite del estado pueda ser un gris no implica que no exista. No es lo mismo, por ejemplo, salud pública para evitar epidemias, que para atender a enfermos o accidentados particulares. No tengo porque pagar con mis impuestos los cuidados médicos de un fumador compulsivo, pero el caso de epidemias no es tan sencillo. Adam Smith, por ejemplo, al defender la educación pública lo hacía en el sentido de defensa al sistema. Para Smith, el mercado y sociedad libre funciona si los individuos tienen una comprensión mínima del sistema (respeto a las normas, la ley, etc.). La educación pública debía estar destinada a educar a los habitantes de la comunidad en estos principios para que no se vuelva una amenaza al sistema. Este es un argumento distinto, por ejemplo, a uno basado en la distribución del ingreso.

    Tiendo a creer que es a través del common law donde se ubican estos límites, aunque es cierto que esto puede dejar la puerta abierta a límites no óptimos. Ya sabemos, sin embargo, que el libre mercado no es perfecto, aunque siga siendo la mejor alternativa posible.

    Me gusta

  5. Muy buena la digresión, Matías, sustentada en lo autointerés individual de los politicos e hombres públicos, especialmente en una democracia gobernada por la mayoría, donde la mayoría es pobre, como es el caso de América Latina e que presiona por fondos monetarios…

    Me gusta

  6. Estas hipótesis puntuales planteadas por Wagner, Higgs, Sabino, Barro y tantos otros que han trabajado el tema son sumamente interesantes, pero realmente cuesta exponer una teoría general sobre el crecimiento del Estado.
    Tengo la impresión que el texto de Higgs explica específicamente el caso del gasto público americano, o que el texto de Sabino aplica mucho mejor al caso latinoamericano.
    Un estudio por desarrollar ahora en Argentina es cómo el gasto público consolidado creció del 30 al 45 % del PIB entre el 2003 y el 2011. La explicación de este fenómeno, por ejemplo, sería imposible de encontrar sin hacer referencia a varios factores: 1) los fondos de la ANSES que heredó este gobierno tras nacionalizar el sistema de pensiones; 2) los altos precios de los commodities que permiten aumentar la recaudación tributaria.
    Una vez que la herencia de los 90 se agote, o que los precios bajen, habrá que retornar a los niveles de gasto previos. Como esto es difícil que ocurra en la política argentina, preveo una dramática aceleración de la inflación.

    Me gusta

    • Sí, Ravier, debemos tener una teoría general para explicar el crecimiento del estado de contenido universal, es decir, válida en el tiempo, en el espacio y en cualquier cultura. Y que, por supuesto, es la praxeología de Mises…

      Me gusta

  7. Por supuesto que es útil una teoría general, pero luego hay que bajar esa teoría a cada caso particular, y para ello necesitamos estudiar las circunstancias particulares de cada tiempo y lugar. De ahí la relevancia de la lectura que Machlup y Zanotti hacen de la praxeología de Mises.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.